sábado, 9 de enero de 2021

Marcos 10 1-52

 

Jesús enseña sobre el divorcio

(Mt. 19.1-12; Lc. 16.18)

MARCOS 10

1 Levantándose de allí, vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y volvió el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseñaba como solía. 

2 Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer. 3 El, respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? 4 Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla. 5 Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento; 6 pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. 7 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, 8 y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. 9 Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. 

10 En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo, 11 y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; 12 y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio. 

Jesús bendice a los niños

(Mt. 19.13-15; Lc. 18.15-17)

13 Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. 14 Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. 15 De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. 16 Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía. 

El joven rico

(Mt. 19.16-30; Lc. 18.18-30)

17 Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. 19 Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. 20 El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. 21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. 22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. 

23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! 24 Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas! 25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios. 28 Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido. 29 Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. 31 Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros. 

Nuevamente Jesús anuncia su muerte

(Mt. 20.17-19; Lc. 18.31-34)

32 Iban por el camino subiendo a Jerusalén; y Jesús iba delante, y ellos se asombraron, y le seguían con miedo. Entonces volviendo a tomar a los doce aparte, les comenzó a decir las cosas que le habían de acontecer: 33 He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles; 34 y le escarnecerán, le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará. 

Petición de Santiago y de Juan

(Mt. 20.20-28)

35 Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. 36 El les dijo: ¿Qué queréis que os haga? 37 Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. 38 Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? 39 Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; 40 pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado. 41 Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan. 42 Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. 43 Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, 44 y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. 45 Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. 

El ciego Bartimeo recibe la vista

(Mt. 20.29-34; Lc. 18.35-43)

46 Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. 47 Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! 48 Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! 49 Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. 50 El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús. 51 Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. 52 Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

viernes, 8 de enero de 2021

No es la altura, ni el peso, ni la belleza...

Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad.

Somos ricos cuando tenemos salud, familia, comida y una amistad real...

Lo que cuentan nuestras manos. Reflexión

Hoy en el trabajo le puse esmalte a una nueva inquilina del asilo. Mientras mirábamos los colores, ella dijo que quería uno transparente. Lo único que pude pensar fue: ′′ TRANSPARENTE?! Pero no es divertido ". Le pregunté por qué quería uno transparente y ella respondió: ′′ Mis manos son feas, no quiero atraer al atención sobre ellas ". Y yo le dije: ′′ Sus manos cuentan la historia de su vida. Cuentan una historia de amor, compromiso y aventura. Estas manos tocaron y sostuvieron cosas que la mayoría de la gente solo puede esperar tener un día ". Dicho esto, decidió optar por el esmalte rosa.

A veces los demás encuentran la belleza en lo que nos hace sentir inseguros. 
Web

La sonrisa es el único virus que no le hace daño al alma.

jueves, 7 de enero de 2021

Marcos 9 1-50

MARCOS 9 

1 También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder. 

La transfiguración 

(Mt. 17.1-13; Lc. 9.28-36) 

2 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos. 3 Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos. 4 Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús. 5 Entonces Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. 6 Porque no sabía lo que hablaba, pues estaban espantados. 7 Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd. 8 Y luego, cuando miraron, no vieron más a nadie consigo, sino a Jesús solo. 

9 Y descendiendo ellos del monte, les mandó que a nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del Hombre hubiese resucitado de los muertos. 10 Y guardaron la palabra entre sí, discutiendo qué sería aquello de resucitar de los muertos. 11 Y le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? 12 Respondiendo él, les dijo: Elías a la verdad vendrá primero, y restaurará todas las cosas; ¿y cómo está escrito del Hijo del Hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada? 13 Pero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él. 

Jesús sana a un muchacho endemoniado 

(Mt. 17.14-21; Lc. 9.37-43) 

14 Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos. 15 Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron. 16 El les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos? 17 Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, 18 el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron. 19 Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo. 20 Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. 21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. 22 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. 23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. 24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad. 25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. 26 Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. 27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó. 28 Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? 29 Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno. 

Jesús anuncia otra vez su muerte 

(Mt. 17.22-23; Lc. 9.43-45) 

30 Habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese. 31 Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día. 32 Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle. 

¿Quién es el mayor? 

(Mt. 18.1-5; Lc. 9.46-48) 

33 Y llegó a Capernaum; y cuando estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino? 34 Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor. 35 Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos. 36 Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo: 37 El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió. 

El que no es contra nosotros, por nosotros es 

(Lc. 9.49-50) 

38 Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía. 39 Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí. 40 Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es. 41 Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa. 

Ocasiones de caer 

(Mt. 18.6-9; Lc. 17.1-2) 

42 Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar. 43 Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, 44 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. 45 Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado, 46 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. 47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno, 48 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. 49 Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal. 50 Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.

LAS CUATRO LEYES DE LA VIDA. Reflexión

LAS CUATRO LEYES DE LA VIDA.

La primera dice: 
"La persona que llega a nuestra vida, es la persona correcta"; es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.


La segunda ley dice: 
"Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. 
No existe el: "si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

La tercera dice: 
"En cualquier momento que comience es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuándo comenzará.


Y la cuarta y última:
"Cuando algo termina, termina". Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Somos ricos cuando tenemos salud, familia, comida y una amistad real...

La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos.

Que en este lindo día las manos de Dios se posen sobre tu vida...

miércoles, 6 de enero de 2021

Que el Señor bendiga tu vida...

Hermosa naturaleza... a cuidarla

Se ti misma y la gente correcta se quedará contigo.

La salud no siempre viene de la medicina... consejos

Marcos 8

 

Alimentación de los cuatro mil
(Mt. 15.32-39)

MARCOS 8

1 En aquellos días, como había una gran multitud, y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo: 2 Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; 3 y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. 4 Sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto? 5 El les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: Siete. 6 Entonces mandó a la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y los pusieron delante de la multitud. 7 Tenían también unos pocos pececillos; y los bendijo, y mandó que también los pusiesen delante. 8 Y comieron, y se saciaron; y recogieron de los pedazos que habían sobrado, siete canastas. 9 Eran los que comieron, como cuatro mil; y los despidió. 10 Y luego entrando en la barca con sus discípulos, vino a la región de Dalmanuta. 

La demanda de una señal
(Mt. 16.1-4; Lc. 12.54-56)

11 Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole señal del cielo, para tentarle. 12 Y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal a esta generación. 13 Y dejándolos, volvió a entrar en la barca, y se fue a la otra ribera. 

La levadura de los fariseos
(Mt. 16.5-12)

14 Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca. 15 Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes. 16 Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimos pan. 17 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón? 18 ¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿Y no recordáis? 19 Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Doce. 20 Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Siete. 21 Y les dijo: ¿Cómo aún no entendéis? 

Un ciego sanado en Betsaida

22 Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase. 23 Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo. 24 El, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. 25 Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos. 26 Y lo envió a su casa, diciendo: No entres en la aldea, ni lo digas a nadie en la aldea. 

La confesión de Pedro

(Mt. 16.13-20; Lc. 9.18-21)

27 Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo? 28 Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas. 29 Entonces él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo. 30 Pero él les mandó que no dijesen esto de él a ninguno. 

Jesús anuncia su muerte

(Mt. 16.21-28; Lc. 9.22-27)

31 Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días. 32 Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomó aparte y comenzó a reconvenirle. 33 Pero él, volviéndose y mirando a los discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: ¡Quítate de delante de mí, Satanás! porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. 

34 Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 35 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. 36 Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? 37 ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 

38 Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

El chiste de hoy... jaaaja


 

VIVIR EN EL PRESENTE, APRECIANDO LO QUE TENEMOS. Reflexión

Suele pasar o no? 

Eres soltero y te falta compañía.
Estás en pareja y te falta libertad.
Trabajas y te falta tiempo.
Tienes demasiado tiempo libre y te gustaría trabajar.
Eres joven y quieres crecer para hacer las cosas de los adultos.
Eres adulto y te gustaría hacer las cosas de los jóvenes.
Estás en tu ciudad pero te gustaría vivir en otro lugar.
Estás en otro lugar pero te gustaría volver a tu ciudad...

Tal vez es hora de dejar de mirar siempre a lo que nos falta y empezar a vivir en el presente, realmente apreciando lo que tenemos.
Disfruta el aroma de tu hogar antes de abrir la puerta y salir a buscar los perfumes del mundo.
Porque nada se da por sentado, y todo es un regalo.
Dale valor...

Oscar Travino 

CARTA DE LOS REYES MAGOS.




COMUNICADO DE LOS REYES MAGOS.

Queridos todos grandes y peques.

Les informamos que hemos tenido problemas cuando nos envían por globo las cartas, se confunden, llegan tarde, etc.

Muchas de ellas caen en el mar y los delfines las respiran tapando gravemente su nariz, otras tantas quedan enredadas en los árboles y los animales pueden tener problemas con su casa, etc.

Es por ello nos modernizamos y basta con que nos mandes un WhatsApp o publiques en el facebook, pero francamente lo que más nos gusta es sacar la carta de tu zapato es muy divertido hacer magia y sacarla de tu casa.

Tengan la certeza de que estamos en sus vidas y los amamos mucho, estamos presentes todo el tiempo, cuando van a la escuela, en su cumple, con los proyectos, en vacaciones y son nuestra razón de existir, creemos en lo mágico que es vivir.

Atentamente,

Melchor, Gaspar y Baltazar

El reloj no es el que me despierta cada mañana, sino la misericordia de Dios


 

martes, 5 de enero de 2021

El chiste de hoy... jaajaa

Sonrían para la vida, no sólo para la foto

ZAPATOS DORADOS. Reflexión

Zapatos dorados

Solo faltaban cinco días para la Navidad. Aún no me había atrapado el espíritu de estas fiestas. Los estacionamientos llenos, y dentro de las tiendas el caos era mayor. No se podía ni caminar por los pasillos. ¿Porqué vine hoy? Me pregunté.

Me dolían los pies lo mismo que mi cabeza. En mi lista estaban los nombres de personas que decían no querer nada, pero yo sabia que si no les compraba algo sé resentirían. Llené rápidamente mi carrito con compras de último minuto y me dirigí a las colas de las cajas registradoras. Escogí la más corta, calculé que serian por lo menos 20 minutos de espera.

Frente a mí había dos niños, un niño de 10 años y su hermana de 5 años. Él estaba mal vestido con un abrigo raído, zapatos deportivos muy grandes, a lo mejor 3 tallas más grande. Los jeans le quedaban cortos. Llevaba en sus sucias manos unos cuantos billetes arrugados.

Su hermana lucía como él, sólo que su pelo estaba enredado. Ella llevaba un par de zapatos de mujer dorados y resplandecientes. Los villancicos navideños resonaban por toda la tienda y yo podía escuchar a la niñita tararearlos. Al llegar a la caja registradora, la niña le dio los zapatos cuidadosamente a la cajera, como si se tratara de un tesoro.

La cajera les entregó el recibo y dijo: son $6.09. El niño puso sus arrugados billetes en el contador y empezó a rebuscarse los bolsillos.

Finalmente contó $3.12. Bueno pienso que tendremos que devolverlos, volveremos otro día y los compráremos, añadió. Ante esto la niña dibujó un puchero en su rostro y dijo: "Pero a Jesús le hubieran encantado estos zapatos".

Volveremos a casa trabajaremos un poco más y regresaremos por ellos. No llores, vamos a volver. Sin tardar yo le completé los tres dólares que faltaban a la cajera. Ellos habían estado esperando en la cola por largo tiempo y después de todo era Navidad.

Y en eso un par de brazitos me rodearon con un tierno abrazo y una voz me dijo: "Muchas gracias señor".

Aproveché la oportunidad para preguntarle que había querido decir cuando dijo que a Jesús le encantarían esos zapatos. Y la niña con sus grandes ojos redondos me respondió:

- "Mi mamá está enferma y yéndose al cielo. Mi papá nos dijo que se iría antes de Navidad para estar con Jesús. Mi maestra de catecismo dice que las calles del cielo son de oro reluciente tal como estos zapatos. ¿No se le verá a mi mamá hermosa caminando por esas calles con estos zapatos?"

Mis ojos se inundaron al ver una lágrima bajar por su rostro radiante. Por supuesto que sí, le respondí. Y en silencio le di gracias a Dios por usar a estos niños para recordarme el verdadero valor de las cosas.

.UNA PALABRA CAMBIO MI VIDA (Completo) Facundo Cabral. Transcripción Juana Macedo

UNA PALABRA CAMBIO MI VIDA (Completo) 
Facundo Cabral. Transcripción Juana Macedo

Lo conocí a Facundo en Argentina con una ventana al éxito con don Antonio Barros, mi nombre en aquel entonces artístico era Bingo Reina…

Si como no.

y tu eras el Indio Gasparino.

-Si cómo no, era indio o me decían indio porque era un salvaje.

Hablando del Indio Gasparino, todos saben de Facundo Cabral pero pocos saben del Indio 

-Yo era un salvaje total por eso me decían indio, no me quería ver nadie, era muy peleador e iba con la honda a los clubes, no sé cómo se llama acá… ¿resortera? Iba con la resortera y cuando estaba cantando si por allá había ruido tiraba un par de piedras a los que estaban hablando, en los clubes que eran miles de personas, siempre hablaba alguien. Y a la gente le encantaba porque yo iba a buscar lío, conmigo siempre había lío. Entonces iba a un club y después no me querían llevar más, pero me llamaban como al año porque llevaba mucha gente, con el indio yo en seis meses hice la casa de mi madre. ¿Qué te parece? Un sábado al medio día yo llegué con todo el dinero para comprar la casa al cash, vos lo sabes.

Si yo lo sé.

-Te decís cuando llegas a ese punto, chao ya está mi vida solucionada, yo quería una casa para la reina era mi madre y pongo la plata sobre la mesa y le digo: ¿dónde queres vivir? Y mi madre me dice: ¿Qué hiciste? No pensó que la había ganado cantando. ¿Qué hiciste? Y el mueblero vino muy ilusionado, que era amigo de mi madre y me dice: No, ni sueñes que te venda los muebles yo te los regalo. La gente del pueblo me regalaba las cosas, estaban todos muy contentos, habíamos llegado con tanto hambre ahí y de pronto yo venía, el milagro era que cantando compraba la casa.

“Entre pobres yo nací y entre pobres me crié

Entre pobres voy viviendo y entre pobres moriré,

Yo siempre quise vivir y porque quise yo vivo, 

Solo diciendo que se sí, se cumple nuestro destino”

Yo tuve raquitismo de niño, del hambre viste, de la alimentación pésima y nunca tuve fuerzas, yo tenía ganas de cantar, pero no tenía fuerza física, siempre era guapo porque yo iba a la pelea, pero no era que fuera fuerte yo, era atrevido, y canté también de milagro. Yo entré a un hotel en mar de plata al Ermitaya, a pedir trabajo de lo que sea, todavía ni pensé que iba a ser artista, yo llevaba la guitarra y un bolso de lona, entonces me dijeron: ¡Huy te mandó Dios pibe!, yo no sabía por qué? Me dieron un cuarto y yo no lo podía creer, no dije ni buen día y ya me dan un cuarto y me dicen: Si quiere comer marque tal número. Ni bien me quedé solo pedí comida y me duché, pero no sabía qué hacía en ese hotel en mi cuarto, me dieron un cuarto ni bien llegué, yo no sabía por qué yo no había ni hablado y a las dos horas volví a comer y a ducharme, comí como tres veces esa tarde, cuando me echen me voy comido y limpio...

Y a la noche me vinieron a buscar, era 31 de diciembre la fiesta de fin de año, como a las 12 menos diez, yo tome el bolso y la guitarra y dije bueno ya me echaron, me llevaron atrás del escenario y me dijeron no hagas más de 15 minutos, ahí me di cuenta que ellos habían pensado que yo era músico porque era Ary Barroso el show central y delante iba un trío y uno del trío, el que cantaba o que se yo se había enfermado y ellos pensaron que yo venía a suplantarlo que me mandaba el sindicato o alguien, por eso me recibieron tan bien, huy nos salvaste pibe… era el telonero y salí al escenario y les dije: Yo no sé qué hago acá, pero talvez ustedes tampoco sepan que hacen en este mundo y la gente me lo festejó y empecé a contar cosas. No saber por qué estoy ahí y estuve una hora cinco, porque cada vez que me iba a ir la gente exigía que me quedará y lo miro al dueño del hotel que estaba al costado y me hacía (Visto bueno y señas con la mano) seguí y esa noche cuando termino sube un chico al escenario y me abraza y se vino abajo el lugar porque era Santrini que estaba ahí, Santrini como si estuviera Cantinflas y la gente pensó que yo ya era artista, es increíble, la llamé a mi madre y me dice: 

¿Dónde estás? 

Y le digo: Feliz Año Nuevo, estoy en Mar de Plata. 

¿Y ya conseguiste trabajo?, 

le digo: Si 

¿De qué estás trabajando? 

Le digo soy artista 

-Ya te dije que cuando estés borracho no me llames y cortó. 

Jaajaa No me creyó. 

Después con mi madre fuimos a Europa, que se yo, mi madre me acompañó por lo menos en 15, 16 países. 

¿Qué decía cuando veía que su hijo tenía el éxito que tienes? 

Tranquilo, no te lo creas porque lo mismo que sube, baja, me hacía acordar a Trismegisto. 

De ahí viene lo de Hermes, tú lo sabes. 

Ahí me hacía acordar a Hermes ves, tranquilo, todo lo que sube baja es una ley, yo siempre no sé por qué lo entendí, incluso antes de oírle a Trismegisto yo entendí eso por mi madre, no hay nada que festejar, cuando no festejamos nada, tampoco sufrimos nada, me dijo el que no festeja la victoria, no llora la derrota, vos tu felicidad tiene que ser cantar, la gente viene y se va y tenía razón...

Cuando los enamorados entran al bosque, las mariposas no se alteran porque saben que los enamorados no cazan mariposas. 

Te daré una vida sencilla, con las cosas que el hombre olvido, sin alfombras pero con sonrisas y los ojos abiertos al sol, lo mejor de la vida es gratis, no hay pobreza teniéndolo a Dios, la esperanza será nuestro huésped, teniendo confianza, habrá comprensión, yo te ofrezco la brisa de mayo, las flores de octubre y todo mi amor. 

Volaremos igual que las aves, en el cielo fronteras no hay, a tu piel cubriré con la mía y el invierno verano será. 

Nuestros besos serán nuestra casa, nuestros sueños serán nuestra ley, por la playa corriendo descalzos, con la vida juntos vamos a jugar. 

Dios ha puesto la dicha en lo simple y ese es el camino a la felicidad. 

En mi pueblo a este lugar solo hubo que dar un paso, lo demás lo sabe Dios pero eso no viene al caso. 

Ahora que lo recuerdo esto me conmueve mucho, Él siempre estuvo acá al lado, cuando me preguntan los muchachos cómo se empieza una carrera?, que se yo hermano no tengo ni idea, yo lo tenía acá y me llevaba, nunca una agenda, un plan, estaba acá. Llego a Buenos Aires por primera vez, estaba deslumbrado por la ciudad y veo un cartel que dicía discos Oreón Cápitol y fui a curiosear y me puse a hablar con la señora que estaba a la entrada. 

-Y me dice: ¿En qué lo puedo servir? 

Vengo a grabar un long play (por supuesto en broma) 

-A sí, que bueno, pero perdone yo no lo conozco, usted no es artista de la compañía no?. 

No pero vengo a grabar hoy, puedo pasar a grabar un long play 

-No, primero tienen que darle una cita, lo van a escuchar si les gusta y si no chau. 

No pero es que yo vine aquí a grabar un long play, yo me puse muy necio. 

-Señor yo estoy trabajando, no estoy de broma. 

Entonces un señor que estaba limpiando me dice: No moleste a la señora, no ve que está trabajando, le digo: Ah este es tu guarda espalda, Yamal, Yamal y entran tres señores y uno era el director artístico del sello, un querido amigo que hoy que hicimos un programa delicioso, bueno toda la gente que está en esto hace muchos años los conozco Peco Rota, escuchó y entra y dice: Por favor señorita déjelo pasar si el maestro viene a grabar su long play por supuesto no me conocía pero él me siguió la broma y entramos,  ellos pensaron que se iban a divertir mucho conmigo, con este loquito. 

Me dice: Cómo es su nombre. Facundo Cabral 

Ah maestro mucho, gusto, el maestro Facundo Cabral, unos amigos. Cuanto le agradezco que haya elegido nuestro sello para grabar su primer long play Maestro. Estamos tan felices. Con cara de mandarme… 

-Y le digo: Odeol es un sello americano o inglés. 

Inglés me dice, por qué? 

-Porque la reina madre te va mandar un ramo de orquídeas negras de Colombia. 

¿Por qué? 

-Por contratar al maestro Facundo Cabral. 

Vamos al Estudio ya me dice, firmemos el contrato y me dio un papel en blanco todo en broma y yo firmé también, papel en blanco. Por favor ya mismo quiero tener ese long play. 

Me llevan al Estudio, otra vez la silla, dos micrófonos y canto una canción, y bajo en chi… y baja 

y me dice: ¿De quién es esa canción? 

-Es mía. 

¿Cuántas tenés? 

-¿Cuántas querés? 

Bien Argentino… (Aplausos de pie)...

HUBO ÉPOCAS también en la dictadura increíbles, una vez canté en un teatro un sábado en Buenos Aires para una sola persona, al rato llenaba ocho, nueve, diez días en una parra, doce mil por día, esto es así, pero la felicidad es la que nos llama, nosotros tenemos un trabajo sublime, darle un momento si es posible de belleza, sino de entretenimiento, yo esta noche voy al teatro y voy a ir muy feliz, porque sé que la gente se va a ir mejor de lo que entró. Y fíjate fue desde el 60 que empecé a cantar, hasta ahora 48 años, nunca paré, nunca me quedé en un país, nunca dependí de una disquera, nunca tuve una tarjeta de crédito. Por esa libertad y esa liviandad hice 165 paises en 48 años, que te parece?. 

Cómo no tengo una mujer vivo con todas, como no tengo una casa vivo en el mundo, no necesito automóvil ni yate porque los tienen mis amigos, es decir, como les decía al principio soy un vagabundo first class, no tengo que ocuparme de los pobres porque para eso está la iglesia, ni preocuparme por los ricos porque para eso está el Gobierno. Nadie me obliga a ir de compras o de vacaciones, no tengo que estar atento a la bolsa de Hon Kong ni a la moda de Paris, que quiere decir que encontré el secreto, tener menos para tenerme más, ¡Si Señor! 

Me gusta decir, tengo derecho a decir, yo debo decir… 

Yo vengo de todo el mundo, vengo de toda la gente, vengo de toda la gente, 

De la magia del pasado y la furia del presente, yo vengo de la alegría, vengo de la libertad, del hijo del carpintero y del padre de la mar. 

En mi corazón cristiano suenan voces musulmanas, suenan voces musulmanas, 

Hay budistas y judíos en mi sangre y en mi alma, mi sombrero es cordovés y mis botas son tejanas, mi guitarra es japonesa y mi canción es pampeana. 

Bueno aca hay, ya se habrán dado cuenta que mis botas no son tejanas pero era lo único que me rimaba con pampeana...

No soy de aquí ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad. 
Una frase te puede cambiar la vida, a mí me dijo un vagabundo una vez en Barco: 

-¡Hola Príncipe! 

Yo era un vagabundo en esa época, 17 años y él me dijo príncipe, 

¿Príncipe yo?, 

-Si cómo le llamas al hijo del rey? Me cambio la vida. 

¿Cómo? 

Príncipe, 

-¿y a la hija del rey?, 

princesa. 

-Somos hijos del Rey del universo me dijo. 

Le digo: No mi padre es Cabral. 

-No Cabral es el esposo de tu madre. Tu padre es Dios, el rey. 

Yo tenía 17, me hizo sentir que estaba vivo y ese día sintiendo que nacía yo, escribí mi primera canción, cinco años antes de que empezara a ser profesional. 

No crezca mi niño, no crezca jamás, los grandes al mundo le hacen mucho mal.

El hombre ambiciona cada día más, y pierde el camino por querer volar, vuele bajo porque abajo, está la verdad, esto es algo que los hombres, no aprenden jamás. 

Por correr el hombre no puede pensar, que ni el mismo sabe para dónde va. 

Siga siendo niño y en paz dormirá, sin guerras, ni máquinas de calcular, vuele bajo porque abajo, está la verdad, esto es algo que los hombres, no aprenden jamás. 

Diógenes, cada vez que pasaba por el mercado ser reía porque decía que le causaba mucha gracia y a la vez le hacía muy feliz ver cuantas cosas había en el mercado que él no necesitaba. 

Es decir, que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita. 

Es decir, mano ocupada, mano perdida, 

Es decir que el conquistador por cuidar su conquista, se transforma en esclavo de lo que conquistó. 

Francisco el de Asís, el que le pedía al Padre, Señor haz de mi un instrumento de tu paz que donde haya tristeza yo lleve alegría, que donde haya oscuridad yo lleve luz, que donde haya odio yo lleve amor, Francisco el de Asís también tenía una forma para la felicidad, decía: Deseo poco y lo poco que deseo, lo deseo poco y tenía razón porque el deseo es el principio del conflicto, cuanto más deseo más desdicha, por desear lo que no tenes, no gozas lo que tenes...

Me gusta estar tirado siempre en la arena…,

Porque no engraso los ejes me llaman abandonao, si a mí gusta que suenen pa que los quiero engrasar…

¿Cuál fue tu primera canción?

… Buenos Aires Juana Luisa Valdez del Poblao se me ha ido hacer meme tu mes ya la misma no es, …ahora habla en inglés, Juana Juana que volviera para el pueblo me ha mandado una carta… yo hacía algo muy parecido como hacen los grupos de México, esas canciones muy llegadoras, muy ya para la tribuna, para ya mismo. Cuando en el 65 yo empecé a trabajar con mi nombre, se me fue todo el público, pero se fue todo a la vez, encima llega la primer dictadura militar y que se yo, y después despacito había que recuperar ese camino, me costó muchísimo.

Me gusta estar tirado siempre en la arena o en bicicleta perseguir a Manuela o todo el tiempo para ver las estrellas con la María en el trigal, lara lara ra lara lala

Incluso “No soy de aquí” no fue un éxito y la canción no tuvo ninguna difusión en el 68 yo no tenía difusión y un día llegó Cortez en el 70 y me dijo: La puedo grabar? Y la grabo con Waldo de los Ríos de España y empezó, y ya la grabó Julio Iglesias, Lola Flores, acá Chente Fernández, Marco Antonio Muñiz, Daniel el Rio Lobo, y yo me encontré con una cosa increíble por accidente.

-Nada pasa por accidente

No es así, esa palabra habría que desterrarla, Dios tiene el libro escrito completo y no se sabe cuándo va a terminar, si va a terminar.

Pero fue… Llego a Venezuela y paso por una casa de discos, muerto de hambre, pero muerto de hambre, venía muy castigado desde Buenos Aires había llegado hasta Caracas de milagro, venía pueblo por pueblo y paso por una casa de discos y escucho No soy de aquí… me para y digo: Mi Dios, mi canción y entro y pregunto y esa canción… No eso es un éxito, le digo: El que está cantando es Pedro Vargas? Es Pedro Vargas, nooo es como si me la hubiera grabado Gardel, eso era don Pedro, después fuimos amigos muchos años, noo pero aquí hay muchas grabaciones Marco Antonio Muñiz y me empieza a nombrar y yo ahí me enteré que tenía un éxito. Yo la improvise en Punta del Este, en un lugar que cantaba que iban 20 ó 25 personas, pero las mismas, iban todos los días las mismas 25 o 30 personas, todos los días del verano y este a cambio de la comida y un lugar para dormir ahí en Punta del Este, yo no cobraba, si no era un negocio y vivía fenómeno, mujeres lindísimas, mis amigos tenían yate, yo vivía como el príncipe Rainiero, sin ningún peso, pero… y un día la improviso y a la gente le gustó muchísimo y al otro día la empiezan a pedir, la canción que cantó anoche, no, no recuerdo nada y un periodista argentino que era muy amigo Jacobo Timerman, a la noche me invitó a cenar a la casa y al final de la cena me regala un casette. ¿y esto Jacobo? Había grabado la noche anterior, y yo encuentro dos canciones, las dos canciones más fuertes de mi vida, nacieron ahí por accidente, esa y “Pobrecito mi patrón” que fue un éxito, y me encontré con eso y me llevó por el mundo. Mira hasta hace 4 o 5 años tenía más de700 versiones grabadas en más de 27 lenguas, es un clásico en el mundo, un regalo...

No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad. No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad… 

Esta canción la he cantado por ejemplo en la noche más gloriosa de mi vida, canté en una noche buena de Belén, imagínate. 

Qué se siente? 

Ahhh no sé qué es eso, unos dicen emoción, creo que es más conmoción, no, ocho mil persones en la plaza porque la plaza de Belén es pequeña, justo frente al lugar donde él nació. Lo cobijan las tres grandes religiones el lugar, de frente ahí a 50 meros, o 100 metros, ahí caben ocho mil, pero en Jerusalen, a diez kilómetros de Belén, a diez u once kilómetros, habían parlantes en la ciudad y la gente se sentaba en la vereda a escuchar, y entre Belén y Jerusalén calculaban 600 mil personas con parlantes, era su cumpleaños de él. Un día dijo Alberto le preguntaron en España, que canción de las que no son suyas, le gustaría que lo fuera? 

Y él dijo: No soy de aquí, ni soy de allá. 

¿Por que? Porque se deja cantar. 



Me gusta estar tirado siempre en la arena, o en bicicleta perseguir a Manuela o todo el tiempo para ver las estrellas, con la María en el trigal… 

No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad. No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad… Por tu bello mundo gracias Señor laralarala Gracias. 

Hoy tenemos alguien muy especial, nuestro invitado de honor es un mensajero de paz, un mensajero de luz, un mensajero de amor, por medio de sus canciones hizo gozar, reir, hizo que todos seamos un poquitito mejores seres humanos, por eso porque amamos la música, la despedida de hoy, no es mía es de él, del maestro don Facundo Cabral. 

Gracias y estamos aquí porque amamos la música, la música son las alas de nuestro espíritu, nos ha llevado a volar por todo el continente y nos seguirá llevando, que Dios los siga bendiciendo y no se alejen de la música porque ahí estamos más cerca que nunca de Dios, que es música eso es el universo, la gran partitura. 

Muchas gracias.

Facundo Cabral
Transcripción Juana Macedo

Marcos 7 1-37

 


Lo que contamina al hombre

(Mt. 15.1-20)

MARCOS 7

1 Se juntaron a Jesús los fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalén; 2 los cuales, viendo a algunos de los discípulos de Jesús comer pan con manos inmundas, esto es, no lavadas, los condenaban. 3 Porque los fariseos y todos los judíos, aferrándose a la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen. 4 Y volviendo de la plaza, si no se lavan, no comen. Y otras muchas cosas hay que tomaron para guardar, como los lavamientos de los vasos de beber, y de los jarros, y de los utensilios de metal, y de los lechos. 5 Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos inmundas? 6 Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: 

Este pueblo de labios me honra, 

Mas su corazón está lejos de mí. 

7 Pues en vano me honran, 

Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. 

8 Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes. 

9 Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. 10 Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. 11 Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte, 12 y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre, 13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas. 

14 Y llamando a sí a toda la multitud, les dijo: Oídme todos, y entended: 15 Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre. 16 Si alguno tiene oídos para oír, oiga. 17 Cuando se alejó de la multitud y entró en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola. 18 El les dijo: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, 19 porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos. 20 Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. 21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre. 

La fe de la mujer sirofenicia

(Mt. 15.21-28)

24 Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón; y entrando en una casa, no quiso que nadie lo supiese; pero no pudo esconderse. 25 Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies. 26 La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. 27 Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. 28 Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. 29 Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija. 30 Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en la cama. 

Jesús sana a un sordomudo

31 Volviendo a salir de la región de Tiro, vino por Sidón al mar de Galilea, pasando por la región de Decápolis. 32 Y le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le pusiera la mano encima. 33 Y tomándole aparte de la gente, metió los dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua; 34 y levantando los ojos al cielo, gimió, y le dijo: Efata, es decir: Sé abierto. 35 Al momento fueron abiertos sus oídos, y se desató la ligadura de su lengua, y hablaba bien. 36 Y les mandó que no lo dijesen a nadie; pero cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban. 37 Y en gran manera se maravillaban, diciendo: bien lo ha hecho todo; hace a los sordos oír, y a los mudos hablar.

!Buenos días queridos amigos!


 

domingo, 3 de enero de 2021

UNA PALABRA CAMBIO MI VIDA (Parte final). Facundo Cabral. Transcripción Juana Macedo

 

No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad. No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad… 

Esta canción la he cantado por ejemplo en la noche más gloriosa de mi vida, canté en una noche buena de Belén, imagínate. 

Qué se siente? 

Ahhh no sé qué es eso, unos dicen emoción, creo que es más conmoción, no, ocho mil persones en la plaza porque la plaza de Belén es pequeña, justo frente al lugar donde él nació. Lo cobijan las tres grandes religiones el lugar, de frente ahí a 50 meros, o 100 metros, ahí caben ocho mil, pero en Jerusalen, a diez kilómetros de Belén, a diez u once kilómetros, habían parlantes en la ciudad y la gente se sentaba en la vereda a escuchar, y entre Belén y Jerusalén calculaban 600 mil personas con parlantes, era su cumpleaños de él. Un día dijo Alberto le preguntaron en España, que canción de las que no son suyas, le gustaría que lo fuera? 

Y él dijo: No soy de aquí, ni soy de allá. 

¿Por que? Porque se deja cantar. 



Me gusta estar tirado siempre en la arena, o en bicicleta perseguir a Manuela o todo el tiempo para ver las estrellas, con la María en el trigal… 

No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad. No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad… Por tu bello mundo gracias Señor laralarala Gracias. 



Hoy tenemos alguien muy especial, nuestro invitado de honor es un mensajero de paz, un mensajero de luz, un mensajero de amor, por medio de sus canciones hizo gozar, reir, hizo que todos seamos un poquitito mejores seres humanos, por eso porque amamos la música, la despedida de hoy, no es mía es de él, del maestro don Facundo Cabral. 

Gracias y estamos aquí porque amamos la música, la música son las alas de nuestro espíritu, nos ha llevado a volar por todo el continente y nos seguirá llevando, que Dios los siga bendiciendo y no se alejen de la música porque ahí estamos más cerca que nunca de Dios, que es música eso es el universo, la gran partitura. Muchas gracias.

El tiempo no corre, vuela... frases

A cambio de ti entregaré hombres, a cambio de tu vida entregaré pueblos


 

Marcos 6 1-56

 


Jesús en Nazaret

(Mt. 13.53-58; Lc. 4.16-30)

MARCOS 6

1 Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. 2 Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos? 3 ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. 4 Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa. 5 Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. 6 Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando. 

Misión de los doce discípulos

(Mt. 10.5-15; Lc. 9.1-6)

7 Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. 8 Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, 9 sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas. 10 Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar. 11 Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad. 12 Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. 13 Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban. 

Muerte de Juan el Bautista

(Mt. 14.1-12; Lc. 9.7-9)

14 Oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio; y dijo: Juan el Bautista ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes. 15 Otros decían: Es Elías. Y otros decían: Es un profeta, o alguno de los profetas. 16 Al oír esto Herodes, dijo: Este es Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos. 17 Porque el mismo Herodes había enviado y prendido a Juan, y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer. 18 Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano. 19 Pero Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podía; 20 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le guardaba a salvo; y oyéndole, se quedaba muy perplejo, pero le escuchaba de buena gana. 21 Pero venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su cumpleaños, daba una cena a sus príncipes y tribunos y a los principales de Galilea, 22 entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré. 23 Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino. 24 Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista. 25 Entonces ella entró prontamente al rey, y pidió diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista. 26 Y el rey se entristeció mucho; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla. 27 Y en seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fuese traída la cabeza de Juan. 28 El guarda fue, le decapitó en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato y la dio a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre. 29 Cuando oyeron esto sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y lo pusieron en un sepulcro. 

Alimentación de los cinco mil

(Mt. 14.13-21; Lc. 9.10-17; Jn. 6.1-14)

30 Entonces los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado. 31 El les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer. 32 Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto. 33 Pero muchos los vieron ir, y le reconocieron; y muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron a él. 34 Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. 35 Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercaron a él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada. 36 Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y compren pan, pues no tienen qué comer. 37 Respondiendo él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer? 38 El les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces. 39 Y les mandó que hiciesen recostar a todos por grupos sobre la hierba verde. 40 Y se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta. 41 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos. 42 Y comieron todos, y se saciaron. 43 Y recogieron de los pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobró de los peces. 44 Y los que comieron eran cinco mil hombres. 

Jesús anda sobre el mar

(Mt. 14.22-27; Jn. 6.15-21)

45 En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. 46 Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar; 47 y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra. 48 Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles. 49 Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron; 50 porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! 51 Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento; y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban. 52 Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones. 

Jesús sana a los enfermos en Genesaret

(Mt. 14.34-36)

53 Terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret, y arribaron a la orilla. 54 Y saliendo ellos de la barca, en seguida la gente le conoció. 55 Y recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron a traer de todas partes enfermos en lechos, a donde oían que estaba. 56 Y dondequiera que entraba, en aldeas, ciudades o campos, ponían en las calles a los que estaban enfermos, y le rogaban que les dejase tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos.