Google+ Badge

martes, 30 de diciembre de 2014

DIÁLOGO CON DIOS. Facundo Cabral. (Transcripción Juana Macedo)


DIÁLOGO CON DIOS. Facundo Cabral
(Transcripción Juana Macedo)

Dios tomó forma de mendigo y bajó al pueblo, buscó la casa del zapatero y le dijo: 

“Hermano soy muy pobre no tengo una moneda en la bolsa, estas son mis únicas sandalias y están rotas, si tú me hicieras el favor”

El zapatero le dijo: estoy cansado de que todos vengan a pedir y nadie a dar.

El Señor le dijo: Yo puedo darte lo que tú necesitas.

El zapatero desconfiando, viendo a un mendigo le preguntó: Tú podrías darme el millón que yo necesito para ser feliz?

El Señor le dijo: Yo puedo darte, diez veces más que eso pero a cambio de algo.

El zapatero preguntó: ¿A cambio de qué?

-A cambio de tus piernas. 

Y para que quiero diez millones de dólares si no voy a poder caminar?

Entonces el Señor le dijo: Puedo darte cien millones de dólares a cambio de tus brazos.

Entonces el zapatero respondió: Para que quiero cien millones de dólares si ni siquiera voy a poder comer solo.

El Señor le dijo: Bueno, puedo darte mil millones de dólares a cambio de tus ojos.

El zapatero pensó un poco y respondió: Para que quiero yo mil millones de dólares si no voy a poder ver a mi mujer, a mis hijos, ni a mis amigos.

Entonces el Señor le dijo: Ah hermano, hermano, que fortuna tienes y no te das cuenta.

LEVÁNTATE Y ANDA. FACUNDO CABRAL (Transcripción Juana Macedo. Parte 2)


LEVÁNTATE Y ANDA. FACUNDO CABRAL
(Transcripción Juana Macedo. Parte 2)

Tranquilízate, sálvate de planes porque la vida te llevará a donde te tenga que llevar, la vida que tiene sentido en sí misma, por eso no tiene por qué coincidir con tus conclusiones, la vida sobre la que no tienes derecho porque le perteneces, la vida que solo es inexplicable para los que creen que saben, que solo es confusa para los que se confunden con las explicaciones que te alejan de la vida, que es acción constante por lo tanto inapresable, sorpresiva, excitante.

Los eruditos tienen todas las respuestas pero no le sirven porque la vida es dinámica, por eso constantemente cambia las preguntas, por eso hay que detenerse y quedarse en silencio para poder entrar en su acción, o como dice el taoísmo: “El no hacer es el único  capaz de hacer todas las cosas”.

Libérate de la periferia donde muchos reaccionan y pocos accionan, reaccionar es mecánico, compulsivo y accionar es un movimiento gracioso, fácil, natural.

Libérate del entorno donde señorea la obligación, no el amor, donde todos manipulan por lo tanto son manipulados, donde cualquiera enciende y apaga a cualquiera.

Los críticos no llegan a mí con sus halagos o  dudas porque hace muchos años que  estoy a salvo de las manipulaciones de los otros, solo atento a lo que soy, es decir a lo que amo, que es lo que hago, por lo tanto, tampoco  existen para mí  el éxito o el fracaso, por eso me ves tan liviano y tranquilo. Es decir, soy mi espejo, mi maestro, el resumen de lo mejor que encontré cuando aprendí que la vida es lo que es, no lo que debería.

Mantén la distancia y nada te afectará, nadie te desviará de tu camino, ni los golpes, ni los aplausos. Tú debes ser la medida de lo que haces, agua donde muere el fuego que te tiran y tu tranquilidad transformará en flores las espinas que ponen en tu camino y esto sucederá expontánea, naturalmente. Contempla primero, pero para actuar después, esto es cerrar el círculo que es cada instante y hay que cerrarlo para poder pasar al próximo, siempre estamos saliendo de un útero para entrar a otro mayor, pero tómalo con tranquilidad, porque  transitamos la eternidad y el infinito y en la eternidad siempre estamos recomenzando, y en un infinito podemos tomar cualquier dirección.

Ahora mismo puedes cambiar hasta tu nombre, es más, ya que no te sientes bien, cámbialo todo y empieza de nuevo ahora mismo, sin perder ni un solo segundo con el pasado, ni un solo instante planeando al futuro y menos haciéndote cargo de nadie, no olvides que solo eres responsable de ti mismo. Por eso todo lo que hagas fuera de ti, es una fuga.

Desnúdate como Francisco, entonces comprobarás que solo necesitas lo que te fue dado al nacer, la vida sabe lo que hace, sabe lo que necesitaremos para vivirla, entonces lo mejor es dejarse llevar por ella que nos habla a través de todo, que es amor, por eso alcanzamos la felicidad cuando escuchamos al corazón antes de que intervenga la cabeza y no le tengas miedo a la riqueza porque eres naturalmente rico.


No olvides que tienes corazón, cerebro, alma, espíritu y un planeta lleno de maravillas alrededor tuyo, desde la flora a la fauna, y no permitas que lo artificial te distraiga de lo esencial, aprende de todas las escuelas pero no te quedes en ninguna porque la meta es llegar a ti mismo, presta atención a todo sin involucrarte, porque nada puede ser trivial, porque todo es parte del grandioso universo. (Sigue parte 3)

SOBRE TI Transcripción Juana Macedo del libro Lecciones de vida)





SOBRE TI
Transcripción Juana Macedo del libro Lecciones de vida)


Nadie en el mundo va a darte tu lugar si tú no lo ocupas primero. Al que elige con firmeza su papel  nadie le dicta el libreto ni le señala cuando debe entrar o salir, sólo Dios es el director de la obra.

No importa tanto, en realidad, si eres un actor secundario en la obra de otros lo esencial es que seas el actor principal en la tuya, y, también, en la medida de tu vínculo con Dios, participa en la redacción de tu libreto.

Es irrelevante el tiempo asignado a tu papel, siempre será el necesario para que la participación en el plan de tu vida sea la esperada; pero cuida de no equivocarte de escenario; el tuyo es aquel en el que se juega tu suerte, no la de otro, por apasionantes que puedan parecer los libretos ajenos.

Esto que te digo tiene que ver con la elección consciente de tu libertad en todos los niveles, que te llevará a negar la aceptación de ese papel que muchos asumen para descansar de sus obligaciones el de víctima.

Indaga profundamente en tu interior cuál es tu destino, cuáles son tus talentos, cuáles los lenguajes con los que ansias expresarte y, luego, actúa. No te limites a una sola forma de expresión, emprende la aventura de descubrir de cuántos modos puedes llegar a los demás con tu  mensaje.

Cada conducta es una forma de manifestación, no te limites al desempeño de un único papel en tu vida. Cambia, amplía tu experiencia, pruébate en cosas nuevas: ensaya algo distinto en tu casa, en tu trabajo, en tus pasatiempos, en la forma de vincularte con los demás, en tu búsqueda de Dios y en el modo de amar a los que amas. No permitas que el miedo, los prejuicios, la moda, la rutina o la presión de los demás aplaquen esa potencia creadora que habita en tu interior, exprésate y no te justifiques, no expliques, no argumentes. Actúa, que, por cada uno que critica en voz alta, existen diez silenciosos que crecen con tu ejemplo y a quienes tu coraje impulsa a buscar en sí mismos la fuerza que te anima.


Existe una verdad en ti, debe ser develada y transformada en acción. Esa verdad se refiere a tu esencia y a las características peculiares que te identifican. Dios decidió que tu persona fuera única, original, nunca repetida. Debes dar cuenta de eso ante Él. A cada uno de nosotros nos compete manifestar la riqueza infinita de la Creación desarrollando lo que de distinto nos entregó. 

Eres la única oportunidad que tiene el mundo de contar con alguien como tú.

Yo no tengo miedo, tengo amor...


Que tengan un buen día


lunes, 29 de diciembre de 2014

EL PEOR MOMENTO DEL ATEO ES AQUEL EN QUE SE SIENTE AGRADECIDO Y NO SABE A QUIÉN DAR GRACIAS.


La luz en el alma.(Transcripción Juana Macedo del libro Lecciones de vida)



LA LUZ EN EL ALMA
(Transcripción Juana Macedo del libro Lecciones de vida)

Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona;
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar;
Si hay armonía en el hogar, habrá orden en una nación;
Si hay orden en una nación, habrá paz en el mundo.

Eliminemos todas esas nubes densas que a veces dejamos pasar y que obstruyen aquella luz natural que todos poseemos; eliminemos el mal humor y la intolerancia; utilicemos un buen tono para hablarle a los demás, seamos amables; eliminemos el rencor; perdonemos a quienes nos han maltratado, ellos no están conscientes, por eso, se equivocan; seamos generosos con todas las personas; regalemos sonrisas; abracemos a quienes amamos, no critiquemos a nadie, veamos las virtudes no los defectos de quienes nos rodean; digamos: “Te quiero”, es sencillo y alegra los corazones; vivamos el día, el hoy con entusiasmo, seamos positivos.

En fin, seamos mejores, transmutemos toda expresión y acción en amor y luz, y así permitiremos que la belleza de Dios se exprese en nosotros, en nuestras familias, en todo el mundo.


El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona


Cuida el presente, porque en él vivirás el resto de tu vida


Una semilla nunca se pregunta si va a ser tal o cual árbol... Simplemente crece


Si cada uno cuidara su árbol el bosque sería maravilloso


LEVÁNTATE Y ANDA. FACUNDO CABRAL (Transcripción Juana Macedo. Parte 1)



LEVÁNTATE Y ANDA. FACUNDO CABRAL
(Transcripción Juana Macedo. Parte 1)

Levántate y anda deja la cama donde te duermes con la multitud y sal a caminar por ti mismo, es decir, por lo único verdadero, es decir por la vida.

Entonces, despierto bendecirás a todos con tu alegría, deja la parasitaria tribuna y entra a la cancha a jugar tu partido deja de complicarte y complicar, detente y comprobarás que el sentido de la vida está en ella misma. Puedes llamar a cada cosa como quieras, pero todas las cosas principalmente las que ni vemos, ni siquiera sospechamos, conforman este milagroso misterio que llamamos VIDA. Muchas son las cosas pero una la realidad.

Ábrete, anímate, aprende de todo, pero ante todo de ti mismo, concéntrate en esto y te iluminarás. Y esa serena alegría te llevará de estadio en estadio, siempre en ascenso, espiritual, intelectual y material, cantando, bailando y amando. La alegría te hace sabio, no las preguntas. 

¿Desde cuándo la obra tiene derecho de preguntar al creador? Solo hace falta que te des cuenta de que eres parte del universo, entonces, serás para ti y para los demás una constante inspiración, libre de todo lo que divida, entonces tu vivir será un arte, y en lo más profundo de ti está la raíz de tanta belleza. Solo a partir de ti cada acto puede ser una totalidad, por eso no pidas más, vive más, ese es el secreto de la riqueza, por eso no debes seguir a nadie como un huérfano, sino seguirte como un hombre; entonces comprenderás que para vivir mejor, hay que ser mejor. 

Vacíate constantemente, atento al momento, entonces las novedades serán constantes, es decir, te enriquecerás constantemente, tu espíritu volará. 

Vacíate de pasado y te llenarás de presente, siempre rico cuando lo vives sin pre conceptos. En el pasado te encierras con lo muerto, es una muralla que te separa de lo vivo.

Vacíate de pasado y volverás a ser un niño, es decir un ser abierto a todo, receptivo y por lo tanto en un constante juego y el niño está liviano porque está libre de recuerdos y experiencias, porque no sabe nada, por eso goza todo, por eso todo lo excita, lo asombra, como el viejo no quiere moverse porque sabe demasiado, porque recuerda demasiado, porque sus experiencias lo encadenan a pre conceptos que lo privan de las novedades. Entonces no hay presente, porque la vida está en el ahora mismo. 

Las viejas voces de tu interior, no te dejan oír las nuevas voces que te llegan del exterior, o del presente, que es todo lo que hay. Y solo cuando hay el silencio interior se pueden oír las del exterior, solo en la quietud se puede sentir al eterno movimiento que nos rodea, solo en la quietud comprobarás que la hierba, es decir la vida crece constantemente y tú eres parte de esa evolución aunque no hagas nada, y solo tienes que entregarte para tener conciencia de este hacer sin hacedor, entonces te refrescará la espontaneidad. El ego es el pasado, por eso es viejo y hace que todo te sea pesado. El ego es la memoria de lo que ya no es por eso te priva de la espontaneidad, es decir de la audacia, es decir del niño. El ego te hace sentir la ilusión suicida de que eres algo aparte, es decir, te ciega, te empobrece, te enfría y en ese estado sufres a la soledad en lugar de gozarla. Y en cuanto más sepas estarás más paralizado, no vivirás, solo responderás desde tu conocimiento, es decir mecánicamente y responderás solo al que tienes al frente, no a la vida y solo por la razón, no por la claridad… (Sigue parte 2)

domingo, 28 de diciembre de 2014

A pocos días de finalizar el año 2014. Felices fiestas


TODO LO PUEDE ESPERAR EL HOMBRE MIENTRAS VIVE. (Séneca)


Juicio reprochable



JUICIO REPROCHABLE
(Transcripción Juana Macedo)

Una pareja de jóvenes tenía varios años de casados y nunca pudieron tener un hijo. Para no sentirse solos, compraron un cachorro pastor alemán, y lo amaron como si fuera su propio hijo… El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso perro. En más de una ocasión, salvó a los esposos del ataque de ladrones. Siempre fue muy fiel, quería y defendía a sus dueños contra cualquier peligro.

Luego de siete años de tener al perro, la pareja logró tener el hijo tan ansiado. Contentos con su nuevo hijo, disminuyeron las atenciones que tenían con el leal animalito. Este se sintió relegado y comenzó a sentir celos del bebé y ya no era la mascota cariñosa y fiel que tuvieron todo ese tiempo.

Un día los esposos dejaron al bebé durmiendo plácidamente en la cuna y fueron a la terraza a preparar una carne asada. Cuál habrá sido su sorpresa cuando se dirigieron al cuarto del bebé vieron al perro en el pasillo con la boca ensangrentada, moviéndoles la cola.

El dueño pensó lo peor, sacó un arma que llevaba y en el acto mató a su mascota, corrió al cuarto del bebé y encontró una gran serpiente degollada… Entonces, el hombre, con enorme dolor, comenzó a llorar y exclamó:

“He matado a mi perro fiel”

Cuántas veces hemos juzgado a las personas; lo que es peor, las juzgamos y condenamos sin investigar a qué se debe su comportamiento, cuáles son sus pensamientos y sentimientos… Muchas veces las cosas no son tan malas como parecen, sino todo lo contrario.

La próxima vez que nos sintamos tentados de juzgar y condenar a alguien, recordemos la historia del perro fiel… Así aprenderemos a no levantar falsos contra una persona hasta el punto de dañar su imagen ante los demás…

Debemos darnos cuenta de que los sentimientos de las personas son frágiles y fáciles de dañar, pero difíciles de sanar.

Aprender sin reflexionar es malgastar la energía


Un presidente en mi país le dijo a mi madre...


Juan 17.11




Yo ya no estoy más en el mundo, pero ellos se quedan en el mundo, mientras yo vuelvo a ti. Padre Santo, guárdalos en ese Nombre tuyo que a mí me diste, para que sean uno como nosotros.







viernes, 26 de diciembre de 2014

Fábula del pelotudo. Fontarrosa




FÁBULA DEL PELOTUDO, Según Fontanarrosa

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el pelotudo del pueblo. Un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y recibiendo limosnas. Diariamente, algunos hombres llamaban al pelotudo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 centavos y otra de menor tamaño, pero de 1 peso. Él siempre agarraba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos. Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió: - Lo sé, no soy tan pelotudo..., vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el jueguito se acaba y no voy a ganar más mi moneda. Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:

La primera: Quien parece pelotudo, no siempre lo es.

La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos pelotudos de la historia?

La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos

La cuarta: (pero la conclusión más interesante) Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo

MORALEJA:

"El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser pelotudo delante de un pelotudo que aparenta ser inteligente"

Fontanarrosa

Al morir un hombre hizo 3 pedidos



AL MORIR UN HOMBRE HIZO 3 PEDIDOS:

1) Que su ataud fuese cargado por los mejores médicos de la época.

2) Que los tesoros que tenía, fueran esparcidos por el camino hasta su tumba. 

3) Que sus manos quedaran en el aire fuera del ataud a la vista de todos. 

Alguien asombrado le pregunto: ¿cuáles eran sus razones? 

El explico: 

1) Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataud, para demostrar que ellos NO tienen ante la muerte el poder de curar. 

2) Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros, para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí se quedan. 

3) Quiero que mis manos queden descubiertas fuera del ataud, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos, al morir nada material te llevas... 

"EL TIEMPO" es el tesoro más valioso que tenemos, podemos producir más dinero, pero no más tiempo...! 

EL MEJOR REGALO que le puedes dar a alguien es TU TIEMPO

Que tengas buenos días y logres cumplir con tus metas trazadas


martes, 23 de diciembre de 2014

Que nuestro Señor Jesucristo nazca en los corazones de cada uno de ustedes

Iniciemos estos días de adviento con muchas buenas vibras y energías positivas, porque se vienen tiempos mejores de amor, comprensión y mucho perdón en nuestros corazones. No necesitas regalar mucho, con una sonrisa sincera llenarás de alegría a alguien.

!FELIZ NAVIDAD! 



PAPÁ, QUÉ SIGNIFICA SER POBRE? Una historia para reflexionar...




UNA HISTORIA PARA REFLEXIONAR...

Un Padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre Lo llevó para que pasara un par de días en el monte con una familia campesina. Pasaron tres días y dos noches en su vivienda del campo.

En el automóvil, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su hijo:

- ¿Qué te pareció la experiencia?…

- Buena, contestó el hijo con la mirada puesta a la distancia.
- Y… ¿Qué aprendiste?, insistió el padre…
El hijo contestó:

1.- Que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro.
2.- Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín… Y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos, y otras bellezas.

3.- Que nosotros importamos linternas del Oriente para alumbrar nuestro jardín… Mientras que ellos se alumbran con las estrellas y la luna.

4.- Nuestro patio llega hasta la cerca… Y el de ellos llega al horizonte.

5.- Que nosotros compramos nuestra comida;… Ellos, siembran y cosechan la de ellos.
6.- Nosotros oímos CD’s… Ellos escuchan una perpetua sinfonía de pájaros, pericos, ranas, sapos, cucarrones y otros animalitos….

7.- Nosotros cocinamos en estufa eléctrica… Ellos, todo lo que comen tiene ese glorioso sabor del fogón de leña.

8.- Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas….. Ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.
9.- Nosotros vivimos conectados al celular, a la computadora, al televisor… Ellos, en cambio, están “conectados” a la vida, al cielo, al Sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su Familia, sobre todo a Dios.

El padre quedó impactado por la profundidad de su hijo…y entonces el hijo terminó:

- ¡Gracias papá, por haberme enseñado lo pobres que somos!

Cada día estamos más pobres de espíritu y de apreciación por la Naturaleza.

Nos preocupamos por TENER, TENER, TENER Y MÁS TENER en vez de preocuparnos por SER.

Bienaventurado el que sabe que compartir un dolor es dividirlo y compartir una alegría es multiplicarla.


Juan 16:21




La mujer se siente afligida cuando está para dar a luz, porque le llega la hora del dolor. Pero después que ha nacido la criatura, se olvida de las angustias por su alegría tan grande; piensen: ¡un ser humano ha venido al mundo! 



Romanos 16.1-27


lunes, 22 de diciembre de 2014

Zapatos rotos



ZAPATOS ROTOS
(Transcripción Juana Macedo)

Mira que soy tan pobre que no tengo ni siquiera otros zapatos; y como ves están rotos e inservibles.

¿Podrías tú reparármelos por favor porque no tengo dinero?

El zapatero le dijo: Pero yo no trabajo gratis, ese arreglo vale dinero.

El hombre le dijo entonces: “Soy Dios y te puedo dar lo que quieras si me los arreglas”.

El zapatero con mucha desconfianza dijo:¿Me puedes dar el millón de dólares que necesito para ser feliz?

Dios le dijo: “Te puedo dar 100 millones de dólares si quieres. Pero a cambio me debes dar tus piernas…”

El zapatero dijo: ¿Y de qué me sirven los 100 millones si no tengo piernas?

El Señor volvió a decir:

“Te puedo dar 500 millones de dólares, si me das tus brazos”.

El zapatero respondió: ¿Y qué puedo yo hacer con 500 millones si no podría ni siquiera comer yo solo?

El Señor habló de nuevo y dijo:

“Te puedo dar mil millones si me das tus ojos”.

El zapatero solo dijo: ¿Y qué puedo hacer yo con tanto dinero si no podría ver el mundo, ni poder ver a mis hijos ni a mi esposa para compartir con ellos

Dios le sonrió y le dijo: “Ay hijo mío, cómo dices que eres pobre” ¿Si te he ofrecido ya 1600 millones de dólares y no los has cambiado por las partes sanas de tu cuerpo?

“¿Eres tan rico y no te has dado cuenta?”

Ahora mismo le podes decir basta a las cosas que te encadenan a la tarjeta de crédito...


!Buenos días, esta frase es muy cierta, solo tengan fe y lo verán!


domingo, 21 de diciembre de 2014

La vida es un proyecto, hágalo usted mismo


Construir la vida



CONSTRUIR LA VIDA
(Transcripción Juana Macedo)

Un carpintero viejo estaba listo para retirarse. Entonces, le dijo a su patrón de sus planes para dejar el negocio de construir casas y dedicarse a disfrutar una vida más tranquila con su familia y su esposa. Extrañaría el cheque de pago, pero necesitaba retirarse. Ellos podrían sobrevivir. El contratista, apenado porque su excelente obrero se iba, le pidió que construya sólo una casa más como un favor personal. El carpintero aceptó, más era fácil ver que su corazón no estaba en su trabajo. Él acudió a la habilidad falsa y utilizó materiales de inferior calidad. 
Era una manera infortunada de acabar su carrera. Cuando el carpintero terminó su labor y el constructor vino a inspeccionar la casa. El contratista le dio la llave de la puerta delantera al carpintero y le dijo: “Esta es su casa. ¡Mi regalo para usted!”

¡Eso era una vergüenza! Si él hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, la habría hecho tan diferente. Ahora tenía que vivir en la casa que no había construido bien.

Así pasa con nosotros. Edificamos nuestras vidas de una manera distraída, reaccionamos en lugar de actuar, ponemos lo menos en vez de lo mejor. A los puntos importantes no les damos nuestro esfuerzo. Entonces, con un susto, miramos la situación que hemos creado y hallamos que estamos viviendo en la casa que nos hemos construido. Si nosotros hubiéramos comprendido eso, la habríamos hecho distinta.

Piensa en ti mismo como un carpintero. Piensa acerca de tu casa. Cada día martillas una a una, pones una tabla o eriges una pared.

Construye sabiamente. Es la única vía que alguna vez tú levantarás. Aun cuando la vivas sólo un día más, ese día merece ser vivido con dignidad. La placa en la pared dice: “La vida es un proyecto, hágalo usted mismo”.

¿Quién podría decirlo más claramente? Tu vida hoy es el resultado de tus actitudes y opciones en el pasado. Tu vida mañana será el resultado de tus actitudes y las opciones que tomes hoy.

La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos


EMPEZAR DE NUEVO...


Feliz Domingo, siempre tu presencia es bien recibida en la casa del Señor


sábado, 20 de diciembre de 2014

Quillabamba, Cuzco, Perú


AL OTRO LADO DE LA VENTANA




Al otro lado de la ventana

Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenía que estar todo el tiempo boca arriba. Los dos charlaban durante horas.

Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones. Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.

El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas; las actividades y colores del mundo exterior. 

La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad.

Según el hombre de la ventana describía todo esto con detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos imaginaba; la idílica escena.

Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que; estaba pasando. Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras. 

Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera de día entró con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía.

Se llenó de pesar y llamó a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo. Tan pronto como lo considero apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama al lado de la ventana. La enfermera le cambia encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación. 

Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo el mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama… y se encontró con una pared blanca. 

El hombre pregunta a la enfermera que podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana. La enfermera le dijo:

“Quizás solo quería animarle a usted”.

Epílogo:
Es una tremenda felicidad el hacer felices a los demás, sea cual sea la propia situación. El dolor compartido es la mitad de pena, pero la felicidad, cuando se comparte, es doble.

“Hoy es un regalo, por eso se le llama el presente”.

Los segundos de felicidad, no suelen durar para toda la vida... por eso hay que disfrutarlos el doble


Ahora mismo le podes decir basta a la mujer que ya no te gusta...


Juan 16.16


viernes, 19 de diciembre de 2014

No tener miedo no es la ausencia del miedo...


NUESTROS PREJUICIOS. REFLEXIÓN



NUESTROS PREJUICIOS
(Transcripción de Juana Macedo)

Cuando aquella tarde llegó a la vieja estación, le informaron que el tren en que ella viajaría se retrasaría aproximadamente una hora. La elegante señora, un poco fastidiada, compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua para pasar el tiempo. Buscó un banco en el andén central y se sentó preparada para la espera. Mientras leía su revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario.

Imprevistamente, la señora observó cómo aquel muchacho, sin decir una sola palabra, estiraba la mano, agarraba el paquete de galletas, lo abría y comenzaba a comerlas, una a una, despreocupadamente. La mujer se molestó por esto, no quería ser grosera; pero tampoco dejar pasar aquella situación o hacer de cuenta que nada había pasado. Entonces, con un gesto exagerado tomó el paquete y sacó una galleta, la exhibió frente al joven y se la comió mirándolo fijamente a los ojos.

Como respuesta, el chico tomó otra galleta y, mirándola, la puso en su boca y sonrió. La señora, ya enojada, tomó una nueva galleta y, con ostensibles señales de fastidio, volvió a comer otra, manteniendo de nuevo la mirada en el muchacho. El diálogo de miradas y sonrisas continuó entre galleta y galleta. Ella estaba cada vez más irritada y él cada vez más sonriente. Finalmente la mujer se dio cuenta de que en el paquete sólo quedaba la última galleta.

“No podrá ser tan descarado” –pensó mientras miraba alternativamente al joven y al paquete de galletas. Con calma el chico alargó la mano, tomó la última galleta y con mucha suavidad la partió exactamente por la mitad. Luego con un gesto amoroso, ofreció la mitad de la última galleta a su compañera de banco.

“!Gracias!” dijo la mujer, tomando con rudeza aquella mitad.

“De nada” –contestó el joven, sonriendo suavemente mientras comía su mitad.

Entonces el tren anunció su partida… La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Al arrancar, desde la ventanilla de su asiento, vio al muchacho todavía sentado en el andén y pensó: “Que insolente, que mal educado, que será de nuestro mundo” sin dejar de mirar con resentimiento al joven, sintió la boca reseca por el disgusto que aquella situación le había provocado. Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó totalmente sorprendida cuando encontró, dentro de su cartera, su paquete de galleta intacto.

Cuantas veces nuestros prejuicios, nuestras decisiones apresuradas nos hacen valorar erróneamente a las personas y cometer las peores equivocaciones. Cuántas veces la desconfianza, ya instalada en nosotros, hace que juzguemos injustamente a personas y situaciones y, sin tener un porque, las encasillamos en ideas preconcebidas, muchas veces alejadas de la realidad.

Así, por no utilizar nuestra capacidad de autocrítica y de observación, perdemos la gracia natural de compartir y enfrentar situaciones, haciendo crecer en nosotros la desconfianza y la preocupación. Nos inquietamos por acontecimientos que o son reales, que quizá nunca lleguemos a contemplar, y nos atormentamos con problemas que tal vez nunca ocurrirán.

Dice un viejo proverbio… Peleando, juzgando antes de tiempo y alterándose, no se consigue jamás lo suficiente; pero siendo justo, cediendo y observando a los demás con una simple cuota de serenidad, se consigue más de lo que se espera.