"HAY UNA SOLA RELIGIÓN, EL AMOR. HAY UN SOLO DIOS Y ESTÁ EN TODAS PARTES"
martes, 16 de mayo de 2017
Ezequiel, 37
QUIEN SABE LO QUE SIEMBRA NO LE TEME A LA COSECHA.
"Ezequiel, 37 1.La mano de Yahveh fue sobre mí y, por su espíritu, Yahveh me sacó y me puso en medio de la vega, la cual estaba llena de huesos. 2.Me hizo pasar por entre ellos en todas las direcciones. Los huesos eran muy numerosos por el suelo de la vega, y estaban completamente secos. 3.Me dijo: «Hijo de hombre, ¿podrán vivir estos huesos?» Yo dije: «Señor Yahveh, tú lo sabes.» 4.Entonces me dijo: «Profetiza sobre estos huesos. Les dirás: Huesos secos, escuchad la palabra de Yahveh. 5.Así dice el Señor Yahveh a estos huesos: He aquí que yo voy a hacer entrar el espíritu en vosotros, y viviréis. 6.Os cubriré de nervios, haré crecer sobre vosotros la carne, os cubriré de piel, os infundiré espíritu y viviréis; y sabréis que yo soy Yahveh.» 7.Yo profeticé como se me había ordenado, y mientras yo profetizaba se produjo un ruido. Hubo un estremecimiento, y los huesos se juntaron unos con otros. 8.Miré y vi que estaban recubiertos de nervios, la carne salía y la piel se extendía por encima, pero no había espíritu en ellos. 9.El me dijo: «Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre. Dirás al espíritu: Así dice el Señor Yahveh: Ven, espíritu, de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos para que vivan.» 10.Yo profeticé como se me había ordenado, y el espíritu entró en ellos; revivieron y se incorporaron sobre sus pies: era un enorme, inmenso ejército. 11.Entonces me dijo: «Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos andan diciendo: Se han secado nuestros huesos, se ha desvanecido nuestra esperanza, todo ha acabado para nosotros. 12.Por eso, profetiza. Les dirás: Así dice el Señor Yahveh: He aquí que yo abro vuestras tumbas; os haré salir de vuestras tumbas, pueblo mío, y os llevaré de nuevo al suelo de Israel. 13.Sabréis que yo soy Yahveh cuando abra vuestras tumbas y os haga salir de vuestras tumbas, pueblo mío. 14.Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis; os estableceré en vuestro suelo, y sabréis que yo, Yahveh, lo digo y lo haga, oráculo de Yahveh.» 15.La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: 16.Y tú, hijo de hombre, toma un leño y escribe en él: «Judá y los israelitas que están con él.» Toma luego otro leño y escribe en él: «José, leño de Efraím, y toda la casa de Israel que está con él.» 17.Júntalos el uno con el otro de suerte que formen un solo leño, que sean una sola cosa en tu mano. 18.Y cuando los hijos de tu pueblo te digan: «¿No nos explicarás qué es eso que tienes ahí?», 19.les dirás: Así dice el Señor Yahveh: He aquí que voy a tomar el leño de José (que está en la mano de Efraím) y las tribus de Israel que están con él, los pondré junto al leño de Judá, haré de todo un solo leño, y serán una sola cosa en mi mano. 20.Los leños en los cuales hayas escrito tenlos en tu mano, ante sus ojos, 21.y diles: Así dice el Señor Yahveh: He aquí que yo recojo a los hijos de Israel de entre las naciones a las que marcharon. Los congregaré de todas partes para conducirlos a su suelo. 22.Haré de ellos una sola nación en esta tierra, en los montes de Israel, y un solo rey será el rey de todos ellos; no volverán a formar dos naciones, ni volverán a estar divididos en dos reinos. 23.No se contaminarán más con sus basuras, con sus monstruos y con todos sus crímenes. Los salvaré de las infidelidades por las que pecaron, los purificaré, y serán mi pueblo y yo seré su Dios. 24.Mi siervo David reinará sobre ellos, y será para todos ellos el único pastor; obedecerán mis normas, observarán mis preceptos y los pondrán en práctica. 25.Habitarán en la tierra que yo di a mi siervo Jacob, donde habitaron vuestros padres. Allí habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos, para siempre, y mi siervo David será su príncipe eternamente. 26.Concluiré con ellos una alianza de paz, que será para ellos una alianza eterna. Los estableceré, los multiplicaré y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. 27.Mi morada estará junto a ellos, seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 28.Y sabrán las naciones que yo soy Yahveh, que santifico a Israel, cuando mi santuario esté en medio de ellos para siempre."
lunes, 15 de mayo de 2017
Ezequiel, 36
QUE DIOS ENVUELVA TU CASA DE AMOR, TU MENTE DE ARMONÍA, TUS MANOS DE PERFECCIÓN, Y TU VIDA DE BENDICIONES.
"Ezequiel, 36 1.Y tú, hijo de hombre, profetiza sobre los montes de Israel. Dirás: Montes de Israel, escuchad la palabra de Yahveh. 2.Así dice el Señor Yahveh: Porque el enemigo ha dicho contra vosotros: «¡Ja, ja, estas alturas eternas han pasado a ser posesión nuestra!», 3.por eso, profetiza. Dirás: Así dice el Señor Yahveh: Porque habéis sido asolados y se os ha codiciado por todas partes hasta pasar a ser posesión de las otras naciones, porque habéis sido el blanco de la habladuría y de la difamación de la gente, 4.por eso, escuchad, montes de Israel, la palabra del Señor Yahveh. Así dice el Señor Yahveh a los montes, a las colinas, a los barrancos y a los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas que han sido entregadas al pillaje y a la irrisión del resto de las naciones circunvecinas. 5.Por eso, así dice el Señor Yahveh: Sí, en el ardor de mis celos voy a hablar contra las otras naciones y contra Edom entero, que, con alegría en el corazón y desprecio en el alma, se han atribuido mi tierra en posesión para entregar su pasto al pillaje. 6.Por ello, profetiza sobre la tierra de Israel. Dirás a los montes y a las colinas, a los barrancos y a los valles: Así dice el Señor Yahveh: Ved que hablo en mis celos y mi furor: Porque habéis sufrido el ultraje de las naciones, 7.por eso, así dice el Señor Yahveh: Juro mano en alto que las naciones que os rodean cargarán con sus propios ultrajes. 8.Y vosotros, montes de Israel, vais a echar vuestras ramas y a producir vuestros frutos para mi pueblo Israel, porque está a punto de volver. 9.Sí, heme aquí por vosotros, a vosotros me vuelvo, vais a ser cultivados y sembrados. 10.Yo multiplicaré sobre vosotros los hombres, la casa de Israel entera. Las ciudades serán habitadas y las ruinas reconstruidas. 11.Multiplicaré en vosotros hombres y bestias, y serán numerosos y fecundos. Os repoblaré como antaño, mejoraré vuestra condición precedente, y sabréis que yo soy Yahveh. 12.Haré que circulen por vosotros los hombres, mi pueblo Israel. Tomarán posesión de ti, y tu serás su heredad, y no volverás a privarles de sus hijos. 13.Así dice el Señor Yahveh: Porque se ha dicho de ti que devoras a los hombres y que has privado a tu nación de hijos, 14.por eso, ya no devorarás más hombres, ni volverás a privar de hijos a tu nación, oráculo del Señor Yahveh. 15.No consentiré que vuelvas a oír el ultraje de las naciones, no sufrirás más los insultos de los pueblos, y no volverás a privar de hijos a tu nación, oráculo del Señor Yahveh. 16.La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: 17.Hijo de hombre, los de la casa de Israel que habitaban en su tierra, la contaminaron con su conducta y sus obras; como la impureza de una menstruante era su conducta ante mí. 18.Entonces yo derramé mi furor sobre ellos, por la sangre que habían vertido en su tierra y por las basuras con las que la habían contaminado. 19.Los dispersé entre las naciones y fueron esparcidos por los países. Los juzgué según su conducta y sus obras. 20.Y en las naciones donde llegaron, profanaron mi santo nombre, haciendo que se dijera a propósito de ellos: «Son el pueblo de Yahveh, y han tenido que salir de su tierra.» 21.Pero yo he tenido consideración a mi santo nombre que la casa de Israel profanó entre las naciones adonde había ido. 22.Por eso, di a la casa de Israel: Así dice el Señor Yahveh: No hago esto por consideración a vosotros, casa de Israel, sino por mi santo nombre, que vosotros habéis profanado entre las naciones adonde fuisteis. 23.Yo santificaré mi gran nombre profanado entre las naciones, profanado allí por vosotros. Y las naciones sabrán que yo soy Yahveh - oráculo del Señor Yahveh - cuando yo, por medio de vosotros, manifieste mi santidad a la vista de ellos. 24.Os tomaré de entre las naciones, os recogeré de todos los países y os llevaré a vuestro suelo. 25.Os rociaré con agua pura y quedaréis purificados; de todas vuestras impurezas y de todas vuestras basuras os purificaré. 26.Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. 27.Infundiré mi espíritu en vosotros y haré que os conduzcáis según mis preceptos y observéis y practiquéis mis normas. 28.Habitaréis la tierra que yo di a vuestros padres. Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vustro Dios. 29.Os salvaré de todas vuestras impurezas, llamaré al trigo y lo multiplicaré y no os someteré más al hambre. 30.Multiplicaré los frutos de los árboles y los productos de los campos, para que no sufráis más el oprobio del hambre entre las naciones. 31.Entonces os acordaréis de vuestra mala conducta y de vuestras acciones que no eran buenas, y sentiréis asco de vosotros mismos por vuestras culpas y vuestras abominaciones. 32.No hago esto por vosotros - oráculo del Señor Yahveh - sabedlo bien. Avergonzaos y confundíos de vuestra conducta, casa de Israel. 33.Así dice el Señor Yahveh: El día que yo os purifique de todas vuestras culpas, repoblaré las ciudades y las ruinas serán reconstruidas; 34.la tierra devastada será cultivada, después de haber sido una desolación a los ojos de todos los transeúntes. 35.Y se dirá: «Esta tierra, hasta ahora devastada, se ha hecho como jardín de Edén, y las ciudades en ruinas, devastadas y demolidas, están de nuevo fortificadas y habitadas.» 36.Y las naciones que quedan a vuestro alrededor sabrán que yo, Yahveh, he reconstruido lo que estaba demolido y he replantado lo que estaba devastado. Yo, Yahveh, lo digo y lo hago. 37.Así dice el Señor Yahveh: Me dejaré todavía buscar por la casa de Israel, para hacer por ellos esto: multiplicarlos como un rebaño humano, 38.como un rebaño de reses consagradas, como el rebaño reunido en Jerusalén, en las fiestas solemnes. Así se llenarán de un rebaño humano vuestras ciudades en ruinas, y se sabrá que yo soy Yahveh."
domingo, 14 de mayo de 2017
!FELIZ DÍA DE LA MADRE!
NO NECESITAMOS REGALOS, FESTEJO, MUCHA COMIDA, Y DESPUÉS SOLEDAD Y A ESPERAR HASTA EL PRÓXIMO AÑO, TODOS LOS DÍAS PUEDEN SER EL DÍA DE LA MADRE SI TUS HIJOS TE VISITAN, TE LLAMAN, TE LLEVAN AUNQUE SEA A DAR UNA CAMINATA, TE PREGUNTAN CÓMO ESTÁS, ESTÁN PENDIENTES DE QUE NOS HACE FALTA, TE ABRAZAN, TE BESAN Y TE DAN CARIÑO. QUE MÁS PUEDE QUERER UNA MADRE SOLO QUE SUS HIJOS LAS QUIERAN Y LO DEMUESTREN CON ACTITUDES. !FELIZ DÍA DE LAS MADRES!
sábado, 13 de mayo de 2017
Ezequiel, 35
QUE DIOS TE DE LA FUERZA QUE NECESITAS HOY.
"Ezequiel, 35
1.La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
2.Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia la montaña de Seír, y profetiza contra ella.
3.Le dirás: Así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy contra ti, montaña de Seír. Voy a extender mi mano contra ti: te convertiré en soledad desolada,
4.y dejaré en ruinas tus ciudades; serás una desolación, y sabrás que yo soy Yahveh.
5.Por haber alimentado un odio eterno y haber entregado a la espada a los hijos de Israel el día de su desastre, el día de su última culpa,
6.por eso, por mi vida, oráculo del Señor Yahveh, que yo te dejaré en sangre y la sangre te perseguirá. Sí, eres rea de sangre, ¡y la sangre te perseguirá!
7.Haré de la montaña de Seír una soledad desolada, y extirparé de allí al que va y al que viene.
8.Llenaré de víctimas sus montes; en tus colinas, en tus valles y en todos tus barrancos, caerán las víctimas de la espada.
9.Te convertiré en soledades eternas, tus ciudades no volverán a ser habitadas, y sabréis que yo soy Yahveh.
10.Por haber dicho tú: «Las dos naciones, los dos países son míos, vamos a tomarlos en posesión», siendo así que Yahveh estaba allí,
11.por eso, por mi vida, oráculo del Señor Yahveh, que procederé con la misma cólera y los mismos celos con que tú has procedido en tu odio contra ellos, y me daré a conocer, por ellos, cuando te castigue.
12.Sabrás que yo, Yahveh, he oído todos los insultos que lanzabas contra los montes de Israel diciendo: «Están devastados, nos han sido entregados como pasto.»
13.Me habéis desafiado con vuestra boca, habéis multiplicado contra mí vuestras palabras, lo he oído todo.
14.Así dice el Señor Yahveh: Para alegría de toda esta tierra yo haré de ti una desolación.
15.Como tú te alegraste cuando la heredad de la casa de Israel era una desolación, yo te trataré a ti de la misma manera. Serás una desolación, montaña de Seír, así como Edom entero, y se sabrá que yo soy Yahveh."
ESTE ES UN NUEVO DÍA, (Inédito en vivo Facundo Cabral, Transcripción Juana Macedo)
ESTE ES UN NUEVO DÍA
(Inédito en vivo) Facundo Cabral
(Transcripción Juana Macedo)
Muchísimas gracias por vuestra presencia una vez más, nuevamente gracias a esta querida ciudad, a la gente de este bello teatro, donde debute hace 21 años en México, un sábado que no olvidaré jamás. Muchísimas gracias también nuevamente, al honor que me ha hecho esta noche el maestro Arriola, él sabe cuánto lo aprecio, lo admiro, cuánto lo quiero. A la salida van a encontrar mi último libro, un pequeño libro dónde está lo mejor de esta noche, seguramente para que recuerden este pacto que hemos hecho, si después quieren yo estoy por aquí atrás para firmárselo.
Esta promesa de juntarnos como Dios quiere, para formar de una vez por todas, la familia que Dios quiere, libre, creativa, generosa y por lo tanto feliz.
Esta es la canción que canto cada mañana al despertar, para agradecerle al Señor la gentileza de un nuevo día, la gentileza de darme una oportunidad de empezar de nuevo, de volver a ser un niño, me gusta decirle y recordarme también…
“Este es un nuevo día… ¡Si Señor! Para empezar de nuevo… y eso haré, verás… para buscar al ángel que me crece los sueños, para cantar, para reír, para volver a ser feliz… Ahi vamos… Para cantar para reír, para volver a ser feliz”.
Y si no, para que me voy a levantar, verás correré a pedir perdón donde debo pedirlo, iré a declarar mi amor dónde debo declararlo verás, y si tengo tiempo en el día Señor y me das la chance, trataré de convencer a mi hermano de que ya es hora de decirle basta al hombre que ya no ama, a la mujer que ya no ama, siempre hay momento de decirle basta al trabajo que odia, de decirle basta a los que le quieren dirigir la vida, que es una inmoralidad.
Trataré de convencerlo que le diga: basta a las cosas que lo transforman en un esclavo de la tarjeta de crédito, basta a los noticieros que te envenenan desde la mañana, basta al miedo que heredaste, ¡verás!,…
“En este nuevo día… ¡Si Señor! Yo dejaré el espejo, ¡verás!… y trataré de ser por fin un hombre bueno, de cara al sol caminaré y con la luna volaré… ¡ahí vamos!, de cara al sol caminaré y con la luna volaré ¿Por qué no? Nuestro hermano mayor curaba con la palabra y caminó sobre las aguas y nos dejó dicho: Cosas más grandes verán, cosas más grandes harán… Siempre se puede empezar de nuevo, no importa la edad que tengas, que puede importar el tiempo en la eternidad, yo conozco anciano de 15 años, y por decir un solo ejemplo, por dar un solo ejemplo, conozco a una muchacha hermosa de 83 años que ustedes aman tanto como yo, la madre Teresa. Que importa la edad, si Aristóteles escribió sus grandes obras después de los 55. Darwin hizo un lío tremendo en el mundo con el origen de las especies a los 70. El libertador Moisés dirigía el éxodo a los 80, nadie tocó a Chopín como Rubinstein hasta los 95, recuerdo los 85 de Borges y los 86 y los 91 de Tamayo y los 92 de Picasso y Chagall que pintaba hasta los 93.
No importa que tenes, no importa si es cáncer, no importa si es Sida, no importa quién se te fue, no importa quién te defraudó. Siempre con lo que tengas, puedes, se debe empezar de nuevo y tenemos elementos de sobra para hacer, de eso que nos queda una felicidad, tenemos el deber de ser felices. Borges decía que tenemos el deber de ser justos y si es posible ser felices y solamente se puede ser feliz si uno es justo.
Cada mañana el Señor espera en tu corazón, solamente hay que escucharlo para que él día sea lo que debe ser, una fiesta.
“Este es un nuevo día, para empezar de nuevo, para buscar al ángel que nos crece los sueños, para cantar, para reír, para volver a ser feliz, ¡bien fuerte!... para cantar, para reír, para volver a ser feliz, ¡Eso haremos! ¡Verás Señor! para cantar, para reír, para volver a ser feliz. Mil gracias y que Dios los siga bendiciendo, ¡Si Señor! (Aplausos)
¡Gracias Facundo!
viernes, 12 de mayo de 2017
CADA DÍA ES UN REGALO. Facundo Cabral
CADA DÍA ES UN REGALO. Facundo Cabral.
Para los antiguos, el mundo era esencialmente forma, por eso velan a la infinidad como una imperfección, por eso preferían lo determinado, por eso amaban a la belleza precisa, a los límites que impone la mente, a los contornos que ilumina la imaginación, por eso representaban a lo absoluto con una esfera y veían algo divino en la simetría, por eso el deber religioso del artista era crear formas, y ligarlas para sentir al Universo.
Sin el arte, decían, el mundo es un teatro a oscuras. Cada día es un regalo. Es cierto.
Estoy aquí para recordarte que en una cabeza llena no puede entrar nada, y la vida es el milagro que pasa constantemente, por eso hay que estar vacío para sus novedades, no lleno de opiniones, de teorías y de análisis que solo traen conflictos, basura que enferma y asfixia a la cabeza, por eso jamás encontrarás a un intelectual feliz, siempre fragmentado por tantas preguntas, perdido entre ellas, fuera de él mismo.
No le temas al vacío, no creas que es la muerte, no lo llenes con doctrinas, con malas costumbres heredadas, deja que la vida te llene todas las mañanas, entonces volverás a ser un niño, jugando de asombro en asombro en la existencia, que es plenitud.
Olvídate de lo social, que es una abstracción, vive con los individuos, que es lo único verdadero, cotillos que quieren vivir, y mira desde tu centro, que es el que ve todo, al que solo le llega lo esencial, lo que necesitas para vivir, sin esfuerzo, que es antinatural porque solo debe moverte la fuerza de la vida, por la que sentimos que la madre es la Tierra y nuestro padre el Cielo.
No busques la luz afuera porque la llevas dentro, la tierra prometida está en uno, y esto lo comprobarás cuando despiertes, la vida te dio todo lo necesario al nacer, ponlo en funcionamiento y alcanzarás la plenitud, déjalo suceder, que no te distraiga el pensamiento, barrera que no te permite llegar a tu centro, y libérate de todo apego porque eres el único responsable de tu vida, que te llevará al éxtasis porque la vida es una fiesta, vale la pena animarse a ella y sus peligros, que es lo que la hace más excitante (los viejos sioux les dicen a los jóvenes sioux: Los caminos de la vida los pondrán, inevitablemente, frente a un abismo, salten, y comprobarán que no era tan grande como parecía).
No hagas nada por miedo porque lo aumentarás, la confusión aumenta la confusión, la culpa aumenta la culpa que venimos heredando hace siglos, que nos hace ver a Dios como un juez, no como un padre, el Padre. Acepta el miedo y desaparecerá porque es solo una superstición de tu cabeza, de la memoria que ha sido saturada de miedos (la aceptación termina con el problema).
Di lo que tienes que decir y estarás más liviano, desaparecerá lo que no te deja dormir. No te mientas, entonces todo lo que digas será verdad, y eso traerá paz a tu vida y salud a tu entorno, libérate del odio y tu horizonte se ensanchará, y recuerda que los que se exigen el celibato es porque son declinas de un exceso de sexualidad, les importa demasiado el sexo, por eso se lo prohíben, lo que confirma que no se liberaron de él, como los que se exigen la paz es porque siguen ardiendo de guerra.
Nada puede ser impuesto, lo impuesto no cambia nada, y nada es malo ni bueno, y entender esto trae liviandad, tranquilidad, todo es lo que debía ser, de lo contrario no sería, no puedo cambiarlo pero si aceptarlo, entonces no hay conflicto, y si no hay conflicto la vida sucede naturalmente, la vida que puede traer otra primavera o un nuevo tumor, que a mí, en lugar de matarme, me despertó.
Querer escapar de un sufrimiento es crear otro, que creará otro, y otro y otro, y así hasta lo infinito, y lo ves en la sociedad, donde hasta la tecnología termina trayendo muerte. No se puede evitar al dolor porque es Chico, pero si al sufrimiento, que es intelectual, un monstruo creado por nuestra mente.
El olvidado origen del día de la madre.
El olvidado origen del Día de la Madre: La proclama pacifista contra las guerras quedó muy lejos de la celebración comercial
Aunque muchos crean que el Día de la Madre es una jornada simplemente comercial, cuyo origen es simplemente atribuible al afán de estimular las ventas, lo cierto es que fue una proclama antibelicista y una convocatoria a un congreso mundial de madres, lo que dio inicio a la fecha en cuestión.
Corría 1870, cuando la escritora estadounidense Julia Ward Howe, una pionera del activismo, el abolicionismo de la esclavitud y los derechos de las mujeres, convocó a todas las madres del mundo a rebelarse contra la guerra, en una desgarradora proclama pacifista que mantiene plena vigencia.
En la proclama se convocaba a un Congreso Internacional de Madres buscando promover alianzas entre diferentes naciones y el arreglo sin belicismos de cuestiones internacionales. Las buenas intenciones de la primera mujer electa para la Academia Estadounidense de Artes y Letras, en 1908, apenas lograrían que el Congreso de su país, votara en 1914, a instancias del presidente Woodrow Wilson, la celebración anual del Día de la Madre.
La idea se concretó pero jamás tuvo efectos reales
Su idea de un congreso de madres, no logró verla concretada en tanto escribía por aquellos días que las mujeres “están más interesadas en la promoción del sufragio femenino que en idear una protesta mundial de mujeres contra las crueldades de la guerra”.
Sus ideas no obstante fueron tomadas por Anna Jarvis, un ama de casa que organizó a las mujeres durante la Guerra Civil para trabajar en mejorar las condiciones sanitarias de los hijos heridos en combate y en 1868 comenzó a trabajar para conciliar los vecinos de la Unión y la Confederación. Su hija también Anna Jarvis, cuando su madre murió, promovió la idea del día de las madres. En 1873, mujeres en 18 ciudades estadunidenses realizaron una reunión del Día de las Madres, y en Virginia Occidental en 1907 se celebró el primer congreso, que no tuvo mayores efectos reales.
La proclama original de Julia Ward, es aún material de estudio en EE.UU.
“¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: ‘No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia’. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice ‘¡Desarma! ¡Desarma!’ La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión. En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de cuestiones internacionales”.
(La Red 21)
Ezequiel, 34
SI DIOS NO TE RECUERDA TU PASADO, NO TE LO RECUERDES, NI SE LO RECUERDES A NADIE MÁS.
"Ezequiel, 34
1.La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
2.Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza. Dirás a los pastores: Así dice el Señor Yahveh: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño?
3.Vosotros os habéis tomado la leche, os habéis vestido con la lana, habéis sacrificado las ovejas más pingües; no habéis apacentado el rebaño.
4.No habéis fortalecido a las ovejas débiles, no habéis cuidado a la enferma ni curado a la que estaba herida, no habéis tornado a la descarriada ni buscado a la perdida; sino que las habéis dominado con violencia y dureza.
5.Y ellas se han dispersado, por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las fieras del campo; andan dispersas.
6.Mi rebaño anda errante por todos los montes y altos collados; mi rebaño anda disperso por toda la superficie de la tierra, sin que nadie se ocupe de él ni salga en su busca.
7.Por eso, pastores, escuchad la palabra de Yahveh:
8.Por mi vida, oráculo del Señor Yahveh, lo juro: Porque mi rebaño ha sido expuesto al pillaje y se ha hecho pasto de todas las fieras del campo por falta de pastor, porque mis pastores no se ocupan de mi rebaño, porque ellos, los pastores, se apacientan a sí mismos y no apacientan mi rebaño;
9.por eso, pastores, escuchad la palabra de Yahveh. 10.Así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy yo contra los pastores: reclamaré mi rebaño de sus manos y les quitaré de apacentar mi rebaño. Así los pastores no volverán a apacentarse a sí mismos. Yo arrancaré mis ovejas de su boca, y no serán más su presa.
11.Porque así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy yo; yo mismo cuidaré de mi rebaño y velaré por él.
12.Como un pastor vela por su rebaño cuando se encuentra en medio de sus ovejas dispersas, así velaré yo por mis ovejas. Las recobraré de todos los lugares donde se habían dispersado en día de nubes y brumas.
13.Las sacaré de en medio de los pueblos, las reuniré de los países, y las llevaré de nuevo a su suelo. Las pastorearé por los montes de Israel, por los barrancos y por todos los poblados de esta tierra.
14.Las apacentaré en buenos pastos, y su majada estará en los montes de la excelsa Israel. Allí reposarán en buena majada; y pacerán pingües pastos por los montes de Israel.
15.Yo mismo apacentaré mis ovejas y yo las llevaré a reposar, oráculo del Señor Yahveh.
16.Buscaré la oveja perdida, tornaré a la descarriada, curaré a la herida, confortaré a la enferma; pero a la que está gorda y robusta la exterminaré: las pastorearé con justicia.
17.En cuanto a vosotras, ovejas mías, así dice el Señor Yahveh: He aquí que yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carnero y macho cabrío.
18.¿Os parece poco pacer en buenos pastos, para que pisoteéis con los pies el resto de vuestros pastos? Os parece poco beber en agua limpia, para que enturbiéis el resto con los pies?
19.¡Mis ovejas tienen que pastar lo que vuestros pies han pisoteado y beber lo que vuestros pies han enturbiado!
20.Por eso, así les dice el Señor Yahveh: Yo mismo voy a juzgar entre la oveja gorda y la flaca.
21.Puesto que vosotras habéis empujado con el flanco y con el lomo y habéis topado con los cuernos a todas las ovejas más débiles hasta dispersarlas fuera,
22.yo vendré a salvar a mis ovejas para que no estén más expuestas al pillaje; voy a juzgar entre oveja y oveja.
23.Yo suscitaré para ponérselo al frente un solo pastor que las apacentará, mi siervo David: él las apacentará y será su pastor.
24.Yo, Yahveh, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellos. Yo, Yahveh, he hablado.
25.Concluiré con ellos una alianza de paz, haré desaparecer de esta tierra las bestias feroces. Habitarán en seguridad en el desierto y dormirán en los bosques.
26.Yo los asentaré en los alrededores de mi colina, y mandaré a su tiempo la lluvia, que será una lluvia de bendición.
27.El árbol del campo dará su fruto, la tierra dará sus productos, y ellos vivirán en seguridad en su suelo. Y sabrán que yo soy Yahveh, cuando despedace las barras de su yugo y los libre de la mano de los que los tienen esclavizados.
28.No volverán a ser presa de las naciones, las bestias salvajes no volverán a devorarlos. Habitarán en seguridad y no se les turbará más.
29.Haré brotar para ellos un plantío famoso; no habrá más víctimas del hambre en el país, ni sufrirán más el ultraje de las naciones.
30.Y sabrán que yo, Yahveh su Dios, estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo, oráculo del Señor Yahveh.
31.Vosotras, ovejas mías, sois el rebaño humano que yo apaciento, y yo soy vuestro Dios, oráculo del Señor Yahveh."
jueves, 11 de mayo de 2017
Ezequiel, 33
PIDO A DIOS QUE DONDE MIRES, VEAS ALEGRÍA, LO QUE TOQUES, SEA AMOR, LO QUE SIENTAS, SEA PAZ, Y HACIA DONDE CAMINES SEA TU FELICIDAD, BENDICIONES.
"Ezequiel, 33
1.La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
2.Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo. Les dirás: Si yo hago venir la espada sobre un país, y la gente de ese país escoge a uno de los suyos y le ponen como centinela;
3.y éste, al ver venir la espada sobre el país, toca el cuerno para advertir al pueblo:
4.si resulta que alguien oye bien el sonido del cuerno, pero no hace caso, de suerte que la espada sobreviene y le mata, la sangre de este hombre recaerá sobre su propia cabeza.
5.Ha oído el sonido del cuerno y no ha hecho caso: su sangre recaerá sobre él. En cambio, el que haya hecho caso, salvará su vida.
6.Si, por el contrario, el centinela ve venir la espada y no toca el cuerno, de suerte que el pueblo no es advertido, y la espada sobreviene y mata a alguno de ellos, perecerá éste por su culpa, pero de su sangre yo pediré cuentas al centinela.
7.A ti, también, hijo de hombre, te he hecho yo centinela de la casa de Israel. Cuando oigas una palabra de mi boca, les advertirás de mi parte.
8.Si yo digo al malvado: «Malvado, vas a morir sin remedio», y tú no le hablas para advertir al malvado que deje su conducta, él, el malvado, morirá por su culpa, pero de su sangre yo te pediré cuentas a ti. 9.Si por el contrario adviertes al malvado que se convierta de su conducta, y él no se convierte, morirá él debido a su culpa, mientras que tú habrás salvado tu vida.
10.Y tú, hijo de hombre, di a la casa de Israel: Vosotros andáis diciendo: «Nuestros crímenes y nuestros pecados pesan sobre nosotros y por causa de ellos nos consumimos. ¿Cómo podremos vivir?»
11.Diles: «Por mi vida, oráculo del Señor Yahveh, que yo no me complazco en la muerte del malvado, sino en que el malvado se convierta de su conducta y viva. Convertíos, convertíos de vuestra mala conducta. ¿Por qué habéis de morir, casa de Israel?»
12.Y tú, hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo: La justicia del justo no le salvará el día de su perversión, ni la maldad del malvado le hará sucumbir el día en que se aparte de su maldad. Pero tampoco el justo vivirá en virtud de su justicia el día en que peque.
13.Si yo digo al justo: «Vivirás», pero él, fiándose de su justicia, comete la injusticia, no quedará memoria de toda su justicia, sino que morirá por la injusticia que cometió.
14.Y si digo al malvado: «Vas a morir», y él se aparta de pecado y practica el derecho y la justicia,
15.si devuelve la prenda, restituye lo que robó, observa los preceptos que dan la vida y deja de cometer injusticia, vivirá ciertamente, no morirá.
16.Ninguno de los pecados que cometió se le recordará más: ha observado el derecho y la justicia; ciertamente vivirá.
17.Y los hijos de tu pueblo dicen: «No es justo el proceder del Señor.» El proceder de ellos es el que no es justo.
18.Cuando el justo se aparta de su justicia para cometer injusticia, muere por ello.
19.Y cuando el malvado se aparta de su maldad y observa el derecho y la justicia, vive por ello.
20.Y vosotros decís: «No es justo el proceder del Señor.» Yo os juzgaré, a cada uno según su conducta, casa de Israel.
21.El año duodécimo, el día cinco del décimo mes de nuestra cautividad, llegó donde mí el fugitivo de Jerusalén y me anunció: «La ciudad ha sido tomada.»
22.La mano de Yahveh había venido sobre mí, la tarde antes de llegar el fugitivo, y me había abierto la boca para cuando éste llegó donde mí por la mañana; mi boca se abrió y no estuve más mudo.
23.Entonces, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
24.Hijo de hombre, los que habitan esas ruinas, en el suelo de Israel, dicen: «Uno solo era Abraham y obtuvo en posesión esta tierra. Nosotros somos muchos; a nosotros se nos ha dado esta tierra en posesión.»
25.Pues bien, diles: Así dice el Señor Yahveh: Vosotros coméis con sangre, alzáis los ojos hacia vuestras basuras, derramáis sangre, ¡y vais a poseer esta tierra!
26.Confiáis en vuestras espadas, cometéis abominación, cada cual contamina a la mujer de su prójimo, ¡y vais a poseer esta tierra!
27.Les dirás: Así dice el Señor Yahveh: Por mi vida, que los que están entre las ruinas caerán a espada, a los que andan por el campo los entregaré a las bestias como pasto, y los que están en las escarpaduras y en las cuevas morirán de peste.
28.Convertiré esta tierra en soledad desolada, y se acabará el orgullo de su fuerza. Los montes de Israel serán devastados y nadie pasará más por ellos.
29.Y se sabrá que yo soy Yahveh, cuando convierta esta tierra soledad desolada, por todas las abominaciones que han cometido.
30.En cuanto a ti, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan de ti a la vera de los muros y a las puertas de las casas. Se dicen unos a otros: «Vamos a escuchar qué palabra viene de parte de Yahveh.»
31.Y vienen a ti en masa, y mi pueblo se sienta delante de ti; escuchan tus palabras, pero no las ponen en práctica. Porque hacen amores con su boca, pero su corazón sólo anda buscando su interés.
32.Tú eres para ellos como una canción de amor, graciosamente cantada, con acompañamiento de buena música. Escuchan tus palabras, pero no hay quien las cumpla.
33.Mas cuando todo esto llegue - y he aquí que ya llega -, sabrán que había un profeta en medio de ellos."
miércoles, 10 de mayo de 2017
Ezequiel, 32
AQUEL QUE VE A DIOS EN SU PRÓJIMO NO NECESITA BUSCAR MAS.
"Ezequiel, 32
1.El año duodécimo, el día uno del duodécimo mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
2.Hijo de hombre, entona una elegía sobre Faraón, rey de Egipto. Le dirás: Leoncillo de las naciones, estás perdido. Eras como un cocodrilo en los mares, chapoteabas en tus ríos, enturbiabas el agua con tus patas, agitabas su corriente.
3.Así dice el Señor Yahveh: Yo echaré sobre ti mi red entre una asamblea de pueblos numerosos, en mi red te sacarán.
4.Te dejaré abandonado por tierra, te tiraré sobre la haz del campo, haré que se posen sobre ti todos los pájaros del cielo, hartaré de ti a todas las bestias de la tierra.
5.Echaré tu carne por los montes, de tu carroña llenaré los valles.
6.Regaré el país con tus despojos, con tu sangre, sobre los montes, y los barrancos se llenarán de ti.
7.Cuando te extingas, velaré los cielos y oscureceré las estrellas. Cubriré el sol de nubes y la luna no dará más su claridad.
8.Oscureceré por tu causa todos los astros que brillan en el cielo, y traeré tinieblas sobre tu país, oráculo del Señor Yahveh.
9.Entristeceré el corazón de muchos pueblos cuando haga llegar la noticia de tu ruina entre las naciones, hasta países que no conoces.
10.Dejaré pasmados por ti a muchos pueblos, y sus reyes se estremecerán de horror por tu causa, cuando yo blanda mi espada ante ellos. Temblarán sin tregua, cada uno por su vida, el día de tu caída.
11.Porque así dice el Señor Yahveh: La espada del rey de Babilonia caerá sobre ti.
12.Abatiré la multitud de tus súbditos, por la espada de guerreros, todos ellos los más bárbaros de las naciones; arrasarán el orgullo de Egipto y toda su multitud será exterminada.
13.Y haré perecer a todo tu ganado, junto a las aguas abundantes. No las enturbiará más pie de hombre, no volverá a enturbiarlas pezuña de animal.
14.Entonces yo amansaré sus aguas, haré correr sus ríos como aceite, oráculo del Señor Yahveh.
15.Cuando yo convierta a Egipto en desolación, y el país sea despojado de cuanto contiene, cuando hiera a todos los que lo habitan, sabrán que yo soy Yahveh.
16.Una elegía es ésta, que cantarán las hijas de las naciones. La cantarán sobre Egipto y sobre toda su multitud. Cantarán esta elegía, oráculo del Señor Yahveh.
17.El año duodécimo, el quince del primer mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
18.Hijo de hombre, haz una lamentación sobre la multitud de Egipto, hazle bajar, a él y a las hijas de las naciones, majestuosas, a los infiernos, con los que bajan a la fosa.
19.¿A quién superas en belleza? Baja, acuéstate con los incircuncisos. 20.En medio de las víctimas de la espada caen (la espada ha sido entregada, la han sacado) él y todas sus multitudes.
21.Le hablan de en medio del seol los más esclarecidos héroes, con sus auxiliares: «Han bajado, yacen ya los incircuncisos, víctimas de la espada».
22.Allí está Asur y toda su asamblea con sus sepulcros en torno a él, todos caídos, víctimas de la espada;
23.sus sepulcros han sido puestos en las profundidades de la fosa, y su asamblea está en torno a su sepulcro, todos caídos víctimas de la espada, los que sembraban el pánico en la tierra de los vivos.
24.Allí está Elam con toda su multitud en torno a su sepulcro; todos caídos víctimas de la espada, han bajado, incircuncisos, a los infiernos, ellos que sembraban el pánico en la tierra de los vivos. Soportan su ignominia con los que bajan a la fosa.
25.En medio de estas víctimas se le ha preparado un lecho, entre toda su multitud con sus sepulcros en torno a él; todos ellos incircuncisos, víctimas de la espada, por haber sembrado el pánico en la tierra de los vivos; soportan su ignominia con los que bajan a la fosa. Se les ha puesto en medio de estas víctimas.
26.Allí están Mesek, Túbal y toda su multitud con sus sepulcros en torno a él, todos incircuncisos, atravesados por la espada, por haber sembrado el pánico en la tierra de los vivos.
27.No yacen con los héroes caídos de antaño, aquellos que bajaron al seol con sus armas de guerra, a los que se les ha puesto la espada bajo su cabeza y los escudos sobre sus huesos, porque el pánico de los héroes cundía en la tierra de los vivos.
28.Pero tú serás quebrantado en medio de incircuncisos y yacerás con las víctimas de la espada.
29.Allí está Edom, sus reyes y todos sus príncipes, que fueron puestos, a pesar de su prepotencia, entre las víctimas de la espada. Yacen entre incircuncisos, con los que bajan a la fosa.
30.Allí están todos los príncipes del norte, todos los sidonios, que bajaron con las víctimas, a pesar del pánico que sembraba su prepotencia. Confundidos, yacen, incircuncisos, entre las víctimas de la espada, y soportan su ignominia con los que bajan a la fosa.
31.Faraón los verá y se consolará a la vista de toda esa multitud, víctima de la espada, Faraón y todo su ejército, oráculo del Señor Yahveh.
32.Porque había sembrado el pánico en la tierra de los vivos, será tendido en medio de incircuncisos, con las víctimas de la espada: Faraón y toda su multitud, oráculo del Señor Yahveh.
32.Porque había sembrado el pánico en la tierra de los vivos, será tendido en medio de incircuncisos, con las víctimas de la espada: Faraón y toda su multitud, oráculo del Señor Yahveh.
martes, 9 de mayo de 2017
Ezequiel, 31
TODOS SOMOS COMO ÁNGELES ALADOS QUE SÓLO CUANDO NOS AYUDAMOS UNOS A OTROS PODEMOS VOLAR.
"Ezequiel, 31 1.El año undécimo, el día uno del tercer mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
2.Hijo de hombre, di a Faraón, rey de Egipto, y a la multitud de sus súbditos: ¿A quién compararte en tu grandeza?
3.Mira: a un cedro del Líbano de espléndido ramaje, de fronda de amplia sombra y de elevada talla. Entre las nubes despuntaba su copa.
4.Las aguas le hicieron crecer, el abismo le hizo subir, derramando sus aguas en torno a su plantación, enviando sus acequias a todos los árboles del campo.
5.Por eso su tronco superaba en altura a todos los árboles del campo, sus ramas se multiplicaban, se alargaba su ramaje, por la abundancia de agua que le hacía crecer.
6.En sus ramas anidaban todos los pájaros del cielo, bajo su fronda parían todas las bestias del campo, a su sombra se sentaban naciones numerosas.
7.Era hermoso en su grandeza, en su despliegue de ramaje, porque sus raíces se alargaban hacia aguas abundantes.
8.No le igualaban los demás cedros en el jardín de Dios, los cipreses no podían competir con su ramaje, los plátanos no tenían ramas como las suyas. Ningún árbol, en el jardín de Dios, le igualaba en belleza.
9.Yo le había embellecido con follaje abundante, y le envidiaban todos los árboles de Edén, los del jardín de Dios.
10.Pues bien, así dice el Señor Yahveh: Por haber exagerado su talla, levantando su copa por entre las nubes, y haberse engreído su corazón de su altura,
11.yo le he entregado en manos del conductor de las naciones, para que le trate conforme a su maldad; ¡le he desechado!
12.Extranjeros, los más bárbaros entre las naciones, lo han talado y lo han abandonado. En los montes y por todos los valles yace su ramaje; sus ramas están destrozadas por todos los barrancos del país; toda la población del país se ha retirado de su sombra y lo ha abandonado.
13.Sobre sus despojos se han posado todos los pájaros del cielo, a sus ramas han venido todas las bestias del campo.
14.Ha sido para que ningún árbol plantado junto a las aguas se engría de su talla, ni levante su copa por entre las nubes, y para que ningún árbol bien regado se estire hacia ellas con su altura. ¡Porque todos ellos están destinados a la muerte, a los infiernos, como el común de los hombres, como los que bajan a la fosa!
15.Así dice el Señor Yahveh: El día que bajó al seol, en señal de duelo yo cerré sobre él el abismo, detuve sus ríos, y las aguas abundantes cesaron; por causa de él llené de sombra el Líbano, y todos los árboles del campo se amustiaron por él.
16.Hice temblar a las naciones por el estrépito de su caída, cuando le precipité en el seol, con los que bajan a la fosa. En los infiernos se consolaron todos los árboles de Edén, lo más selecto y más bello del Líbano, regados todos por las aguas.
17.Y al mismo tiempo que él, bajaron al seol, donde las víctimas de la espada, los que eran su brazo y moraban a su sombra en medio de las naciones.
18.¿A quién eras comparable en gloria y en grandeza, entre los árboles de Edén? Sin embargo has sido precipitado, con los árboles de Edén, en los infiernos; en medio de incircuncisos yaces, con las víctimas de la espada: ése es Faraón y toda su multitud, oráculo del Señor Yahveh."
lunes, 8 de mayo de 2017
Ezequiel, 30
SOMOS GRANDES CUANDO RECONOCEMOS QUE NO PODEMOS MÁS, QUE NUESTRAS FUERZAS SON LIMITADAS Y QUE NECESITO DE DIOS DÍA A DÍA.
"Ezequiel, 30
1.La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: 2.Hijo de hombre, profetiza y di: Así dice el Señor Yahveh: Gemid: «¡Ah, el día aquel!»
3.Porque está cercano el día, está cercano el día de Yahveh, día cargado de nubarrones, la hora de las naciones será.
4.Vendrá la espada sobre Egipto, cundirá el pánico en Kus, cuando las víctimas caigan en Egipto, cuando sean saqueadas sus riquezas y sus cimientos derruidos.
5.Kus, Put y Lud, toda Arabia y Kub, y los hijos del país de la alianza, caerán con ellos a espada.
6.Así dice Yahveh: Caerán los apoyos de Egipto, se desplomará el orgullo de su fuerza; desde Migdol a Siene, caerán todos a espada, oráculo del Señor Yahveh.
7.Quedarán desolados entre los países desolados, y sus ciudades estarán entre las ciudades en ruinas.
8.Sabrán que yo soy Yahveh, cuando prenda fuego a Egipto, y se rompan todos sus apoyos.
9.Aquel día saldrán de mi presencia mensajeros en navíos a sembrar el terror en Kus que se cree segura. Cundirá el pánico entre sus habitantes, en el día de Egipto, vedle aquí que llega.
10.Así dice el Señor Yahveh: Yo pondré fin a la multitud de Egipto, por mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia.
11.El, y su pueblo con él, la más bárbara de las naciones, serán enviados a asolar el país. Desenvainarán la espada contra Egipto, y llenarán el país de víctimas.
12.Yo dejaré secos los Nilos, y venderé el país en manos de malvados. Devastaré el país y todo lo que encierra, por mano de extranjeros. Yo, Yahveh, he hablado.
13.Así dice el Señor Yahveh: Haré desaparecer las basuras, y pondré fin a los falsos dioses de Nof. No habrá más príncipes en Egipto, y yo sembraré el terror en el país de Egipto.
14.Devastaré Patrós, prenderé fuego a Soán, haré justicia de No.
15.Derramaré mi furor en Sin, la fortaleza de Egipto, exterminaré la multitud de No.
16.Prenderé fuego a Egipto. Sin se retorcerá de dolor, en No se abrirá brecha y cundirán las aguas. 17.Los jóvenes de On y de Pi Béset caerán a espada, y las ciudades mismas partirán al cautiverio.
18.En Tafnis el día se convertirá en tinieblas cuando yo quiebre allí el yugo de Egipto y se acabe el orgullo de su fuerza. A ella le cubrirá un nubarrón, y sus hijas partirán al cautiverio.
19.Así haré justicia de Egipto, y se sabrá que yo soy Yahveh.
20.El año undécimo, el día siete del primer mes, la palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
21.Hijo de hombre, yo he roto el brazo de Faraón, rey de Egipto, y he aquí que nadie ha curado su herida aplicándole medicamentos y vendas para curarle, de modo que recobre el vigor para empuñar la espada.
22.Por eso, así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy yo contra Faraón, rey de Egipto; quebraré sus brazos, el que está sano y el que está roto, y haré que la espada caiga de su mano.
23.Dispersaré a Egipto entre las naciones, lo esparciré por los países.
24.Robusteceré los brazos del rey de Babilonia, pondré mi espada en su mano y romperé los brazos de Faraón, que lanzará ante él gemidos de víctima.
25.Robusteceré los brazos del rey de Babilonia, y los brazos de Faraón desmayarán. Y se sabrá que yo soy Yahveh, cuando pongo mi espada en la mano del rey de Babilonia y él la esgrima contra el país de Egipto.
26.Dispersaré a Egipto entre las naciones, lo esparciré por los países; y se sabrá que yo soy Yahveh."
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