domingo, 4 de septiembre de 2016

Arte 21

Nunca le muerdas la mano...

La atención no se ruega...


Las mejores cosas de la vida siempre vienen de la mano de Dios



La vida es como la rueda de la fortuna...


Una bomba hace más ruido que una caricia...


El amor durará tanto como lo cuides...


Esa gente que se ríe, habla...


Mi hermano...


Sirácides (Eclesiástico), 48


Sirácides (Eclesiástico), 48

1.Luego apareció, como un fuego, el profeta Elías, cuyas palabras quemaban como un antorcha.

2.Hizo que cayera sobre ellos el hambre, su amor lleno de celo los redujo casi a la nada. 

3.!Una palabra del Señor, y el cielo retenía la lluvia! Tres veces además dejó caer el rayo.

4.¡Oh Elías, tus milagros constituyeron tu gloria! ¿Quién podría vanagloriarse de ser como tú?

5.A una sola palabra del Altísimo, hiciste que un muerto se levantara, arrancándolo del mundo de los muertos, de la Morada de abajo.

6.Por ti, reyes se fueron a la ruina, y hombres importantes no se levantaron más de su cama.

7.Tu escuchaste en el monte Sinaí una sentencia, conociste en el Horeb el castigo decretado por Dios.

8.Consagraste a reyes para que hicieran justicia, y a profetas para que continuaran tu misión.

9.Después fuiste arrebatado en un torbellino de fuego, en un carro con caballos de fuego.

10.Está escrito que volverás un día para apaciguar la cólera lista para estallar, para que los padres se reconcilien con los hijos y para restablecer las tribus de Jacob.

11.¡Oh Elías, felices los que te vieron, y que luego se durmieron en el amor! - porque nosotros también ciertamente que viviremos.

12.Cuando Elías fue llevado en un torbellino, Eliseo quedó lleno de su espíritu. Ningún príncipe pudo intimidarlo todo el tiempo que vivió, ni nadie pudo dominarlo.

13.Nada fue imposible para él y hasta en el sueño de la muerte hizo obra de profeta.

14.En vida hizo prodigios, y después de muerto, todavía obró milagros.

15.A pesar de todo el pueblo no se convirtió. No renunciaron a sus pecados, de tal manera que fueron llevados lejos de su país y dispersados por toda la tierra.

16.Sólo quedó un pueblo muy pequeño, con un soberano de la casa de David. De esos reyes, unos hicieron lo que le agrada al Señor, pero otros multiplicaron sus pecados.

17.El rey Ezequías fortificó la ciudad y llevó el agua hasta dentro de sus murallas; cavó un túnel en la roca y construyó estanques para el agua.

18.Durante su reinado, llegó Senaquerib para atacarlo; envió a Rabsaqués, quien se presentó en su nombre y organizó el asalto a Sión. Llegó para jactarse con arrogancia.

19.Todos entonces se descorazonaron, y sus manos se pusieron a temblar; se sentían tan angustiados como una mujer que va a dar a luz.

20.Pero invocaron al Señor, al Misericordioso, y tendieron sus manos hacia él; y el Santo, desde lo alto del cielo, los escuchó inmediatamente, y los salvó por la intervención de Isaías.

21.El Señor castigó al campamento de los Asirios, su ángel los exterminó.

22.Porque Ezequías hacía lo que le gusta al Señor; se atuvo firmemente a los ejemplos de David, su padre. El profeta Isaías, que fue tan grande y cuyas visiones no engañaban a nadie, se encargaba de enseñárselos.

23.Con él fue que el sol dio marcha atrás, cuando prolongó la vida del rey.

24.Inspirado de manera extraordinaria, Isaías vio lo que iba a pasar y dejó un mensaje a los afligidos de Sión.

25.Reveló lo que ocurrirá hasta el fin de los tiempos y mostró las cosas ocultas antes que sucedan.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Un día me dijo Alberto Cortez...


Sirácides (Eclesiástico), 47


Sirácides (Eclesiástico), 47

1.Después apareció Natán que profetizó en tiempos de David.

2.Así como en un sacrificio se reservan las grasas para el Señor, así fue puesto aparte David entre los hijos de Israel.

3.David se entretenía con leones y con osos como si fueran cabritos o corderitos.

4.¿No mató al gigante en su juventud? Con una piedra de su honda abatió al arrogante Goliat y así lavó la afrenta hecha a su pueblo.

5.Había clamado al Señor, al Altísimo, y éste le dio a su brazo la fuerza para acabar con ese terrible combatiente; así le dio la victoria a su pueblo.

6.Le atribuyeron el mérito de haber muerto a diez mil, cantaban sus alabanzas bendiciendo al Señor y le ofrecieron la corona.

7.Porque aplastó al enemigo en todos los frentes, aniquiló a los Filisteos que lo atacaban, y el poder de éstos se debilitó hasta nuestros días.

8.Después de tantas hazañas, David rindió homenaje al Santo, al Altísimo, con cánticos de alanbanz; le entonó himnos con todo su corazón; se sentía contento por lo que le había hecho.

9.David puso delante del altar a los cantores con arpas para que dejaran oír sus voces melodiosas.

10.Dio esplendor a las fiestas y realzó el brillo de las solemnidades, haciendo que se alabara el nombre del Señor: desde la aurora se oía el canto sagrado.

11.El Señor le perdonó sus pecados y quiso que su poder perdurara por los siglos: se comprometió con él en lo que respecta a los reyes futuros, y le prometió que haría gloriosa su dinastía en Israel.

12.David tuvo por sucesor a un hijo lleno de sabiduría; gracias a su padre, vivió a sus anchas.

13.Salomón reinó en un período de paz y Dios le ahorró cualquier preocupación en sus fronteras, porque tenía que levantar un Templo en honor de su Nombre y prepararle un Santuario por los siglos.

14.¡Oh Salomón, qué sabio fuiste en tu juventud, igual que un río desbordabas inteligencia!

15.Tu genio cubrió la tierra; la llenaste con tus proverbios y enigmas.

16.Tu fama llegó hasta las islas más lejanas: fuiste amado porque eras pacífico.

17.Las naciones te admiraron por tus cantos, proverbios y parábolas: tenías el arte de aclararlo todo.

18.En nombre del Señor Dios que se llama Dios de Israel, amontonaste el oro como si fuera estaño, y acumulaste la plata como el plomo.

19.Pero estuviste pendiente de las mujeres que compartían tu cama, ellas fueron dueñas de tu cuerpo.

20.Manchaste así tu gloria y deshonraste du descendencia; atrajiste la Cólera sobre tus hijos, y tu locura los hundió en la desgracia.

21.Se dio la división del poder: una realeza rebelde surgió en Efraín.

23.Cuando Salomón fue a descansar con sus padres, dejó como sucesor al más loco del pueblo, a un hombre sin inteligencia: ese Roboam, con sus decisiones, fue el culpable de la revuelta del pueblo.

24.Entonces fue cuando Jeroboam, hijo de Nabat, hizo pecar a Israel, enseñándole a Efraín los caminos del mal. Y sus pecados fueron aumentando hasta tal punto que se hicieron deportar de su país.

25.Se entregaron a todo lo que es malo hasta que el castigo recayó sobre ellos.

viernes, 2 de septiembre de 2016

De los mejores...

Trabaja para ser util....

Si las personas fueran dinero habrian muchos billetes falsos

Si todos nos damos las manos, ¿Quién sacará las armas?


Una madre con un hijo...


Entre cientos de voces consejeras solo escucha la de tu corazón...


Mi hermano...


Sirácides (Eclesiástico), 46


Sirácides (Eclesiástico), 46

1.¡Qué valiente en la guerra era ese Josué, hijo de Nun, que reemplazó a Moisés como profeta! Como lo dice su nombre, fue grandioso cuando se trataba de librar a los elegidos de Dios. Se vengó de los enemigos que lo atacaban e instaló a Israel en su territorio.

2.¡Qué glorioso era cuando, levantando su brazo, hería a las ciudades con su espada!

3.¿Quién antes de él supo guerrear como él? Sabía llevar adelante los combates del Señor.

4.¿No fue a una orden suya que el sol se detuvo y que un día duró tanto como dos?

5.Invocó al Altísimo, al Poderoso, cuando sus enemigos lo atacaban por todas partes, y el Amo supremo lo escuchó haciendo llover tremendos granizos.

6.Josué embistió entonces a la nación enemiga, alcanzó a sus adversarios y los masacró en la bajada. Así fue como los paganos probaron sus armas y comprendieron que combatía para el Señor.

7.Josué siguió siempre al Todopoderoso. En tiempos de Moisés, junto con Caleb, hijo de Jefuné, actuó bien oponiéndose a la multitud, trató de apartar al pueblo del pecado y de hacer callar las murmuraciones de los malvados.

8.Por eso fueron los dos únicos que sobrevivieron entre seicientos mil hombres de guerra: el Señor los introdujo en su heredad, en la tierra en que corren la leche y la miel.

9.A Caleb el Señor le concedió la fuerza, la que lo acompañó hasta en su vejez. Se estableció en las alturas del país y sus descendientes conservaron esa herencia.

10.Así sabrán todos los hijos de Israel que es bueno seguir al Señor.

11.Luego vinieron los Jueces: cada uno de ellos tiene su propia fama. Su corazón no se vendió a los falsos dioses, y no se apartaron del Señor. ¡Que sean benditos para siempre!

12.¡Que sus huesos reflorezcan en sus tumbas, que los hijos de esos hombres ilustres sean dignos del nombre de sus padres!

13.Samuel fue amado del Señor. Como profeta del Señor estableció la realeza y dio la unción santa a los jefes de su pueblo.

14.Gobernó a la Asamblea según la ley del Señor, y el Señor se preocupó por Jacob.

15.Reconocieron que era profeta y que no se equivocaba; cuando se cumplieron sus palabras, reconocieron que sus visiones eran verdaderas.

16.Cuando el enemigo lo presionaba por todas partes, invocó al Señor poderoso y le sacrificó un corderito.

17.Entonces el Señor hizo resonar su trueno en el cielo y dejó oír su voz con gran estruendo.

18.Samuel exterminó a los jefes enemigos y a todos los príncipes de los Filisteos.

19.Cuando llegó la hora de su sueño eterno, dio testimonio delante del Señor y de su Ungido: "¡Nada he tomado a nadie, ni dinero, ni siquiera un par de sandalias!" y nadie lo acusó.

20.Incluso profetizó hasta después de su muerte: levantó su voz desde el seno de la tierra para anunciarle al rey que su fin estaba próximo y decirle que el Señor le haría pagar al pueblo su pecado.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Busca tu paz interior y encuentra tu esencia. Cuando lo hagas sentiras que a nada le temes, porque ya te has encontrado a ti.

Si quieres amor no lo pidas, siembralo

Despues del verbo amar...

La mejor venganza...

Nunca seas prisionero de tu pasado...


Hasta que no vacíes tu alma...


Llega un momento...


Escapa de los que compran lo que no necesitan...


Sirácides (Eclesiástico), 45


Sirácides (Eclesiástico), 45

1.Luego Dios hizo que apareciera Moisés, un descendiente de Jacob, un hombre muy amado por Dios y por los hombres y cuya memoria será bendita para siempre.

2.Lo hizo tan glorioso como los ángeles, lo volvió poderoso, terrible para sus enemigos;

3.por su sola palabra se multiplicaban los prodigios. El Señor lo glorificó en presencia de los reyes, le dio mandamientos para su pueblo y le dejó ver un reflejo de su gloria.

4.Dejó que entrara en su misterio ese hombre fiel y amable, al que había escogido entre todos.

5.Le permitió que oyera su voz y lo introdujo en la nube oscura. Le habló cara a cara y le dio los mandamientos, esa ley revelada, ley de vida, para que enseñara la Alianza a Jacob, y sus decretos a Israel.

6.Dios elevó y consagró igual que a él a su hermano Aarón, de la tribu de Leví.

7.Concluyó con él una alianza perpetua, haciéndolo el sacerdote de su pueblo.

8.Lo revistió con ornamentos espléndidos y le entregó las insignias de su poder: pantalones, túnica larga, efod.

9.Del borde de su manto pendían granadas e innumerables campanillas de oro que tintineaban a cada uno de sus pasos; se las oía resonar en el templo y el pueblo permanecía atento a ellas.

10.Lo revistió con un traje sagrado, bordado de oro, de púrpura y de escarlata; encima llevaba el pectoral con el urim y el tumim, bordado también con hilos escarlatas.

11.Piedras preciosas destellaban, grabadas como sellos, engastadas por el joyero en una montura de oro. Allí se leían los nombres de las tribus de Israel: era para tenerlas siempre presentes en la memoria del Señor.

12.Le puso una corona de oro por encima del turbante, con una inscripción en relieve: "¡Consagrado al Señor!" Era un adorno precioso, una obra espléndida que atraía las miradas de todos.

13.Antes de él jamás se había visto algo tan hermoso; ningún profano se había revestido con tales ornamentos; están reservados a sus hijos y a sus descendientes en la continuación de los tiempos:

14.El fuego consume sus ofrendas dos veces al día, y para siempre..

15.Moisés en persona lo consagró: Aarón recibió de él la unción con el aceite santo; así fue como recibió ese privilegio para siempre, no sólo él sino también sus descendientes, y esto mientras duren los cielos, llevarán a cabo el servicio litúrgico. Serán sacerdotes y darán al pueblo de Dios la bendición en su nombre.

16.Fue elegido entre todos los seres vivientes para que presentara la ofrenda al Señor, junto con el incienso de agradable aroma, para que así el Señor se acordara de su pueblo y le perdonara sus pecados.

17.El Señor le concedió el don de interpretar sus mandamientos y de pronunciarse cuando se trate de enseñar a Jacob sus decisiones, y de esclarecer a Israel con respecto a su Ley.

18.Extranjeros conspiraron en contra de Aarón, estaban envidiosos de él en el desierto. Eran los hombres de Datán y de Abirón, era junto con Coré el partido de los violentos y furiosos.

19.El Señor lo vio y eso no le gustó; fueron exterminados por el ardor de su cólera. Los castigó de manera extraordinaria: llamas ardientes los devoraron.

20.Dios hizo mucho más aún por la gloria de Aarón; le dio a manera de herencia los primores de las cosechas, asegurándole así el pan en abundancia.

21.Le dio, a él y a su raza, las ofrendas que se hacen al Señor: ese es su pan.

22.En cambio, nada tienen de herencia en la tierra de su pueblo, no tienen su parte con el pueblo; porque el Señor dijo: "Yo seré la parte que le toca en herencia".

23.Finjas, hijo de Eleazar, es el tercero en gloria, porque temió al Señor y se mostró lleno de celo por él. Permaneció firme cuando el pueblo se rebeló: su voluntad no se doblegó, y así obtuvo el perdón para Israel.

24.Por eso el Señor concluyó con él una alianza de paz: lo estableció como jefe del Santuario y del pueblo; le concedió a él y a su descendencia la dignidad de jefe de los sacerdotes, y esto por los siglos.

25.Cuando Dios se comprometió con David, hijo de Jesé, de la tribu de Judá, uno solo de sus hijos heredaría su realeza; con Aarón, en cambio, su sacerdocio pasa a todos sus descendientes.

26.¡Oh raza de Aarón, que el Señor ponga sabiduría en sus corazones para que gobiernen a su pueblo con rectitud, y así, de generación en generación, no se pierda ni su prosperidad ni su gloria!

miércoles, 31 de agosto de 2016

Arte 23


Los momentos no vuelven, no los esperes.


LAS PIEDRAS. REFLEXIÓN


LAS PIEDRAS. REFLEXIÓN

Cierto día un motivador experto estaba dando una conferencia sobre gestión de tiempo a un grupo de profesionales. Para dejar en claro un punto utilizó un ejemplo que los profesionales jamás olvidaran.

De pie frente al auditorio de gente muy exitosa dijo: Quisiera hacerles un pequeño examen...

De debajo de la mesa sacó un jarro de vidrio de boca ancha y lo puso sobre la mesa frente a él. Luego sacó una docena de rocas del tamaño de un puño y empezó a colocarlas una por una en el jarro.
Cuando el jarro estaba lleno hasta el tope y no podía colocar más piedras preguntó al auditorio: ¿Está lleno este jarro?
Todos los asistentes dijeron ¡Sí!
Entonces dijo: ¿Están seguros? Y sacó de debajo de la mesa un balde con piedras pequeñas de construcción. Echó un poco de las piedras en el jarro y lo movió haciendo que las piedras pequeñas se acomoden en el espacio vacío entre las grandes.

Cuando hubo hecho esto preguntó una vez más: ¿Está lleno este jarro?

Esta vez el auditorio ya suponía lo que vendría y uno de los asistentes dijo en voz alta: “Probablemente no”.

Muy bien contestó el expositor. Sacó de debajo de la mesa un balde lleno de arena y empezó a echarlo en el jarro. La arena se acomodó en el espacio entre las piedras grandes y las pequeñas.
Una vez más pregunto al grupo: ¿Está lleno este jarro?
Esta vez varias personas respondieron a coro: ¡No!

Una vez más el expositor dijo: ¡Muy bien! luego sacó una jarra llena de agua y echó agua al jarro con piedras hasta que estuvo lleno hasta el borde mismo. Cuando terminó, miro al auditorio y preguntó: ¿Cual creen que es la enseñanza de esta pequeña demostración?

Uno de los espectadores levantó la mano y dijo: La enseñanza es que no importa como de lleno esté tu horario, si de verdad lo intentas, siempre podrás incluir más cosas.

¡No! replicó el expositor, esa no es la enseñanza.

La enseñanza es que si no pones las piedras grandes primero, no podrás ponerlas en ningún otro momento.

Reflexión:

¿CUALES SON LAS PIEDRAS GRANDES DE NUESTRA VIDA?
¿La familia, los amigos, nuestros sueños, la salud, la persona amada? ¿O son el trabajo, lo que opinen los demás, las preocupaciones, el poder, el dinero? LA ELECCIÓN ES TUYA.

ES IMPORTANTE RECORDAR PONER LAS PIEDRAS GRANDES PRIMERO, O LUEGO NO HABRÁ UN LUGAR PARA ELLAS.

Puede uno amar, sin ser feliz...


Cada mañana es una buena noticia...


“Cada mañana es una buena noticia, cada niño que nace es una buena noticia, cada hombre justo es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor, es un soldado menos. Todo esto y mucho más, lo aprendí de mi madre, se llamaba Sara, la elegí como madre por la misma razón por la que Dios la eligió como hija. Nunca pudo aprender nada puesto que, cada vez que estaba por aprender, llegaba la felicidad y la distraía. Nunca usó agenda porque hacía sólo lo que amaba y eso, se lo recordaba el corazón. Se dedicó sólo a vivir y no le quedó tiempo para otra cosa”

Sirácides (Eclesiástico), 44


Sirácides (Eclesiástico), 44

1.Hagamos ahora el elogio de los hombres ilustres, hagamos una reseña de nuestros antepasados.

2.El Señor les dio una bella gloria, que es una parte de su gloria eterna.

3.Unos fueron soberanos en su reino, hombres famosos por su energía; otros sobresalieron por sus sabias decisiones, hablaron como profetas.

4.Otros guiaron al pueblo con sus consejos, le enseñaron con sus palabras llenas de sabiduría.

5.Otros cultivaron la música, la poesía y la prosa.

6.Otros fueron hombres ricos, personajes poderosos que vivieron en paz en sus dominios.

7.Todos tuvieron fama en su vida y fueron un motivo de orgullo para sus contemporáneos.

8.Si bien ellos dejaron un nombre, y todavía se repiten sus alabanzas,

9.otros cayeron en el olvido, desaparecieron como si no hubieran existido, y lo mismo ocurrió con sus descendientes.

10.Pero hablemos de los hombres de bien cuyas buenas obras no se han olvidado.

11.Sus descendientes han heredado ese hermoso legado,

12.su raza se mantiene fiel a la Alianza, sus hijos siguen su ejemplo.

13.Su raza durará para siempre, su gloria no desaparecerá.

14.Sus cuerpos fueron enterrados en la paz, pero su nombre está vivo por todas las generaciones.

15.Los pueblos cuentan su sabiduría y la asamblea proclama su alabanza.

16.Enoc agradó al Señor y fue trasladado: él ha dejado su testimonio para los hombres de todos los tiempos.

17.Noé fue hallado justo, perfecto: fue el instrumento de la reconciliación en el momento de la Cólera; debido a él quedó un resto en la tierra cuando vino el diluvio.

18.El Señor se comprometió con él para siempre: no destruirá más por medio de las aguas al conjunto de los vivientes.

19.Abrahán es el padre ilustre de una multitud de naciones; nadie ha igualado nunca su gloria.

20.Observó la ley del Altísimo, que lo hizo entrar en su alianza; esa alianza fue inscrita en su carne; permaneció fiel en el día de la prueba.

21.Por eso Dios le hizo un juramento: todas las naciones serían bendecidas en su descendencia, la multiplicaría como el polvo de la tierra, elevaría su descendencia hasta las estrellas, su posteridad dominaría de uno al otro mar, desde el Eufrates hasta donde terminan las tierras en occidente.

22.A Isaac le renovó esa promesa, debido a Abrahán su padre.

23.Luego hizo reposar sobre la cabeza de Jacob la bendición para todos los hombres, lo mismo que la alianza; lo bendijo personalmente y le dio el país como herencia. Lo dividió en partes y las distribuyó entre las doce tribus.

martes, 30 de agosto de 2016

Llora mucho y grita...!Golpea tu almohada...


Arte 22


Para ser feliz...


La gente te amará por lo que eres...


Sirácides (Eclesiástico), 43


Sirácides (Eclesiástico), 43
1.El orgullo del mundo de arriba es el firmamento cristalino: el espectáculo del cielo es una visión de gloria.

2.Desde que el sol aparece va proclamando: "¡Soy un objeto admirable, una obra del Altísimo!"

3.Al mediodía reseca el campo; ¿quién puede soportar su ardor? Aunque sea insoportable el calor de la fragua, el ardor del sol es tres veces más cuando quema las montañas, proyectando vapores ardientes, rayos que ciegan los ojos.

5.¡Sí, grande es el Señor que lo hizo y cuyas palabras estimulan su curso!

6.Luego viene la luna, siempre fiel a su cita; ella indica los meses y el calendario.

7.El tiempo de la fiesta nos viene de la luna, cuando después de un plenilunio vuelve a su menguante.

8.De la luna nueva toma su nombre el mes: ¡qué maravilla cuando llega a su creciente! Ella es el estandarte de los ejércitos celestiales, mientras ilumina la extensión del firmamento.

9.El resplandor de las estrellas da al cielo su belleza, es el ornato resplandeciente de las alturas del Señor.

10.Dóciles a la palabra del Santo, se mantienen en el puesto que les asignó y montan guardia sin cansarse jamás.

11.Contempla al arcoiris y bendice al que lo hizo; ¡qué hermoso es con todos sus colores!

12.Traza en el cielo un círculo de gloria, un arco que fue extendido por las manos del Altísimo.

13.Si él quiere despacha la nieve y apresura a los relámpagos para que ejecuten sus sentencias.

14.Si abre de nuevo las reservas del cielo, las nubes emprenden su vuelo como los pájaros.

15.Con su poder congela las nubes para que lancen el granizo como piedras.

16.Las montañas tiemblan si las mira, al sentir su trueno la tierra se estremece.

17.El viento sur sopla si lo quiere, como asimismo los ciclones y el huracán del norte.

18.Los copos de nieve descienden como pájaros; se posa como la langosta. Su blancura inmaculada maravilla a nuestros ojos, el pensamiento queda en suspenso al verla caer.

19.Derrama como sal la escarcha por la tierra; el frío la transforma en espinas puntudas.

20.Cuando sopla el frío viento del norte, se forma el hielo sobre el agua; cubre las extensiones líquidas y las reviste de una coraza.

21.El otro viento consume las montañas y quema el desierto; como si fuera fuego devora todo verdor.

22.Pero acude una nube y cura todos esos males: después de la canícula, el rocío devuelve la alegría.

23.Según su designio domó al océano y plantó en él islas.

24.Los que navegan por el mar nos cuentan sus peligros: ¡se oyen relatos escalofriantes!

25.¡Hay allí seres extraños y maravillosos, animales de todas las especies, y monstruos marinos!

26.Pero gracias a Dios, su enviado encuentra su camino, y todo se arregla según su palabra.

27.Podríamos seguir, pero no terminaríamos: en una palabra, ¡El es Todo!

28.¿Dónde hallar la fuerza para glorificarlo? ¡Es grande, por encima de todo lo que ha hecho!

29.Es un Señor temible y altísimo, su poder es prodigioso.

30.Ríndanle alabanza, exalten al Señor todo lo que puedan: ¡El merece mucho más! Exáltenlo con todas sus fuerzas, no se cansen, que nunca será suficiente.

31.¿Quién lo vio y puede decirnos lo que vio? ¿Quién lo glorificará como se lo merece?

32.¡Cuántas maravillas ocultas, mucho más grandes todavía! Sólo hemos visto una pequeña parte de sus obras.

33.Sí, el Señor hizo todas esas cosas, y a sus fieles otorga que las puedan comprender.

lunes, 29 de agosto de 2016

Arte 21


Recuerda alguien es feliz con menos de lo que tu tienes.


Jamás cambies lo que más quieres...


Mi felicidad...


La ignorancia no solo...


El triunfo del verdadero hombre...


!Jamás! jaajaa


El consumo te consume


No importa la circunstancia que estés pasando...


El éxito