jueves, 3 de abril de 2025

MIS PAPELES. Facundo Cabral. Parte 7

Autor: Facundo Cabral. 13/12/2007
MIS PAPELES

El presente me tiene tan atareado que nunca releo mis libros (en realidad, cuando van a la imprenta dejan de pertenecerme, comienzan a ser parte de la vida de los demás, ya no de la mía, como seguramente yo tengo más presente a la obra de Bradbury que él mismo, como yo le recordaba a Borges líneas suyas que había olvidado de tal manera que alguna vez me preguntó: ¿esa línea tan bella es mía?, el querido Borges que hablaba en francés con el alemán Ernst Jónger, al que una mañana le interrumpieron la lectura de Heródoto con la noticia de que debía alistarse para la segunda guerra mundial, a él, que ya había estado en la primera, de la que tanto escribí).

Estoy tan en m que el éxito me asombra más que alegrarme, pienso de concierto en concierto (Mazatlán, Culiacán, Los Mochis, Tampico, Veracruz), como pienso que tanto hubo antes para que las cosas sucedan ahora mismo, todos los siglos en este instante, tanta gente para que esto me suceda a mí en esta caliente mañana de Veracruz: el amor de los que me escuchan, las palmeras, el puerto, es decir la promesa del mundo, la ardiente comida Mexicana, el recuerdo de los días en que Estambul era Constantinopla. Tanto hubo antes para que todo sea ahora, esta Plaza de Armas, el Zócalo donde los Veracruzanos se juntan en los atardeceres a bailar danzón, el Capitán, tal vez el último de los Piratas románticos, que aquí se enamoró de una morena y aquí se quedó, como un alegre guía porque nadie sabe cómo él dónde están las aventuras y las diversiones.

Hicieron falta muchos siglos para este momento en este cuarto de hotel, frente a los barcos que alberga el golfo.

A cada rato aparece una nueva Gioconda, pero tantas no desvalorizan a la que Leonardo pintó sobre madera de álamo con una técnica tan sutil que no hay rastro de pincel, magnífico estudio de la luz crepuscular, juego de lo claro y lo oscuro que recrea la pintura antigua, la vida. Detrás, el paisaje da una idea total del mundo.

Pintores y Escultores inspiraron a Dylan Thomas (en homenaje a él, Robert Zimmerman se llama Bob Dylan), que los transcribía para que fueran palabras, que era el mundo en que vivía, él, que sobrevivía entre la pobreza y la cerveza, él, que quería una voz para advertir a los ríos y a las rosas de que en cualquier momento caemos en la nada, algo que aprendimos los hombres que con nuestras lágrimas fecundamos a la tierra, una voz para que la hierba sepa que la juventud, a veces, se dobla como ella por los vientos con que la vida nos prueba, una voz para alertarnos que el viento de la muerte bebe de las fuentes de la vida, que la sangre que cae del cielo cierra todas las heridas, que las estrellas son trampas urdidas por el tiempo.

jueves, 27 de marzo de 2025

Aprendí a no obligar a nadie a quedarse a mi lado...

 


Y entonces dejé caer mi pasado por el abismo del olvido...

 


El valor de la vida está en entender que tu famiia no tiene precio...

 


LA SABANA MOJADA.


LA SABANA MOJADA.

Que significa una sábana mojada durante el sexo?
Una sábana mojada significa un orgasmo femenino bien trabajado, por un excelente amante.

Una sábana mojada de esta manera no engaña, un orgasmo se puede fingir, pero una sábana mojada no.

Una sábana mojada es sinónimo de una mujer satisfecha, que su cuerpo se contracturo y su entre pierna explotó.

Una sábana mojada significa que una dama manifestó un orgasmo femenino mayúsculo, un squirting en fuente donde el hombre se puede bañar y beber.
Una sábana mojada es la medalla distintiva de un buen amante que hizo que su mujer quedé completamente satisfecha con pierna cruzada y manos en genitales y alma en el paraíso.

Una sábana mojada simplemente es la magia del sexo bien hecho, el hechizo instantáneo de un cuerpo femenino pleno y un alma de mujer en el paraíso.
Una sábana mojada es el trofeo de un hombre que sabe hacer el amor, un caballero que hace que su doncella sea plena en el acto, es el galardón de un verdadero hombre en la cama.
Así que si tú haces el amor y no dejas una sábana mojada, considerate un verdadero fracaso como amante.

Ya que a una mujer no se le pregunta si está satisfecha o le gustó, una mujer te lo demuestra con una sábana mojada.

Saludos, Poeta Youssef, envíame una solicitud de amistad o un mensaje, con gusto aceptaré.

MIS PAPELES. FACUNDO CABRAL. Parte 6

 

Autor: Facundo Cabral. 13/12/2007
MIS PAPELES

Sigo siendo un hombre esperanzado, pero mis esperanzas son más prudentes, ya no se alargan tanto, lo que quiere decir que ahora soy mesuradamente optimista (a esta edad, uno comprueba que lo malo no era tan malo ni lo bueno tan bueno, como a esta edad se comprueba que el arte sucede). Solo me dejo llevar, entonces no es mérito mío haber llegado a esta edad, en la que por suerte estoy fuerte porque de aquí en más comenzarán a irse los amigos, es más ya comienzo a sospechar el sillón en el que me sentaré a esperar a la eterna vencedora, la que, seguramente, me encontraré leyendo, tal vez a Goethe, que llamó soledad progresiva a este ir perdiendo amigos.

Desde el presente agiorno al pasado, por eso cada día lo veo con más benevolencia, por eso avanzo hacia el futuro tranquilo, si es que hay algo más que el instante (el transcurrir del tiempo solo se puede ver a la distancia, en el ahora mismo es imposible notar el devenir, es más, si todavía siento el ayer, el ayer es hoy porque solo puede ser pasado lo superado, por lo tanto para mi nunca serán pasado ni Shakespeare ni Manet ni Eliot). No hay eternidad para recuperar el instante que perdí, por eso debo vivirlo permanentemente, y es mía, solo mía la decisión, y un instante vivido con plenitud perdona todos los errores. La vida me lleva de un extremo a otro, pero en mí está la unidad, de cerca parecen fragmentos, pero de lejos se ve la totalidad (a la distancia, esas notas sueltas conforman una melodía). Plantado en mí mismo, puedo atreverme a todas las corrientes (estuve tan atento a mí mismo que pude ir del mismo abandonado al patriarca que cobija a todos, y se me ocurre pensar esto recordando a mi madre, que cuando le pregunté que venía después de viejo, me dijo: Patriarca!).

Tuve mucha suerte, por ejemplo viví los años sesenta, y el que no los vivió no sabe lo que es vivir poéticamente, eso es lo único que me da pena de los jóvenes de hoy, de todas maneras, al Universo no le van ni le vienen las felicidades o las desdichas de los humanos, como sigue creciendo la hierba en los campos de batalla. Después los setenta y los ochenta fueron muy duros, pero me sirvieron para comprobar que ya no tenía miedo y que, si de la cuna a la tumba es una escuela, lo que llamaba problemas eran lecciones, y así, entre colibríes y montañas, fueron creciendo mis canciones, que es mi vida atomizada (a veces, como ahora, me siento poseído por la pura inspiración, hace un instante sobre la tierra y ahora a diez mil metros de altura, por eso la pluma juega sola sobre el papel, la pluma alemana sobre el papel mexicano, por eso siento como sueños a lo que los académicos llaman ensayos, y en estos momentos uno siente el destino, como aquellos días en la Isla de Pascua, en el Cuzco y en Chetumal, días en que, en un instante, vivenció a la eternidad).

Yo pensaba que a esta edad uno comienza a apartarse del mundo, y sucede todo lo contrario: lo contemplo con más claridad, y desde adentro, desde su propio corazón, es decir del presente en constante ebullición. Estoy en el centro de esta excitante batalla, entre todos pero solo, para no perder consciencia (poco a poco me fui apartando de las apariencias, pasó de la sombra a lo que la provoca). Ya soy capaz de respetar mi propia historia, y al verme con simpatía soy una totalidad (ahora soy un patriota, si la patria es la tierra, por eso me siento siempre en mi lugar, y aunque me moviera poco sigo siendo el rey, como en el ajedrez).

Los muertos del papel me inspiran más que los vivos del asfalto (Sterne, Mallarmé, Nietzsche, Stendhal). Me remodelan, es decir me mejoran a cada lectura, me excitan de tal manera que los continúo escribiendo este interminable osario que, atomizado, será mis libros, los que conformarán la obra que será el espejo de mi vida y, por supuesto, yo seré (es más, ya soy) mi propio editor porque no estoy dispuesto a perder tiempo e independencia con las editoriales (que son nadie), con las escuelas y con los grupos donde se debilita y asfixia el individuo, que es lo único verdadero porque solo a partir de él existe todo.