viernes, 23 de octubre de 2015

Salmos 137



Salmos, 137

1.Al borde de los canales de Babilonia nos sentábamos, y llorábamos

2.al acordarnos de Sión; en los sauces que por allí se encuentran habíamos colgado nuestras arpas.

3.Allí los que nos habían deportado nos pedían palabras de una canción y nuestros raptores, un canto de alegría: "¡Cántennos un canto de Sión!"

4.¿Cómo íbamos a cantar un canto del Señor en un suelo extranjero?

5.¡Si me olvido de ti, Jerusalén, que mi derecha se olvide de mí!

6.Que mi lengua se pegue al paladar si de ti no me acuerdo, si no considero a Jerusalén como mi máxima alegría.

7.No te olvides, Señor, de los hijos de Edom que, el día en que cayó Jerusalén, decían: "¡Arrásenla, arrásenla hasta los mismos cimientos!"

8.Hija de Babilonia, que serás destruida, dichoso el que te hiciere los males que a nosotros nos hiciste.

9.¡Dichoso aquel que agarre a tus pequeños y los estrelle contra las rocas!

EL ESCORPIÓN


EL ESCORPIÓN. REFLEXIÓN

Un maestro que vio cómo un escorpión se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el escorpión lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el escorpión lo picó.

Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo:
"Perdone, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua le picará?".
El maestro respondió: "La naturaleza del escorpión es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar".
Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al insecto del agua y le salvó la vida.
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño; sólo toma precauciones. Algunos persiguen la felicidad; otros la crean.

jueves, 22 de octubre de 2015

El Profeta de Gibrán (1)

Autor: Facundo Cabral
06/03/2014

EL PROFETA DE GIBRÁN (1) 

Al Mustafá, el bien amado, el elegido, luz de su día, abrazo de su noche. Esperó doce años en Orfalís que regresara el barco que lo devolvería a su isla. Y esto sucedió en el mes de las cosechas, lo que llenó de alegría su corazón, que pronto se entristeció porque pensó: “en esta ciudad pasé muchos días de dolor y largas noches de soledad. 

Y… ¿quién puede dejar sin pena su dolor y su soledad? 

Mucho de mí quedó en estas calles. No dejo una túnica sino mi propia piel. No dejo mi hambre y mi sed sino mi propio corazón. Pero no puedo quedarme porque el mar me llama, porque no puedo quedar preso en un molde. La vida no permite que nada ni nadie se quede quieto porque la vida es movimiento. Y tampoco puedo llevarme nada, como la voz no puede llevarse la lengua y los labios que le pusieron alas. La voz debe marchar sola sin su nido, como el águila que vuela de frente al sol. 

Cuando el barco llegó al puerto, Al Mustafá vio a los marineros, hombres de su tierra y escuchó que su alma les decía: “Hijos de mi madre, jinetes de las mareas, ¿cuántas veces navegaron el mar de mis sueños ustedes que llegan en mi despertar que es mi más profundo sueño, ahora que mis velas desplegadas esperan al viento que las devolverá a su seno? 

En un momento, después de mirar atrás, amorosamente estaré con ustedes. Seré uno más de los navegantes en el ancho mar. Madre sin sueño, la paz y la libertad de los arroyos y los ríos. Allí seré una gota más del mar infinito. 

Mientras caminaba hacia el barco, Al Mustafá veía que hombres y mujeres venían a su encuentro y pensó: “¿Será el día de la partida el del encuentro? ¿Será mi crepúsculo mi aurora? y… ¿qué puedo ofrecer a los que dejaron sus arados y sus telares para venir a despedirme? o mi corazón se convertirá en un árbol cargado de frutos para ellos. ¿Podré convertirme en la fuente que colme sus copas? ¿Seré un arpa en manos de Dios o la flauta por donde les llegue su aliento? ¿El que provoca montañas, bosques y desiertos? 

Yo, buscador de silencios, encontraré en ellos un tesoro que dejarles. Y si este es mi día de cosecha, ¿en qué campo estará el fruto de mi semilla? Si es esta la hora de levantar mi antorcha, no será mi llama la que ilumine la noche… será el aceite del guardián de la noche el que le encenderá. 

Esto dijeron sus palabras, pero su corazón quedó en silencio cuando los campesinos y sus mujeres, las jóvenes y los viejos le dijeron: “No nos dejes todavía. Recuerda que fuiste el medio día de nuestro crepúsculo, recuerda que tu juventud nos enseñó a soñar, recuerda que aquí no eres extranjero, tampoco un invitado sino nuestro hijo bien amado, del que nuestros ojos tendrán hambre cuando no te veamos. 

Los sacerdotes y las sacerdotisas le dijeron: “Que las olas del mar no nos separen, que los años que compartimos no se conviertan en recuerdos. Como espíritu caminaste entre nosotros, tu sombra fue la luz que nos guió. Fueron pocas nuestras palabras pero mucho nuestro amor. Pero ahora te lo gritamos porque así es el amor, del que sólo se da cuenta de su tamaño en el momento de la separación”. 

Al Mustafá no respondió. Sólo inclinó la cabeza y lloró mientras caminaba hacia la plaza frente al templo de donde salió Almitra, que era vidente, para decirle: “Profeta de Dios, buscador de infinitos, por fin ha llegado el barco que tanto esperaste. Por eso no queremos atarte con nuestro amor, no queremos que nuestras necesidades detengan a tus pasos. Sólo te pedimos que antes de partir nos dejes las palabras con las que alimentaremos a nuestros hijos, y a los hijos de nuestros hijos. Tu soledad fue el centinela de nuestros días. Conoces el llanto de nuestra vigilia y la risa de nuestro sueño. Por eso te pedimos que nos descubras a nosotros mismos, que nos digas lo que sabes de la vida y de la muerte”. 

LOS MALABARISTAS DEL SEMÁFORO

LOS MALABARISTAS DEL SEMÁFORO 

Aquel día me desperté con mucha pereza y renegando. Con esfuerzo, pude deshacerme de las mantas. Me dirigí al baño arrastrando los pies mientras maldecía el tener que levantarme de la cama sin poder quedarme en ella todo el día.

Desayuné con los ojos tan cerrados como mi mente. Tal pereza me dominaba, que por no meter el pan en la tostadora, preferí comerlo frío y beber la leche directamente de la botella. ¿Por qué tener que trabajar? ¡Esa sí era una verdadera maldición!

Salí de mi casa en dirección a la oficina en mi vehículo con asientos de piel y calefacción, observando en el camino el pavimento humedecido por la lluvia, mientras refunfuñaba porque estaba lloviendo, igual que lo hacía cuando había sol, nubes, viento, gente...

El semáforo se puso en rojo y, de pronto, como un rayo, se colocó frente a todos los automóviles algo que parecía un bulto. Por curiosidad, abrí más mis ojos somnolientos y pude descubrir que era un joven montado en un pequeño carro de madera. Aquel chico no tenía piernas y le faltaba un brazo. Sin embargo, con su mano izquierda lograba conducir el pequeño vehículo y manejar con maestría un conjunto de pelotas con las que hacía juegos malabares.

Las ventanillas de los automóviles se abrían para darle una moneda al malabarista, el cual mostraba un pequeño letrero sobre el pecho. Cuando se acercó a mi auto pude leerlo:

"Gracias por ayudarme a sostener a mi hermano paralítico". Con su mano izquierda señaló hacia la banqueta y ahí pude ver a su hermano, sentado en una silla de ruedas colocada frente a un atril que sostenía un lienzo, en el cual estaba pintando algo con un pincel que manejaba con su boca.

El malabarista, al ver el asombro de mi cara, me dijo:

- ¿Verdad que mi hermano es un artista? Por eso escribió esa frase sobre el respaldo de su silla.

Entonces leí la frase que decía: - "Gracias Señor por los dones que nos das. Contigo no nos falta nada".

Recibí un fuerte golpe en mi interior mientras este hombre se retiraba. Y así como el semáforo de la calle pasó del color rojo al verde, mi "semáforo" interior también cambió desde aquel día: Nunca más me volví a dejar paralizar por la luz roja de la pereza, ni volví a renegar por lo que no aceptaba. Ahora trato de mantener la luz verde y realizar mis trabajos y actividades con renovada energía.

Ante aquellos jóvenes de la calle, aquel día descubrí que yo era el paralítico. Desde aquel mismo día, nunca he dejado de agradecer. Ahora no tengo todo lo que quiero, pero le doy gracias a Dios por lo que tengo. El salario apenas me alcanza para pagar las cuentas, pero gracias a Dios que por lo menos tengo un trabajo para ganar el sustento. Los problemas se me han venido multiplicando como si fueran mágicos, pero gracias a Dios tengo paciencia y fortaleza para- sobrellevarlos.

Los años han ido pasando rápidamente, mi piel está un poco arrugada y mis cabellos se están poniendo blancos, pero le doy gracias a Dios por la alegría que siento de vivir, por los conflictos que pude resolver, por los problemas que pude superar, por la enfermedad que pude soportar, por el odio que se transformó en amor, por la soledad que pude sobrellevar. Cada día lo bendigo por haberme enseñado a decir:

"Gracias Señor por los dones que me das. Contigo no me falta nada"

Salmos 136



Salmos, 136

1.¡Den gracias al Señor, porque él es bueno, porque su amor perdura para siempre!

2.Den gracias al que es Dios de los dioses, porque su amor perdura para siempre.

3.Den gracias al Señor de los señores, porque su amor perdura para siempre.

4.al único que ha hecho maravillas, porque su amor perdura para siempre.

5.al que con sabiduría hizo los cielos, porque su amor perdura para siempre.

6.al que puso la tierra sobre las aguas, porque su amor perdura para siempre.

7.al que creó las grandes luminarias, porque su amor perdura para siempre.

8.al sol para que gobierne el día, porque su amor perdura para siempre.

9.la luna y las estrellas para que manden la noche, porque su amor perdura para siempre.

10.al que hirió a Egipto en sus primogénitos, porque su amor perdura para siempre.

11.y a Israel lo sacó de en medio de ellos, porque su amor perdura para siempre.

12.con mano fuerte y brazo levantado, porque su amor perdura para siempre.

13.al que separó en dos el Mar de Juncos, porque su amor perdura para siempre.

14.y condujo a Israel por medio de él, porque su amor perdura para siempre.

15.allí tumbó a Faraón y a su ejército, porque su amor perdura para siempre.

16.al que guió a su pueblo en el desierto, porque su amor perdura para siempre.

17.al que aplastó a reyes poderosos, porque su amor perdura para siempre.

18.y dio muerte a monarcas respetables, porque su amor perdura para siempre.

19.a Sijón, rey de los Amorreos, porque su amor perdura para siempre.

20.y a Og, rey de Basán, porque su amor perdura para siempre.

21.y traspasó sus tierras como herencia, porque su amor perdura para siempre.

22.como herencia a Israel, su servidor, porque su amor perdura para siempre.

23.Se acordó de nosotros en nuestro abatimiento, porque su amor perdura para siempre.

24.y nos libró de nuestros opresores, porque su amor perdura para siempre.

25.El da su pan a todo ser carnal, porque su amor perdura para siempre.

26.Den gracias al que es Dios de los cielos, porque su amor perdura para siempre.

miércoles, 21 de octubre de 2015

LA MARIPOSA Y LA FLOR. REFLEXIÓN


LA MARIPOSA Y LA FLOR. REFLEXIÓN

Cierta vez, un hombre pidió a Dios una flor y una mariposa. Pero Dios le dio un cactus y una oruga. El hombre quedó triste, pues no entendió por qué su pedido llegó errado. Luego pensó: Con tanta gente que atender... y resolvió no cuestionar.

Pasado algún tiempo, el hombre fue a verificar el pedido que dejó olvidado. Para su sorpresa, del espinoso y feo cactus había nacido la más bella de las flores. Y la horrible oruga se había transformado en una bellisima mariposa.

Dios siempre hace lo correcto. Su camino es el mejor, aunque a nuestros ojos parezca que todo está errado. Si has pedido a Dios una cosa y has recibido otra, confía. Ten la seguridad de que Él siempre te proporcionará lo que necesitas en el momento adecuado. No siempre lo que deseas... es lo que necesitas. Como Él nunca falla en la entrega de sus pedidos, sigue adelante sin dudar ni murmurar...
La espina de hoy... será la flor de mañana.

DOBLEMOS LA RODILLA. REFLEXIÓN


DOBLEMOS LA RODILLA. REFLEXIÓN

¿Has visto un pajarito durmiendo en una rama o en un hilo, sin caerse? ¿Cómo es que él consigue eso? Si nosotros intentáramos dormir así, nos caeríamos y nos romperíamos el cuello.
El secreto está en los tendones de las piernas del pajarito. Están hechos de tal forma que, cuando la rodilla está doblada, la pata se aferra firmemente a cualquier cosa. Los patas no se soltarán de la rama hasta que él desdoble la rodilla para volar.
La rodilla doblada es lo que da al pajarito la fuerza para aferrarse a cualquier cosa. ¿No es esto una maravilla? ¡Qué diseño increíble hizo Nuestro Señor para crear al pajarito! Pero, ¿sabes?, no es tan diferente en nosotros…

Cuando nuestra “rama” en la vida se quiere romper, cuando todo está amenazando con caerse, la mayor seguridad, la mayor estabilidad nos viene de una rodilla doblada… doblada en oración.
Si algunas veces te ves en una maraña de problemas que te hacen perder la fe, desanimado de caminar, ya no camines sólo. ¡Jesús quiere fortalecerte y caminar contigo durante toda tu vida! ¡Es Él quien renueva tus fuerzas y tu fe, y si Él cuida de un pajarito, imagina lo que no hará por ti que eres su hijo amado. ¡Te basta tan sólo con CREER!

Salmos 135



1. Salmos, 135

1.Alaben el nombre del Señor, alábenlo, servidores del Señor,

2.que sirven en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios.

3.Alaben al Señor porque él es bueno, cántenle a su nombre porque es delicioso.

4.Porque el Señor se escogió a Jacob, a Israel, para que fuera su propiedad.

5.Yo sé que el Señor es grande, que nuestro Señor supera a todos los dioses.

6.Todo lo que quiere, lo hace el Señor, en los cielos y en la tierra, en los océanos y en todos los mares.

7.Del confín de la tierra hace subir las nubes, produce con relámpagos la lluvia, saca de sus depósitos el viento.

8.Hirió a los primogénitos de Egipto, a los hombres igual que a los ganados.

9.Envió señales y prodigios en medio de ti, Egipto, en contra del Faraón y de todos sus siervos.

10.A numerosas naciones les pegó y dio muerte a reyes poderosos:

11.a Sijón, rey de los amorreos, a Og, rey de Basán, y a todos los reyes de Canaán.

12.Y su tierra la entregó en herencia, en herencia a su pueblo de Israel.

13.Señor, tu nombre dura para siempre, Señor, y tu recuerdo por generaciones.

14.Pues el Señor hará justicia a su pueblo, y se apiadará de sus servidores.

15.De oro y plata son los ídolos de las naciones, obra de las manos de los hombres,

16.tienen boca y no hablan, ojos, pero no ven;

17.tienen orejas, pero no oyen, ni siquiera un suspiro hay en su boca.

18.Que sean como ellos sus autores y todos los que en ellos se confían.

19.Casa de Israel, bendigan al Señor, casa de Aarón, bendigan al Señor,

20.casa de Leví, bendigan al Señor, los que temen al Señor, que lo bendigan.

21.Bendito sea el Señor desde Sión, él, que reside en Jerusalén. ¡Aleluya!

martes, 20 de octubre de 2015

Salmos 134

Salmos, 134
1. ¡Ea, vamos! Bendigan al Señor todos los servidores del Señor, los que sirven en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios!
2. Alcen sus manos al Santuario por las noches, y bendigan al Señor.
3. Que el Señor desde Sión te bendiga, el que ha hecho los cielos y la tierra.

lunes, 19 de octubre de 2015

EL MATRIMONIO REFLEXIÓN


EL MATRIMONIO

El matrimonio es una gran aventura, si es que tienes el valor y el suficiente amor para vivirla, si tienes un corazón puro para entregarte por completo, la tenacidad para llegar al final, elegir cada momento hacer feliz al otro, negándote a tus gustos y preferencias, muchas veces dejando a un lado el cansancio, pero con el deseo ferviente de ver sonreír y disfrutar al otro.


Esa aventura es como subirme a un barco que comienza a navegar sin un destino claro para mí, algunas veces podré tomar el timón y llevarlo por el camino de mis decisiones, otras no será posible porque habrá tormentas que me dejan a la deriva y no está en mis manos manejarlo, pero corro el riesgo que es como volver a empezar, volver a respirar, porque se ha calmado la tempestad, vuelvo con gran ímpetu y emoción porque no voy solo: la persona que más amo está a mi lado, siento su voz cálida que me alienta, voy despertando a una nueva vida, poco a poco me voy acoplando, miro con cierta inquietud por saber qué sigue, voy en ese camino que con libertad escogí a pesar de no tener la certeza de qué va a suceder, y voy encontrando cosas maravillosas. Los paisajes son muy bellos, aunque a veces no lo son tanto: hay gozo, hay llanto, hay muchos cambios y mi destino.... no lo sé, pero de lo que estoy seguro es de que amo y mi decisión de continuar juntos por donde nos lleve el navío hasta el final de esta aventura llamada matrimonio es firme, porque contigo me siento seguro. Veo en el horizonte una luz resplandeciente que nos guía durante el día y por las noches un gran faro que nos lleva a puerto seguro.

Durante esta travesía han subido a bordo otras personitas (los hijos) que nos van ayudando a unirnos más y comparten con nosotros ésta hermosa aventura que cada vez es más motivante, más interesante, porque seguimos descubriendo cosas bellas y superando obstáculos.

Señor: gracias por ponernos en el mismo camino, queremos que seas Tú el capitán de este barco y que con tu amor nos sigas guiando.

jueves, 8 de octubre de 2015

NO SOY DE AQUÍ...


NO SOY DE AQUÍ NI SOY DE ALLÁ

Me gusta el mar y la mujer cuando llora
las golondrinas y las malas señoras
saltar balcones y abrir las ventanas
y las muchachas en abril

Me gusta el vino tanto como las flores
y los amantes, pero no los señores
me encanta ser amigo de los ladrones
y las canciones en francés

No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color
de identidad

Me gusta estar tirado siempre en la arena
y en bicicleta perseguir a Manuela
y todo el tiempo para ver las estrellas
con la María en el trigal

No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color
de identidad

Salmos 133




Salmos, 133

1.¡Qué bueno y qué tierno es ver a esos hermanos vivir juntos!

2.Es como un aceite refidnado que desde su cabeza desciende hasta la barba, la barba de Aarón, hasta el cuello de su túnica.

3.Es como un rocío del Hermón, que baja sobre las montañas de Sión. Allí el Señor otorgó su bendición, la vida para siempre.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Si no sueltas el pasado...Con qué mano atraparás el presente.

Matadme de amor...


Salmos 132




Salmos, 132

1.Señor, tenle en cuenta a David su total disponibilidad,

2.cuando hizo un juramento al Señor, una promesa al Fuerte de Jacob:

3."No entraré en la tienda, que es mi casa, ni me tenderé en el lecho donde descanso,

4.no concederé el sueño a mis ojos ni descanso a mis párpados

5.hasta que halle un lugar para el Señor, una morada para el Fuerte de Jacob".

6.Hemos sabido que el Arca está en Efrata, la encontramos en los campos de Jaar.

7.Entremos, pues, en su morada, postrémonos ante la tarima de sus pies.

8.¡Levántate, Señor, y ven a tu reposo, tú y el Arca de tu fuerza!

9.¡Que tus sacerdotes se revistan de justicia y tus fieles griten de alegría!

10.Por amor a David, tu servidor, no apartes la cara de tu ungido.

11.El Señor se lo juró a David, verdad de la que no se desdecirá: "Del fruto de tus entrañas pondré a alguien en tu trono.

12.Si tus hijos guardaren mi alianza y mis testimonios que les he enseñado, también sus hijos para siempre se sentarán en tu trono".

13.Y el Señor escogió a Sión, quiso que fuera su residencia:

14."Aquí está mi descanso para siempre, en ella moraré, pues yo lo quise.

15.Sus graneros los bendeciré y a sus pobres los saciaré de pan.

16.De gloria revestiré a sus sacerdotes y sus fieles gritarán de júbilo.

17.Allí haré brotar un cuerno para David, allí pondré una lámpara para mi ungido.

18.Cubriré de vergüenza a sus enemigos mientras sobre él brillará su diadema".

martes, 6 de octubre de 2015

Lo bueno es que existe un mañana un día diferente...

El te comprende. Reflexión


ÉL TE COMPRENDE. REFLEXIÓN

Un niño entró en una tienda de mascotas, buscando un perrito. El dueño de la tienda le mostró una camada de perritos en una caja. El niño miró los perritos. Levantó a cada uno de los perritos, los examinó, y los puso de nuevo en la caja. Después de unos minutos, caminó hacia donde estaba el dueño y le dijo: "Ya escogí uno" ¿Cuánto vale? El hombre le dijo el precio, y el niño prometió volver en unos días con el dinero. "No te tardes mucho", le advitió el dueño, "los perritos como esos se venden rápido". El niño se volvió y con una sonrisa inteligente le dijo: "No estoy preocupado, el mío estará aquí".

El niño se fue a trabajar, desyerbando, limpiando ventanas y jardines. Trabajó duro y ahorro su dinero. Cuando tenía suficiente para el perrito, volvió a la tienda. Camino hacia el mostrador y puso un poco de billetes. El dueño de la tienda clasificó los billetes y los contó. Después de verificar la cantidad, le sonrió al niño y le dijo: "Todo bien hijo, puedes ir a buscar tu perrito." El niño extendió la mano hacia la parte trasera de la caja y sacó un perrito flaco, cojo y se dispuso para irse. El dueño lo detuvo. "No te lleves ese perrito" le refutó, "Es cojo. No puede jugar. Nunca correrá contigo. No puede ir a buscar nada. Llévate uno de los sanos". "No, gracias, señor", contestó el niño. "Este es exactamente la clase de perro que he estado buscando".

Cuando el niño se volvió para salir, el dueño iba a decir algo, pero calló. De pronto entendió. Debajo de los pantalones del niño se veía un aparato para su pierna lisiada. ¿Porqué el niño quería al perro? Porque él sabía cómo se sentía. Y sabía que era muy especial. Jesús sabe cómo te sientes. ¿Estás bajo presión en el trabajo? Jesús sabe cómo te sientes. ¿Tienes más de lo que humanamente puedes hacer? El también. ¿Toma la gente más de ti de lo que puedas dar?. Jesús entiende. ¿No te escuchan tus hijos?. ¿Tus estudiantes no se esfuerzan?. Jesús sabe cómo te sientes. Eres muy valioso para Él. Tan valioso que se hizo hombre como tú para que vinieras a Él. Cuando luchas, Él escucha. Cuando añoras, Él responde. Cuando dudas, Él escucha. Él ya pasó por eso. Hay alguien que te aprecia por lo que eres, te acepta y te ama incondicionalmente, porque ha estado en tus zapatos... Su nombre es Jesucristo Hebreos 4:15 Porque no tenemos un sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza.

Escribir es enamorarse del peligro...

Salmos 131


Salmos, 131

1.Señor, mi corazón no es engreído ni mis ojos altaneros: no he tomado un camino de grandezas ni de prodigios que me superaran.

2.Al contrario, tranquila y en silencio he mantenido mi alma como un niño saciado que se aprieta a su madre; mi alma en mí nada reclama.

3.¡Que Israel cuente con el Señor, desde ahora y para siempre!

lunes, 5 de octubre de 2015

El exceso...

Salmos 130


Salmos, 130


1.Desde el abismo clamo a ti, Señor,

2.¡Señor, escucha mi voz! que tus oídos pongan atención al clamor de mis súplicas!

3.Señor, si no te olvidas de las faltas, Adonai, ¿quién podrá subsistir?

4.Pero de ti procede el perdón, y así se te venera.

5.Espero, Señor, mi alma espera, confío en tu palabra;

6.mi alma cuenta con el Señor más que con la aurora, el centinela.

7.Como confía en la aurora el centinela, así Israel confíe en el Señor; porque junto al Señor está su bondad y la abundancia de sus liberaciones,

8.y él liberará a Israel de todas sus culpas.

domingo, 4 de octubre de 2015

Decidir es renunciar...


Salmos 129


Salmos, 129

1.Me han atacado mucho desde joven, que lo diga Israel;

2.me han atacado mucho desde joven, pero no me vencieron.

3.Sobre mi espalda araron labradores, abrieron largos surcos,

4.pero el Señor, el justo, él cortó las cuerdas de los malos.

5.Que sean humillados y rechazados todos los que odian a Sión;

6.que sean como la hierba de los techos que se seca antes que la arranquen,

7.que no le llena la mano al segador ni su regazo al que amarra las gavillas.

8.Que tampoco digan los que pasan: "¡Que el Señor los bendigan!" En nombre del Señor los bendecimos!

sábado, 3 de octubre de 2015

Un robot hijo pierde a su abuelita

La persona más influenciable (32)

SALIENDO CON OTRA MUJER. Reflexión


SALIENDO CON OTRA MUJER

Después de varios años de matrimonio, descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa del amor. Desde hace poco había comenzado a salir con otra mujer, en realidad había sido idea de mi esposa. "Tú sabes que la amas." Me dijo un día, tomándome por sorpresa. "La vida es demasiado corta, debes dedicarle tiempo." "¡Pero yo te amo a ti!" Protesté. "Lo sé. Pero también la amas a ella."

La otra mujer, a quien mi esposa quería que yo visitara, era mi MADRE, quien era viuda desde hacía 19 años, pero las exigencias de mi trabajo y mis 3 hijos hacían que solo la visitara ocasionalmente Esa noche la llamé para invitarla a cenar y al cine. "¿Qué te ocurre? ¿Estás bien?" Me preguntó mi madre. Ella es el tipo de mujer que una llamada tarde en la noche, o una invitación sorpresiva es indicio de malas noticias.
"Creí que sería agradable pasar algún tiempo contigo." Le respondí. "Los dos solos." Reflexionó sobre ello un momento. "Me agradaría muchísimo." Dijo.
Ese viernes mientras conducía para recogerla después del trabajo, me encontraba algo nervioso, era el nerviosismo que antecede a una cita... Y ¡por Dios, cuando llegué a su casa, advertí que ella también estaba muy emocionada con nuestra cita.
Me esperaba en la puerta con su abrigo puesto, se había rizado el cabello y usaba el vestido con que celebró su último aniversario de boda, su rostro sonreía e irradiaba luz como un ángel.
"Les dije a mis amigas que iba a salir con mi hijo, y se mostraron muy impresionadas." Me comentó mientras subía a mi auto. "No pueden esperar a mañana para escuchar acerca de nuestra velada."

Fuimos a un restaurante no muy elegante, pero sí acogedor, mi madre se aferró a mi brazo como si fuera -La primera dama-. Cuando nos sentamos, tuve que leerle el menú. Sus ojos solo veían grandes figuras. Cuando iba por la mitad de las entradas, levanté la vista; mamá estaba sentada al otro lado de la mesa, y me miraba. Una sonrisa nostálgica se le delineaba en los labios.
"Era yo quien leía el menú cuando eras pequeño." Me dijo. "Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolver el favor." Respondí. Durante la cena tuvimos una agradable conversación; nada extraordinario, solo ponernos al día con la vida del otro. Hablamos tanto que nos perdimos el cine.
"Saldré contigo otra vez, pero sólo si me dejas invitar." Dijo mi madre cuando la llevé a casa. Asentí.
"¿Cómo estuvo tu cita?" Quiso saber mi esposa cuando llegué aquella noche. "Muy agradable... Mucho más de lo que imaginé." Contesté.

Días más tarde mi madre murió de un infarto masivo, todo fue tan rápido, no pude hacer nada. Al poco tiempo recibí un sobre con copia de un cheque del restaurante donde habíamos cenado mi madre y yo, y una nota que decía: La cena la pagué por anticipado, estaba casi segura, de que no podría estar allí, pero igual pagué 2 platos uno para ti y el otro para tu esposa, jamás podrás entender lo que aquella noche significó para mí. Te amo.

En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo: "TE AMO" y de darles a nuestros seres queridos el espacio que se merecen; nada en la vida será más importante que Dios y tu familia, dales tiempo, porque ellos no pueden esperar.

Éxodo 20:12 "Honra á tu padre y á tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que el Señor tu Dios te da."

LEVÁNTATE Y ANDA. FACUNDO CABRAL

LEVÁNTATE Y ANDA. FACUNDO CABRAL
(Transcripción Juana Macedo)

La vida no es un valle de lágrimas, ¿puede ser un valle de lágrimas el amanecer o el ocaso, las playas de Cancun, las nieves de Bariloche, las uvas, el nacimiento de un niño, la danza, los carnavales de Río de Janeiro, los campeonatos mundiales de fútbol, el tenis, el golf, la fórmula 1, la literatura, la pintura, los encuentros, los hallazgos, la voluntad que nos pone de pie todos los días, la esperanza que nos ilumina el camino en medio de la tormenta; el pan, el queso y el vino, el café con los amigos y esas orgías espirituales que son los conciertos; los ríos que cruzan los valles, los barcos que nos trajeron a Cervantes y a Cesan, los aviones que nos acercan a New York y a París, la Inglaterra de Chersterton y la Irlanda de Joyce, las esculturas de Henry Moore, el cine de Chaplin, las cigüeñas de colmenar viejo, las palomas de Firense, los gatos del Coliseo Romano, los perros Siberianos, los patos holandeses y los caballos argentinos?

¿Puede ser un valle de lágrimas el Mato Grosso, San Martín de los Andes, Puerto Rico, Chicago, el jazz, los proyectos, los sueños, el deseo que embellece a la misma mujer día a día, la renuncia que nos aliviana constantemente, el permanente regreso a Buenos Aires que es el capricho de mi corazón? 

¿Puede suceder en un valle de lágrimas este encuentro feliz?

No sabíamos si nos íbamos a salvar o no...

viernes, 2 de octubre de 2015

El que camina un solo metro sin amor...

LA MUJER CON LA TOALLA

LA MUJER CON LA TOALLA

Una bella mujer joven sale de la ducha, se envuelve con una toalla y avisa a su marido que ya puede ducharse. 

La esposa le dice que ella abre, y baja a abrir la puerta envuelta en la toalla.

Al abrir la puerta se encuentra a su vecino Antonio, quien se queda sin palabras ante la visión que le ofrece la señora. 

Entonces, él saca dos billetes nuevecitos de 500 euros y le dice a ella que son suyos si deja caer la toalla hasta la cintura.

Ella piensa, "¿por qué no?", de modo que deja caer la toalla y deja sus senos al descubierto, entonces toma el dinero. 

Antonio jadea ante lo que ve; saca prontamente otros dos billetes nuevos de 500 euros y se los ofrece por dejar caer la toalla hasta el suelo para ver todo el asunto. 

La mujer piensa que ya había llegado bastante lejos, así que no le importaba hacerlo, y deja caer la toalla al suelo enseñando su precioso cuerpo. 

Antonio la contempla un momento, le da las gracias y se va.

Cuando ella sube de nuevo, su marido que acababa de salir de la ducha, le pregunta que quién había llamado a la puerta. 

Ella contesta: Era nuestro vecino Antonio.

- ¿Y ha traído los 2,000 euros que me debe? - pregunta el marido.

MORALEJA: Nuestro afán por el dinero muchas veces nos hace cometer estupideces donde perdemos nuestros valores morales los cuales son muy dificiles de recuperar ..... y están aquellas personas que se aprovecharán de ellas. 

(Esta historia con su moraleja fue escrita por un autor desconocido)

No te quejes...

Salmos 128


Salmos, 128

1.Felices los que temen al Señor y siguen sus caminos.

2.Comerás del trabajo de tus manos, esto será tu fortuna y tu dicha.

3.Tu esposa será como vid fecunda en medio de tu casa, tus hijos serán como olivos nuevos alrededor de tu mesa.

4.Así será bendito el hombre que teme al Señor.

5.¡Que el Señor te bendiga desde Sión: puedas ver la dicha de Jerusalén durante todos los días de tu vida! ¡Que veas a los hijos de tus hijos y en Israel, la paz!

jueves, 1 de octubre de 2015

EL QUE AMA SUFRE


DÉJALO NACER. Reflexión


DOCTOR, QUIERO ABORTAR. REFLEXIÓN.

Con un bebé en brazos, una mujer muy asustada llega al consultorio del médico y le dice:

- Doctor: por favor ayúdeme, tengo un problema muy serio. Mi bebé aún no ha cumplido un año y ya estoy de nuevo embarazada. No quiero tener hijos en tan poco tiempo, prefiero un espacio mayor entre uno y otro...

- El médico pregunta: Muy bien, ¿y qué quiere que yo haga?

- Ella responde: Deseo realizar un procedimiento de IVE 

- Entre sarcástico y apesadumbrado el médico pregunta: ¿Y qué es eso?

- Pues doctor, ¿cómo es que usted no sabe a qué me refiero? Deseo interrumpir voluntariamente mi embarazo y quiero contar con su ayuda.

- El médico se queda pensando un poco y después de unos segundos le dice: Hummm... Creo que tengo un método mejor para solucionar el problema y es menos peligroso para usted.

La mujer sonrió, pensando que el médico aceptaría ayudarla.

- Él continua: Mire señora, para no tener que estar con dos bebés a la vez en tan corto espacio de tiempo, mejor vamos a matar a este niño que tiene usted en sus brazos. Así, usted primero tendrá un período de descanso hasta que el otro niño nazca, y entonces no va a tener que cuidar a dos sino sólo a uno.

- La mujer se asustó y dijo: ¡No, doctor! ¡Qué horror! ¡Matar a un niño es un crimen!

- Pues bien, si vamos a matar, no hay diferencia entre uno y otro. Y hasta es más fácil sacrificar éste que tiene entre sus brazos, puesto que usted no correrá ningún riesgo. 

Finalmente, viendo el efecto de sus palabras en la madre, el médico sonrió y después de algunas consideraciones, vio que su lección surtía efecto.

Convenció a la madre que no hay mucha diferencia entre matar un niño que ya nació y matar a uno que está por nacer, y que está vivo en el seno materno.

¡EL CRIMEN ES EXACTAMENTE EL MISMO!

LEVÁNTATE Y ANDA. FACUNDO CABRAL


LEVÁNTATE Y ANDA. FACUNDO CABRAL
(Transcripción Juana Macedo)

La vida es generosa, por ejemplo el sexo te hace sentir todo el cuerpo y el amor hace que lo superes, que vueles más allá, siempre más allá, a las profundidades y las alturas que no tienen límites, sin medidas, es decir más allá de la materia que no es menor, porque es otra manifestación, desde tu cuerpo a las flores, de los árboles a los diamantes, desde las estrellas a las computadoras, maravilla que el hombre ideo con el cerebro que le prestó Dios, porque todo lo que tenemos es prestado, es decir por ahora, excepto el espíritu que es para siempre y el alma que es parte del alma universal. 

Pero recuerda que no somos dueños de la tierra, sino hijos de ella, por lo tanto, sácate de la cabeza la idea de la propiedad y esa liviandad te hará vivir mejor. 

Vamos de hoguera en hoguera, porque nuestra vida es un peregrinaje eterno por eso es ilusión que sientas que te has quedado en alguna parte, o que vives con alguien para siempre, ilusión que te crea un compromiso que te asfixia.

En la tranquilidad hay salud

Salmos 127


Salmos, 127

1.Si el Señor no construye la casa en vano trabajan los albañiles; si el Señor no protege la ciudad, en vano vigila el centinela.

2.En vano te levantas tan temprano y te acuestas tan tarde, y con tanto sudor comes tu pan: él lo da a sus amigos mientras duermen.

3.Un regalo del Señor son los hijos, recompensa, el fruto de las entrañas.

4.Como flechas en manos del guerrero son los hijos de la juventud.

5.Feliz el hombre que con tales flechas ha llenado su aljaba, cuando a la puerta vayan a litigar,

6.sus contrarios no los harán callar.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Cuando estés enojado con alguien a quien amas...

Hemos venido a este mundo como hermanos...

DIOS SIEMPRE LLEGA A TIEMPO



DIOS SIEMPRE LLEGA A TIEMPO

Todos los Domingos por la tarde, después de la misa matinal en la iglesia, el sacerdote y su sobrino de 11 años iban a repartir boletines por el pueblo a cada persona que veían. Estos boletines contenían información sobre lo mucho que nos ama Dios y sobre la importancia de ser católico. Este Domingo en particular, cuando llegó la hora de repartir los boletines, el tiempo estaba desapacible, 
la temperatura era baja y además empezaba a lloviznar. El niño se abrigó para el frío y le dijo a su tío:, 'Estoy listo'. 

Su Tío, el sacerdote, le contestó: '¿Listo para qué?' 

'Tío, es hora de ir a repartir nuestros boletines.' 

El tío respondió, 'Hace mucho frío y está lloviznando.' 

El niño miró sorprendido a su tío y le dijo, 'Pero la gente necesita saber de Dios aún en los días lluviosos.'

El sacerdote le contestó , 'Yo no voy a salir con este tiempo.' 

Con desespero, el niño dijo, '¿puedo ir yo solo, por favor?' Su tío titubeó por un momento y luego dijo, 'De acuerdo, vete si quieres, pero ten cuidado. Aquí tienes los boletines.' 

'Gracias tío!' Y con esto, el niño se fue a pesar de la lluvia. Caminó por todas las calles del pueblo, repartiendo los boletines a las personas que veía. 

Después de 2 horas caminando y teniendo en su mano el último boletín, se detuvo en una esquina y miró a ver si veía a alguien a quien dárselo, pero las calles estaban totalmente desiertas. Entonces, se acercó hacia la primera casa que vio, tocó el timbre varias veces y esperó, pero nadie salió. 

Finalmente, el niño se giró para irse, pero vio luz dentro de la casa. Por ello, volvió a tocar el timbre y a golpear la puerta fuertemente con los nudillos. Él seguía esperando, algo lo aguantaba ahí frente a la puerta. Tocó nuevamente el timbre y esta vez la puerta se abrió 
suavemente. 

Salió una señora con una mirada muy triste y suavemente le preguntó, '¿Qué puedo hacer por ti, hijo.?' 

Con unos ojos radiantes y una sonrisa que le cortaba las palabras, el niño dijo, 'Señora, siento molestarla, pero sólo quiero decirle que DIOS REALMENTE LA AMA y vine para darle mi último boletín, que habla sobre DIOS y SU GRAN AMOR. El niño le dio el boletín y se fue. 

Ella solo dijo, 'GRACIAS, HIJO, y que DIOS te bendiga.' 

El siguiente domingo por la mañana, el sacerdote estaba en el púlpito y cuando comenzó la misa preguntó, '¿Alguien tiene un testimonio o algo que quiera compartir?. 

Suavemente, en la fila de atrás de la iglesia, una señora mayor se puso de pie. Cuando empezó a hablar, una mirada radiante y gloriosa brotaba de sus ojos: 

'Nadie en esta iglesia me conoce. Nunca había estado aquí, incluso todavía el domingo pasado no era Cristiana. Mi esposo murió hace un tiempo atrás dejándome totalmente sola en este mundo. El domingo pasado fue un dia particularmente frío y lluvioso, y también lo fue en mi corazón. Ese día llegué al final del camino, ya que no tenía esperanza alguna ni ganas de vivir. Entonces tomé una silla y una soga y subí hasta el ático de mi casa. Amarré y aseguré bien un extremo de la soga a las vigas del techo; entonces me subí a la silla y puse el otro extremo de la soga alrededor de mi cuello. Parada en la silla, tan sola y con el corazón destrozado, estaba a punto de tirarme cuando de repente escuché el sonido fuerte del timbre de la puerta. Entonces pensé, 'Esperaré un minuto y quien quiera que sea se irá'. 

Yo esperé y esperé, pero el timbre de la puerta cada vez era más insistente, y luego la persona comenzó a golpear la puerta con fuerza. 

Entonces me pregunté, ¿quien podrá ser? Jamás nadie toca mi puerta ni vienen a verme! Por pura curiosidad, quise saber quién era, por lo que solté la soga de mi cuello y fui hasta la puerta, mientras el timbre seguía sonando cada vez con mayor insistencia. 

Cuando abrí la puerta no podía creer lo que veían mis ojos. Frente a mi puerta estaba el más radiante y angelical niño que jamás había visto. Su sonrisa, ohhh, ¡nunca podré describirla! Las palabras que salieron de su boca hicieron que mi corazón, muerto hace tanto tiempo, volviera a la vida, cuando dijo con voz de querubín , 'Señora , sólo quiero decirle que DIOS realmente la ama.' 

'Cuando el pequeño ángel desapareció entre el frío y la lluvia, cerré mi puerta y leí cada palabra del volante. Entonces fui al ático para quitar la silla y la soga. Ya no las necesitaría más. Como ven, ahora soy una hija feliz del REY. Como la dirección de la iglesia estaba en la parte de atrás del volante, vine personalmente para decirle GRACIAS a ese pequeño ÁNGEL DE DIOS que llegó justo a tiempo y, de hecho, llegó para rescatar mi vida de una eternidad en el infierno.' 

Todos lloraban en la iglesia. El sacerdote bajó del pulpito hasta el primer banco, donde estaba sentado el pequeño ángel; tomó a su sobrino en sus brazos y lloró incontrolablemente. 

Probablemente la iglesia no volvió a tener un momento más emocionante y glorioso.

Salmos 126


Salmos, 126


1.Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión, nos parecía estar soñando;

2.nuestra boca se llenaba de risa y nuestra lengua de gritos de alegría. Entonces entre los paganos se decía: "¡Qué grandes cosas no ha hecho el Señor por ellos!"

3.Sí, grandes cosas ha hecho el Señor por nosotros, rebosábamos de gozo.

4.Haz que vuelvan, Señor, nuestros cautivos, como riachuelos en tierras áridas.

5.Los que siembran entre lágrimas cosecharán entre gritos de alegría.

6.Se van, se van llorando los que siembran la semilla, pero regresarán cantando trayendo sus gavillas.