martes, 15 de marzo de 2022

Proverbios 8 1-36

Proverbios 8

Excelencia y eternidad de la Sabiduría


1 ¿No clama la sabiduría,

Y da su voz la inteligencia?

2 En las alturas junto al camino,

A las encrucijadas de las veredas se para;

3 En el lugar de las puertas, a la entrada de la ciudad,

A la entrada de las puertas da voces:

4 Oh hombres, a vosotros clamo;

Dirijo mi voz a los hijos de los hombres.

5 Entended, oh simples, discreción;

Y vosotros, necios, entrad en cordura.

6 Oíd, porque hablaré cosas excelentes,

Y abriré mis labios para cosas rectas.

7 Porque mi boca hablará verdad,

Y la impiedad abominan mis labios.

8 Justas son todas las razones de mi boca;

No hay en ellas cosa perversa ni torcida.

9 Todas ellas son rectas al que entiende,

Y razonables a los que han hallado sabiduría.

10 Recibid mi enseñanza, y no plata;

Y ciencia antes que el oro escogido.

11 Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas;

Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.

12 Yo, la sabiduría, habito con la cordura,

Y hallo la ciencia de los consejos.

13 El temor de Jehová es aborrecer el mal;

La soberbia y la arrogancia, el mal camino,

Y la boca perversa, aborrezco.

14 Conmigo está el consejo y el buen juicio;

Yo soy la inteligencia; mío es el poder.

15 Por mí reinan los reyes,

Y los príncipes determinan justicia.

16 Por mí dominan los príncipes,

Y todos los gobernadores juzgan la tierra.

17 Yo amo a los que me aman,

Y me hallan los que temprano me buscan.

18 Las riquezas y la honra están conmigo;

Riquezas duraderas, y justicia.

19 Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado;

Y mi rédito mejor que la plata escogida.

20 Por vereda de justicia guiaré,

Por en medio de sendas de juicio,

21 Para hacer que los que me aman tengan su heredad,

Y que yo llene sus tesoros.


22 Jehová me poseía en el principio,

Ya de antiguo, antes de sus obras.

23 Eternamente tuve el principado, desde el principio,

Antes de la tierra.

24 Antes de los abismos fui engendrada;

Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.

25 Antes que los montes fuesen formados,

Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;

26 No había aún hecho la tierra, ni los campos,

Ni el principio del polvo del mundo.

27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo;

Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;

28 Cuando afirmaba los cielos arriba,

Cuando afirmaba las fuentes del abismo;

29 Cuando ponía al mar su estatuto,

Para que las aguas no traspasasen su mandamiento;

Cuando establecía los fundamentos de la tierra,

30 Con él estaba yo ordenándolo todo,

Y era su delicia de día en día,

Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.

31 Me regocijo en la parte habitable de su tierra;

Y mis delicias son con los hijos de los hombres.


32 Ahora, pues, hijos, oídme,

Y bienaventurados los que guardan mis caminos.

33 Atended el consejo, y sed sabios,

Y no lo menospreciéis.

34 Bienaventurado el hombre que me escucha,

Velando a mis puertas cada día,

Aguardando a los postes de mis puertas.

35 Porque el que me halle, hallará la vida,

Y alcanzará el favor de Jehová.

36 Mas el que peca contra mí, defrauda su alma;

Todos los que me aborrecen aman la muerte.

domingo, 13 de marzo de 2022

GRAVÍSIMA CONFUSIÓN

GRAVÍSIMA CONFUSIÓN: 
Un matrimonio decide ir a pasar vacaciones en una playa del Caribe, en el mismo hotel donde pasaron la luna  de miel 20 años atrás, pero debido a problemas de trabajo, la mujer no pudo viajar con su marido, quedando en darle alcance unos días después. 
Cuando el hombre llegó y se alojó en el hotel, vio con asombro que en la habitación había una computadora con conexión a Internet. 
Entonces decidió enviar un e-mail a su mujer pero, se equivocó en una letra y sin darse cuenta lo envió a otra dirección…
El e-mail lo recibe por error una viuda que acababa de llegar del funeral de su esposo , y que al leer el correo electrónico se desmayó instantáneamente. 
El hijo de la viuda al entrar en la habitación, encontró a su madre en el suelo sin conocimiento, a los pies de la computadora, en cuya pantalla se podía leer…:
Querida esposa: 
He llegado bien. 
Probablemente te sorprenda recibir noticias mías por esta vía, pero ahora tienen computadora aquí y puedes enviarle mensajes a tus seres queridos.
 Acabo de llegar y he comprobado que todo está preparado para tu llegada este próximo viernes. 
Tengo muchas ganas de verte y espero que tu viaje sea tan tranquilo y relajado como ha sido el mío. 
No traigas mucha ropa. ¡Aquí hace un calor infernal!.

Una amistad no crece por la presencia...

viernes, 11 de marzo de 2022

Proverbios 7 1-27

Proverbios 7

Las artimañas de la ramera

1 Hijo mío, guarda mis razones,
Y atesora contigo mis mandamientos.

2 Guarda mis mandamientos y vivirás,
Y mi ley como las niñas de tus ojos.

3 Lígalos a tus dedos;
Escríbelos en la tabla de tu corazón.

4 Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana,
Y a la inteligencia llama parienta;

5 Para que te guarden de la mujer ajena,
Y de la extraña que ablanda sus palabras.

6 Porque mirando yo por la ventana de mi casa,
Por mi celosía,

7 Vi entre los simples,
Consideré entre los jóvenes,
A un joven falto de entendimiento,

8 El cual pasaba por la calle, junto a la esquina,
E iba camino a la casa de ella,

9 A la tarde del día, cuando ya oscurecía,
En la oscuridad y tinieblas de la noche.

10 Cuando he aquí, una mujer le sale al encuentro,
Con atavío de ramera y astuta de corazón.

11 Alborotadora y rencillosa,
Sus pies no pueden estar en casa;

12 Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas,
Acechando por todas las esquinas.

13 Se asió de él, y le besó.
Con semblante descarado le dijo:

14 Sacrificios de paz había prometido,
Hoy he pagado mis votos;

15 Por tanto, he salido a encontrarte,
Buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado.

16 He adornado mi cama con colchas
Recamadas con cordoncillo de Egipto;

17 He perfumado mi cámara
Con mirra, áloes y canela.

18 Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana;
Alegrémonos en amores.

19 Porque el marido no está en casa;
Se ha ido a un largo viaje.

20 La bolsa de dinero llevó en su mano;
El día señalado volverá a su casa.

21 Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras,
Le obligó con la zalamería de sus labios.

22 Al punto se marchó tras ella,
Como va el buey al degolladero,
Y como el necio a las prisiones para ser castigado;

23 Como el ave que se apresura a la red,
Y no sabe que es contra su vida,
Hasta que la saeta traspasa su corazón.

24 Ahora pues, hijos, oídme,
Y estad atentos a las razones de mi boca.

25 No se aparte tu corazón a sus caminos;
No yerres en sus veredas.

26 Porque a muchos ha hecho caer heridos,
Y aun los más fuertes han sido muertos por ella.

27 Camino al Seol es su casa,
Que conduce a las cámaras de la muerte.

miércoles, 9 de marzo de 2022

LA OTRA. Poema

LA OTRA

Yo me casé por la iglesia, me casé como Dios manda:
un ramito de azar mustio sobre la solapa
santiguando los pecados de un hombre que apunta canas.

Ella vestida de blanco ¡pureza certificada!
Una alfombra hasta la puerta, órgano, misa, campanas, y un anillo de oro con una fecha grabada.

Pero fue lo que Dios quiso por esas cosas que pasan
entre hombres y mujeres que nadie puede explicarlas.
Ella torció su camino de la noche a la mañana.
No sé si fueron razones… o fue un cariño que abraza;
pero a nadie... a nadie deseo ese tormento que mata.

La duda entre ceja y ceja como un cuchillo clavada,
viendo irse de las manos algo que se nos escapa.
Nunca le hice reproche ni le dije una palabra,
pero yo lo presentía, que el corazón nunca engaña;
y un día... nos separamos y aquí la historia se acaba.
Y más solo que la luna me quedé solo en mi casa
con un silencio de muerte y las puertas empestilladas.
Lo que pasé, ¡Dios lo sabe! Hay penas que nunca se acaban.

Un día encontré a “la otra” ¡La otra!
Esa palabra que sin tener filo muerde y sin ser cuchillo mata.
“La otra”, una mujer de la calle 
con un corazón de oro y una vergüenza en la cara.
Un cariño recio y hondo fuerte como una muralla
trabajadora y sencilla, alegre, risueña, casta;
leona pa´ defenderme y una hormiga pa´ la casa.
Y a esa le llaman ¡la otra! como una espina que daña.
¡y es la que sufre conmigo, y es la que seca mis lágrimas
y se funde en mi alegría igual que el oro en la fragua!

¡Sí... yo me casé por la Iglesia; me casé como Dios manda!
Ella vestida de blanco... "pureza certificada"
La otra... ni se ha vestido de blanco ni le han tocado campanas,
ni le han prendido azahares que a ella no le hacen falta
para ser pura y sencilla como una fuente sellada.

Y aunque la llamen "la otra", yo sé que es la mía ¡y basta!
Pero que nadie la toque, nadie diga una palabra
que pueda ofender su nombre;
que nadie intente humillarla, que me juego de hombre a hombre
y me mato cara a cara con quien sea y donde sea.
Que si no tiene un anillo con una fecha grabada,
yo le he regalado uno con besos limpios, sin mancha,
y la he vestido de novia con rayos de luna blanca.
Y aunque no es “mi señora”, ni le han tocado campanas
ni le han prendido azahares… ¡Me quiere como Dios manda!

Manuel Benítez Carrasco. (España)

No pesa, es mi hermano

En Japón, durante la guerra, este chico llevaba a su hermano muerto en su espalda para enterrarlo. Un soldado se fijó en él y le pidió que tirara a este niño muerto para que no se canse. Él respondió:
¡No pesa, es mi hermano!
El soldado entendió y rompió en llanto.
Desde entonces, esta imagen se ha convertido en un símbolo de unidad en Japón.
Que este sea nuestro lema:
"No pesa. Él es mi hermano... Ella es mi hermana. "
Si se cae, levántalo.
Aunque te canses, ayúdalo,
Y si su apoyo es débil,
Y si comete un error, perdónalo
Y si el mundo lo abandona, llévalo sobre tu espalda, porque no es pesado
él es tu hermano...

sábado, 5 de marzo de 2022

Sigue siendo niño y en paz dormirás...

Proverbios 6 1-35

Proverbios 6
Amonestación contra la pereza y la falsedad


1 Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo,

Si has empeñado tu palabra a un extraño,

2 Te has enlazado con las palabras de tu boca,

Y has quedado preso en los dichos de tus labios.

3 Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate,

Ya que has caído en la mano de tu prójimo;

Ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.

4 No des sueño a tus ojos,

Ni a tus párpados adormecimiento;

5 Escápate como gacela de la mano del cazador,

Y como ave de la mano del que arma lazos.


6 Ve a la hormiga, oh perezoso,

Mira sus caminos, y sé sabio;

7 La cual no teniendo capitán,

Ni gobernador, ni señor,

8 Prepara en el verano su comida,

Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.

9 Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir?

¿Cuándo te levantarás de tu sueño?

10 Un poco de sueño, un poco de dormitar,

Y cruzar por un poco las manos para reposo;

11 Así vendrá tu necesidad como caminante,

Y tu pobreza como hombre armado.


12 El hombre malo, el hombre depravado,

Es el que anda en perversidad de boca;

13 Que guiña los ojos, que habla con los pies,

Que hace señas con los dedos.

14 Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo;

Siembra las discordias.

15 Por tanto, su calamidad vendrá de repente;

Súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.


16 Seis cosas aborrece Jehová,

Y aun siete abomina su alma:

17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa,

Las manos derramadoras de sangre inocente,

18 El corazón que maquina pensamientos inicuos,

Los pies presurosos para correr al mal,

19 El testigo falso que habla mentiras,

Y el que siembra discordia entre hermanos.

Amonestación contra el adulterio


20 Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre,

Y no dejes la enseñanza de tu madre;

21 Átalos siempre en tu corazón,

Enlázalos a tu cuello.

22 Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán;

Hablarán contigo cuando despiertes.

23 Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz,

Y camino de vida las reprensiones que te instruyen,

24 Para que te guarden de la mala mujer,

De la blandura de la lengua de la mujer extraña.

25 No codicies su hermosura en tu corazón,

Ni ella te prenda con sus ojos;

26 Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan;

Y la mujer caza la preciosa alma del varón.

27 ¿Tomará el hombre fuego en su seno

Sin que sus vestidos ardan?

28 ¿Andará el hombre sobre brasas

Sin que sus pies se quemen?

29 Así es el que se llega a la mujer de su prójimo;

No quedará impune ninguno que la tocare.

30 No tienen en poco al ladrón si hurta

Para saciar su apetito cuando tiene hambre;

31 Pero si es sorprendido, pagará siete veces;

Entregará todo el haber de su casa.

32 Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento;

Corrompe su alma el que tal hace.

33 Heridas y vergüenza hallará,

Y su afrenta nunca será borrada.

34 Porque los celos son el furor del hombre,

Y no perdonará en el día de la venganza.

35 No aceptará ningún rescate,

Ni querrá perdonar, aunque multipliques los dones.

miércoles, 2 de marzo de 2022

Proverbios 5 1-23

Proverbios 5
Amonestación contra la impureza

1 Hijo mío, está atento a mi sabiduría,

Y a mi inteligencia inclina tu oído,

2 Para que guardes consejo,

Y tus labios conserven la ciencia.

3 Porque los labios de la mujer extraña destilan miel,

Y su paladar es más blando que el aceite;

4 Mas su fin es amargo como el ajenjo,

Agudo como espada de dos filos.

5 Sus pies descienden a la muerte;

Sus pasos conducen al Seol.

6 Sus caminos son inestables; no los conocerás,

Si no considerares el camino de vida.


7 Ahora pues, hijos, oídme,

Y no os apartéis de las razones de mi boca.

8 Aleja de ella tu camino,

Y no te acerques a la puerta de su casa;

9 Para que no des a los extraños tu honor,

Y tus años al cruel;

10 No sea que extraños se sacien de tu fuerza,

Y tus trabajos estén en casa del extraño;

11 Y gimas al final,

Cuando se consuma tu carne y tu cuerpo,

12 Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo,

Y mi corazón menospreció la reprensión;

13 No oí la voz de los que me instruían,

Y a los que me enseñaban no incliné mi oído!

14 Casi en todo mal he estado,

En medio de la sociedad y de la congregación.


15 Bebe el agua de tu misma cisterna,

Y los raudales de tu propio pozo.

16 ¿Se derramarán tus fuentes por las calles,

Y tus corrientes de aguas por las plazas?

17 Sean para ti solo,

Y no para los extraños contigo.

18 Sea bendito tu manantial,

Y alégrate con la mujer de tu juventud,

19 Como cierva amada y graciosa gacela.

Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,

Y en su amor recréate siempre.

20 ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena,

Y abrazarás el seno de la extraña?

21 Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová,

Y él considera todas sus veredas.

22 Prenderán al impío sus propias iniquidades,

Y retenido será con las cuerdas de su pecado.

23 Él morirá por falta de corrección,

Y errará por lo inmenso de su locura.

EL DELANTAL DE MI MADRE.

EL DELANTAL DE MI MADRE. 

Desde que amanecía hasta que caía la noche, ese delantal siempre fue como el uniforme de mi madre. Apenas iniciaba sus labores ella se enfundaba en él y su trajinar era imparable. 

Admirable toda la energía que ella tenía, barría, sacudía, trapeaba, cocinaba, lavaba trastes, ropa, cuidaba de su jardín. Siempre de arriba para abajo, con la alegría que le daba el poder servir a quienes amaba. 

Jamás una queja, con una sonrisa y su amable disponibilidad, así diariamente hasta que terminaba el día, que dejaba en un rincón su delantal sucio, y el limpio colocado en el respaldo de su silla, listo para la mañana siguiente. 

Así fue pasando el tiempo, hasta que ella como a un reloj se le fue acabando la pila, a veces paraba, a veces seguía. Empezó a no ser continuo ese laborar. De pronto un atardecer paro por completo... Sus ojitos se cerraron como un telón que anunciaba que la función había terminado. 

Sus manitas no volvieron a mover nada de la casa, se hizo un gran silencio. No se oyo más su voz cantando mientras trabajaba, ni el sonido de sus pasos resonando por doquier, sus plantas empezaron a marchitarse como extrañando la atención de ella. 

No se olía ya la comida recién hecha, su cama guardo para siempre el calor de su cuerpo, su almohada los sueños y lágrimas de tantos años, su rosario en el buro quedó con sus cuentas desgastadas por el uso... y su amado delantal que cobijo toda una vida su cuerpo... ahí en el respaldo de su silla, donde ella por último  lo dejó. 

Nunca me di cuenta cuánto significaba ese delantal hasta que lo vi colgado por ultima vez

Patricia Alcantar 
Derechos Reservados 
Nayarit México 
Imagen tomada de la red

Más le vale a un hombre tener la boca cerrada...

La vida no te quita cosas, te libera de cosas.

Las personas exitosas desarrollan diariamente hábitos...

 

RELACIONES TÓXICAS. Reflexión

RELACIONES TÓXICAS
Un cuento muy sabio sobre 
las relaciones tóxicas:
 «Érase una vez una niña. 
Era muy feliz y le encantaba perseguir 
las mariposas, corriendo por 
los hermosos campos verdes donde vivía. 
Un día soleado ella, como de costumbre, iba detrás de una mariposa azul, 
cuando, de repente, 
se topó con un sapo 
enorme lleno de verrugas.
¡Qué asco! -exclamó la niña, 
tapándose la boca. 
-Es posible que te dé asco, 
pero soy un príncipe encantado.
NO puede ser -dijo la niña incrédula.
-Es verdad afirmó el sapo-. 
Una bruja me lanzó un hechizo. 
En realidad soy un príncipe 
muy guapo, apuesto y rico. 
Si rompes el hechizo, 
me casaré contigo y 
viviremos felices. 
Cada día te llevaré en brazos 
y te regalaré flores y joyas...
-¿Cómo puedo romper el hechizo?-preguntó la niña.
-No será fácil. 
Me tienes que llevar a tu casa, 
cuidarme, darme de comer, dormir conmigo en tu camita, darme muchos besitos, sacarme a pasear, 
hasta que un día te despiertes 
y veas que me he convertido 
en un príncipe. 
Entonces tu vida será 
como un cuento de hadas.
La niña escuchaba al sapo 
y ya no veía su piel llena de verrugas, 
sus ojos saltones y su boca babosa, 
solo veía a un joven guapo y apuesto, 
con cabello moreno y ojos verdes, 
también se veía a sí misma 
a su lado con un vestido blanco majestuoso, bailando 
en un castillo grande y lujoso.
Reprimiendo el asco, 
la niña llevó al sapo a su casa. 
A partir de aquel día su vida 
cambió por completo. 
Dejó de ir al campo para perseguir 
las mariposas, dejó de cantar 
y pasársela bien. 
Solo cuidaba al sapo que resultó 
ser muy caprichoso; 
le pedía cruasanes para desayunar, spaghetti con salsa bechamel 
para comer y ensaladas 
exóticas para cenar.
Dormía en la cama de la niña, 
dejando sus babas asquerosas 
por toda la sábana. 
La niña no paraba de fregar, 
cocinar y lavar la ropa de cama. 
No tenía tiempo para cuidarse; 
ya no se ponía vestidos bonitos, 
ni hacía peinados con 
lazos de colores.
Pasaron tres años y el sapo 
seguía siendo asqueroso; 
no se convertía en 
un príncipe azul.
A veces la niña lo miraba
 y le entraban ganas de echarlo
 a la calle para vivir como antes, 
pero luego empezaba a dudar 
y tenía miedo de equivocarse
. «¿Y si falta poco?» «¿Y si mañana se despierta y el sapo se ha convertido en un príncipe con ojos verdes? 
Y otra aprovecha lo que yo hice? 
Y si no encuentro a otro príncipe
 y me quedo sola?
Pasaron meses. 
Ya nadie la podía reconocer. 
Estaba hecha un desastre. 
El sapo se hizo dueño 
de la casa y la niña se convirtió 
en su sirvienta.
Un día el sapo le gritó a la niña 
por haberle traído tarde su comida. 
Ella empezó a llorar y se fue de casa. 
Por el camino se encontró 
con un pajarito.
¿Por qué estás llorando?-
le preguntó el pajarito.
-Un sapo repugnante y asqueroso
 vive en mi casa. 
Cada día limpio sus babas, le cocino 
y le cuido; estoy muy
cansada y no quiero seguir haciéndolo.
-¿De quién es la casa?-preguntó el pajarito.
-Es mía -respondió la niña, 
secándose las lágrimas.
-¿Y quién te trajo el sapo?
-Lo hice yo.
-¿Por qué?
-Porque me prometió 
que si lo cuidaba, se convertiría 
en un príncipe y se casaría conmigo, 
pero han pasado años 
y nada ha cambiado.
-¿Por qué no le echas de casa?
-¿Y si es verdad? ¿Y si ya queda poco para que ocurra el milagro? Me he esforzado muchísimo y me sabrá muy mal
 si lo dejo y se convierte en un príncipe.
-¿Y si pasas toda tu vida 
cuidándolo y jamás se convierte 
en príncipe?
-Ojalá lo supiera con seguridad -
dijo la niña desesperada.
De repente sus ojos se llenaron de esperanza:
Podría ir a ver a la bruja 
que vive en el bosque. 
Es vieja y sabia, seguro que me dirá si el sapo se convertirá en un príncipe o no. 
Se puso muy contenta 
y se fue a ver a la bruja.
-Me gustaría saber si el sapo 
que vive en mi casa 
es un príncipe encantado.
La bruja miró su bola de cristal 
y dijo:
-Es solo un sapo repugnante 
y jamás será un príncipe.
La niña se puso muy triste 
y decepcionada.
«La bruja puede equivocarse. ¿Qué sabe esta vieja sobre los príncipes? Voy a ver a una hechicera», pensó la niña. 
La hechicera vivía en un castillo 
bonito con tres torres altas.
-Estoy tan cansada del sapo, 
pero me da miedo de que si lo echo 
de casa, perderé mi oportunidad de casarme con un príncipe.
La hechicera empezó a hacer sus rituales mágicos y al día siguiente le dijo:
-Es solo un sapo. 
Nunca será un príncipe. 
Es mejor que lo lleves al campo. 
La niña escuchó a la hechicera
 y se marchó. Estaba furiosa:
-¡Me tienen envidia! -exclamó enfadada. Claro, ¿quién no querría casarse con un verdadero príncipe? 
Estoy segura de que todos 
mis sacrificios no han sido en vano.
Y la niña volvió con el sapo. 
Tuvo que escuchar muchas palabras desagradables por haberse marchado. Limpió la casa de la baba del sapo, le preparó la cena, le baño y le acostó.
El sapo se durmió contento. 
La niña, se acostó en la cocina, 
en una colchoneta pequeña 
e incómoda. 
Antes de dormir, 
como de costumbre, 
soñaba con casarse con un príncipe, 
con tener muchos hijos
 y un jardín lleno de flores. 
Se durmió y tuvo un sueño: 
iba por un bosque y vio su casa 
que estaba a punto de derrumbarse. 
En el patio estaba sentada 
una anciana que parecía 
una bruja malvada. 
La anciana llamó a la niña y le dijo:
 -¿Me reconoces?
-No, nunca te he visto antes contestó la niña muy asustada. 
Yo soy tú en el futuro. 
Todo el mundo me decía 
que era un simple sapo, pero estaba cegada por el deseo 
de casarme con un príncipe. 
Pasaron muchas años 
y el maldito sapo asqueroso 
murió ayer. 
Lloré mucho por todos los años 
perdidos, por haberme convertido 
en una bruja vieja y amargada 
que nunca más pudo perseguir
 las mariposas, lloré por un 
príncipe con el que jamás me casaría.
-Mírame, mírame, soy tu futuro.
 -No, no, -gritó la niña asustada.
-No me dejas dormir -oyó la voz del sapo. La niña abrió los ojos 
y vio al sapo en el suelo.
-Llévame a la camita y cállate-
le ordenó el sapo. 
La niña recordó las palabras
 de la bruja del bosque 
y de la hechicera: «Es sólo un sapo».
Se levantó, le agarró fuerte 
y se acercó a la puerta. 
El sapo sintió el peligro.
-Eh, tú, ¿a dónde me llevas?
La niña abrió la puerta de 
par en par y tiró al sapo 
lo más lejos que pudo. 
-¡Fuera! 
Y no vuelvas nunca más. 
No te voy a cuidar 
y acostarte en mi camita. 
Es mi casa y voy hacer lo que me dé la gana. Volveré a correr por el campo, perseguir las mariposas 
y disfrutar de la vida. 
Ya no creo en tus 
falsas promesas. 
Eres un simple sapo repugnante 
y asqueroso. 
Cerró la puerta y sonrió 
por primera vez en muchos meses.
Es un cuento con un mensaje 
muy profundo que nos enseña 
que no tenemos que aguantar humillaciones, 
malos tratos y desprecios 
a cambio de falsas promesas 
que nos dan nuestras parejas. 
Nadie nos puede hacer felices, 
ni tampoco hacer que nuestra 
vida sea un cuento de hadas. 
La única persona que es capaz 
de crear una vida de ensueño, 
eres tú, cariño. 
Confía en ti, mímate, cuídate 
y jamás permitas que tu 
felicidad y alegría dependa 
de un "sapo".
Tomado de la web

lunes, 28 de febrero de 2022

La tristeza no se llora, se supera.

La única libertad que realmente tienes es tu mente por tanto úsala.

La gente se cansa y el cansancio cambia los sentimientos...

Un buen maestro no te dirá que sigas su camino...

Proverbios 4 1-27

Proverbios 4
Beneficios de la sabiduría

1 Oíd, hijos, la enseñanza de un padre,

Y estad atentos, para que conozcáis cordura.

2 Porque os doy buena enseñanza;

No desamparéis mi ley.

3 Porque yo también fui hijo de mi padre,

Delicado y único delante de mi madre.

4 Y él me enseñaba, y me decía:

Retenga tu corazón mis razones,

Guarda mis mandamientos, y vivirás.

5 Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia;

No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca;

6 No la dejes, y ella te guardará;

Ámala, y te conservará.

7 Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría;

Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia.

8 Engrandécela, y ella te engrandecerá;

Ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado.

9 Adorno de gracia dará a tu cabeza;

Corona de hermosura te entregará.


10 Oye, hijo mío, y recibe mis razones,

Y se te multiplicarán años de vida.

11 Por el camino de la sabiduría te he encaminado,

Y por veredas derechas te he hecho andar.

12 Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos,

Y si corrieres, no tropezarás.

13 Retén el consejo, no lo dejes;

Guárdalo, porque eso es tu vida.

14 No entres por la vereda de los impíos,

Ni vayas por el camino de los malos.

15 Déjala, no pases por ella;

Apártate de ella, pasa.

16 Porque no duermen ellos si no han hecho mal,

Y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno.

17 Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos;

18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora,

Que va en aumento hasta que el día es perfecto.

19 El camino de los impíos es como la oscuridad;

No saben en qué tropiezan.


20 Hijo mío, está atento a mis palabras;

Inclina tu oído a mis razones.

21 No se aparten de tus ojos;

Guárdalas en medio de tu corazón;

22 Porque son vida a los que las hallan,

Y medicina a todo su cuerpo.

23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;

Porque de él mana la vida.

24 Aparta de ti la perversidad de la boca,

Y aleja de ti la iniquidad de los labios.

25 Tus ojos miren lo recto,

Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.

26 Examina la senda de tus pies,

Y todos tus caminos sean rectos.

27 No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;

Aparta tu pie del mal.

sábado, 26 de febrero de 2022

Comparte por la paz, no más guerras.

EL ARROZ EN LA TUMBA. Reflexión

 

EL ARROZ EN LA TUMBA

Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su pariente, cuando ve a otro hombre poniendo en la tumba de a lado, un plato de arroz.
El hombre se dirige al otro hombre y le dice:

- Disculpe señor, pero ¿Cree usted que de verdad su difunto se comerá el arroz?

- Claro que sí!!! -le respondió-, cuando el suyo venga a oler sus FLORES.

MORALEJA:
Respetar las acciones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener.

Las personas somos diferentes,
actuamos diferente,
y pensamos diferente.

No juzguemos.

Proverbios 3 1-35

Proverbios 3
Exhortación a la obediencia

1 Hijo mío, no te olvides de mi ley,

Y tu corazón guarde mis mandamientos;

2 Porque largura de días y años de vida

Y paz te aumentarán.

3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad;

Átalas a tu cuello,

Escríbelas en la tabla de tu corazón;

4 Y hallarás gracia y buena opinión

Ante los ojos de Dios y de los hombres.


5 Fíate de Jehová de todo tu corazón,

Y no te apoyes en tu propia prudencia.

6 Reconócelo en todos tus caminos,

Y él enderezará tus veredas.

7 No seas sabio en tu propia opinión;

Teme a Jehová, y apártate del mal;

8 Porque será medicina a tu cuerpo,

Y refrigerio para tus huesos.


9 Honra a Jehová con tus bienes,

Y con las primicias de todos tus frutos;

10 Y serán llenos tus graneros con abundancia,

Y tus lagares rebosarán de mosto.


11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová,

Ni te fatigues de su corrección;

12 Porque Jehová al que ama castiga,

Como el padre al hijo a quien quiere.


13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría,

Y que obtiene la inteligencia;

14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata,

Y sus frutos más que el oro fino.

15 Más preciosa es que las piedras preciosas;

Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.

16 Largura de días está en su mano derecha;

En su izquierda, riquezas y honra.

17 Sus caminos son caminos deleitosos,

Y todas sus veredas paz.

18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano,

Y bienaventurados son los que la retienen.


19 Jehová con sabiduría fundó la tierra;

Afirmó los cielos con inteligencia.

20 Con su ciencia los abismos fueron divididos,

Y destilan rocío los cielos.


21 Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos;

Guarda la ley y el consejo,

22 Y serán vida a tu alma,

Y gracia a tu cuello.

23 Entonces andarás por tu camino confiadamente,

Y tu pie no tropezará.

24 Cuando te acuestes, no tendrás temor,

Sino que te acostarás, y tu sueño será grato.

25 No tendrás temor de pavor repentino,

Ni de la ruina de los impíos cuando viniere,

26 Porque Jehová será tu confianza,

Y él preservará tu pie de quedar preso.


27 No te niegues a hacer el bien a quien es debido,

Cuando tuvieres poder para hacerlo.

28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve,

Y mañana te daré,

Cuando tienes contigo qué darle.

29 No intentes mal contra tu prójimo

Que habita confiado junto a ti.

30 No tengas pleito con nadie sin razón,

Si no te han hecho agravio.

31 No envidies al hombre injusto,

Ni escojas ninguno de sus caminos.

32 Porque Jehová abomina al perverso;

Mas su comunión íntima es con los justos.

33 La maldición de Jehová está en la casa del impío,

Pero bendecirá la morada de los justos.

34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores,

Y a los humildes dará gracia.

35 Los sabios heredarán honra,

Mas los necios llevarán ignominia.