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viernes, 29 de marzo de 2024

VIERNES SANTO. Juan 19.17

El Viernes Santo es una de las principales celebraciones del Cristianismo, dentro de la denominada Semana Santa. Este día se recuerda la Muerte de Jesús de Nazaret.

En algunos lugares se celebra con multitud de procesiones. Algunas de estas procesiones presentan un relato bastante completo de la Pasión de Cristo.

Juan 19.17 Así fue como se llevaron a Jesús. Cargando con su propia cruz, salió de la ciudad hacia el lugar llamado Calvario (o de la Calavera), que en hebreo se dice Gólgota. 

18.Allí lo crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado y en el medio a Jesús. 

19. Pilato mandó escribir un letrero y ponerlo sobre la cruz. Estaba escrito: «Jesús el Nazareno, Rey de los judíos.» 

20.Muchos judíos leyeron este letrero, pues el lugar donde Jesús fue crucificado estaba muy cerca de la ciudad. Además, estaba escrito en hebreo, latín y griego. 

21.Los jefes de los sacerdotes dijeron a Pilato: «No escribas: "Rey de los Judíos", sino: "Este ha dicho: Yo soy el rey de los judíos".» 

22.Pilato contestó: «Lo que he escrito, escrito está.» 

23.Después de clavar a Jesús en la cruz, los soldados tomaron sus vestidos y los dividieron en cuatro partes, una para cada uno de ellos. En cuanto a la túnica, tejida de una sola pieza de arriba abajo sin costura alguna, se dijeron: 

24.«No la rompamos, echémosla más bien a suertes, a ver a quién le toca.» Así se cumplió la Escritura que dice: Se repartieron mi ropa y echaron a suertes mi túnica. Esto es lo que hicieron los soldados. 

25.Cerca de la cruz de Jesús estaba su madre, con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María de Magdala. 

26.Jesús, al ver a la Madre y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a la Madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» 

27.Después dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa. 

28.Después de esto, sabiendo Jesús que todo estaba cumplido, dijo: «Tengo sed», y con esto también se cumplió la Escritura. 

29.Había allí un jarro lleno de vino agrio. Pusieron en una caña una esponja empapada en aquella bebida y la acercaron a sus labios. 

30.Jesús probó el vino y dijo: «Todo está cumplido.» Después inclinó la cabeza y entregó el espíritu. 

31.Como era el día de la Preparación de la Pascua, los judíos no querían que los cuerpos quedaran en la cruz durante el sábado, pues aquel sábado era un día muy solemne. Pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas a los crucificados y retiraran los cuerpos. 

32.Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas de los dos que habían sido crucificados con Jesús. 

33.Pero al llegar a Jesús vieron que ya estaba muerto, y no le quebraron las piernas, 

34.sino que uno de los soldados le abrió el costado con la lanza, y al instante salió sangre y agua. 

35.El que lo vio da testimonio. Su testimonio es verdadero, y Aquél sabe que dice la verdad. Y da este testimonio para que también ustedes crean. 

36.Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura que dice: No le quebrarán ni un solo hueso. 

37.Y en otro texto dice: Contemplarán al que traspasaron. 

38.Después de esto, José de Arimatea se presentó a Pilato. Era discípulo de Jesús, pero no lo decía por miedo a los judíos. Pidió a Pilato la autorización para retirar el cuerpo de Jesús y Pilato se la concedió. Fue y retiró el cuerpo. 

39.También fue Nicodemo, el que había ido de noche a ver a Jesús, llevando unas cien libras de mirra perfumada y áloe. 

40.Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con los aromas, según la costumbre de enterrar de los judíos. 

41.En el lugar donde había sido crucificado Jesús había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie todavía había sido enterrado. 

42.Como el sepulcro estaba muy cerca y debían respetar el Día de la Preparación de los judíos, enterraron allí a Jesús. 

viernes, 2 de abril de 2021

VIERNES SANTO. ¿Qué se celebra el Viernes Santo?.

El Viernes Santo es una de las más representativas y profundas conmemoraciones del cristianismo. Es el quinto día de la Semana Santa. Este día se recuerda la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret. En este día, la Iglesia católica manda a sus fieles guardar ayuno y abstinencia de carne como penitencia. 

La pasión y crucifixión de Jesús son los eventos que conmemora el Viernes Santo 

Hoy es Viernes Santo, uno de los días destacados dentro de la Semana Santa, pero ¿sabemos porqué se celebra realmente? Veamos a continuación, el porqué de este día, y qué se celebra en Viernes Santo. 

El Viernes Santo es el primer día después de la Cuaresma en el mes de abril, de modo que será bueno saber cuál es su significado y la ceremonia religiosa relacionada con este momento particular antes de la Pascua. 

Semana Santa: ¿Qué se celebra en Viernes Santo? 

El Viernes Santo es uno de los días más importantes antes de Pascua. Muchos asocian el Viernes Santo con la Cuaresma, pero en realidad esta última termina la noche del día anterior y el Viernes Santo forma parte del llamado Triduo Pascual que comienza con el Jueves Santo y la Semana Santa que comienza con el domingo de ramos.

Es un momento muy importante del período pascual que, recordemos, termina con Corpus Domini (seguido del Sagrado Corazón de Jesús ), porque el Viernes Santo recordamos la Pasión y la crucifixión de Cristo. 

Al igual que el Miércoles de ceniza, también el Viernes Santo es una fiesta móvil cuya fecha se cambia todos los años según el día en que cae la Pascua.

Significado del Viernes Santo 

El Viernes Santo es el día de la pasión de Cristo , el día en que se celebra el significado de la cruz (y puesta en marcha se espera que la adoración de la Cruz) y el sacrificio que Jesús hizo por los hombres. Este es precisamente el significado del Viernes Santo, porque el símbolo de la Cruz y la crucifixión nos recuerdan el sacrificio extremo del hijo de Dios por los hombres. Después de la traición de uno de sus discípulos, Jesús se enfrentó a su mayor prueba: aceptar hacer lo que su Padre le pidió, que fue dar su vida para salvar a la humanidad del pecado. Precisamente para presenciar este momento difícil, en el Viernes Santo es tradición que las campanas de las iglesias no suenen,. 

Liturgia del Viernes Santo 

La misa del Viernes Santo es diferente a las otras celebraciones del resto del año. La Eucaristía no se celebra para empezar, pero el sacerdote distribuye la comunión. La liturgia del Viernes Santo se celebra por la tarde y se centra en la Pasión de Cristo y leemos el Evangelio de Juan 18, 1-19, 42 en el que el evangelista relata los eventos que narran la traición y el beso de Judas a Jesús. En el Evangelio del Viernes Santo, también se cuenta el encuentro con Pilato, el episodio del intento de liberación, el intercambio con Barrabás, el grito de la Virgen María y María Magdalena bajo la Cruz de Jesús . Es una lectura bastante larga en comparación con el Evangelio de los domingos y es ciertamente un momento que requiere reflexión y meditación. 

¿Debemos ayunar el Viernes Santo? 

El Viernes Santo es uno de los dos días de ayuno que marca la Iglesia Católica junto con el Miércoles de Ceniza . Teóricamente, los mayores de 18 años y menores de 60 años deben limitarse a tomar agua y un poco de pan, pero si realmente no puedes ayunar completamente porque tienes que ir a trabajar de todos modos, debes conformarte con una comida ligera y definitivamente evitar la carne. Este ayuno se llama ayuno eclesiástico. (Okdiario)

viernes, 10 de abril de 2020

jueves, 9 de abril de 2020

Mateo 27. 27-66 VIERNES SANTO



27. Los soldados romanos llevaron a Jesús al patio del palacio y reunieron a toda la tropa en torno a él. 28. Le quitaron sus vestidos y le pusieron una capa de soldado de color rojo. 29. Después le colocaron en la cabeza una corona que habían trenzado con espinos y en la mano derecha le pusieron una caña. Doblaban la rodilla ante Jesús y se burlaban de él, diciendo: «¡Viva el rey de los judíos!» 30. Le escupían en la cara, y con la caña le golpeaban en la cabeza. 31. Cuando terminaron de burlarse de él, le quitaron la capa de soldado, le pusieron de nuevo sus ropas y lo llevaron a crucificar. 32. Por el camino se encontraron con un hombre de Cirene, llamado Simón, y le obligaron a que cargara con la cruz de Jesús. 33. Cuando llegaron al lugar que se llama Gólgota (o Calvario), o sea, «calavera», 34.le dieron a beber vino mezclado con hiel. Jesús lo probó, pero no lo quiso beber. 35. Allí lo crucificaron y después se repartieron entre ellos la ropa de Jesús, echándola a suertes. 36. Luego se sentaron a vigilarlo. 37. Encima de su cabeza habían puesto un letrero con el motivo de su condena, en el que se leía: «Este es Jesús, el rey de los judíos.» 38. También crucificaron con él a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda. 39. Los que pasaban por allí lo insultaban; movían la cabeza 40.y decían: «¡Vaya! ¡Tú que destruyes el Templo y lo levantas de nuevo en tres días! Si eres el Hijo de Dios, líbrate del suplicio y baja de la cruz.» 41. Los jefes de los sacerdotes, los jefes de los judíos y los maestros de la Ley también se burlaban de él. Decían: 42. «¡Ha salvado a otros y no es capaz de salvarse a sí mismo! ¡Que baje de la cruz el Rey de Israel y creeremos en él! 43. Ha puesto su confianza en Dios. Si Dios lo ama, que lo salve, pues él mismo dijo: Soy hijo de Dios.» 44. Hasta los ladrones que habían sido crucificados con él lo insultaban. 45. Desde el mediodía hasta las tres de la tarde todo el país se cubrió de tinieblas. 46. A eso de las tres, Jesús gritó con fuerza: Elí, Elí, lamá sabactani, que quiere decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» 47. Al oírlo, algunos de los presentes decían: «Está llamando a Elías.» 48. Uno de ellos corrió, tomó una esponja, la empapó en vinagre y la puso en la punta de una caña para darle de beber. 49. Los otros le decían: «Déjalo, veamos si viene Elías a salvarlo.» 50. Pero nuevamente Jesús dio un fuerte grito y entregó su espíritu. 51. En ese mismo instante la cortina del Santuario se rasgó de arriba abajo, en dos partes. 52. La tierra tembló, las rocas se partieron, los sepulcros se abrieron y resucitaron varias personas santas que habían llegado ya al descanso. 53. Estas salieron de las sepulturas después de la resurrección de Jesús, fueron a la Ciudad Santa y se aparecieron a mucha gente. 54. El capitán y los soldados que custodiaban a Jesús, al ver el temblor y todo lo que estaba pasando, se llenaron de terror y decían: «Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.» 55. También estaban allí, observándolo todo, algunas mujeres que desde Galilea habían seguido a Jesús para servirlo. 56. Entre ellas estaban María Magdalena, María, madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo. 57. Siendo ya tarde, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había hecho discípulo de Jesús. 58. Se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, y el gobernador ordenó que se lo entregaran. 59. José tomó entonces el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia 60.y lo colocó en el sepulcro nuevo que se había hecho excavar en la roca. Después hizo rodar una gran piedra sobre la entrada del sepulcro y se fue. 61. Mientras tanto, María Magdalena y la otra María estaban allí, sentadas frente al sepulcro. 62. Al día siguiente (el día después de la Preparación de la Pascua), los jefes de los sacerdotes y los fariseos se presentaron a Pilato 63.y le dijeron: «Señor, nos hemos acordado que ese mentiroso dijo cuando aún vivía: Después de tres días resucitaré. 64. Ordena, pues, que sea asegurado el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, roben el cuerpo y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Este sería un engaño más perjudicial que el primero.» 65. Pilato les respondió: «Ahí tienen una guardia. Vayan ustedes y tomen todas las precauciones que crean convenientes.» 66. Ellos, pues, fueron al sepulcro y lo aseguraron. Sellaron la piedra que cerraba la entrada y pusieron guardia."

viernes, 25 de marzo de 2016

VIERNES SANTO


Viernes Santo
Se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. el Viernes Santo se recuerda la muerte en la cruz del fundador del Cristianismo.

Según la tradición cristiana Jesucristo murió a los 33 años y a las 3 de la tarde. Según narran los Evangelios, los sumos sacerdotes -las autoridades religiosas de la época- conspiraban contra Jesús de Nazaret porque este se proclamaba "el Hijo de Dios"; lo consideraban un "alborotador".

Jesús ante Pilato

Estas autoridades y quienes les apoyaban decidieron llevar a Jesús ante Poncio Pilato, quinto prefecto de la provincia romana de Judea entre los años 26 y 36 d.C. Este en principio no vio culpa en Él para condenarle, pero finalmente se avino a la presión de una multitud que clamaba por su crucifixión.

Según el Evangelio de Mateo, Pilato entonces se lavó las manos con agua a la vista del pueblo, proclamándose "inocente de la sangre de este justo". Este gesto de "lavarse las manos" es el origen de la expresión que llega hasta nuestros días.

Como era costumbre liberar a un reo por la fiesta judía de la Pascua, Pilato decidió soltar a uno muy conocido llamado Barrabás, cediendo así a la presión de los manifestantes.

Despojado, humillado y escarnecido

Siguiendo el relato de los Evangelios, a Jesús le despojaron de sus vestiduras, las cuales se echaron a suertes, le colocaron una corona de espinas en la cabeza, y le golpearon, le escupieron y le escarnecieron.

Le hicieron cargar con su propia Cruz hasta un pequeño monte a las afueras de Jerusalén llamado Gólgota, lugar del calvario o de las calaveras, debido a la forma de calavera que tenían las rocas de una de sus laderas.

En el Gólgota o Calvario fue crucificado entre dos ladrones y bajo un cartel que decía "Jesús el Nazareno, Rey de los Judíos", origen de las siglas y de la expresión INRI. Según el Evangelio de Juan, los pontífices de los judíos protestaron a Pilato, pidiéndole que cambiara la redacción por "él ha dicho: yo soy el Rey de los Judíos". Pero Pilato se lo negó con esta famosa réplica: "Lo escrito, escrito está".

El buen ladrón y el mal ladrón

Según el Evangelio de Lucas uno de los ladrones crucificados junto a Jesús le atacaba, diciendo: "Si tú eres el Cristo o Mesías, sálvate a ti mismo y a nosotros".

Pero el otro crucificado le reprendió diciendo: "¿Cómo, ni siquiera tú temes a Dios, estando como estás en el mismo suplicio? Nosotros, la verdad, lo estamos justamente, pues pagamos la pena merecida por nuestros delitos, pero Éste nada ha hecho". Y se dirigió a Jesús: "Señor, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino". Y este le contestó: "Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso".

Según un evangelio apócrifo este Buen Ladrón se llama Dimas. San Dimas es el primer santo del cristianismo y su festividad se celebra el 25 de marzo.

Últimas palabras antes de expirar

Según los Evangelios de Mateo y Marcos, antes de morir Cristo exclamó con una "gran" voz: "ELI, ELI, LAMMA SABACTHANI", que significa "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?". Según San Lucas, justo antes de expirar dijo: "Padre mío, en tus manos encomiendo mi espíritu". Según San Juan dijo: "Todo está cumplido". Y expiró.

En este momento, según los evangelios, sucedieron cosas extraordinarias. Mateo escribe: "Y al momento el velo del templo se rasgó en dos partes de arriba abajo, y la tierra tembló y se partieron las piedras. Y los sepulcros se abrieron, y los cuerpos de muchos santos, que habían muerto, resucitaron. Y saliendo de los sepulcros después de la resurrección de Jesús, vinieron a la ciudad santa y se aparecieron a muchos".

Mateo y Marcos recogen la expresión de un centurión romano que había asistido a la crucifixión: "Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios". Lucas la varía ligeramente: "Verdaderamente este hombre era justo". El sentimiento de los presentes era de asombro y de congoja. Según San Lucas volvieron dándose "golpes en el pecho".

El sepulcro

Descendido de la cruz el cuerpo de Jesús, José de Arimatea, "persona ilustre y senador" (Marcos) se lo reclamó a Pilato, que accedió a entregárselo. José envolvió el cuerpo del nazareno en una sábanay lo metió en un sepulcro abierto en una gran peña, sellando la entrada con una gran piedra.

Cuando al amanecer del domingo fueron María Magdalena y María la madre de Santiago para embalsamar el cuerpo, ya no lo encontrarían allí. La piedra estaba apartada y el cuerpo desaparecido.

El Viernes Santo recuerda estos hechos del día de la muerte de Jesucristo, que según enseña la Iglesia Católica entregó su cuerpo y derramó su sangre para el perdón de los pecados y para la salvación de los hombres. 

(Fuente: La Nueva España)