Mostrando las entradas con la etiqueta Eclesiastés. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Eclesiastés. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de diciembre de 2017

ECLESIASTÉS. Epílogo



Epílogo

9 Cohélet, además de ser sabio, también enseñó la ciencia al pueblo; él pesó, examinó y ajustó numerosos proverbios.

10 Cohélet trató de encontrar sentencias agradables y escribió exactamente palabras verdaderas.

11 Los dichos de los sabios son como aguijones y las colecciones de sentencias, como mojones bien plantados, dones de un solo pastor.

12 Una advertencia más, hijo mío: multiplicar los libros es una cosa interminable y estudiar demasiado deja el cuerpo exhausto.

13 En conclusión: una vez oído todo esto, teme al Señor y observa sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre.

14 Dios llevará a juicio todas las obras, aun lo que está escondido, sea bueno o malo.

1 2. La palabra hebrea traducida por "vanidad" significa propiamente "aliento", "vapor", "soplo", y forma parte del repertorio de imágenes usadas por el Antiguo Testamento para designar lo que es fugaz e inconsistente.

15. Este versículo significa que es imposible enumerar, y mucho más corregir, todo lo que hay de imperfecto y defectuoso en el mundo.

2 12. La mención del "sucesor del rey" resulta algo extraña, porque no se llega a ver bien su relación con el contexto.

16. Según la idea tradicional de los escritos sapienciales el justo deja un recuerdo perdurable y bendecido por los hombres (Sal. 112. 6; Prov. 10. 7; Ecli. 15. 6). Para el Eclesiastés, en cambio, nada escapa al olvido en que se hunde todo lo pasado (1. 11).

3 11. Este versículo expresa una de las ideas centrales del Libro: Dios realiza su "obra" en el mundo, pero el sentido de esa obra divina constituye un enigma que ningún hombre puede descifrar (8. 17; 11. 5).

4 14. Sin duda aquí se alude a un hecho histórico determinado.

5 5. El "mensajero" de Dios es probablemente el sacerdote, ante quien debían presentarse los que habían incurrido en falta inadvertidamente (Lev. 4. 27-35; Núm. 15. 27-30).

6 3. "Y ni siquiera le dan sepultura": verse privado de una honrosa sepultura era la peor de las desgracias para un israelita (Is. 14. 18-20; Jer. 8. 2; 16. 4; 2 Mac. 5. 10; 13. 7).

6. "Al mismo sitio", es decir, al "Abismo" o morada de los muertos. Ver nota Sal. 6. 6.

10. "Lo que existe ya ha sido llamado por su nombre", es decir, ha sido establecido por Dios, y su destino ya esta fijado. A diferencia de Job (13. 21-22) y de Jeremías (12. 1-5), el Eclesiastés no se atreve a discutir con Dios, a quien reconoce de antemano como "más fuerte que él".

8 2. El "juramento hecho a Dios" es el compromiso solemne de fidelidad al soberano, pronunciado en nombre de Dios.

11 2. "Siete" es el número de la perfección y de la plenitud; añadiéndole una unidad más, se sugiere la idea de una suma considerable, del número más grande posible.

12 5. El "almendro florecido" parece evocar los cabellos encanecidos del anciano; la pesadez de la "langosta", su paso dificultoso y cansado. Por eso la "alcaparra", un fruto de propiedades estimulantes, ya no le despierta el apetito.

9-12. En este epílogo, un discípulo del Eclesiastés describe la personalidad de su maestro y hace el elogio de su enseñanza.

11. "Los dichos de los sabios son como aguijones", porque despiertan la curiosidad, invitan a reflexionar e incentivan a la acción. Al mismo tiempo, son como "mojones", que marcan los límites y señalan el buen camino. Estas dos imágenes destacan la doble función de la sabiduría: una de estímulo y otra de orientación.

"Dones de un solo pastor": esta enigmática expresión es interpretada de diversas maneras. Para algunos, el "pastor" es Salomón, por su condición de rey y de prototipo de los Sabios; para otros, el título designa a Dios, fuente de toda sabiduría.

lunes, 4 de diciembre de 2017

ECLESIASTÉS (36) Los achaques de la vejez


Los achaques de la vejez

12 1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días penosos y vengan los años en los que dirás: "No encuentro en ellos ningún placer";

2 antes que se oscurezcan el sol y la luz, la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes cargadas de lluvia.

3 En aquel día temblarán los guardianes de la casa y se encorvarán los hombres vigorosos; se detendrán las moledoras, que ya serán pocas, y se oscurecerán las que miran por las ventanas;

4 se cerrarán las puertas de la calle, mientras declina el ruido del molino; cesará el canto de los pájaros y enmudecerán las que entonan canciones.

5 Entonces se temerán las cuestas empinadas y los terrores acecharán por el camino. El almendro estará florecido, se pondrá pesada la langosta y la alcaparra perderá su eficacia. Porque el hombre se va a su morada eterna, mientras las plañideras rondan por la calle.

6 Sí, acuérdate de él antes que se corte la hebra de plata y se quiebre la ampolla de oro, antes que se haga pedazos el cántaro en la fuente y se rompa la cuerda del aljibe;

7 antes que el polvo vuelva a la tierra, como lo que es, y el aliento vuelva a Dios, porque es él quien lo dio.

8 ¡Vanidad, pura vanidad!, dice Cohélet. ¡Nada más que vanidad!

domingo, 3 de diciembre de 2017

ECLESIASTÉS (35) El gozo moderado de los bienes de la vida


El gozo moderado de los bienes de la vida

7 Dulce es la luz y es bueno para los ojos ver la luz del sol.

8 Si un hombre vive muchos años, que disfrute de todos ellos, pero recuerde que serán muchos los días sombríos y que todo lo que sucede es vanidad.

9 Alégrate, muchacho, mientras eres joven, y que tu corazón sea feliz en tus años juveniles.

Sigue los impulsos de tu corazón y lo que es un incentivo para tus ojos; pero ten presente que por todo eso. Dios te llamará a juicio.

10 Aparta de tu corazón la tristeza y aleja de tu carne el dolor, porque la juventud y la aurora de la vida pasan fugazmente.

sábado, 2 de diciembre de 2017

ECLESIASTÉS (34) La audacia y la prudencia, condiciones del éxito


La audacia y la prudencia, condiciones del éxito

11 1 Arroja tu pan sobre la superficie del agua y, a la larga, lo volverás a encontrar.

2 Da una parte a siete, y aun a ocho personas, porque ignoras qué calamidades pueden venir sobre la tierra.

3 Cuando las nubes se llenan, derraman lluvia sobre la tierra; y si un árbol cae hacia el sur o hacia el norte, queda en el mismo lugar donde cayó.

4 El que mira el viento no siembra y el que mira las nubes no cosecha.

5 Así como ignoras cómo llega el aliento vital a los huesos en el seno de la mujer embarazada, así también ignoras la obra de Dios, que hace todas las cosas.

6 Siembra tu semilla por la mañana y no dejes que tu brazo descanse hasta la tarde, porque no sabes si es esto o aquello lo que va a prosperar, o si ambas cosas son igualmente buenas.

viernes, 1 de diciembre de 2017

ECLESIASTÉS (33) El hombre no sabe lo que va a suceder:


El hombre no sabe lo que va a suceder:

¿Quién puede anunciarle lo que vendrá después de él?

15 El esfuerzo fatiga al necio, porque no se da maña ni para ir a la ciudad.

16 ¡Ay de ti, nación, si tu rey es un joven y tus príncipes comen desde la mañana!

17 ¡Feliz de ti, nación, si tienes por rey a un noble de nacimiento, y tus príncipes comen cuando es debido, para reparar sus fuerzas y no para embriagarse!

18 Por la pereza se desploman las vigas y por la dejadez se viene abajo la casa.

19 ¡Para divertirse se celebra un banquete, el vino alegra la vida y el dinero responde por todo!

20 Ni siquiera en privado maldigas al rey, y ni en tu habitación maldigas a un rico, porque un pájaro puede hacer correr la voz y la indiscreción tiene alas.

jueves, 30 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (32)Máximas diversas


Máximas diversas

10 1 Una mosca muerta corrompe y hace fermentar el óleo del perfumista. Pesa más un poco de insensatez que la sabiduría y la gloria.

2 El sabio piensa rectamente, y el necio lo hace torcidamente.

3 Por cualquier camino que vaya, al necio le falta el buen sentido, y hace que se diga de él: "Es un necio".

4 Si el que gobierna se irrita contra ti, no te salgas de quicio, porque la sangre fría evita grandes fallas.

5 Hay un mal que yo he visto bajo el sol, como error que procede de la autoridad:

6 el necio es promovido a los puestos más altos y los nobles rebajados a los puestos inferiores.

7 Yo vi esclavos montados a caballo y príncipes de a pie, como los esclavos.

8 El que cava una fosa cae en ella y al que derriba un cerco, lo muerde una serpiente.

9 El que saca piedras se lastima con ellas y el que corta leña está expuesto al peligro.

10 Si el hierro está mellado, y no lo afilan, es preciso redoblar las fuerzas: por eso es provechoso emplear bien la sabiduría.

11 Si la serpiente muerde porque falla el encantamiento, ¿qué provecho saca el encantador?

12 Las palabras del sabio son recibidas con agrado, pero al necio lo pierde su propia lengua:

13 cuando empieza a hablar, dice insensateces, y cuando termina, las peores locuras;

14 el insensato multiplica las palabras.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (31) La sabiduría no reconocida



La sabiduría no reconocida

13 También he visto bajo el sol un caso de sabiduría que considero realmente notable.

14 Había una pequeña ciudad, con pocos habitantes; un gran rey la atacó, la cercó, y construyó contra ella grandes empalizadas.

15 Allí se encontraba un hombre pobre pero sabio, que salvó la ciudad con su sabiduría. A pesar de eso, nadie se acordó más de ese pobre hombre.

16 Entonces pensé: "Más vale maña que fuerza", pero la sabiduría del pobre es despreciada y nadie escucha sus palabras.

17 Las palabras de los sabios oídas con calma valen más que los gritos del que gobierna a los necios.

18 Vale más la sabiduría que las máquinas de guerra, pero una sola falla malogra mucho bien.

martes, 28 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (30) Los contratiempos imprevisibles


Los contratiempos imprevisibles

11 Además, yo vi otra cosa bajo el sol: la carrera no la gana el más veloz, ni el más fuerte triunfa en el combate; el pan no pertenece al más sabio, ni la riqueza al más inteligente, ni es favorecido el más capaz, porque en todo interviene el tiempo y el azar.

12 El hombre no sabe cuándo llega su hora: como los peces atrapados en la red fatal, como los pájaros aprisionados por el lazo, así los hombres se ven sorprendidos por la adversidad cuando cae de improviso sobre ellos.

lunes, 27 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (29) El único consuelo para el hombre


El único consuelo para el hombre

7 Ve, entonces, come tu pan con alegría y bebe tranquilamente tu vino, porque a Dios ya le agradaron tus obras.

8 Que tu ropa sea siempre blanca y nunca falte el perfume en tu cabeza.

9 Goza de la vida con la mujer que amas, mientras dure esa vana existencia que Dios te concede bajo el sol, porque esa es tu parte en la vida y en el esfuerzo que realizas bajo el sol.

10 Todo lo que esté al alcance de tu mano realízalo con tus propias fuerzas, porque no hay obra, ni proyecto, ni ciencia, ni sabiduría, en el Abismo adonde tú irás.

domingo, 26 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (28) La misma suerte para todos


La misma suerte para todos

9 1 Sí, yo me puse a pensar en todo esto y vi que los justos, los sabios y sus acciones están en la mano de Dios. Pero el hombre ni siquiera sabe si es objeto de amor o de aversión. Todo lo que está ante él es vanidad,

2 porque a todos les espera la misma suerte: al justo y al impío, al bueno y al malo, al puro y al impuro, al que ofrece sacrificios y al que no los ofrece; lo mismo le pasa al bueno y al pecador, al que jura y al que teme hacer un juramento.

3 Esto es lo malo en todo lo que sucede bajo el sol: como es igual la suerte de todos, el corazón de los hombres se llena de maldad, la locura está dentro de ellos mientras viven, y después, acaban entre los muertos.

4 Mientras uno está unido a todos los vivientes, siempre hay esperanza, porque "más vale perro vivo que león muerto".

5 Los vivos, en efecto, saben que morirán, pero los muertos no saben nada: para ellos ya no hay retribución, porque su recuerdo cayó en el olvido.

6 Se han esfumado sus amores, sus odios y sus rivalidades, y nunca más podrán compartir todo lo que se hace bajo el sol.

sábado, 25 de noviembre de 2017

ECLESIASTES (27) Paradojas de la retribución


Paradojas de la retribución

9 Esto es lo que vi cuando presté atención a todo lo que se hace bajo el sol,mientras un hombre domina a otro para hacerle el mal.

10 Así, yo vi a hombres malvados que eran sepultados honrosamente: ellos partieron del Lugar santo, y en la ciudad se olvidaba cómo habían obrado. También esto es vanidad. 

11 Como la sentencia contra las malas acciones no se ejecuta inmediatamente, el corazón de los seres humanos se llena de deseos de hacer el mal.

12 El pecador que hace cien veces el mal puede, a pesar de todo, vivir largo tiempo. Sin embargo, yo sé muy bien que la felicidad es para los que temen a Dios, porque ellos sienten temor en su presencia.

13 Pero no habrá felicidad para el malvado: él, como una sombra, no vivirá largamente, porque no tiene temor de Dios.

14 Hay una cosa vana que acontece sobre la tierra; a algunos justos les sucede lo que corresponde a la manera de obrar de los malvados, y a algunos malvados les sucede lo que corresponde a la manera de obrar de los justos. Yo digo que también esto es vanidad.

15 Por eso, elogié la alegría, ya que lo único bueno para el hombre bajo el sol es comer, beber y sentirse contento: esto es lo que le sirve de compañía en sus esfuerzos mientras duran los días de su vida, que Dios le concede bajo el sol. El enigma de las cosas 

16 Cuando me dediqué a conocer la sabiduría y a ver la tarea que se realiza bajo el sol, sin que los ojos se entreguen al sueño ni de día ni de noche,

17 entonces yo vi toda la obra de Dios. El hombre no puede descubrir la obra que se hace bajo el sol. Por más que se esfuerce en buscar, no encuentra; y aunque el sabio diga que conoce, en realidad, nada puede descubrir.

viernes, 24 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (26) La actitud frente a la autoridad


La actitud frente a la autoridad

2 Observa la orden del rey, y esto, a causa del juramento hecho a Dios.

3 No te apresures a retirarte de su presencia ni te obstines en nada malo, porque él hace lo que quiere:

4 la palabra del rey es soberana y nadie puede decirle: "¿Qué haces?". Incertidumbre frente al momento del juicio

5 El que observa el mandamiento no experimenta ningún mal, y el corazón del sabio sabe que hay un tiempo y un juicio.

6 Para cada cosa, en efecto, hay un tiempo y un juicio; pero un gran mal pesa sobre el hombre,

7 y es que él ignora lo que va a suceder, porque ¿quién le indicará cómo será eso?

8 Ningún hombre es dueño del aliento vital, para poder retenerlo, y nadie tiene dominio sobre el día de la muerte; no hay tregua en este combate y la maldad no librará al que la comete.

jueves, 23 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (25) Breve elogio del sabio



Breve elogio del sabio

8 1 ¿Quién es como el sabio y quién sabe interpretar los hechos?

La sabiduría de un hombre ilumina su rostro, y así se transforma la aspereza de su semblante.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS. (24) Reflexión sobre el hombre y la mujer


Reflexión sobre el hombre y la mujer

25 Yo me dediqué con el mayor empeño a conocer, a explorar, y a buscar la sabiduría y la razón de las cosas y reconocí que la maldad es una insensatez, y la necedad, una locura.

26 Y yo encuentro más amarga que la muerte a la mujer, cuando ella misma es una trampa, su corazón, una red, y sus brazos, ataduras.

Con el favor de Dios, uno puede librarse, pero el pecador se deja atrapar.

27 Mira: esto es lo que descubrí, dice Cohélet, tratando de razonar caso por caso.

28 Pero esto es lo que todavía busco, sin haberlo encontrado:

He logrado encontrar a un hombre entre mil, pero entre todas las mujeres no hallé ni una sola.

29 En resumen, he descubierto lo siguiente:

Dios hizo recto al hombre, pero ellos se buscan muchas complicaciones.

martes, 21 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (23) El justo medio


El justo medio

15 Yo he visto de todo en mis días vanos: hay justos que perecen a pesar de su justicia y malvados que sobreviven a pesar de su maldad.

16 No seas excesivamente justo ni quieras ser demasiado sabio: ¿para qué te vas a arruinar?

17 No seas demasiado malo ni te comportes como un necio: ¿para qué vas a morir antes de tiempo?

18 Lo mejor es procurar esto sin dejar de lado aquello: el que teme a Dios sabe unir las dos cosas.

19 La sabiduría hace más fuerte al sabio que diez magistrados de una ciudad.

20 No hay un hombre justo sobre la tierra que haga el bien sin pecar jamás.

21 Tampoco prestes atención a todo lo que se dice, no sea que escuches a tu servidor que te maldice.

22 Porque, además, tú sabes muy bien cuántas veces has maldecido a otros.

23 Yo experimenté todo esto con sabiduría, pensando: "Voy a ser sabio". Pero ella está fuera de mi alcance:

24 lo que existe es lejano y profundo, más profundo de lo que se puede vislumbrar.

lunes, 20 de noviembre de 2017

ECLESIASTES (22) Subversión de los valores tradicionales


Subversión de los valores tradicionales

7 1 Más vale el buen nombre que un buen perfume y el día de la muerte, más que el del nacimiento.

2 Más vale ir a una casa donde hay duelo que asistir a un banquete, porque ese es el fin de todo hombre y allí reflexionan los vivientes.

3 Más vale la tristeza que la risa, porque el rostro serio ayuda a pensar.

4 El corazón del sabio está en la casa de duelo y el del necio, en el lugar de diversión.

5 Más vale escuchar el reproche de un sabio que oír el canto de los necios,

6 porque como el crepitar de las espinas bajo la olla, así es la risa de los necios. Y también esto es vanidad.

7 La opresión puede enloquecer a un sabio, y los regalos pierden el corazón.

8 Más vale el fin de una cosa que su comienzo y más vale ser paciente que pretender demasiado.

9 No te dejes llevar por el enojo, porque el enojo se alberga en el pecho de los necios.

10 No digas: "¿A qué se debe que el tiempo pasado fue mejor que el presente?". Porque no es la sabiduría la que te lleva a hacer esa pregunta.

11 La sabiduría vale tanto como una herencia y es provechosa para los que ven la luz del sol.

12 Porque estar a la sombra de la sabiduría es como estar a la sombra del dinero, y la ventaja de la ciencia es que la sabiduría hace vivir al que la posee.

13 Observa la obra de Dios: ¿quién puede enderezar lo que él torció?

14 Disfruta de los días felices y en los días adversos, reflexiona:

Dios hizo que se sucedan unos a otros, de manera que el hombre no descubra nada de lo que vendrá después de él.

domingo, 19 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (21) Máximas diversas


Máximas diversas

7 Todo el esfuerzo del hombre va a parar a su boca, pero el deseo no se satisface jamás.

8 ¿En qué aventaja el sabio al necio? ¿Qué ventaja tiene el pobre que sabe enfrentarse con la vida?

9 Vale más lo que se ve con los ojos que lo que se imagina con el deseo. También esto es vanidad y correr tras el viento.

10 Lo que existe, ya ha sido llamado por su nombre. Ya se sabe lo que es el hombre, y que él no puede entrar en pleito con aquel que es más fuerte que él.

11 Donde abundan las palabras, aumenta la vanidad, ¿y qué aprovecha eso al hombre?

12 Porque ¿quién sabe lo que es bueno para el hombre en la vida, durante los contados días de su vida fugaz, que él pasa como una sombra? ¿Quién puede, en efecto, indicar al hombre lo que habrá después de él bajo el sol?

viernes, 17 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (19) Lo único bueno para el hombre


Lo único bueno para el hombre

17 Yo he comprobado esto: lo más conveniente es comer y beber y encontrar la felicidad en el esfuerzo que uno realiza bajo el sol, durante los contados días de vida que Dios le concede a cada uno: porque esta es la parte reservada a los hombres.

18 Además, si Dios ha dado a un hombre riquezas y posesiones, y le permite disfrutar de ellas, tomar la parte que le toca y alegrarse de su trabajo, ¡eso es un don de Dios!

19 No, él no piensa demasiado en la brevedad de la vida, cuando Dios lo tiene ocupado con pensamientos alegres.

6 1 Hay un mal que yo he visto bajo el sol y que resulta muy pesado para el hombre.

2 A uno Dios le ha dado riquezas, posesiones y honores, y no le falta nada de todo lo que desea. Pero Dios no le permite disfrutar de eso, sino que lo disfruta un extraño. Esto es vanidad y un mal penoso.

ECLESIASTÉS. (20) Vanidad de una vida infeliz


Vanidad de una vida infeliz

3 Si un hombre tiene cien hijos y vive muchos años, por más numerosos que sean los días de sus años, si su alma no se sacia de felicidad y ni siquiera le dan sepultura, yo digo que un aborto es más feliz que él.

4 Porque este ha venido en vano y se va hacia las tinieblas, y su nombre será cubierto por las tinieblas;

5 no ha visto ni conocido el sol, pero descansa más tranquilo que aquel.

6 Y aunque ese hombre hubiera vivido dos mil años sin ver en ellos la felicidad, ¿acaso no van todos al mismo sitio?

miércoles, 15 de noviembre de 2017

ECLESIASTÉS (18) Vanidad de las riquezas


Vanidad de las riquezas

9 El que ama el dinero no se sacia jamás, y al que ama la opulencia no le bastan sus ganancias. También esto es vanidad.

10 Donde abundan las provisiones son muchos los que las devoran. ¿Y qué beneficio reportan a su dueño, fuera de poder mirarlas con sus propios ojos?

11 Dulce es el sueño del trabajador, sea que coma poco o mucho; al rico, en cambio, el estómago lleno no lo deja dormir.

12 Hay un mal muy penoso que yo he visto bajo el sol: es la riqueza guardada por su dueño para su propia desgracia.

13 Esta riqueza se pierde en un mal negocio, y el hijo que él engendró se queda sin nada.

14 Él salió desnudo del vientre de su madre, y así volverá, como había venido; de su esfuerzo no saca nada que pueda llevárselo consigo.

15 Este es ciertamente un mal muy penoso: se fue exactamente como había venido, ¿y de qué le aprovechó esforzarse por nada?

16 Además, todos sus días comió oscuramente, con mucho dolor, malestar e irritación.