martes, 12 de mayo de 2015

Salmos 28




Salmos, 28

1.A ti te llamo, Señor, Roca mía, no te hagas el sordo; no sea que, si guardas silencio, me ocurra como a los que bajan a la tumba.

2.Escucha la voz de mi plegaria cuando a ti grito y elevo mis manos hacia tu Templo santo.

3.Junto con los malvados no me arrastres ni con los que cometen iniquidad, que hablan de paz a sus hermanos, pero llevan dentro la maldad.

4.Págales tú de acuerdo a sus obras y según la malicia de sus crímenes, dáles lo mismo que han hecho sus manos, págales como se lo merecen.

5.Ya que no miran las obras del Señor ni entienden lo que hacen sus manos, él los destruirá y no los rehará.

6.Bendito sea el Señor, que ha escuchado la voz de mi oración.

7.El Señor es mi fuerza y mi escudo, mi corazón confiaba en él, y me socorrió, por eso mi corazón se alegra y le canto agradecido.

8.El Señor es la fuerza de su pueblo, un refugio seguro para su ungido.

9.¡Salva a tu pueblo y bendice a los tuyos, pastoréalos y llévalos por siempre!

lunes, 11 de mayo de 2015

Bienaventurado el que no cambia el sueño de su vida por el pan de cada día.

Salmos 27


Salmos, 27

1.El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Amparo de mi vida es el Señor, ¿ante quién temblaré?

2.Cuando los malvados se lanzan contra mí para comer mi carne, ellos, mis enemigos y contrarios, tropiezan y perecen.

3.Si me sitia un ejército contrario, mi corazón no teme, si una guerra estalla contra mí, aún tendré confianza.

4.Una cosa al Señor, sólo le pido, la cosa que yo busco es habitar la casa del Señor mientras dure mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y cuidar de su santuario.

5.Porque él me dará asilo en su cabaña en tiempos de desdicha, me ocultará en el secreto de su tienda, y me alzará sobre la roca.

6.Y ahora mi cabeza se levanta sobre mis enemigos que me cercan. Jubiloso en su carpa ofreceré sacrificios con aclamaciones. Quiero cantar, tocar para el Señor.

7.Señor, oye la voz con que a ti clamo, escucha, por piedad.

8.Mi corazón de ti me habla diciendo: "Procura ver su faz".

9.Es tu rostro, Señor, lo que yo busco, no me escondas tu cara. Con enojo a tu siervo no rechaces; eres tú mi defensa, ¡no me abandones, no me dejes solo, mi Dios y Salvador!

10.Si me abandonaran mi padre y mi madre, me acogería el Señor.

11.Enséñame, Señor, tus caminos, y guíame por sendero llano.

12.Líbrame del afán de mis contrarios, pues contra mí se levantan falsos testigos que lanzan amenazas.

13.La bondad del Señor espero ver en la tierra de los vivientes.

14.Confía en el Señor, ¡ánimo, arriba! espera en el Señor.

domingo, 10 de mayo de 2015

El Salmo de la Madre 139.13



Salmo 139 

13.Pues eres tú quien formó mis riñones, quien me tejió en el seno de mi madre. 

14.Te doy gracias por tantas maravillas, admirables son tus obras y mi alma bien lo sabe. 

15.Mis huesos no te estaban ocultos cuando yo era formado en el secreto, o bordado en lo profundo de la tierra. 

16.Tus ojos veían todos mis días, todos ya estaban escritos en tu libro y contados antes que existiera uno de ellos. 

17.¡Tus pensamientos, Dios, cuanto me superan, qué impresionante es su conjunto! 

18.¿Pormenorizarlos? Son más que las arenas, nunca terminaré de estar contigo. 

19.¡Ojalá, oh Dios, mataras al malvado y se alejaran de mí los sanguinarios, 

20.arman maquinaciones en tu contra y no toman en cuenta tus declaraciones! 

21.Señor, ¿no debo odiar a los que te odian y estar hastiado de los que te atacan? 

22.Con un odio perfecto yo los odio y para mí también son enemigos. 

23.Examíname, oh Dios, mira mi corazón, ponme a prueba y conoce mi inquietud; 

24.fíjate si es que voy por mal camino y condúceme por la antigua senda. 

sábado, 9 de mayo de 2015

El chiste de hoy...jaajaa


EL SACRIFICIO DE UNA MADRE. Reflexión



EL SACRIFICIO DE UNA MADRE. Reflexión

Estaba sola, a sus tiernos 17 años ya era madre de un niño pequeño y llevaba otro en el vientre. Perdió a su madre, ella no sabía oficio alguno, y ¿quién la iba a emplear con un niño pequeño y otro en el vientre? Qué difícil es conseguir el pan cuando se es joven y desamparada. Su niño le pedía comida y ella se desgarraba en su dolor. 

Aquella tarde con su gran barriga fue a la iglesia, la enorme panza le hizo difícil hincarse pero una vez de rodillas, lloró con profunda tristeza, luego miró el cristo crucificado y le dijo (pensando en el hambre de su niño, y en su propia hambre): 

- Padre, yo no quisiera, pero en cuanto este niño nazca ya decidí lo que haré, mientras tanto pediré limosna si es necesario. 

Y en verdad, hubo días que no tuvo que hacer, otros en cambio lavaba ropa ajena, limpiaba los vidrios de los carros, cualquier cosa y cuando su niña nació, una esquina oscura fue el testigo fiel de una más que se dedicó al más antiguo de los oficios. Al principio fue difícil, pero sus hijos necesitaban muchas cosas. Y así, con mucha humildad pero mucho amor, les dio siempre lo necesario, aún a costa de su propio sacrificio. 

Los años pasaron y cuando sus hijos crecieron, ella orgullosa de verlos ya casi profesionales, pensó en que había llegado el tiempo de descansar. Aún era joven, pero la vida que llevaba la había envejecido, y estaba enferma de tanto sufrir. Pero un día, una mala lengua, de esas que no sienten vergüenza de clavar en los demás el dolor de sus puñales malintencionados, le contó un día a la joven el pasado de su madre. Esa noche, cuando volvía cansada a casa, y las gruesas gotas de una tormenta caían en los techos de las casitas del barrio, la primera mirada que encontró al entrar fue la de su hija, quien al verla le dijo: 

- ¡Vete no quiero verte, hoy supe que eres una prostituta, vete porque no eres digna del amor de tus hijos, me das asco! 

Ella no supo que responder, sabía que un día lo sabrían, siempre lo temió y siempre pensó que la reacción de ellos no sería agradable. Pero darles asco, eso no, esa palabra fue un puñal que certero se clavó en su alma, y corrió, corrió bajo la lluvia que parecía compartir con ella su dolor derramando en su rostro, un copioso llanto. 

Cuando empezó a amanecer, ella lloraba aún sentada en la cuneta, varias cuadras lejos de su casa. De pronto, una cálida sábana le cubrió la espalda y al volver, vio al mayor de sus hijos: 

- Madre, toda la noche te he buscado, ven, volvamos a casa. 

- No -le dijo-, tu hermana me desprecia, no sé si tú ya lo sepas. 

- ¿Saber qué? Yo sólo sé que te quiero mucho, nada que venga de ti me avergüenza. Tú no eres más que una mujer valiente que se enfrentó a la vida como pudo para dar de comer a sus hijos. 

Esa mañana los hermanos pelearon como nunca, ante la angustiada mirada de su madre: 

- ¡Que se vaya! ¿No ves que es una cualquiera?, ¿no te da pena su oficio? A mí me da vergüenza que mis amigos sepan lo que ella es, y ya poco me falta para ser una profesional. 

- Pues vete con tus amigos que yo me quedaré a cuidarla. Yo no me he olvidado de las veces que se sacó el pan de la boca para dárnoslo y de las noches que veló junto a nuestra cama cuando estábamos enfermos. Tú y yo no tuvimos padre porque nos abandonó, pero en cambio tuvimos una madre que todo nos lo dio, ¿o es que alguna vez te faltó algo? Yo sólo sé, que lo que soy se lo debo a ella. Si tú la desprecias, pues vete que yo la amaré por los dos. Y así fue. 

Los días y las noches de un largo año pasaron, y aquella muchacha que con ímpetu de conquistador salió de su casa segura de sí misma, nunca se graduó, pero en cambio encontró el amor. El amor traidor de un hombre que después de burlarse de ella aprovechándose  de  su  inexperiencia, la abandonó,  -como un día otro cobarde abandonara a su madre- dejándola con un hijo en el vientre, sola como aquella a la que tan duramente había criticado, con hambre también, y peor aún porque el remordimiento de la crueldad con su madre la atormentaba tanto, que había envejecido rápidamente. Por hambre y por remordimiento volvió al hogar. 

Entró a la casa (de la que aún conservaba las llaves), su hermano sentado en el comedor la miró fijamente, pero no había en su mirada reproches sino amor. 

- Vengo -le dijo-, a pedirles perdón a ti y a mi madre, a quien tanto hice sufrir. 

El hermano bajó la mirada un momento, y luego le dijo: 

- Sígueme. 

La joven lo siguió varias calles hasta llegar a un cementerio, y ahí entre las primeras tumbas de la entrada, blanca se erguía la tumba de su madre. 

- ¡¡¡Nooo!!! Gritó espantosamente, porque se le desgarró el alma, y llorando se echó sobre la tumba, besó la tierra y arañando el cemento pedía perdón. ¿Por qué?, se preguntaba, ¿por qué no pude ver a mi madrecita por última vez?, ¿por qué no pude pedirle perdón de rodillas, besar su frente, velar su cuerpo? ¿Por qué te fuiste madrecita sin yo decirte mi último adiós? Allí postrada sobre la tumba de su madre lloró el llanto más amargo de su vida. 

El hermano, que a pesar del dolor conservaba la calma, le dijo: 

- ¿Sabes? hasta en el último momento te llamó, aquella noche de lluvia le hizo daño, le dio pulmonía. Pero no llores, ella nos ha perdonado a los dos, yo también fui culpable por no perdonarte, no te busqué aunque ella me lo suplicó muchas veces, y la dejé consumirse de tristeza. 

Pero aún en su lecho de muerte, ella te bendijo, y me pidió que si volvías te recibiera con los brazos abiertos, como ella lo hubiera hecho, y que de ahí en adelante fuéramos unidos y nos amáramos como siempre nos enseñó. 

Los hermanos se retiraron lentamente, y no pudieron escuchar que en la brisa suave que acariciaba sus frentes su madre les bendijo por última vez. 

La madre no es buena ni mala: es madre. No nos toca a nosotros como hijos juzgar sus actos, porque es la propia vida la que con profundas heridas nos cobra el dolor que le hayamos causado. No olvidemos que después de Dios, sólo tenemos el amor de nuestra madre. 

Si aún conservas a tu madre, venérala como un ángel, y si ella te lastima perdónala, pero jamás la señales, jamás la ofendas, jamás la desprecies, ni te avergüences, porque el llanto de remordimiento que has de llorar, ese es en verdad el llanto más amargo.

Cada mañana es una buena noticia...


Salmos 26



Salmos, 26

1.Júzgame, Señor, y ve que seguí la senda de los perfectos. En el Señor me apoyaba y por eso no me desviaba.

2.Revísame, Señor, y ponme a prueba, pon en el crisol mi conciencia, mi corazón.

3.Tu amor lo tengo ante mis ojos y tomo en cuenta tu fidelidad.

4.Con hombres tramposos no me siento ni me meto en la casa del hipócrita.

5.Aborrezco el partido de los malos y con los malvados no me siento.

6.Lavo mis manos, que están limpias, y en torno a tu altar voy caminando,

7.mientras entono mi acción de gracias y recuerdo tus obras admirables.

8.Señor, cuánto amo la casa en que moras, y el lugar donde reside tu gloria.

9.No me confundas con las almas pecadoras, que no tenga mi vida el fin de los violentos,

10.cuyas manos están manchadas y cuyos bolsillos se llenan con sobornos.

11.Y a mí, como busco ser perfecto, rescátame, Señor, ten piedad de mí.

12.Mis pies pisan en terreno llano, bendeciré al Señor en las asambleas.

viernes, 8 de mayo de 2015

PARA TODAS LAS MADRES- Reflexión

Un hombre llega a casa del trabajo y encuentra a sus tres hijos en el jardín aún con los pijamas puestos jugando en el barro, con cajas de comida vacías y los envoltorios de éstas esparcidos por todo el jardín.

La puerta del coche de su mujer estaba abierta, así como la puerta de entrada de la casa y no había señales del perro. 

Cuando entró encontró aún mayor desorden. Una lámpara caída en el suelo y la alfombra estaba arrugada contra la pared. 

En el salón la televisión estaba a todo volumen con un canal de dibujos animados y la salita de estar estaba cubierta de juguetes y ropa. 

En la cocina la pila estaba llena de cacharros, el desayuno derramado por la encimera, la puerta del frigorífico abierta de par en par, la comida del perro tirada por el suelo, un vaso roto debajo de la mesa y un pequeño montón de arena detrás de la puerta. 

Inmediatamente subió las escaleras sorteando todos los juguetes y más pilas de ropa buscando a su mujer preocupado por si estaba enferma o la había ocurrido algo serio. 

De camino a la habitación, vio como corría el agua por debajo de la puerta del cuarto de baño y cuando entró las toallas empapadas espuma y más juguetes por el suelo, kilómetros de papel higiénico amontonado y pasta de dientes untada por el espejo y las paredes. 

Entro corriendo en el dormitorio y encontró a su mujer acurrucada en la cama, en pijama y leyendo una novela. 

Ella le miró, le sonrió y le pregunto que tal le había ido el día. 

Él la miró furioso y le preguntó, - ¿Qué ha pasado hoy aquí?. 

Ella volvió a sonreír y contestó: - ¿sabes cuando vuelves todos los días del trabajo y me preguntas ¿por Dios, qué coño es lo que haces todo el día? 

- Si, contestó él incrédulo. 

Entonces ella contestó: 

- PUES HOY NO LO HICE.

El Señor no nos va a preguntar...

Salmos 25



Salmos, 25

2.A ti, Señor, elevo mi alma, a ti que eres mi Dios. En ti he confiado, que no quede avergonzado ni se rían de mí mis enemigos.

3.Los que esperan en ti no serán confundidos, pero sí lo serán quienes te mienten.

4.Haz, Señor, que conozca tus caminos, muéstrame tus senderos.

5.En tu verdad guía mis pasos, instrúyeme, tú que eres mi Dios y mi Salvador. Te estuve esperando todo el día, sé bueno conmigo y acuérdate de mí.

6.Acuérdate que has sido compasivo y generoso desde toda la eternidad.

7.No recuerdes las faltas ni los extravíos de mi juventud; pero acuérdate de mí según tu amor.

8.El Señor es bueno y recto; por eso muestra el camino a los que han pecado.

9.Dirige los pasos de los humildes, y muestra a los sencillos el camino.

10.Amor y lealtad son todos sus caminos, para el que guarda su alianza y sus mandatos.

11.¡Rinde honor a tu nombre, Señor, y perdona mi deuda, que es muy grande!

12.En cuanto un hombre teme al Señor, él le enseña a escoger su camino.

13.Su alma en la dicha morará, y sus hijos heredarán la tierra.

14.El secreto del Señor es para quien lo teme, le da el conocimiento de su alianza.

15.Mis ojos nunca se apartan del Señor, pues él saca mis pies de la trampa.

16.Mírame y ten compasión de mí, que estoy solo y desvalido.

17.Afloja lo que aprieta mi corazón y hazme salir de mis angustias.

18.Contempla mi miseria y mi fatiga y quítame de encima todos mis pecados.

19.Mira cuántos son mis enemigos y con qué odio violento me persiguen.

20.Defiende mi vida, líbrame: no quede confundido de haber confiado en ti.

21.Integridad y rectitud me guardarán, en ti, Señor, he puesto mi confianza.

22.Oh Dios, redime a Israel de todas sus angustias.

jueves, 7 de mayo de 2015

Tus palabras dicen lo que pretendes ser ...

EL ECO. Reflexión


Diego, que no sabia lo que era el eco, se divertía en la montaña montado sobre un palo de escoba y en gritar:
¡Arre! ¡Arre! Inmediatamente oyó las mismas palabras en el bosque cercano. Creyendo que alguien se hubiera escondido, pregunto:
¿Quién eres tu? La voz misteriosa repitió inmediatamente:
¿Quién eres tu? Diego, lleno de furor, grito entonces: 
-Tu eres un idiota. Enseguida la misteriosa voz repitió las mismas palabras. 
Diego monto en cólera y lanzo palabras cada vez mas injuriosas contra el desconocido que suponía escondido; pero el eco se las devolvía con la máxima fidelidad. 
Diego fue hacia donde creía le respondían, descubrir al insolente y vengarse de el, pero no encontró a nadie. Entonces marcho a su casa, y fue a consolarse con su mama Virginia, quien le dijo:
-“Hijo, lo que has oído ha sido el eco de tus mismas palabras” . 
-“Si tu hubieras dicho en alta voz una palabra afectuosa, la voz de que hablas te hubiera respondido también en términos afectuosos.”
Lo mismo sucede en la vida y surgen dificultades para establecer una buena comunicación. 
Si somos educados con los demás, los demás lo serán con nosotros. Si, en cambio, somos descorteses y groseros con nuestros semejantes, no esperemos ser tratados de diferente manera.

SER MADRE (Isabel Allende)


Una reflexión sobre el “ser madre” De la escritora Isabel Allende 

“Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre. 

Dios la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie. 

Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura. 

Pero gracias al “instinto maternal” la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años. 

Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada. 

Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche… 

Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias; sin ofenderse cuando la mandan a callar o le tiran la puerta en las narices, porque no están en nada.. 

Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega hacerse la dormida para no fastidiar. 

Es temblar cuando el hijo aprende a manejar, anda en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas. 

Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo. 

Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno. 

Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan. Es decir que “son cosas de la edad” cuando la mandan al carrizo. 

Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año: el Día de la Madre. 

El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho. 

Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano. 

Por suerte hay una sola. Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.”

Escapa de los que compran lo que no necesitan, con dinero que no tienen, para agradar a gente que no vale la pena


Facundo Cabral, entre otros muchos galardones, en su día fue nombrado MENSAJERO MUNDIAL DE LA PAZ, premio que le entregaba la UNESCO en reconocimiento a toda la paz que con sus canciones ha recorrido el mundo para con el corazón —su mejor arma— promulgar esa felicidad en la que vive y sin duda, consigue que se contagie entre las gentes de cualquier parte del globo terráqueo

Salmos 24




Salmos, 24

1.Del Señor es la tierra y lo que contiene, el mundo y todos sus habitantes;

2.pues él la edifició sobre los mares, y la puso más arriba que las aguas.

3.¿Quién subirá a la montaña del Señor? ¿quién estará de pie en su santo recinto?

4.El de manos limpias y de puro corazón, el que no pone su alma en cosas vanas ni jura con engaño.

5.Ese obtendrá la bendición del Señor y la aprobación de Dios, su salvador.

6.Así es la raza de los que Le buscan, de los que buscan tu rostro, ¡Dios de Jacob!

7.¡Ea puertas, levanten sus dinteles, elévense, portones eternos, y que pase el Rey de la gloria!

8.¿Quién es ese Rey de la gloria? El Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor, valiente en la batalla.

9.¡Puertas, levanten sus dinteles, elévense, portones eternos y que pase el Rey de la gloria!

10.¿Quién es ese Rey de la gloria? Es Yahvé, Dios de los Ejércitos, él es el Rey de la Gloria.

miércoles, 6 de mayo de 2015

FACUNDO CABRAL - LA ESPERANZA




FACUNDO CABRAL “LA ESPERANZA”


La alegría me abre todas las puertas, hace que toda tarea sea bella y útil, multiplica mis aciertos y atenúa por no decir perdona mis errores.

Indudablemente, aunque el tango diga lo contrario, la alegría siempre vence la tristeza, es decir, la ética siempre vence la estadística.

La alegría me obliga a vivir el presente de tal manera que no hay lugar para la nostalgia, que solo aparece cuando uno se distrae de la vida que está en el presente.

Cuida el presente decía mi madre, porque en esta estación pasarás el resto de tu vida.

"No hay hijos ni cosechas con la tristeza que digo con la tristeza. Que no hay mejor futuro que un buen presente, que digo que un buen presente, el hombre solo es dueño de lo que goza, que digo de lo que goza. No hay fuerza que detenga a la esperanza, que digo a la esperanza, con ella nadie me alcanza.

No hay peste más dañina que la ignorancia, que digo que la ignorancia. No hay hembra más inútil que la nostalgia, que digo que la nostalgia.

La libertad es la madre de la belleza, que digo de las bellezas, no hay fuerza que detenga a la esperanza, que digo a la esperanza, con ella nadie me alcanza♫

Ella no dice nada -Facundo Cabral (ma sara)


"Ella No Dice Nada" (masara)
de Facundo Cabral

Ella no dice nada solo cocina

vaya a saber la causa

vaya a saber la causa

vaya a saber la causa de su alegría

Ella no dice nada solo sonríe

Cuando en lugar de sopa
sirve jazmines

ella no dice nada lava y suspira
y a veces hasta vuela
de distraída

Ella no dice nada pero se entiende
Porque se pasa el día
teje que teje

¿POR QUÉ LLORAS MAMÁ? Reflexión

- ¿Por qué lloras mamá? – le preguntó un niñito a su madre.

- Porque soy mujer. – le contestó ella. 

- Pero, yo no entiendo!!! – dijo el niño. 

Su madre se inclinó hacia él y abrazándolo le dijo: 

- …Y nunca lo entenderás mi amor. 

Más tarde el niñito le preguntó a su papá: 

- ¿Por qué mamá llora a veces sin ninguna razón? 

- Todas las mujeres lloran siempre por ninguna razón… – fue todo lo que el padre le podía contestar. 

El pequeño niño creció y se convirtió en todo un hombre, preguntándose aún ¿Por qué era que las mujeres lloraban sin razón? 

Un día el niño convertido en un hombre se arrodilló y le preguntó a DIOS: 

- DIOS… ¿Por qué lloran tan fácilmente las mujeres? 

Y DIOS le contestó: 

- Cuando hice a la mujer tenía que crear algo especial. ¡Hice sus hombros lo suficientemente fuertes, como para cargar el peso del mundo entero, pero; a la vez lo suficientemente suaves como para confortarlo! ¡Le dí una inmensa fuerza interior, para que pudiera soportar el dar a luz y también hasta el rechazo, que muchas veces proviene de sus propios hijos! 

Continuó: 

- ¡Le di la fortaleza que le permite seguir adelante, cuidando de su familia, sin quejarse, a pesar de las enfermedades y la fatiga, aun cuando otros se rindan! ¡Le di la sensibilidad para amar a sus hijos, bajo cualquier circunstancia, aun cuando esos hijos la hallan lastimado mucho… Esa misma sensibilidad, que hace que cualquier tristeza, llanto o dolor del niño desaparezca y que le hace compartir las ansiedades, dudas y miedos de la adolescencia! 

- ¡Le di la fuerza suficiente para que pudiera perdonar a su esposo de sus faltas, y la moldeé de una de sus costillas para que ella pudiera cuidar de su corazón! ¡Le di sabiduría para saber que un buen esposo nunca lastimaría a su esposa, y también a veces le pongo pruebas para medir su fuerza y determinación para mantenerse a su lado a pesar de todo! 

- Pero Hijo… para poder soportarlo todo… ¡Le di las lágrimas y son de ella exclusivamente para usarlas cuando las necesite, al derramarlas vierte un poquito de amor en cada una, que se desvanece en el aire y salva a la humanidad!!! Es su única debilidad… es una lágrima por la humanidad. 

- Gracias Dios por haber creado a la mujer… ahora comprendo el sentir de mi madre, hermana, esposa… 

– respondió el hombre con un fuerte suspiro en sus labios..!!!

La mayoría es buena gente...

La mayoría es buena gente.
Alguna vez me preguntó mi madre: “¿Cuándo vas a dejar de pelear para comenzar a vivir? ¡No se pueden hacer las dos cosas a la vez!”. Mi madre creía que el día del Juicio Final el Señor no nos juzgará uno por uno ―ardua tarea―, sino el promedio. Y si juzga el promedio estamos salvados, porque la mayoría es buena gente. El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso: una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que construyen la vida. Diría mi madre: “Si los malos supieran qué buen negocio es ser bueno, serían buenos aunque sea por negocio”.

Salmos 23



Salmos, 23

1.El Señor es mi pastor: nada me falta;

2.en verdes pastos él me hace reposar. A las aguas de descanso me conduce,

3.y reconforta mi alma. Por el camino del bueno me dirige, por amor de su nombre.13

4.Aunque pase por quebradas oscuras, no temo ningún mal, porque tú estás conmigo con tu vara y tu bastón, y al verlas voy sin miedo7.

5.La mesa has preparado para mí frente a mis adversarios, con aceites perfumas mi cabeza y rellenas mi copa.

6.Irán conmigo la dicha y tu favor mientras dura mi vida, mi mansión será la casa del Señora por largos, largos días.

martes, 5 de mayo de 2015

«Estábamos un día en Nueva York,.. Facundo Cabral


«Estábamos un día en Nueva York, y a la salida del teatro Lincoln Center se me acercó un periodista y me espetó: “Señor Cabral, yo estoy de acuerdo en todo lo que usted ha dicho esta noche, excepto en que Dios es siempre justo. Si Dios fuera siempre justo, usted debería tener tanta difusión, tanto éxito como Julio Iglesias”. A lo que yo le respondí: “Claro que Dios es siempre justo. Julio Iglesias tiene más difusión, más éxito que yo puesto que necesita del dinero mucho más que yo para vivir. Yo, necesito más libertad que Julio para vivir, por eso Dios me hizo más libre”».

«—Padre, ¿de quién aprender? —Aprende del agua. —¿Por qué? —Porque el agua es humilde y generosa con cualquiera. Aprende del agua que toma la forma de lo que la abriga. En el mar es ancha, angosta y rápida en el río, apretada en la copa; sin embargo, siendo blanda moldea a la piedra dura. Aprende del agua tan graciosa, que por delgada se te escapa entre los dedos. Tan graciosa como la espiga, que se somete a los caprichos del viento y se dobla hasta tocar con su punta la tierra, pero pasado el viento la espiga recupera su erguida postura, mientras que el roble por duro no se doblega y es quebrado por el viento. Sé blando como el agua para que el Señor pueda moverte graciosamente en cumplimiento de tu destino».


«—Padre, ¿de quién aprender? —Aprende del agua. —¿Por qué? —Porque el agua es humilde y generosa con cualquiera. Aprende del agua que toma la forma de lo que la abriga. En el mar es ancha, angosta y rápida en el río, apretada en la copa; sin embargo, siendo blanda moldea a la piedra dura. Aprende del agua tan graciosa, que por delgada se te escapa entre los dedos. Tan graciosa como la espiga, que se somete a los caprichos del viento y se dobla hasta tocar con su punta la tierra, pero pasado el viento la espiga recupera su erguida postura, mientras que el roble por duro no se doblega y es quebrado por el viento. Sé blando como el agua para que el Señor pueda moverte graciosamente en cumplimiento de tu destino».

Salmo 22




Salmos, 22

2.Dios mío, Dios mío, ¿por qué me abandonaste? ¡Las palabras que lanzo no me salvan!

3.Mi Dios, de día llamo y no me atiendes, de noche, mas no encuentro mi reposo.

4.Tú, sin embargo, estás en el Santuario, de allí sube hasta ti la alabanza de Israel.

5.En ti nuestros padres esperaron, esperaban y tú los liberabas.

6.A ti clamaban y quedaban libres, su espera puesta en ti no fue fallida.1

7.Mas yo soy un gusano y ya no un hombre, los hombres de mí tienen vergüenza y el pueblo me desprecia.

8.Todos los que me ven, de mí se burlan, hacen muecas y mueven la cabeza:

9."¡Confía en el Señor, pues que lo libre, que lo salve si le tiene aprecio!"

10.Me has sacado del vientre de mi madre, me has confiado a sus pechos maternales.

11.Me entregaron a ti apenas nacido; tú eres mi Dios desde el seno materno.

12.No te alejes de mí, que la angustia está cerca, y no hay nadie que pueda ayudarme.

13.Me rodean novillos numerosos y me cercan los toros de Basán.

14.Amenazándome abren sus hocicos como leones que desgarran y rugen.

15.Yo soy como el arroyo que se escurre; todos mis huesos se han descoyuntado; mi corazón se ha vuelto como cera, dentro mis entrañas se derriten.

16.Mi garganta está seca como teja, y al paladar mi lengua está pegada: ya están para echarme a la sepultura.

17.Como perros de presa me rodean, me acorrala una banda de malvados. Han lastimado mis manos y mis pies.

18.Con tanto mirarme y observarme pudieron contar todos mis huesos.

19.Reparten entre sí mis vestiduras y mi túnica la tiran a la suerte.

20.Pero tú, Señor, no te quedes lejos; ¡fuerza mía, corre a socorrerme!

21.Libra tú de la espada mi alma, de las garras del can salva mi vida.

22.Sálvame de la boca del león, y de los cuernos del toro lo poco que soy.

23.Yo hablaré de tu Nombre a mis hermanos,

lunes, 4 de mayo de 2015

MACHU PICCHU - CUZCO




Coricancha




Para tener una visión equilibrada...

La Magia de Facundo Cabral. (Pla Ventura. 1)



LA MAGIA DE FACUNDO CABRAL – Pla Ventura
LAS CONFESIONES DE FACUNDO CABRAL


La fecha, el 30 de abril de 2006, será inolvidable para España y, mucho más, para este pueblo alicantino que en el mundo se le conoce como Ibi (Alicante), ciudad industrial, trabajadora y abnegada que no regateó esfuerzo para que, en uno de sus teatros, en dicha fecha, albergáramos al maestro Facundo Cabral para que nos deleitara en un concierto memorable.

Dentro de mi ser, no puedo negar la dicha que sentí con el maestro puesto que por el precio del amor hacia mi persona, Facundo Cabral, logró estremecernos con su guitarra, con sus canciones, con sus oraciones y, por encima de todo, con sus tremendas convicciones que sin lugar a dudas, resultaron ser el detonante que calara en el corazón de todos los asistentes al Teatro Salesianos, para rendirse ante la evidencia del maestro argentino. Yo sabía de las ilusiones de Facundo con esta su venida a España y por tal motivo, he querido abordarle puesto que su verbo, lección impenitente, suele calar en el alma de todos cuantos le amamos que en el mundo, ya somos esa ingente minoría pero que sumados, somos millones de personas los que gozamos de su arte y a su vez, tomamos sus más bellas lecciones.


Me gustaría gozar del don de la sabiduría para poder definir a Facundo Cabral, tarea siempre ardua porque este cantor argentino, vagabundo de primera clase por el mundo, hermano de cualquier hombre y a su vez, de cualquier raza, ha sido capaz de inspirar las sensaciones más bellas entre sus homónimos, de ahí las definiciones mágicas en torno a su persona. En realidad, resulta muy fácil conmoverse con Facundo Cabral. Su tremenda personalidad puede con todo pero a su vez, son sus convicciones las que arrebatan, las que incitan para que las criaturas mortales, tras conocerle, queramos formar parte de su hermosa “secta” que en realidad, no es otra que la propia humanidad. Es decir, formar parte de ese bello colectivo de hermanos por el mundo que siguiendo su filosofía, hemos sido capaces de encontrar el camino de la verdad. Médico del alma, armonizador de corazones, cantor de convicciones, orador de predicciones, profeta de la propia vida, narrador de las vivencias más hermosas, amante de la verdad y promulgador de la misma; estas y cientos de definiciones más que juntas, demuestran que, con Cabral, nos hallamos ante un tipo tremendamente singular; un creyente convencido, seguidor de aquel que naciera en una cuna de paja y que a su vez, llegó a ser el más grande: JESÚS. Muchos son los argumentos que desgrana Facundo Cabral, tanto en sus conciertos como en su vida cotidiana, razones de peso específico por las cuales, el primero que se siente a su lado, tres minutos más tarde, se convierte en seguidor empedernido de su bellísima filosofía. Ahora ya, sin más preámbulos, dejemos que sea el propio Facundo Cabral, sabio entre los sabios, el que nos explique sus formas y maneras de entender su vida que sin lugar a dudas, es un hecho apasionante.

Salmos 21


Salmos, 21

2.Señor, tu fuerza regocija al rey: ¡cómo se alegra si tú lo haces triunfar!

3.Le has cumplido sus más caros deseos, no le has negado lo que te pedía.

4.Tú le presentas buenas bendiciones, con oro fino coronas su cabeza.

5.La vida que te pidió, tú se la diste: largos días, muchos y muchos años.

6.Debido a tu favor, será muy famoso, derramas sobre él honor y majestad.

7.Has puesto sobre él bendiciones eternas, tú lo haces feliz con tu presencia.

8.El rey confía en el Señor, el favor del Altísimo lo hace inquebrantable.

9.Tu mano encontrará a tus adversarios, tu diestra encontrará a los que te odian;

10.los dejarás, en cuanto te presentes, como si estuvieran en un horno. El Señor, en su ira, se los engullirá y un fuego los devorará.

11.Arrancarás de la tierra sus frutos y su semilla de entre los hombres.

12.Si contra ti traman algún mal, o meditan un plan, no se la podrán.

13.Pues tú harás que te den vuelta la espalda y contra ellos dispararás tus flechas.

14.¡Señor, levántate, muestra tu poder y cantaremos con salmos tus proezas!

domingo, 3 de mayo de 2015

Posiblemente, la claridad de mis expresiones...

Posiblemente, la claridad de mis expresiones, unida a mis convicciones, es el detonante de que, tras mis conciertos, quedamos todos armonizados y como las pretensiones mías son de compartir y nunca de conquistar, como te decía, es el público el que me conquista a mí.

Salmos 20




Salmos, 20

2.Que el Señor te responda en el día aciago y te proteja el Nombre del Dios de Jacob.

3.Que del Santuario te envíe socorro y desde Sión te venga su auxilio.

4.Que se acuerde de todas tus ofrendas y reciba con agrado tu holocausto.

5.Que te conceda según tus deseos y lleve a buen fin todos tus proyectos.

6.Que podamos celebrar tu victoria y enarbolar el nombre de nuestro Dios. ¡Que el Señor atienda todas tus peticiones!

7.Ahora sé que el Señor salva a su ungido; le respondió desde su santo cielo y le dio la victoria: su diestra hace proezas.

8.Unos en carros, otros a caballo, pero nosotros sólo recurrimos al nombre del Señor, nuestro Dios.

9.Ellos tropiezan y caen, mientras nosotros nos levantamos y nos recuperamos.

10.¡Oh Señor, salva al rey, atiéndenos, pues hoy a ti clamamos!

sábado, 2 de mayo de 2015

“Me he transformado en un hombre libre, es decir, que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela.”



“Me he transformado en un hombre libre, es decir, que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela.”

Salmos 19



Salmos, 19

2.Los cielos cuentan la gloria del Señor, proclama el firmamento la obra de sus manos.

3.Un día al siguiente le pasa el mensaje y una noche a la otra se lo hace saber.

4.No hay discursos ni palabras ni voces que se escuchen,

5.mas por todo el orbe se capta su ritmo, y el mensaje llega hasta el fin del mundo.

6.Al sol le fijó una tienda en lontananza, de allí sale muy alegre, como un esposo que deja su alcoba, como atleta, a correr su carrera.

7.Sale de un extremo de los cielos y en su vuelta, que alcanza al otro extremo, no hay nada que se escape a su calor.

8.La ley del Señor es perfecta, es remedio para el alma, toda declaración del Señor es cierta y da al sencillo la sabiduría.

9.Las ordenanzas del Señor son rectas y para el corazón son alegría. Los mandamientos del Señor son claros y son luz para los ojos.

10.El temor del Señor es un diamante, que dura para siempre; los juicios del Señor son verdad, y todos por igual se verifican.

11.Son más preciosos que el oro, valen más que montones de oro fino; más que la miel es su dulzura, más que las gotas del panal.

12.También son luz para tu siervo, guardarlos es para mí una riqueza.

13.Pero, ¿quién repara en sus deslices? Límpiame de los que se me escapan.

14.Guarda a tu siervo también de la soberbia, que nunca me domine. Así seré perfecto y limpio de pecados graves.

15.¡Ojalá te gusten las palabras de mi boca, esta meditación a solas ante ti, oh Señor, mi Roca y Redentor!

viernes, 1 de mayo de 2015

Dulces noches y buen descanso


HUMOR

UN POCO DE HUMOR PARA EL DÍA DE HOY

Un gordo, un flaco y un loco están subiendo por las escaleras de un edificio de 100 pisos y su departamento es el 100.

Al piso 10 el gordo estaba cansado el flaco estaba bien y el loco se estaba riendo 

En el piso 50 el gordo esta muy cansado , el flaco esta cansado y el loco esta riéndose.
En el piso 80 el gordo esta muy muy muy cansado el flaco muy cansado y el loco riéndose .
Cuando llegan al piso 100 el gordo estaba casi muerto del cansancio el flaco muy muy muy cansado y el loco sigue riéndose.

Entonces le preguntan loco por que carajo te reís?
Y el loco les dice:-es que dejamos las llaves abajo!!!

FELIZ DÍA DEL TRABAJO


Salmos 18



Salmos, 18

36.Tú me das tu escudo de salvación; tu mano me sostiene, tus favores me agrandan.

37.Puedo alargar el paso, y mis tobillos no van a flaquear.

38.Persigo a mis enemigos y los alcanzo, no volveré hasta que estén exterminados.

39.Doy un golpe, y no pueden rehacerse, caen y quedan tendidos a mis pies.

40.Me revistes de fuerza en el combate, y doblegas ante mí a mis agresores.