viernes, 19 de agosto de 2016

Sirácides (Eclesiástico), 36


Sirácides (Eclesiástico), 36

1.Ten piedad de nosotros, Señor, Dios de todas las cosas y míranos, y derrama tu temor en todas las naciones.

2.¡Alza tu mano en contra de las naciones extranjeras y haz que vean tu poder!

3.Tu les mostraste tu santidad en todo lo que nos pasó, hazles ahora ver tu grandeza actuando en medio de ellas.

4.¡Haz que te reconozcan como nosotros te reconocimos: porque no hay otro Dios sino tú, Señor!

5.Danos nuevos signos, renueva tus maravillas, manifiesta tu gloria actuando y castigando.

6.Revive tu furor y derrama tu cólera; destruye al adversario y aplasta al enemigo.

7.Apresura el día, acuérdate de tu juramento, y que podamos contar pronto tus hazañas.

8.Que los sobrevivientes sean presa del fuego, que perezcan los opresores de tu pueblo.

9.Parte la cabeza de tus enemigos, de sus jefes que dicen: "¡No hay más que nosotros!"

10.Reúne a todas las tribus de Jacob y entrégales como al comienzo su heredad.

11.¡Ten piedad, Señor, de este pueblo que lleva tu nombre! ¡Piedad para Israel al que consideraste como tu primogénito!

12.Ten compasión de la ciudad santa, Jerusalén, del lugar de tu descanso.

13.Repleta a Sión con el relato de tus maravillas, y a tu pueblo con tu gloria.

14.Confirma las promesas que hiciste al principio, y haz que reaparezcan las profecías en tu nombre.

15.Dales su recompensa a los que en ti esperaron, y demuestra que tus profetas decían la verdad.

16.Escucha, Señor, la oración de tus servidores, escucha a tus sacerdotes cuando dan a tu pueblo la bendición de Aarón.

17.¡Y que todos en la tierra reconozcan que tú eres el Señor, el Dios eterno!

18.El estómago absorbe todo tipo de alimentos, pero algunos alimentos son mejores que otros.

19.Reconoces por el gusto de qué animal cazado se trata, del mismo modo el que tiene experiencia detecta las palabras mentirosas.

20.Algunos son buenos para herir, pero el hombre de experiencia sabrá responderles.

21.Una mujer acepta cualquier marido, pero hay unas mujeres mejores que otras.

22.La belleza de una mujer ilumina su rostro y colma todos los deseos de un hombre.

23.Si sus palabras están impregnadas de bondad y dulzura, su marido será el hombre más feliz.

24.El que tomó una esposa comenzó a enriquecerse; tiene una ayuda semejante a él, una columna donde apoyarse.

25.Una propiedad sin cerca atrae a los ladrones: allí donde falta la mujer, se gime y se va a la ventura.

26.¿Quién confiará en un ladrón hábil que va de ciudad en ciudad?

27.Lo mismo ocurre con aquel que no tiene donde cobijarse y que se detiene donde lo sorprende la noche.

jueves, 18 de agosto de 2016

Dile a tu problema yo te venceré en el nombre de Jesús


La belleza del cuerpo es un viajero que pasa, pero la del alma es un amigo que se queda.


!De acuerdo!


La belleza de las cosas existe en el espíritu de quien las contempla


No es la altura, ni el peso, ni los músculos...


Si sabes que tu intenciones fueron dar lo mejor, no tienes nada que lamentarte.


Sirácides (Eclesiástico), 37


Sirácides (Eclesiástico), 37



1.Todos tus amigos dirán: "Yo también te amo", pero ten cuidado, pues el amigo sólo puede serlo de nombre.

2.¿No es una tristeza mortal que un compañero o un amigo se vuelva enemigo?

3.¡Oh mal deseo, ¿de dónde saliste para cubrir la tierra de tantos embustes?!

4.Miren a ese camarada que se aprovecha de la buena fortuna de su amigo: apenas llega la desgracia, se vuelve en su contra.

5.Miren a ese compañero que sufre por su amigo mientras se aprovecha para llenarse el estómago: apenas llega el peligro, sólo piensa en ponerse a salvo.

6.Que tu corazón no se olvide de tu amigo, no lo dejes en la miseria si tu te haces rico.

7.Todo consejero hace valer su consejo, pero más de alguno aconseja sólo por interés.

8.Pon atención en el que te aconseja: pregúntate primero qué es lo que necesita, porque hablará según su interés. Tal vez trate de conquistarte.

9.Tal vez te diga: "Tu decisión es buena", y luego se quedará observando lo que te sucede.

10.No consultes al que no confía en ti, oculta tus intenciones a los que te tienen envidia.

11.No consultes jamás a una mujer sobre su rival; a un cobarde a propósito de la guerra; a un negociante sobre una tasa de interés; a un comprador si vendes algo; a un envidioso si se trata de un agradecimiento; a un flojo sobre algo que hay que hacer; a un jornalero por el fin de su trabajo; a un sirviente holgazán por un trabajo pesado.

12.Busca más bien la compañía de un verdadero creyente, que tú sepas que es respetuoso de los mandamientos, cuya alma está cerca de la tuya y que compartirá tu sufrimiento si tú fracasas.

13.Luego mantente firme en la decisión que nacerá de ti, porque nadie merece más tu confianza.

14.Nuestra propia intuición ve a veces más claro que los siete centinelas que vigilan en lo alto.

15.Pero sobre todo invoca al Altísimo para que te guíe en la verdad.

16.Antes de emprender algo hay que pensarlo; antes de cualquier acción hay un proyecto.

17.Tus opciones orientan tus pasos según cuatro direcciones:

18.el bien o el mal, la vida o la muerte. La elección que hagas depende de tu propia decisión.

19.Hay hombres que son buenos para instruir a los demás, pero que no sirven para ayudarse a sí mismos.

20.El que es bueno para hablar se hace odiar: lo dejarán morir de hambre.

21.El Señor no lo favorece en nada, porque está desprovisto de sabiduría.

22.Otro es sabio a sus propios ojos; él mismo afirma que su sabiduría es provechosa.

23.El hombre sabio instruye a su propio pueblo: uno puede fiarse de los frutos de su inteligencia.

24.El hombre sabio está colmado de bendiciones, todos los que lo ven lo alaban.

25.Los días del hombre son contados, pero los días de Israel sobrepasarán cualquier medida.

26.El sabio gozará de la confianza de su pueblo; su nombre perdurará para siempre.

27.Hijo mío, ve por ti mismo lo que te conviene: ve lo que es malo para ti y aprende a evitarlo.

28.Porque no todo conviene a todos, y todos no se contentan con las mismas cosas.

29.No abuses de todo lo que te gusta, no te abalances sobre la comida,

30.porque comer demasiado enferma, y la gula provoca indigestión.

31.Mucha gente ha muerto por esos excesos, mientras que los que se moderan prolongan su vida.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Arte 16


El sabio no dice todo lo que piensa...


Esperar que la vida te trate bien porque eres buena persona, es como esperar que un tigre no te ataque porque eres vegetariano.


Aprenda a matar a alguien en un simple paso: No lo nombre nunca más.


Mientras más centras tu vida en alguien, menos atractivo eres para esa persona.


Una promesa expira en el momento que se cumple...


Mi ética, mi moral me exige amar al prójimo...


Sirácides (Eclesiástico), 35



Sirácides (Eclesiástico), 35

1.El que observa la Ley hace más que multiplicar las ofrendas; apegarse a los mandamientos es ofrecer un sacrificio de comunión.

2.Un acto generoso es una ofrenda de harina pura, la limosna es un sacrificio de alabanza.

3.Lo que agrada al Señor es que uno se aleje del mal; ¡no hay sacrificio de expiación más hermoso que huir de la injusticia!

4.Pero no debes presentarte ante el Señor con las manos vacías: todos esos sacrificios te han sido prescritos.

5.Cuando el justo presenta su ofrenda, la grasa es para el altar, pero el buen olor sube hasta el Altísimo.

6.El sacrificio del justo es bien acogido, el Señor no se olvidará de él.

7.Glorifica al Señor con un corazón generoso, ofrece sin regatear los primeros frutos de tu trabajo.

8.Cada vez que das, muestra una cara alegre, siéntete feliz de presentar tus diezmos.

9.Da al Altísimo como te ha dado, de todo corazón y según tus medios;

10.porque el Señor devuelve la mano; te dará siete veces más.

11.No trates de comprar sus favores, no lo aceptará; tu ofrende de algo mal adquirido de nada te servirá.

12.Porque el Señor es el juez, y no hace favoritismo.

13.El nunca recibirá mal al pobre, escuchará la oración del oprimido.

14.No menospreciará la súplica del huérfano ni los gemidos de la viuda.

15.Cuando las lágrimas de la viuda corren por sus mejillas, ¿su llanto no está acusando acaso al que la hace llorar?

16.El que adora a Dios con todo su corazón encontrará buena acogida, su clamor llegará hasta el cielo.

17.La oración del humilde atravesará las nubes, no se consolará hasta que no sea escuchado.

18.No se desistirá, será necesario que el Altísimo se ocupe de él, que el Señor intervenga en favor de los justos.

19.Pero el Señor no tardará; no hará demorar la espera.

20.Les pegará en los riñones a los que no tienen piedad y se vengará de las naciones.

21.Exterminará a la multitud de los violentos y destruirá el poder de los injustos.

22.Al final le dará a cada uno según lo que merece, conforme a sus actos y a sus intenciones.

23.Hará justicia a su pueblo y su pueblo se alegrará de su misericordia.

24.¡Su misericordia será tan bienvenida en momentos de angustia como lo son las nubes después de una sequía!

martes, 16 de agosto de 2016

Nacimos humanos...


Arte 15


Para que sirve el arrepentimiento, si eso no borra nada de lo que ha pasado. El mejor arrepentimiento es cambiar.


"He cometido el peor pecado que uno puede cometer...No he sido feliz"


Lo que te define no es lo que haces, sino la forma de como te levantas después de caer...


Tu vida irá hacia adelante...


!Cuidate!


No eres lo que logras, eres lo que superas.


Tenemos que buscar lo que tenemos en común.


Sirácides (Eclesiástico), 34


Sirácides (Eclesiástico), 34

1.Las esperanzas vanas y engañosas son para los imbéciles: los sueños dan alas a los insensatos.

2.Contar con los sueños es como perseguir una sombra o correr tras el viento.

3.Lo que se ve en sueños no es más que un reflejo: la persona ve su propia imagen.

4.¿Puede uno purificarse con algo impuro? ¿Y encontrar la verdad en lo que es mentira?

5.Predicciones, visiones y sueños son tan vacíos como los fantasmas de una mujer en cinta.

6.A menos que te sean enviados como una visita del Altísimo, no les prestes atención.

7.Porque los sueños engañaron a mucha gente; los que confiaron en ellos fracasaron.

8.La Ley en cambio se cumplirá sin falta: es sabia en lo que dice, fiel en lo que promete.

9.El que ha viajado conoce muchas cosas, un hombre de experiencia no habla sin fundamento.

10.El que no ha sido puesto a prueba sabe poco, el que ha recorrido el mundo ha adquirido muchos conocimientos.

11.A lo largo de mis viajes he visto muchas cosas, y he conocido mucho más de lo que puedo decir.

12.Me he visto varias veces en peligro de muerte y me he salvado gracias a mi experiencia.

13.Los que temen al Señor salvarán su vida porque pusieron su esperanza en el que los puede salvar.

14.El que teme al Señor no tendrá miedo, no se asustará por nada porque El es su esperanza.

15.El que teme al Señor conoce bien su felicidad: ¿en quién se apoya, quién es su fuerza?

16.La mirada del Señor está puesta sobre los que lo aman, es una poderosa protección, un apoyo resistente, un refugio contra el viento ardiente y el sol del mediodía, un sostén contra las caídas, una ayuda en el momento de caer.

17.El Señor renueva el entusiasmo e ilumina los ojos, da la salud, vida y bendición.

18.Dar a Dios una cosa mal adquirida es una ofrenda sucia; los dones de los malvados no pueden agradar a Dios.

19.Al Altísimo no le agradan las ofrendas de los impíos; sus pecados no serán perdonados a fuerza de sacrificios.

20.Ofrecer un sacrificio con lo que pertenecía a los indigentes es condenar a muerte a un hijo en honor de su padre.

21.El pan que mendigan es la vida de los pobres; el que se lo quita es un asesino.

22.Mata a su prójimo el que le quita los medios para sobrevivir; retener el salario de un trabajador es lo mismo que derramar su sangre.

23.Uno construye, otro demuele; ¿qué han conseguido sino penas?

24.Uno ruega, el otro maldice, ¿la voz de quién escuchará el Amo?

25.Si uno se baña después de haber tocado a un muerto, y lo toca de nuevo, ¿de qué le sirve la purificación? Es lo que pasa con el que ayuna por sus pecados y luego vuelve a cometerlos: ¿quién escuchará su oración? ¿De qué le sirvió su penitencia?

lunes, 15 de agosto de 2016

Arte 14


Nunca olvides que todos los grandes logros requieren tiempo y paciencia


Dentro de veinte años lamentarás más las cosas que no hiciste que las que hiciste...


Como no amarte Señor, si tu me amaste primero...


Se selectivo en tus batallas, a vece es mejor tener paz que tener la razón


Yo sigo pensando que tenemos una mujer prevista por Dios...


Cuando yo estaba por nacer, mi padre se fue un día antes de que yo naciera porque conoció a otra mujer y yo nací en la calle, mis padres alquilaban una casa y nunca le dijo a mi madre que hacia 3 o 4 meses que no pagaba los alquileres y entonces el dueño se enojó y la echó. 
¿Me dijeron que había niños acá huérfanos?  no creo, no les crean nunca cuando les digan que son huérfanos por favor, porque todos tenemos un Padre y es eterno, no, por eso decía: 
Te puede faltar el marido de tu madre, jamás tu Padre, tu padre está siempre. Mi padre se fue y yo nací en no sé ¿cómo se llama acá esto? en la vereda, la banqueta… y mi madre se enojó con la sociedad y empezó a caminar hacia el Sur. Hace 57 años una mujer sola y una prostituta eran lo mismo, en algunas cosas el hombre avanza, evoluciona, hoy una mujer sola es una mujer sola, que se separó, no funcionó, a lo mejor tendrá otra chance. 
Yo sigo pensando que tenemos una mujer prevista por Dios, una. Yo la tuve por eso vivo solo, yo soy viudo, tuve mi mujer y sigue viviendo en mi corazón, solo una mujer tiene un hombre, algunos les cuesta encontrarla y van de mujer en mujer hasta que llegan a la de él, que se yo, pero yo pienso que es una tarea inútil. Si Dios la tiene prevista te va a llegar sola, sino, no la puedes ir a buscar a la discoteca a través de la cerveza, porque es una hermana, yo le debo tremendo respeto y el amor trae la vida, no es una distracción más, no es tan inevitable, nadie se muere si no tiene un coito cada sábado a la noche...

Sirácides (Eclesiástico), 33


Sirácides (Eclesiástico), 33

1.La desgracia no alcanza al que teme al Señor; si le toca una prueba se verá libre de ella.

2.El hombre sabio no odia la Ley; el que la sigue sólo en apariencias es como un barco en medio de la tempestad.

3.El hombre inteligente pone su confianza en la Ley; para él la Ley es digna de fe como una respuesta divina.

4.Prepara tu discurso y serás escuchado; hazte una buena síntesis y luego habla.

5.Los sentimientos del tonto son como rueda de carreta, sus razonamientos son como veleta.

6.Un amigo burlón es como potro en celo, relincha con cualquier jinete.

7.¿Por qué un día será más importante que otro cuando todos los días reciben la luz del sol?

8.Una decisión del Señor los ha hecho diferentes, él fue quien dispuso las fiestas y las estaciones.

9.Eligió y santificó a algunos de ellos, a los demás los dejó para hacer número.

10.También los hombres fueron sacados de la tierra, de ésta fue formado Adán.

11.El Señor sin embargo, en su sabiduría, los separó, poniéndolos en diferentes caminos.

12.A algunos los bendijo y exaltó, los consagró y tomó a su servicio; a otros los maldijo y humilló, hizo que perdieran su lugar.

13.Así como el barro está en manos del alfarero que lo moldea a su voluntad, así también están los hombres en las manos del que los ha hecho: trata a cada cual como mejor lo estima.

14.De un lado el mal, y del otro el bien; de un lado la muerte, y del otro la vida: y de igual modo frente al fiel está el pecador.

15.Miren por todas partes las obras del Altísimo; siempre van de a dos, una oponiéndose a la otra.

16.En cuanto a mí, me afané después de todos los demás, semejante al que rebusca detrás de los vendimiadores.

17.Pero por la bendición del Señor los alcancé y llené con mis racimos el lagar.

18.Entiendan que mis esfuerzos no fueron sólo para mí, sino para todos los que buscan el saber.

19.¡Oigan, pues, ustedes los grandes del pueblo; presten atención, ustedes que presiden la asamblea!

20.¡Ni a tu hijo, ni a tu mujer, ni a tu hermano ni a tu amigo: a nadie des poder sobre ti mientras vivas! No des tus bienes a otro; podrías arrepentirte y tener que reclamárselos.

21.Mientras te quede un soplo de vida, no entregues a nadie tu libertad.

22.Es mejor que tus hijos dependan de ti que tener tú que suplicarles.

23.Asume la responsabilidad de todo lo que hagas, no permitas que otros manchen tu reputación.

24.Cuando concluyan los días de tu vida, cuando llegue la hora de tu fin, entonces reparte la herencia.

25.Para el burro: el forraje, el palo y la carga; para el sirviente: el pan, las correcciones y el trabajo.

26.Da trabajo a tu esclavo y gozarás de paz; suéltale la rienda y querrá la libertad.

27.El yugo y el cabestro hacen doblar el cogote; para el mal servidor, castigos y cadenas.

28.Ponlo a trabajar, que no se quede ocioso, porque la ociosidad enseña la maldad.

29.Hazlo trabajar según su capacidad, y si no obedece pon sus pies en los grillos.

30.Pero no seas demasiado exigente con nadie, no hagas nada sin discernimiento.

31.Si tienes un sirviente, trátalo como a un hermano, pues lo necesitas tanto como él a ti.

33.Si lo maltratas y emprende la fuga, ¿a dónde irás a buscarlo?

domingo, 14 de agosto de 2016

Que nunca te falten nos falten hilos para bordar nuestros sueños


Arte 13


He luchado por ser feliz...



Si no existieran fronteras...



La mayor tentación que hoy enfrentamos...


Un burro puede fingir ser un caballo...


Cuando el pilar se tambalea...


AL REGRESAR DE LA GUERRA. REFLEXIÓN


Al regresar de la Guerra de Irak un soldado telefoneó a sus padres desde San Francisco: -"Mamá, Papá: Voy de regreso a casa, pero les tengo que pedir un favor. Traigo a un amigo que me gustaría se quedara con nosotros".

-"Claro que sí", le contestaron llenos de alegría por su regreso, "Nos encantaría conocerlo."

-"Pero hay algo que deben saber", el hijo, siguió diciendo, "mi amigo fue gravemente herido en la guerra. Pisó una mina de tierra y perdió un brazo y una pierna un ojo y quedo muy desfigurado del rostro. Sus padres ya Fallecieron. No tiene donde ir y quiero que se venga a vivir con nosotros a casa"

-"Siento mucho el escuchar eso, hijo. A lo mejor podemos encontrar un lugar en donde el se pueda quedar."

-"No, mamá y papá, yo quiero que el viva con nosotros y que seamos su familia."

-"Hijo," le dijo el padre, "tú no sabes lo que estas pidiendo. Una persona tan limitada físicamente sería un gran peso para nosotros. Tenemos nuestras propias vidas que vivir y no podríamos cuidarle adecuadamente. Yo pienso que estás demasiado afectado con ese caso. Deberías de regresar a casa y olvidarte de él. Tú amigo encontrará una manera en la que pueda vivir el solo. Además él es la responsabilidad del gobierno y puede ingresar en un lugar para veteranos de guerra. Para eso pagamos impuestos."

Al oír esas palabras, el hijo colgó el teléfono. Los padres no volvieron a saber nada de él hasta que unos días mas tarde recibieron una llamada telefónica de la policía de San Francisco. Su hijo había muerto al caer de la ventana de un edificio. La policía creía que era un suicidio. Los padres, destrozados por la noticia, volaron a San Francisco y fueron llevados a la morgue de la ciudad para que identificaran a su hijo. Con horror, descubrieron que su hijo tan solo tenía un brazo y una pierna. El representante del ejército les relató algo que el joven había querido mantener en secreto: Había sufrido los efectos de la explosión de una mina. El mismo era el "amigo" y quería saber de antemano si sus padres de verdaderamente lo aceptarían. Lamentablemente, al percibir la negativa, se suicidó desesperado.

La desesperación y el suicidio jamás son el camino. Jesús nos ama y nos acoge tal cual somos y si le entregamos nuestra vida miserable, El nos lleva a la casa del Padre. Pero muchas personas necesitan de nuestra acogida para comprender ese amor divino.

En mi alma llevo todas mis pertenencias...


No tengo miedo a morir como uno más...


Existen dos tipos de personas.


El día del juicio final...


Sirácides (Eclesiástico), 32


Sirácides (Eclesiástico), 32

1.¿Te eligieron para que organices un banquete? No te des grandes ínfulas. Compórtate con los demás como uno de ellos; preocúpate de ellos y después anda a sentarte en tu lugar.

2.Cuando hayas hecho todo lo necesario, volverás a tu asiento para alegrarte con ellos. Entonces recibirás la corona por tu buena organización.

3.Habla, si eres anciano, eso te corresponde; pero di cosas que tengan sentido, y no impidas la música.

4.Cuando la están escuchando, no es el momento para discursos, no pases por sabio en el momento inadecuado.

5.Un concierto en medio de un banquete bien regado, es una piedra preciosa engastada en una joya de oro.

6.El canto de los músicos le viene a la dulzura del vino como una esmeralda a un brazalete de oro.

7.Habla, tú que eres joven, si te lo piden, pero no más de dos veces, y sólo para responder.

8.Abrevia tu discurso, di mucho en pocas palabras. Demuestra que sabes, pero sobre todo que sabes callar.

9.Si estás con personas importantes, no las trates de igual a igual; trata de no conversar mientras otro habla.

10.El relámpago se siente antes que el trueno: lo mismo la disposición para escuchar al hombre modesto.

11.Levántate de la mesa a tiempo, no te demores. Llega pronto a tu casa sin entretenerte por el camino.

12.Allí intercambiarás ideas, harás lo que te guste, pero sin pecar con palabras indecentes.

13.Por último bendecirás al que te hizo y te colma con sus bienes.

14.El que teme al Señor acepta sus lecciones, los que lo buscan desde la aurora recibirán buena acogida.

15.El que se dedica a la Ley, ésta lo llenará; el que sólo disimula, ésta lo hará caer.

16.El Señor recibirá a los que le temen, sus buenas acciones brillarán como la luz.

17.El pecador no acepta la reprensión, siempre justifica lo que le gusta.

18.El hombre prudente no descuida la reflexión; en cambio el orgulloso indiferente no tiene miedo a nada.

19.No hagas nada sin haber reflexionado, y no tendrás que arrepentirte de tus actos.

20.No tomes el camino áspero y no te tropezarás con las piedras.

21.No te fíes de un camino bien pavimentado:

22.ten cuidado aun con tus hijos.

23.En todo lo que hagas, actúa según tu conciencia: así observarás los mandamientos.

24.El que confía en la Ley pone atención en los mandamientos; el que obedece al Señor no sufrirá daño alguno.