lunes, 29 de agosto de 2016

Sirácides (Eclesiástico), 42


Sirácides (Eclesiástico), 42

1.Pero debe ser todo lo contrario con lo que sigue, si no quieres pecar. No tengas vergüenza:

2.de la ley del Altísimo y de su Alianza, de reconocer la inocencia, aun la del malvado,

3.de mantener las cuentas claras con tus compañeros de viaje, de entregar a los extranjeros su parte de la herencia,

4.de usar una balanza y pesas exactas, de hacer obras de caridad grandes o pequeñas

5.de obtener ganancia en un negocio, de corregir a menudo a tus hijos, y de cascarle en el lomo a un mal servidor.

6.¡Con una mala mujer usa el candado; allí donde se meten muchas manos, pon las cosas bajo llave!

7.Cuenta y pesa las cosas que entregas; anota por escrito lo que das y lo que recibes.

8.No tengas vergüenza de reprender a un imbécil o a un tonto, y al anciano decrépito que ha vuelto a la infancia. Entonces demostrarás que verdaderamente eres educado, y todos te apreciarán.

9.Una hija es para su padre una causa secreta de inquietud; el cuidado que le ocasiona le quita el sueño; si es joven, por el temor a que demore en casarse; si está casada, a que su marido le tome tirria. 

10. Mientras es virgen, podría dejarse seducir y quedar embarazada en la casa de su padre. Si tiene marido, tal vez podría serle infiel o bien no darle hijos.

11.Si tu hija es una descarada, redobla la prudencia: cuida de que no haga de ti el hazmerreir de tus enemigos, el comentario de la ciudad, un tema para chismes. Podría deshonrarte ante todo el mundo.

12.No detengas tu mirada en una belleza humana ni te pongas a conversar con mujeres.

13.Así como la polilla sale de la ropa, así sale de la mujer su malicia.

14.Más vale dureza de hombre que bondad de la mujer: la mujer puede atraerte vergüenza y reproches.

15.Voy ahora a recordar las obras del Señor, y a contar lo que he visto: las obras del Señor salieron de sus palabras, conforme a sus decisiones.

16.Así como el sol ilumina todo lo que está a la vista, así la obra del Señor está llena de su gloria.

17.Explicar este mundo de maravillas es una cosa que le queda grande aun a los Santos del Señor. Porque el Señor, Dueño del Universo, le dio consistencia en su propia gloria.

18.El sondea tanto los abismos del mar como los espíritus de los hombres; él ve claro en sus proyectos. El Altísimo conoce todo lo que se puede saber: conoce los signos de los tiempos.

19.Dice lo que ha sido y lo que será, descubre las huellas de las cosas pasadas.

20.Ni un pensamiento se le escapa, ni una palabra se le oculta.

21.Dispuso armoniosamente las obras maestras de su sabiduría, tales como han sido siempre y lo serán; no ha recurrido a ningún consejero; nada podría añadírseles o quitárseles.

22.¡Qué hermosas son todas sus obras:¡ qué encanto contemplar hasta la más pequeña chispa!

23.Todo eso vive y dura para siempre, todo obedece en todo momento.

24.Todas las cosas van de a par, una enfrentando a la otra; el Señor no ha hecho nada imperfecto.

25.Una destaca a la otra: ¿quién se cansará de contemplar su gloria?

domingo, 28 de agosto de 2016

Arte 20

Dios no es parte de mi vida. El es toda mi existencia

Mucho cuidado con juzgarme...

Mi abuela me decía...


Una vez un sabio chino dijo:


No culpes a la gente por decepcionarte, acepta que es tu culpa al esperar demasiado de ellos


La familia...


La inspiración que buscas...


sábado, 27 de agosto de 2016

La vida es un camino a largo plazo...


No es la altura, ni el cuerpo, ni...


La vida es demasiado corta...


Sirácides (Eclesiástico), 41


Sirácides (Eclesiástico), 41

1.¡Oh muerte, qué amargo es tu recuerdo para el que vive sin problemas, gozando de sus bienes, para el que va adelante y todo le resulta, para el que todavía tiene salud para comer!

2.¡Oh muerte, qué buena es tu sentencia para el que padece necesidad y al que abandonan sus fuerzas, para el anciano gastado que pierde la memoria, que se rebela y pierda la paciencia!

3.No temas la sentencia de la muerte, acuérdate de los que te precedieron y de los que te seguirán.

4.El Señor la decretó para todo ser viviente: ¿rehusarás algo que le pareció bueno al Altísimo? Ya sea que hayas vivido diez, cien o mil años, a nadie le importarará eso en la Morada de abajo.

5.Los hijos de los pecadores formarán una raza detestable, buena para llenar las casas de los malvados.

6.Los hijos de los pecadores perderán su herencia, su raza arrastra una maldición.

7.Un padre impío será reprochado por sus hijos, por culpa de él quedaron deshonrados.

8.Ay de ustedes, hombres malvados, que abandonaron la ley del Altísimo.

9.Ustedes nacieron sólo para que los maldigan, y a su muerte no recibirán más que una maldición.

10.Todo lo que proviene de la tierra vuelve a la tierra, es por eso que los impíos pasarán de la maldición a la ruina.

11.Debemos hacer duelo por nuestro cuerpo, pero en cuanto a los pecadores hasta su nombre desaparecerá, al no evocar nada bueno.

12.Cuida el honor de tu nombre, porque permanecerá mucho más que mil depósitos de oro.

13.Una vida, por buena que sea, dura sólo un tiempo, mientras que el buen nombre permanece para siempre.

14.Hijos míos, guarden mis enseñanzas y háganlas prosperar: si la sabiduría permanece escondida y el tesoro enterrado, ¿para qué sirven?

15.Más vale ocultar su locura que esconder su sabiduría.

16.Les voy a decir de qué hay que avergonzarse realmente, porque no debemos tener vergüenza de cualquier cosa, aun cuando otros tienen ideas falsas al respecto.

17.Avergüéncense de su mal comportamiento ante su padre y su madre; de la mentira ante un príncipe o un poderoso;

18.de un crimen ante un juez o un magistrado, de sus faltas ante la asamblea del pueblo;

19.de una injusticia ante tu compañero o tu amigo; de un robo ante el vecindario.

20.Debes tener vergüenza, pensando en la verdad de Dios y en la Alianza: de guardar los panes para ti solo,

21.de no saber dar y recibir, de no responder al saludo de otro,

22.de mirar con atención a una prostituta, de no mirar a tu legítima esposa,

23.de apropiarte de lo que se ha dado a otros, de mirar con insistencia a una mujer casada,

24.de tener un trato demasiado familiar con tu empleada: ¡no te acerques a su cama!

25.de haber insultado a un amigo, de echar en cara después de haber dado algo,

26.de contar lo que has oído, de revelar un secreto.

27.Si tienes vergüenza de todas esas cosas, todos te apreciarán.

viernes, 26 de agosto de 2016

Es una cuestión es disciplina...


¿Sabías que...?


Los clientes no son lo primero...


Podrán callarnos...


Llena tu mente de pensamientos saludables


Perdóname por pedirte tantas cosas Padre...


Sirácides (Eclesiástico), 40


Sirácides (Eclesiástico), 40

1.Una preocupación mayor ha sido impuesta a los seres humanos, una pesada carga agobia a los hijos de Adán desde el día en que salen del seno de su madre hasta aquel en que vuelven a la madre universal.

2.Cuando piensan en el futuro, lo que preocupa a sus espíritus, lo que temen, es el día de su muerte.

3.¡Desde el que se sienta como rey en su trono, hasta el que vive sumido en el barro y la ceniza,

4.desde el que lleva la corona y la púrpura, hasta el que se viste con una arpillera, sólo se ve en ellos pasión, envidia, perturbación, agitación, miedo a la muerte, rencor y discordia!

5.Y cuando nos acostamos de noche, el sueño hace surgir nuevas angustias.

6.Apenas uno está descansando y durmiendo, los sueños vienen a perturbarnos como si fuera en pleno día: uno se ve como que escapa a una masacre.

7.Se ve reducido a la situación más extrema y entonces se despierta: y se asombra al ver que tuvo miedo por nada.

8.Esto le pasa a todos tanto hombres como animales, pero es siete veces peor para los pecadores:

9.muerte, sangre, discordia, espada, desgracias, hambre, destrucción y calamidades.

10.Porque todo eso fue creado en contra de los sin Ley: por su culpa fue que vino el diluvio.

11.Todo lo que proviene de la tierra vuelve a la tierra, y lo que proviene del agua vuelve al mar.

12.El dinero para sobornar desaparecerá junto con la injusticia, pero la fidelidad permanecerá para siempre.

13.La riqueza de los injustos se agotará como el torrente en el verano, como el estruendo del trueno en la tormenta.

14.El que ha sido generoso tendrá de qué regocijarse, pero los pecadores se irán a la ruina.

15.Los retoños de los malvados casi no tendrán ramas, sus raíces no encontrarán más que roca dura.

16.Serán como las cañas que crecen en las cercanías de la ribera: se las arranca antes que las demás plantas.

17.La generosidad, en cambio, es como un jardín de bendiciones, la misericordia permanece para siempre.

18.Bastarse a sí mismo o ser un artesano produce una vida agradable; hallar un tesoro supera a uno y otro.

19.Los hijos, la fundación de una ciudad harán que perdure tu nombre: la mujer irreprochable supera a uno y otro.

20.El vino y la música alegran el corazón: el amor de la sabiduría supera a uno y otro.

21.La flauta y el arpa producen una suave melodía: una voz persuasiva supera a uno y otro.

22.El ojo busca la gracia y la belleza: el verdor de los campos supera a ambas.

23.El amigo, el compañero son bienvenidos, pero más que ambos la esposa o el marido.

24.¡Hermanos y protectores lo son para los momentos de prueba! Más que unos y otros un gesto caritativo te valdrá la salvación.

25.El oro y la plata aseguran tus pasos, pero un buen consejo es más eficaz que ambos.

26.La riqueza y la fuerza te dan ánimo, pero más que ambos el temor del Señor. Con el temor del Señor nada falta, no hay que buscar ayuda en otra parte.

27.El temor del Señor es un jardín de bendiciones, protege mejor que todos los hombres.

28.Hijo mío, trata de no vivir mendigando, ¡es mejor morir que mendigar!

29.Atisbar continuamente a la mesa de otro es existir sin vivir. La comida de otro sólo puede ensuciarte: un hombre educado e instruido no la acepta.

30.La comida que se mendiga es dulce a la boca de un mal educado, pero le quemará las entrañas.

jueves, 25 de agosto de 2016

Cuando sabes tu valor, nadie puede hacerte sentir menos


LO MÁS IMPORTANTE DE LA VIDA ES LA VIDA. PRACTÍCALA...


LO MÁS IMPORTANTE DE LA VIDA ES LA VIDA. PRACTÍCALA

Parece una perogrullada, pero te aseguro que si lo piensas verás que es la más sabia y profunda filosofía, todos nuestros problemas comienzan cuando nos olvidamos de esa verdad elemental tan básica, cuando creemos que cualquier cosa es más importante que vivir, eso desgraciadamente ocurre con demasiada frecuencia, cualquiera está dispuesto a arruinar su vida por niñerías tan simples como ganar más dinero, tener más poder, llegar a ser el jefe de la empresa, ser famoso, ser admirado, cualquiera está dispuesto a amargarse la vida por conseguir metas que no le van ayudar a vivir más. 

Si nos convenciéramos de que lo más importante de la vida es la vida, nos dedicaríamos a vivir más, más intensamente y tal vez desaparecerían las guerras, los misiles, la carrera de armamentos. Si nos convenciéramos de que lo más importante de la vida es la vida, desaparecería el deseo de acumular riquezas, desaparecerían la prisa, la ambición, el trabajo como condena, la intolerancia, la violencia, los prejuicios, los dogmas, las cadenas. 

Si nos convenciéramos de que la vida es más importante que las doctrinas, las ideologías, los credos, las convenciones sociales, los mitos y los tópicos; tal vez empezaríamos a tratarnos como iguales, a respetarnos y a querernos, lo más importante de la vida es la vida, parece una tontería, pero es una gran verdad, no lo olvides, sobre todo practícala... Ya verás.

Jesús Quintero

Si no te gusta lo que cosechas, analiza y cambia lo que siembras.


Después de tanto caminar...



Sabiduría, Habilidad, Virtud...


Si mi madre...


Sirácides (Eclesiástico), 39



Sirácides (Eclesiástico), 39

1.Pasa todo lo contrario con el que se aplica a meditar la Ley del Altísimo. Escudriña la sabiduría de los antiguos y las profecías de éstos le absorben todo el tiempo.

2.Conserva en su memoria las palabras de los hombres célebres y penetra las riquezas de sus máximas;

3.busca el sentido oculto de los proverbios y se interesa en los enigmas de las parábolas.

4.Se pone al servicio de los grandes y se lo ve en medio de los jefes. Viaja por los países extranjeros y tiene la experiencia de lo que es bueno o malo para los hombres.

5.Desde temprano se dedica a encontrar al Señor que lo creó, implora en presencia del Altísimo; abre su boca para orar y suplicar por sus pecados.

6.Si el Señor sublime lo ha decidido así, lo llenará del espíritu de inteligencia. Entonces entregará, como una lluvia, palabras de sabiduría, y dará gracias al Señor en su oración.

7.Penetrará en los planes de Dios y en el conocimiento: meditará los secretos del Señor.

8.Comunicará las enseñanzas de su doctrina y se sentirá orgulloso de la Ley y de la Alianza del Señor.

9.Mucha gente alabará su inteligencia, la que nunca pasará al olvido; su recuerdo no desaparecerá y su nombre se mantendrá vigente de generación en generación.

10.Se reconocerá su sabiduría en el extranjero, y hará el elogio de ella la asamblea del pueblo.

11.Mientras viva, su nombre estará por encima de otros mil, y cuando descanse, le bastará con su renombre.

12.Quiero además comunicarles mis reflexiones, de las que estoy repleto como la luna llena.

13.Hijos míos santos, escúchenme y crecerán como el rosedal plantado junto al arroyo.

14.Expandan un olor agradable como el incienso, que se abran sus flores como el lirio, den su perfume y entonen un canto ¡Bendigan al Señor por todas sus obras!

15.Glorifiquen su nombre y publiquen sus alabanzas; canten, toquen el arpa, aclámenlo diciendo:

16.¡Qué hermosas son las obras del Señor! Todo lo que él decide ocurre en el momento preciso. No hay pues que decir: ¿Qué es eso? ¿Por qué aquello? porque todo será útil a su debido tiempo.

17.A una palabra suya las aguas se detuvieron y se elevaron en un solo lugar; una palabra de su boca abrió el depósito de las aguas.

18.Basta que hable para que todo lo que desea se realice, nadie puede detener su obra de salvación.

19.Ante él están las obras de cada uno, y nada escapa a su mirada.

20.Su mirada se extiende desde el comienzo al fin de los tiempos, y nada puede sorprenderle.

21.No hay pues que decir: ¿Qué es esto? ¿Por qué eso? porque todo ha sido hecho para que sirva.

22.La bendición del Señor es como un río que se desborda; inundó la tierra como un diluvio.

23.Pero los paganos se harán acreedores a su cólera, como cuando convirtió una tierra de regadío en una superficie de sal.

24.Sus caminos son rectos para sus fieles, pero para los sin Ley están llenos de obstáculos.

25.Desde un principio creó las cosas buenas para los que son buenos, y las malas para los pecadores.

26.Estas son las cosas más elementales para la vida humana: el agua, el fuego, el fierro, la sal, y también la harina de trigo, la leche y la miel, el zumo de la uva, el aceite y la ropa.

27.Todas estas cosas son buenas para los buenos, pero se tornan dañinas para los pecadores.

28.Algunos vientos fueron hechos para destruir; el Señor en su cólera los convierte en azotes. Llegado el momento de destruir, desencadenan su violencia y satisfacen la furia del que los hizo.

29.Fuego, granizo, hambre y muerte: todo eso fue creado para servir de castigo.

30.Como también los dientes de las fieras salvajes, los escorpiones, las víboras y la espada vengadora que castiga a los impíos.

31.Todas esas cosas se alegran de ejecutar sus órdenes. Están listas para cuando sea necesario, y llegado el momento no desobedecerán sus órdenes.

32.De todo eso estaba convencido desde un comienzo. Pero lo medité y por eso escribí:

33.Todas las obras del Señor son buenas, el provee a todo cuando llega el momento.

34.No hay pues que decir: ¡Esto es malo, eso es bueno! porque todo con el tiempo tiene su valor.

35.Y ahora canten con toda su voz y con todo su corazón: ¡bendigan el nombre del Señor!

miércoles, 24 de agosto de 2016

"UN AMOR ESPECIAL". REFLEXIÓN.



"UN AMOR ESPECIAL".  REFLEXIÓN. 


(Esto es algo que compartí hoy con mis amigos, padres,madres y hermanos especiales de SOMOS PADRES ESPECIALES, pero también lo quería compartir con ustedes)

EL AMOR Y EL MIEDO
El amor y el miedo son sentimientos que siempre andan juntos, pues claro el miedo muchas veces se adueña de nosotros cuando amamos tanto, cuando no queremos perder.
Puedo hablar de estos sentimientos y entenderlos de mil maneras, puedo describirlos claramente en distintas situaciones.

EL AMOR es lo más hermoso que uno puede expresar y sentir, yo amo a mis padres, amo a mi familia, a mis amigos, a mi pareja...amo a DIOS por sobre todas las cosas. Pero yo tengo un amor que no puedo explicar ni medir, es el amor más puro, más lindo y mas real, es ese amor incondicional en mi vida que me sostiene y me hace sentir viva, YO AMO CON TODO MI SER A MI HERMANO ESPECIAL.

Y allí aparece el MIEDO, ése miedo que no me deja tranquila, que me atormenta y me atrapa cada vez que imagino mi vida sin el. Cómo le hago entender al miedo que no lo quiero en mi vida.
Cuando las cosas se complican, ahí está el, acechándome.

Y detrás todas las personas que intentan darme calma diciendo "ya va a pasar" "todo estará bien" "el se pondrá mejor", palabras en vanas porque no las puedo escuchar. No las quiero escuchar. Tampoco me sirven las explicaciones de los médicos, ni sus teorías científicas...Sólo busco a Dios y con lágrimas en los ojos le ruego que me devuelva la sonrisa de mi hermano. Y siempre funciona!! DIOS SIEMPRE ME ESCUCHA!!!

Entonces, el miedo hace de las suyas, pero el amor lo sobrepasa y mi mundo vuelve a la normalidad.
Soy una hermana especial, con un guerrero que es mi compañero de vida. Amo a todos mis hermanos, pero Guido es el dueño de mi corazón hoy y siempre. Tengo a mis padres que son mi mayor ejemplo y si algo me enseñaron fue a cuidar a mi ángel con la vida.

Papás, mamas, hermanos especiales, familia... el miedo aparecerá pero DIOS siempre nos devolverá la calma!

Yamila Belén Cantero.

Muchas gracias Yamila, me da mucho gusto ser tu amiga. Juana Macedo

El primer paso de la ignorancia es presumir de saber


Y EL CIEGO DIJO:


Sirácides (Eclesiástico), 38



Sirácides (Eclesiástico), 38

1.Tenle al médico toda la estima que se merece, debido a sus servicios porque así lo quiso el Señor.

2.La mejoría viene del Altísimo, y es el Rey quien concede el don de sanar.

3.Los conocimientos del médico le permiten andar con la cabeza levantada , hasta los grandes lo admiran.

4.El Señor creó las plantas medicinales que brotan de la tierra: un hombre inteligente no las menosprecia.

5.Acuérdate de aquella madera que endulzó las aguas amargas, y con eso el Señor dio a conocer su poder.

6.El da a los hombres el saber para que lo glorifiquen por los maravillosos remedios que creó.

7.El médico los usa para curar y para quitar el dolor, el farmacéutico hace con ellos sus mezclas.

8.De ese modo las obras del Señor no se han terminado, y continúa difundiéndose el bienestar por la tierra.

9.Hijo mío, cuando estés enfermo no te deprimas: ruégale al Señor para que te cure.

10.Renuncia a tus malas acciones, guarda las manos limpias y purifica tu corazón de cualquier pecado.

11.Ofrécele a Dios el incienso y la harina flor para que te tenga en su memoria, preséntale una ofrenda escogida entre tus bienes.

12.Luego haz que venga el médico, ya que el Señor lo creó; no lo desprecies porque lo necesitas.

13.En algunos casos el restablecimiento pasa por las manos de ellos;

14.rogarán al Señor para que les ayude a encontrar los medios para aliviarte y salvarte la vida.

15.El que peca en presencia de su Creador, ¡que caiga en las manos del médico!

16.Hijo mío, derrama lágrimas por un muerto y entona la lamentación que expresará tu dolor. Luego entierra su cuerpo como se debe, no descuides nada referente a su sepultura.

17.Gime amargamente, golpéate el pecho, haz el velorio como conviene por uno o dos días para marcar la separación, luego consuélate de tu tristeza.

18.Porque la tristeza lleva a la muerte, y la pena interior consume las energías.

19.Que la tristeza se acabe con los funerales: no puedes vivir siempre afligido.

20.¡No abandones tu corazón a la tristeza, échala y piensa en tu propio fin!

21.No lo olvides: es sin vuelta. Tu te perjudicarías y no le harías ningún bien.

22.Acuérdate de mi sentencia que un día podrás repetir: ¡ayer fue yo, hoy serás tú!

23.Desde el momento que el muerto reposa, haz que también repose su recuerdo; consuélate desde el momento que haya expirado.

24.Hay que tener sosiego para adquirir el conocimiento de la Ley; el que no está esclavizado por su trabajo podrá llegar a ser sabio.

25.¿Cómo llegará a ser sabio el que maneja el arado? todo su orgullo consiste en usar la picana; guía a sus bueyes y los hace trabajar, no habla más que de animales.

26.Toda su atención está puesta en el surco que traza y hasta tarde en la noche les da forraje a sus terneras.

27.Lo mismo pasa con cualquier obrero o artesano que trabaja día y noche, con los que graban los sellos y se esfuerzan por variar el diseño. Toda su atención está puesta en el trabajo que hacen, y pasan las noches en vela perfeccionando su obra.

28.Otro tanto ocurre con el herrero sentado junto al yunque, ocupado totalmente en fierro que forja mientras literalmente se derrite por el ardor del fuego. Tiene que protegerse de la fragua y del ruido del martillo que le rompe los tímpanos. Toda su atención está centrada en hacer un trabajo perfecto y se queda hasta altas horas de la noche embelleciendo su obra.

29.Lo mismo sucede con el alfarero que trabaja sentado frente al torno y hace andar la rueda con sus pies; está inmerso en su faena y trata de producir más.

30.Con sus manos moldea la arcilla y la amasa con sus pies. Pondrá toda su atención en extender el barniz y se desvelará manteniendo encendido el horno.

31.Todas esas personas cuentan con sus brazos y cada uno es hábil en su oficio.

32.Sin ellos no se construiría la ciudad, ni se podría habitarla ni circular por ella.

33.Sin embargo no irán a buscarlos para el consejo del pueblo ni se fijarán en ellos en la asamblea. No se sentarán en el tribunal porque no están familiarizados con la Ley.

34.Demostrarán muy poca instrucción, no son expertos en derecho, y no figuran entre los que interpretan las máximas. Por cierto que valorizan todo lo que Dios creó en un comienzo, pero su oración no va más allá de las cosas de su oficio.