martes, 15 de noviembre de 2022

A qué edad he llegado?...


A QUÉ EDAD HE LLEGADO... ?

La edad en que se olvidan los rencores.

La edad en que se perdonan los errores.

La edad en que lo más mínimo tiene importancia y en que lo que más importa pasa y puede esperar un poco.

La edad propia para amar con las ansias guardadas.
La edad de perdonar y pedir que me perdonen.

La edad en que veo a mis hijos crecer y hacer su vida.

La edad en que las lágrimas afloran dulcemente y rápidamente por mis mejillas.

La edad en que la sonrisa brota de mis labios a la menor indicación de la dulzura.

La edad, "amigos" en que esta palabra resuena con alegría en mis oídos.

La edad en que amo, y permito que me amen.
La edad en que todo pasa y deja huella.
La edad de los recuerdos y los olvidos.
La edad que nunca voy a olvidar..."

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Leerentremujeres

lunes, 14 de noviembre de 2022

Números 9 1-23

 

Celebración de la pascua

NÚMEROS 9

1 Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, en el mes primero, diciendo: 2 Los hijos de Israel celebrarán la pascua a su tiempo. 3 El decimocuarto día de este mes, entre las dos tardes, la celebraréis a su tiempo; conforme a todos sus ritos y conforme a todas sus leyes la celebraréis. 4 Y habló Moisés a los hijos de Israel para que celebrasen la pascua. 5 Celebraron la pascua en el mes primero, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, en el desierto de Sinaí; conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés, así hicieron los hijos de Israel. 6 Pero hubo algunos que estaban inmundos a causa de muerto, y no pudieron celebrar la pascua aquel día; y vinieron delante de Moisés y delante de Aarón aquel día, 7 y le dijeron aquellos hombres: Nosotros estamos inmundos por causa de muerto; ¿por qué seremos impedidos de ofrecer ofrenda a Jehová a su tiempo entre los hijos de Israel? 8 Y Moisés les respondió: Esperad, y oiré lo que ordena Jehová acerca de vosotros.

9 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 10 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Cualquiera de vosotros o de vuestros descendientes, que estuviere inmundo por causa de muerto o estuviere de viaje lejos, celebrará la pascua a Jehová. 11 En el mes segundo, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, la celebrarán; con panes sin levadura y hierbas amargas la comerán. 12 No dejarán del animal sacrificado para la mañana, ni quebrarán hueso de él; conforme a todos los ritos de la pascua la celebrarán. 13 Mas el que estuviere limpio, y no estuviere de viaje, si dejare de celebrar la pascua, la tal persona será cortada de entre su pueblo; por cuanto no ofreció a su tiempo la ofrenda de Jehová, el tal hombre llevará su pecado. 14 Y si morare con vosotros extranjero, y celebrare la pascua a Jehová, conforme al rito de la pascua y conforme a sus leyes la celebrará; un mismo rito tendréis, tanto el extranjero como el natural de la tierra.

La nube sobre el tabernáculo

(Ex. 40.34-38)

15 El día que el tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el tabernáculo sobre la tienda del testimonio; y a la tarde había sobre el tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la mañana. 16 Así era continuamente: la nube lo cubría de día, y de noche la apariencia de fuego. 17 Cuando se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos de Israel partían; y en el lugar donde la nube paraba, allí acampaban los hijos de Israel. 18 Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados. 19 Cuando la nube se detenía sobre el tabernáculo muchos días, entonces los hijos de Israel guardaban la ordenanza de Jehová, y no partían. 20 Y cuando la nube estaba sobre el tabernáculo pocos días, al mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová partían. 21 Y cuando la nube se detenía desde la tarde hasta la mañana, o cuando a la mañana la nube se levantaba, ellos partían; o si había estado un día, y a la noche la nube se levantaba, entonces partían. 22 O si dos días, o un mes, o un año, mientras la nube se detenía sobre el tabernáculo permaneciendo sobre él, los hijos de Israel seguían acampados, y no se movían; mas cuando ella se alzaba, ellos partían. 23 Al mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová partían, guardando la ordenanza de Jehová como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.

Agradece lo que no se dio, mejores cosas están por llegar.


 

sábado, 12 de noviembre de 2022

Yo no hablo de venganzas ni perdones...

 


Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita...

 


Las proposiciones matemáticas, en cuanto tienen...


 

Números 8 1-26

Aarón enciende las lámparas

NÚMEROS 8

1 Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2 Habla a Aarón y dile: Cuando enciendas las lámparas, las siete lámparas alumbrarán hacia adelante del candelero. 3 Y Aarón lo hizo así; encendió hacia la parte anterior del candelero sus lámparas, como Jehová lo mandó a Moisés. 4 Y esta era la hechura del candelero, de oro labrado a martillo; desde su pie hasta sus flores era labrado a martillo; conforme al modelo que Jehová mostró a Moisés, así hizo el candelero.

Consagración de los levitas

5 También Jehová habló a Moisés, diciendo: 6 Toma a los levitas de entre los hijos de Israel, y haz expiación por ellos. 7 Así harás para expiación por ellos: Rocía sobre ellos el agua de la expiación, y haz pasar la navaja sobre todo su cuerpo, y lavarán sus vestidos, y serán purificados. 8 Luego tomarán un novillo, con su ofrenda de flor de harina amasada con aceite; y tomarás otro novillo para expiación. 9 Y harás que los levitas se acerquen delante del tabernáculo de reunión, y reunirás a toda la congregación de los hijos de Israel. 10 Y cuando hayas acercado a los levitas delante de Jehová, pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los levitas; 11 y ofrecerá Aarón los levitas delante de Jehová en ofrenda de los hijos de Israel, y servirán en el ministerio de Jehová. 12 Y los levitas pondrán sus manos sobre las cabezas de los novillos; y ofrecerás el uno por expiación, y el otro en holocausto a Jehová, para hacer expiación por los levitas. 13 Y presentarás a los levitas delante de Aarón, y delante de sus hijos, y los ofrecerás en ofrenda a Jehová.

14 Así apartarás a los levitas de entre los hijos de Israel, y serán míos los levitas. 15 Después de eso vendrán los levitas a ministrar en el tabernáculo de reunión; serán purificados, y los ofrecerás en ofrenda. 16 Porque enteramente me son dedicados a mí los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel. 17 Porque mío es todo primogénito de entre los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí. 18 Y he tomado a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel. 19 Y yo he dado en don los levitas a Aarón y a sus hijos de entre los hijos de Israel, para que ejerzan el ministerio de los hijos de Israel en el tabernáculo de reunión, y reconcilien a los hijos de Israel; para que no haya plaga en los hijos de Israel, al acercarse los hijos de Israel al santuario.

20 Y Moisés y Aarón y toda la congregación de los hijos de Israel hicieron con los levitas conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés acerca de los levitas; así hicieron con ellos los hijos de Israel. 21 Y los levitas se purificaron, y lavaron sus vestidos; y Aarón los ofreció en ofrenda delante de Jehová, e hizo Aarón expiación por ellos para purificarlos. 22 Así vinieron después los levitas para ejercer su ministerio en el tabernáculo de reunión delante de Aarón y delante de sus hijos; de la manera que mandó Jehová a Moisés acerca de los levitas, así hicieron con ellos.

23 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo: 24 Los levitas de veinticinco años arriba entrarán a ejercer su ministerio en el servicio del tabernáculo de reunión. 25 Pero desde los cincuenta años cesarán de ejercer su ministerio, y nunca más lo ejercerán. 26 Servirán con sus hermanos en el tabernáculo de reunión, para hacer la guardia, pero no servirán en el ministerio. Así harás con los levitas en cuanto a su ministerio.

Nada vuelve a ser lo mismo dos veces, ni el amor, ni las personas, ni la vida

 

DEJA A TU HIJO CAMINAR A SU PROPIO TIEMPO. Reflexión

Le quitaron la leche humana antes de tiempo, le obligaron a comer sólidos antes de estar listo, le negaron amor, brazos, cariño y apego por que "estaba muy consentido".

Lo hicieron dejar el pañal antes de tiempo, lo presionaron a caminar antes de la edad en la que debe hacerlo, poniéndole en una andadera. Lo regañaron, castigaron y le dijeron que debía dormir solo porque ya "era grande", aún y en contra de su voluntad.

Le regañaron por llorar y expresar sus emociones. Anularon su creatividad e inteligencia, exponiéndose a pantallas y azúcares desde los primeros años de edad. Lo obligaron a hacer planas y usar sus manitas de formas que todavía no era capaz.

Y ahora anda por el mundo todo inseguro sin autoestima, sin abandonar el nido que le vio crecer, lleno de miedos, con pésimos hábitos alimenticios y con falta de amor, paz y tranquilidad... Sin metas, sin propósito alguno, esperando a que alguien le obligue y le diga que hacer y que no hacer...

Olvídate del apuro de la sociedad. Deja que tu hijo vaya a su propio tiempo. No lo compares con otros niños. Luego cuando se convierta en adulto, te lo agradecerá.

Por: Dr. Luis Dávila
-editado-

viernes, 11 de noviembre de 2022

La peor parte de ser fuerte es que nadie te pregunta si estás bien...

Números 7 1-89

 

Ofrendas para la dedicación del altar

NÚMEROS 7

1 Aconteció que cuando Moisés hubo acabado de levantar el tabernáculo, y lo hubo ungido y santificado, con todos sus utensilios, y asimismo ungido y santificado el altar y todos sus utensilios, 2 entonces los príncipes de Israel, los jefes de las casas de sus padres, los cuales eran los príncipes de las tribus, que estaban sobre los contados, ofrecieron; 3 y trajeron sus ofrendas delante de Jehová, seis carros cubiertos y doce bueyes; por cada dos príncipes un carro, y cada uno un buey, y los ofrecieron delante del tabernáculo. 4 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 5 Tómalos de ellos, y serán para el servicio del tabernáculo de reunión; y los darás a los levitas, a cada uno conforme a su ministerio. 6 Entonces Moisés recibió los carros y los bueyes, y los dio a los levitas. 7 Dos carros y cuatro bueyes dio a los hijos de Gersón, conforme a su ministerio, 8 y a los hijos de Merari dio cuatro carros y ocho bueyes, conforme a su ministerio bajo la mano de Itamar hijo del sacerdote Aarón. 9 Pero a los hijos de Coat no les dio, porque llevaban sobre sí en los hombros el servicio del santuario. 10 Y los príncipes trajeron ofrendas para la dedicación del altar el día en que fue ungido, ofreciendo los príncipes su ofrenda delante del altar. 11 Y Jehová dijo a Moisés: Ofrecerán su ofrenda, un príncipe un día, y otro príncipe otro día, para la dedicación del altar.

12 Y el que ofreció su ofrenda el primer día fue Naasón hijo de Aminadab, de la tribu de Judá. 13 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 14 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 15 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 16 un macho cabrío para expiación; 17 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Naasón hijo de Aminadab.

18 El segundo día ofreció Natanael hijo de Zuar, príncipe de Isacar. 19 Ofreció como su ofrenda un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 20 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 21 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 22 un macho cabrío para expiación; 23 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Natanael hijo de Zuar.

24 El tercer día, Eliab hijo de Helón, príncipe de los hijos de Zabulón. 25 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 26 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 27 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 28 un macho cabrío para expiación; 29 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliab hijo de Helón.

30 El cuarto día, Elisur hijo de Sedeur, príncipe de los hijos de Rubén. 31 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 32 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 33 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 34 un macho cabrío para expiación; 35 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisur hijo de Sedeur.

36 El quinto día, Selumiel hijo de Zurisadai, príncipe de los hijos de Simeón. 37 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 38 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 39 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 40 un macho cabrío para expiación; 41 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Selumiel hijo de Zurisadai.

42 El sexto día, Eliasaf hijo de Deuel, príncipe de los hijos de Gad. 43 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 44 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 45 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 46 un macho cabrío para expiación; 47 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliasaf hijo de Deuel.

48 El séptimo día, el príncipe de los hijos de Efraín, Elisama hijo de Amiud. 49 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 50 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 51 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 52 un macho cabrío para expiación; 53 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisama hijo de Amiud.

54 El octavo día, el príncipe de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur. 55 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 56 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 57 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 58 un macho cabrío para expiación; 59 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Gamaliel hijo de Pedasur.

60 El noveno día, el príncipe de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni. 61 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 62 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 63 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 64 un macho cabrío para expiación; 65 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Abidán hijo de Gedeoni.

66 El décimo día, el príncipe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de Amisadai. 67 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 68 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 69 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 70 un macho cabrío para expiación; 71 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ahiezer hijo de Amisadai.

72 El undécimo día, el príncipe de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán. 73 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 74 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 75 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 76 un macho cabrío para expiación; 77 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Pagiel hijo de Ocrán.

78 El duodécimo día, el príncipe de los hijos de Neftalí, Ahira hijo de Enán. 79 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 80 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 81 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; 82 un macho cabrío para expiación; 83 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ahira hijo de Enán.

84 Esta fue la ofrenda que los príncipes de Israel ofrecieron para la dedicación del altar, el día en que fue ungido: doce platos de plata, doce jarros de plata, doce cucharas de oro. 85 Cada plato de ciento treinta siclos, y cada jarro de setenta; toda la plata de la vajilla, dos mil cuatrocientos siclos, al siclo del santuario. 86 Las doce cucharas de oro llenas de incienso, de diez siclos cada cuchara, al siclo del santuario; todo el oro de las cucharas, ciento veinte siclos. 87 Todos los bueyes para holocausto, doce becerros; doce los carneros, doce los corderos de un año, con su ofrenda, y doce los machos cabríos para expiación. 88 Y todos los bueyes de la ofrenda de paz, veinticuatro novillos, sesenta los carneros, sesenta los machos cabríos, y sesenta los corderos de un año. Esta fue la ofrenda para la dedicación del altar, después que fue ungido.

89 Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de reunión, para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con él.

"LA HERMOSA HISTORIA DE LATIF"His

"LA HERMOSA HISTORIA DE LATIF"

Latif era el pordiosero más pobre de la, dormía en el zaguán de una casa diferente. Sin embargo, Latif era considerado el hombre más sabio del pueblo. Una mañana el rey apareció en la plaza, hasta que tropezó con Latif y sus súbditos le contaron de el.

El rey, divertido, se acercó al mendigo y le dijo:
“Si me contestas una pregunta te doy esta moneda de oro”.
¿Cuál es tu pregunta?
Y el rey se sintió desafiado, entonces, se despachó con una cuestión que hacía días lo angustiaba y que no podía resolver.

La respuesta de Latif fue justa y creativa.
El rey se sorprendió, dejó su moneda a los pies del mendigo.

Al día siguiente el rey volvió y le hizo otra pregunta y otra vez Latif la respondió rápida y sabiamente.
“Latif, te necesito” - le dijo el rey. - Te pido que vengas a palacio y seas mi asesor".

Te prometo que no te faltará nada juro el rey.
Lafit aceptó la propuesta del rey.

Durante las siguientes semanas las consultas del rey se hicieron habituales.

Obviamente esto desencadenó los celos de todos los cortesanos.

Un día todos los demás asesores pidieron audiencia al rey y le dijeron.

“Tu amigo Latif, como tú le llamas, está conspirando para derrocarte".

“No puede ser, no lo creo” - dijo el rey.
“Puedes confirmarlo con tus propios ojos”

El rey se sintió defraudado y dolido.
Debía confirmar esas versiones. Esa tarde a las cinco, aguardaba oculto en el recodo de una escalera.

Desde allí vio cómo, en efecto, Latif llegaba a la puerta, miraba hacia los lados y con la llave que colgaba de su cuello abría la puerta de madera y se escabullía sigilosamente dentro del cuarto.

“¿Lo visteis?” - gritaron los cortesanos.
Seguido de su guardia personal el monarca golpeó la puerta.

"¿Quién es?” - dijo Latif desde adentro.
“Soy yo, el rey”- dijo el soberano... - “ábreme”.
Latif abrió la puerta.

No había nadie, salvo Latif. Ninguna puerta, o ventana, ninguna puerta secreta, ningún mueble que permitiera ocultar a alguien.

Solo había en el piso un plato de madera desgastado, en un rincón una vara de caminante y en el centro de la pieza una túnica raída colgando de un gancho en el techo.

“¿Estás conspirando contra mí Latif?”
“ ¿Cómo se te ocurre, majestad"- contestó Latif- “De ninguna forma, ¿por qué lo haría?”

- “Pues vienes aquí cada tarde en secreto.
¿Qué es lo que buscas si no te ves con nadie?
¿Para qué vienes a este cuchitril a escondidas?

Latif sonrió y se acercó a la túnica rotosa que pendía del techo. La acarició y le dijo al rey: "Hace seis meses cuando llegué a tu castillo, lo único que tenía eran esta túnica, este plato y esta vara de madera” -dijo Latif.

“Ahora me siento tan cómodo en la ropa que visto, es tan confortable la cama en la que duermo, es tan halagador el respeto que me das y tan fascinante el poder que regala mi lugar a tu lado… que vengo cada día para estar seguro de una sola cosa... no olvidar nunca.

“QUIÉN SOY Y DE DÓNDE VINE”.

De la red

martes, 8 de noviembre de 2022

Números 6 1-27


El voto de los nazareos

NÚMEROS 6

1 Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer que se apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a Jehová, 3 se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino, ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas. 4 Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá.

5 Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento a Jehová, será santo; dejará crecer su cabello.

6 Todo el tiempo que se aparte para Jehová, no se acercará a persona muerta. 7 Ni aun por su padre ni por su madre, ni por su hermano ni por su hermana, podrá contaminarse cuando mueran; porque la consagración de su Dios tiene sobre su cabeza. 8 Todo el tiempo de su nazareato, será santo para Jehová.

9 Si alguno muriere súbitamente junto a él, su cabeza consagrada será contaminada; por tanto, el día de su purificación raerá su cabeza; al séptimo día la raerá. 10 Y el día octavo traerá dos tórtolas o dos palominos al sacerdote, a la puerta del tabernáculo de reunión. 11 Y el sacerdote ofrecerá el uno en expiación, y el otro en holocausto; y hará expiación de lo que pecó a causa del muerto, y santificará su cabeza en aquel día. 12 Y consagrará para Jehová los días de su nazareato, y traerá un cordero de un año en expiación por la culpa; y los días primeros serán anulados, por cuanto fue contaminado su nazareato.

13 Esta es, pues, la ley del nazareo el día que se cumpliere el tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta del tabernáculo de reunión, 14 y ofrecerá su ofrenda a Jehová, un cordero de un año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año sin defecto en expiación, y un carnero sin defecto por ofrenda de paz. 15 Además un canastillo de tortas sin levadura, de flor de harina amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y su ofrenda y sus libaciones. 16 Y el sacerdote lo ofrecerá delante de Jehová, y hará su expiación y su holocausto; 17 y ofrecerá el carnero en ofrenda de paz a Jehová, con el canastillo de los panes sin levadura; ofrecerá asimismo el sacerdote su ofrenda y sus libaciones. 18 Entonces el nazareo raerá a la puerta del tabernáculo de reunión su cabeza consagrada, y tomará los cabellos de su cabeza consagrada y los pondrá sobre el fuego que está debajo de la ofrenda de paz. 19 Después tomará el sacerdote la espaldilla cocida del carnero, una torta sin levadura del canastillo, y una hojaldre sin levadura, y las pondrá sobre las manos del nazareo, después que fuere raída su cabeza consagrada; 20 y el sacerdote mecerá aquello como ofrenda mecida delante de Jehová, lo cual será cosa santa del sacerdote, además del pecho mecido y de la espaldilla separada; después el nazareo podrá beber vino.

21 Esta es la ley del nazareo que hiciere voto de su ofrenda a Jehová por su nazareato, además de lo que sus recursos le permitieren; según el voto que hiciere, así hará, conforme a la ley de su nazareato.

La bendición sacerdotal

22 Jehová habló a Moisés, diciendo: 23 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:

24 Jehová te bendiga, y te guarde;

25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;

26 Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.

27 Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.

lunes, 7 de noviembre de 2022

¿Cuántas cosas nos estaremos perdiendo?

 

Lea por favor:

Un hombre se sentó en una estación de metro de Washington DC y comenzó a tocar violín, una fría mañana de enero; tocó seis piezas de Bach durante aproximadamente 45 minutos. Durante ese tiempo, ya que era hora de pico, se calcula que alrededor de 1,100 personas cruzaron la estación, su mayoría, en camino al trabajo.

Tres minutos se pasaron cuando un hombre de mediana edad notó al músico, ralentizado el paso y se detuvo por unos segundos, pero siguió después su recorrido para no llegar tarde.

Un minuto después, el violinista recibió su primer dólar, una señora tiró el dinero sin siquiera parar y siguió su camino.

Unos minutos después, alguien se detuvo a la pared para escucharlo, pero mirando el reloj reanudó la marcha. Estaba claramente atrasado para el trabajo
Quien prestó mayor atención fue un menor de 3 años. Mamá lo traía por la mano, apurada, pero el niño se detuvo para mirar al violinista. Por fin, mamá lo sacó con más fuerza y el niño siguió caminando, girando la cabeza varias veces para ver al violinista. Esta acción fue repetida por varios otros niños. Todos los padres, sin excepción, obligaron a los niños a continuar.

En los 45 minutos en que el músico tocó, sólo 6 personas pararon por un tiempo. Alrededor de 20 le dieron dinero pero continuaron en su paso normal. Tomó unos 32 dólares.

Cuando dejó de tocar y el silencio se ocupó del lugar, nadie se dio cuenta. Nadie aplaudió, ni hubo ningún tipo de reconocimiento.

Nadie sabía que este violinista era Joshua Bell, uno de los músicos más talentosos del mundo. Tocó algunas de las piezas más elaboradas una vez escritas en un violín de 3,5 millones de dólares.

Dos días antes de tocar el metro, Joshua Bell agotó un teatro en Boston, donde cada lugar costó un promedio de 100 dólares.

Esta es una historia real, Joshua Bell tocó incógnito en la estación de metro en un evento organizado por el Washington Post que formaba parte de una experiencia social sobre percepción, gustos y prioridades.La pregunta era: en un lugar común, en una hora inapropiada somos capaces de percibir la belleza? Paramos para disfrutar? Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las posibles conclusiones que se pueden sacar de esta experiencia puede ser: “Si no tenemos un momento para parar y escuchar a uno de los mejores músicos del mundo tocar hermosa música, cuántas otras cosas estaremos perdiendo?

Tomado de la Web.

Números 5 1-31

 

Todo inmundo es echado fuera del campamento

NÚMEROS 5

1 Jehová habló a Moisés, diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, y a todos los que padecen flujo de semen, y a todo contaminado con muerto. 3 Así a hombres como a mujeres echaréis; fuera del campamento los echaréis, para que no contaminen el campamento de aquellos entre los cuales yo habito. 4 Y lo hicieron así los hijos de Israel, y los echaron fuera del campamento; como Jehová dijo a Moisés, así lo hicieron los hijos de Israel.

Ley sobre la restitución

5 Además habló Jehová a Moisés, diciendo: 6 Di a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que cometiere alguno de todos los pecados con que los hombres prevarican contra Jehová y delinquen, 7 aquella persona confesará el pecado que cometió, y compensará enteramente el daño, y añadirá sobre ello la quinta parte, y lo dará a aquel contra quien pecó. 8 Y si aquel hombre no tuviere pariente al cual sea resarcido el daño, se dará la indemnización del agravio a Jehová entregándola al sacerdote, además del carnero de las expiaciones, con el cual hará expiación por él. 9 Toda ofrenda de todas las cosas santas que los hijos de Israel presentaren al sacerdote, suya será. 10 Y lo santificado de cualquiera será suyo; asimismo lo que cualquiera diere al sacerdote, suyo será.

Ley sobre los celos

11 También Jehová habló a Moisés, diciendo: 12 Habla a los hijos de Israel y diles: Si la mujer de alguno se descarriare, y le fuere infiel, 13 y alguno cohabitare con ella, y su marido no lo hubiese visto por haberse ella amancillado ocultamente, ni hubiere testigo contra ella, ni ella hubiere sido sorprendida en el acto; 14 si viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer, habiéndose ella amancillado; o viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer, no habiéndose ella amancillado; 15 entonces el marido traerá su mujer al sacerdote, y con ella traerá su ofrenda, la décima parte de un efa de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá sobre ella incienso, porque es ofrenda de celos, ofrenda recordativa, que trae a la memoria el pecado.

16 Y el sacerdote hará que ella se acerque y se ponga delante de Jehová. 17 Luego tomará el sacerdote del agua santa en un vaso de barro; tomará también el sacerdote del polvo que hubiere en el suelo del tabernáculo, y lo echará en el agua. 18 Y hará el sacerdote estar en pie a la mujer delante de Jehová, y descubrirá la cabeza de la mujer, y pondrá sobre sus manos la ofrenda recordativa, que es la ofrenda de celos; y el sacerdote tendrá en la mano las aguas amargas que acarrean maldición. 19 Y el sacerdote la conjurará y le dirá: Si ninguno ha dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido a inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen maldición; 20 mas si te has descarriado de tu marido y te has amancillado, y ha cohabitado contigo alguno fuera de tu marido 21 (el sacerdote conjurará a la mujer con juramento de maldición, y dirá a la mujer): Jehová te haga maldición y execración en medio de tu pueblo, haciendo Jehová que tu muslo caiga y que tu vientre se hinche; 22 y estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas, y hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y la mujer dirá: Amén, amén.

23 El sacerdote escribirá estas maldiciones en un libro, y las borrará con las aguas amargas; 24 y dará a beber a la mujer las aguas amargas que traen maldición; y las aguas que obran maldición entrarán en ella para amargar. 25 Después el sacerdote tomará de la mano de la mujer la ofrenda de los celos, y la mecerá delante de Jehová, y la ofrecerá delante del altar. 26 Y tomará el sacerdote un puñado de la ofrenda en memoria de ella, y lo quemará sobre el altar, y después dará a beber las aguas a la mujer. 27 Le dará, pues, a beber las aguas; y si fuere inmunda y hubiere sido infiel a su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella para amargar, y su vientre se hinchará y caerá su muslo; y la mujer será maldición en medio de su pueblo. 28 Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella será libre, y será fecunda.

29 Esta es la ley de los celos, cuando la mujer cometiere infidelidad contra su marido, y se amancillare; 30 o del marido sobre el cual pasare espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer; la presentará entonces delante de Jehová, y el sacerdote ejecutará en ella toda esta ley. 31 El hombre será libre de iniquidad, y la mujer llevará su pecado.

domingo, 6 de noviembre de 2022

Una vez un niño fue a la escuela.

 

“Una vez un niño fue a la escuela,
una mañana, la maestra dijo:
- "Hoy vamos a hacer un dibujo".
- "¡Bien!", pensó el niño.
Le gustaba hacer de todo;
leones y tigres, gallinas y vacas,
trenes y barcos;
y sacó su caja de lápices de colores
y comenzó a dibujar.
Pero la maestra dijo:
- "¡Espera!" ¡No es hora de empezar!
Y esperó hasta que todos parecían estar listos.
- "Ahora", dijo la maestra,
vamos a hacer flores.
- "¡Bien!", pensó el niño,
Le gustaba hacerlas bonitas
Con sus lápices de colores rosa, naranja y azul.
Pero la maestra dijo:
- "¡Espera!", te enseñaré cómo.
Y era rojo, con un tallo verde.
- "Ya está", dijo la maestra, ahora puedes empezar.
El niño miró la flor de su maestra
luego miró su propia flor.
Le gustaba más su flor que la de la maestra pero no lo dijo.
Se limitó a dar la vuelta a su papel,
e hizo una flor como la de la maestra.
Era roja, con un tallo verde.
Otro día
La maestra dijo:
- "Hoy vamos a hacer algo con arcilla".
- "¡Bien!", pensó el niño;
Le gustaba la arcilla.
Podía hacer todo tipo de cosas con arcilla:
Serpientes y muñecos de nieve,
Elefantes y ratones,
Coches y camiones
Y empezó a tirar y pellizcar
Su bola de arcilla.
Pero la maestra dijo:
- "¡Espera!" ¡No es hora de empezar!
Y esperó hasta que todos parecían estar listos.
- "Ahora", dijo la maestra,
- Vamos a hacer un plato.
- "¡Bien!", pensó el niño,
Le gustaba hacer platos.
Y empezó a hacer algunos
de todas las formas y tamaños.
Pero la maestra dijo:
- "¡Espera!" Y te enseñaré cómo".
Y les mostró a todos cómo hacer
Un plato hondo.
- "Ya está" - dijo la maestra,
- "Ahora podéis empezar".
El niño miró el plato de la maestra;
luego miró el suyo.
Le gustaba más el suyo que el de la maestra pero no lo dijo.
Se limitó a enrollar su arcilla en una gran bola de nuevo
e hizo un plato como el de la maestra, era un plato hondo.
Y muy pronto
El niño aprendió a esperar,
y a observar y a hacer las cosas como la maestra y muy pronto
no hizo más cosas por su cuenta.
Entonces sucedió
que el niño y su familia
se mudaron a otra casa,
en otra ciudad,
y el niño pequeño
tuvo que ir a otra escuela.
La maestra dijo:
- "Hoy vamos a hacer un dibujo".
- "¡Bien!" pensó el pequeño.
Y esperó a que la maestra que le dijera lo que tenía que hacer.
Pero la maestra no dijo nada.
Se limitó a pasearse por el aula.
Cuando se acercó al niño
Le preguntó:
- "¿No quieres hacer un dibujo?"
- "Sí", dijo el niño.
- ‘¿Qué vamos a hacer?
- ‘No lo sé, hasta que lo hagas’ —dijo la maestra.
- ‘¿Cómo lo hago?’
- preguntó el niño.
- ‘Pues como tú quieras’ —dijo la maestra.
- ‘¿Y de cualquier color?’, preguntó el niño.
- ‘Cualquier color’, dijo la maestra.
Y empezó a hacer una flor roja con un tallo verde. “
~Helen Buckley, The Little Boy
"Tenemos una definición estrecha de lo que constituye ser inteligente que deja fuera a la gente y hiere el sentido de sí mismo de las personas.
Hemos elevado un tipo de cerebro a expensas de todas las demás representaciones de la inteligencia y el florecimiento.
La inteligencia no es una cosa, es muchas cosas. El problema es un conjunto de prácticas institucionales que refuerzan la idea de que la diferencia es el problema.
‘No hagas las cosas como te dice la gente. Mira la manera que tú sientes que es la mejor. Tu manera puede ser mejor"

Texto: Helen Buckley
Material seleccionado exclusivo para:
Crédito: Sensaciones en mi Piel
Créditos a su autor.

Números 4 1-48

 

Tareas de los levitas

NÚMEROS 4

1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: 2 Toma la cuenta de los hijos de Coat de entre los hijos de Leví, por sus familias, según las casas de sus padres, 3 de edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión. 4 El oficio de los hijos de Coat en el tabernáculo de reunión, en el lugar santísimo, será este: 5 Cuando haya de mudarse el campamento, vendrán Aarón y sus hijos y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán con él el arca del testimonio; 6 y pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones, y extenderán encima un paño todo de azul, y le pondrán sus varas. 7 Sobre la mesa de la proposición extenderán un paño azul, y pondrán sobre ella las escudillas, las cucharas, las copas y los tazones para libar; y el pan continuo estará sobre ella. 8 Y extenderán sobre ella un paño carmesí, y lo cubrirán con la cubierta de pieles de tejones; y le pondrán sus varas. 9 Tomarán un paño azul y cubrirán el candelero del alumbrado, sus lamparillas, sus despabiladeras, sus platillos, y todos sus utensilios del aceite con que se sirve; 10 y lo pondrán con todos sus utensilios en una cubierta de pieles de tejones, y lo colocarán sobre unas parihuelas. 11 Sobre el altar de oro extenderán un paño azul, y lo cubrirán con la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán sus varas. 12 Y tomarán todos los utensilios del servicio de que hacen uso en el santuario, y los pondrán en un paño azul, y los cubrirán con una cubierta de pieles de tejones, y los colocarán sobre unas parihuelas. 13 Quitarán la ceniza del altar, y extenderán sobre él un paño de púrpura; 14 y pondrán sobre él todos sus instrumentos de que se sirve: las paletas, los garfios, los braseros y los tazones, todos los utensilios del altar; y extenderán sobre él la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán además las varas; 15 Y cuando acaben Aarón y sus hijos de cubrir el santuario y todos los utensilios del santuario, cuando haya de mudarse el campamento, vendrán después de ello los hijos de Coat para llevarlos; pero no tocarán cosa santa, no sea que mueran. Estas serán las cargas de los hijos de Coat en el tabernáculo de reunión.

16 Pero a cargo de Eleazar hijo del sacerdote Aarón estará el aceite del alumbrado, el incienso aromático, la ofrenda continua y el aceite de la unción; el cargo de todo el tabernáculo y de todo lo que está en él, del santuario y de sus utensilios.

17 Habló también Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: 18 No haréis que perezca la tribu de las familias de Coat de entre los levitas. 19 Para que cuando se acerquen al lugar santísimo vivan, y no mueran, haréis con ellos esto: Aarón y sus hijos vendrán y los pondrán a cada uno en su oficio y en su cargo. 20 No entrarán para ver cuando cubran las cosas santas, porque morirán.

21 Además habló Jehová a Moisés, diciendo: 22 Toma también el número de los hijos de Gersón según las casas de sus padres, por sus familias. 23 De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años los contarás; todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión. 24 Este será el oficio de las familias de Gersón, para ministrar y para llevar: 25 Llevarán las cortinas del tabernáculo, el tabernáculo de reunión, su cubierta, la cubierta de pieles de tejones que está encima de él, la cortina de la puerta del tabernáculo de reunión, 26 las cortinas del atrio, la cortina de la puerta del atrio, que está cerca del tabernáculo y cerca del altar alrededor, sus cuerdas, y todos los instrumentos de su servicio y todo lo que será hecho para ellos; así servirán. 27 Según la orden de Aarón y de sus hijos será todo el ministerio de los hijos de Gersón en todos sus cargos, y en todo su servicio; y les encomendaréis en guarda todos sus cargos. 28 Este es el servicio de las familias de los hijos de Gersón en el tabernáculo de reunión; y el cargo de ellos estará bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.

29 Contarás los hijos de Merari por sus familias, según las casas de sus padres. 30 Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de cincuenta años los contarás; todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión. 31 Este será el deber de su cargo para todo su servicio en el tabernáculo de reunión: las tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas y sus basas, 32 las columnas del atrio alrededor y sus basas, sus estacas y sus cuerdas, con todos sus instrumentos y todo su servicio; y consignarás por sus nombres todos los utensilios que ellos tienen que transportar. 33 Este será el servicio de las familias de los hijos de Merari para todo su ministerio en el tabernáculo de reunión, bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.

34 Moisés, pues, y Aarón, y los jefes de la congregación, contaron a los hijos de Coat por sus familias y según las casas de sus padres, 35 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años; todos los que entran en compañía para ministrar en el tabernáculo de reunión. 36 Y fueron los contados de ellos por sus familias, dos mil setecientos cincuenta. 37 Estos fueron los contados de las familias de Coat, todos los que ministran en el tabernáculo de reunión, los cuales contaron Moisés y Aarón, como lo mandó Jehová por medio de Moisés.

38 Y los contados de los hijos de Gersón por sus familias, según las casas de sus padres, 39 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía para ministrar en el tabernáculo de reunión; 40 los contados de ellos por sus familias, según las casas de sus padres, fueron dos mil seiscientos treinta. 41 Estos son los contados de las familias de los hijos de Gersón, todos los que ministran en el tabernáculo de reunión, los cuales contaron Moisés y Aarón por mandato de Jehová.

42 Y los contados de las familias de los hijos de Merari, por sus familias, según las casas de sus padres, 43 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía para ministrar en el tabernáculo de reunión; 44 los contados de ellos, por sus familias, fueron tres mil doscientos. 45 Estos fueron los contados de las familias de los hijos de Merari, los cuales contaron Moisés y Aarón, según lo mandó Jehová por medio de Moisés.

46 Todos los contados de los levitas que Moisés y Aarón y los jefes de Israel contaron por sus familias, y según las casas de sus padres, 47 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entraban para ministrar en el servicio y tener cargo de obra en el tabernáculo de reunión, 48 los contados de ellos fueron ocho mil quinientos ochenta. 49 Como lo mandó Jehová por medio de Moisés fueron contados, cada uno según su oficio y según su cargo; los cuales contó él, como le fue mandado.

viernes, 4 de noviembre de 2022

UNA DULCE LECCIÓN DE PACIENCIA

UNA DULCE LECCIÓN DE PACIENCIA

Cuentan que un taxista de Nueva York llegó a la dirección y tocó el claxón.

Después de esperar unos minutos volvió a tocar el claxón.

Como esa iba a ser la última carrera de su turno, pensó en marcharse, pero en su lugar, estacionó el automóvil y caminó hacia la puerta y llamó...

"Un minuto", respondió una fragil voz de anciana.

El taxista oyó algo que se arrastraba a través de la puerta.

Después de una larga pausa, la puerta se abrió.

Una pequeña mujer de unos 90 años estaba de pie ante el taxista.

Llevaba un vestido estampado y un sombrero con un pequeño velo, como alguien sacado de las películas de los años 40.

A su lado había una pequeña maleta de nylon.

El apartamento parecía que no había sido habitado durante años.

Los muebles estaban cubiertos con sábanas.

No había relojes en las paredes, ni utensilio en los mostradores.

En el rincón había una caja de cartón llena de fotos y cristalería.

"¿Sería tan amable de llevarme la maleta al coche?", dijo.

El taxista llevó la maleta al taxi y regresó para ayudar a la anciana.

Ella se agarró a su brazo y lentamente caminaron hacia la acera.

La anciana no paraba de agradecer la amabilidad del taxista.

"No es nada", le dijo. "Solo intento tratar a mis clientes del modo en que me gustaría que trataran a mi madre".

"Oh, usted es un buen muchacho", dijo ella.

Cuando se metieron en el taxi, ella le dio una dirección y entonces le preguntó al taxista:

"¿Le importaría llevarme por el centro?"

"No es el camino más corto", respondió rápidamente el taxista.

"Oh, no me importa", dijo ella, "No tengo ninguna prisa. Voy de camino a un asilo".

El taxista miró por el retrovisor.

Los ojos de la anciana brillaban.

"No me queda familia ninguna", prosiguió con una suave voz.

"El médico dice que no me queda mucho tiempo."

El taxista extendió el brazo lentamente y paró el taxímetro.

"¿Qué ruta quiere que tome?", preguntó.

Durante las siguientes dos horas, dieron vueltas por la ciudad.

Ella le enseñó al taxista el edificio donde años atrás había trabajado de ascensorista.

Pasaron por el barrio donde ella y su esposo habían vivido de recién casados.

La anciana le hizo parar frente a un almacén de muebles, que una vez había sido un salón de baile en el que ella había bailado de niña.

Algunas veces, la anciana le pedía que aminorara la marcha enfrente de algún edificio o esquina en concreto, y se quedaba mirando fijamente en la oscuridad sin decir nada.

Cuando el primer esbozo de los rayos de sol aparecían por el horizonte, ella dijo de repente:

"Estoy cansada. Vámonos ya".

El taxista condujo en silencio hacia la dirección que ella le había dado.


Era un edificio bajo, como un pequeño sanatorio, con un camino de entrada que pasaba por debajo de un pórtico.

Dos camilleros salieron tan pronto como pararon.

Eran solícitos y resueltos, observando cada movimiento de ella. Debían de haber estado esperándola.

El taxista abrió el maletero y llevó la maletita hasta la puerta.

La mujer ya estaba sentada en una silla de ruedas.

"¿Qué le debo?", preguntó buscando en el monedero.

"Nada", dijo el taxista.

"Por favor, tiene que ganarse la vida", respondió ella.

"Hay más clientes", respondió el taxista.

Casi sin pensar, el taxista se inclinó y le dio un abrazo.

Ella se abrazó a él fuertemente.

"Usted ha dado a una vieja un pequeño momento de alegría", dijo ella. "Gracias".

El taxista caminó hacia la tenue luz de la mañana...

Detrás de él se cerró una puerta.

Fue el sonido del cierre de una vida.

El taxista no recogió ningún cliente más en aquel turno.

Condujo sin dirección alguna sumido en sus pensamientos.

Durante el resto de aquel día, apenas pudo hablar.

¿Qué hubiera ocurrido si a aquella señora le hubiese tocado un taxista furioso o impaciente por terminar el turno?

¿Qué hubiera ocurrido si él se hubiera negado a hacer la carrera, o si solo hubiese tocado el claxón una vez y se hubiera marchado?

Entonces pensó que no había hecho nada más importante que aquello en su vida.

Estamos condicionados a pensar que nuestras vidas giran alrededor de grandes momentos.

Pero los grandes momentos muchas veces nos pillan desprevenidos y por sorpresa, envueltos maravillosamente en lo que otras personas considerarían un momento sin importancia.

jueves, 3 de noviembre de 2022

Números 3 1-51

 

Censo y deberes de los levitas

NÚMEROS 3

1 Estos son los descendientes de Aarón y de Moisés, en el día en que Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí. 2 Y estos son los nombres de los hijos de Aarón: Nadab el primogénito, Abiú, Eleazar e Itamar. 3 Estos son los nombres de los hijos de Aarón, sacerdotes ungidos, a los cuales consagró para ejercer el sacerdocio. 4 Pero Nadab y Abiú murieron delante de Jehová cuando ofrecieron fuego extraño delante de Jehová en el desierto de Sinaí; y no tuvieron hijos; y Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio delante de Aarón su padre.

5 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 6 Haz que se acerque la tribu de Leví, y hazla estar delante del sacerdote Aarón, para que le sirvan, 7 y desempeñen el encargo de él, y el encargo de toda la congregación delante del tabernáculo de reunión para servir en el ministerio del tabernáculo; 8 y guarden todos los utensilios del tabernáculo de reunión, y todo lo encargado a ellos por los hijos de Israel, y ministren en el servicio del tabernáculo. 9 Y darás los levitas a Aarón y a sus hijos; le son enteramente dados de entre los hijos de Israel. 10 Y constituirás a Aarón y a sus hijos para que ejerzan su sacerdocio; y el extraño que se acercare, morirá.

11 Habló además Jehová a Moisés, diciendo: 12 He aquí, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, los primeros nacidos entre los hijos de Israel; serán, pues, míos los levitas. 13 Porque mío es todo primogénito; desde el día en que yo hice morir a todos los primogénitos en la tierra de Egipto, santifiqué para mí a todos los primogénitos en Israel, así de hombres como de animales; míos serán. Yo Jehová.

14 Y Jehová habló a Moisés en el desierto de Sinaí, diciendo: 15 Cuenta los hijos de Leví según las casas de sus padres, por sus familias; contarás todos los varones de un mes arriba. 16 Y Moisés los contó conforme a la palabra de Jehová, como le fue mandado. 17 Los hijos de Leví fueron estos por sus nombres: Gersón, Coat y Merari. 18 Y los nombres de los hijos de Gersón por sus familias son estos: Libni y Simei. 19 Los hijos de Coat por sus familias son: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel. 20 Y los hijos de Merari por sus familias: Mahli y Musi. Estas son las familias de Leví, según las casas de sus padres.

21 De Gersón era la familia de Libni y la de Simei; estas son las familias de Gersón. 22 Los contados de ellos conforme a la cuenta de todos los varones de un mes arriba, los contados de ellos fueron siete mil quinientos. 23 Las familias de Gersón acamparán a espaldas del tabernáculo, al occidente; 24 y el jefe del linaje de los gersonitas, Eliasaf hijo de Lael. 25 A cargo de los hijos de Gersón, en el tabernáculo de reunión, estarán el tabernáculo, la tienda y su cubierta, la cortina de la puerta del tabernáculo de reunión, 26 las cortinas del atrio, y la cortina de la puerta del atrio, que está junto al tabernáculo y junto al altar alrededor; asimismo sus cuerdas para todo su servicio.

27 De Coat eran la familia de los amramitas, la familia de los izharitas, la familia de los hebronitas y la familia de los uzielitas; estas son las familias coatitas. 28 El número de todos los varones de un mes arriba era ocho mil seiscientos, que tenían la guarda del santuario. 29 Las familias de los hijos de Coat acamparán al lado del tabernáculo, al sur; 30 y el jefe del linaje de las familias de Coat, Elizafán hijo de Uziel. 31 A cargo de ellos estarán el arca, la mesa, el candelero, los altares, los utensilios del santuario con que ministran, y el velo con todo su servicio. 32 Y el principal de los jefes de los levitas será Eleazar hijo del sacerdote Aarón, jefe de los que tienen la guarda del santuario.

33 De Merari era la familia de los mahlitas y la familia de los musitas; estas son las familias de Merari. 34 Los contados de ellos conforme al número de todos los varones de un mes arriba fueron seis mil doscientos. 35 Y el jefe de la casa del linaje de Merari, Zuriel hijo de Abihail; acamparán al lado del tabernáculo, al norte. 36 A cargo de los hijos de Merari estará la custodia de las tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas, sus basas y todos sus enseres, con todo su servicio; 37 y las columnas alrededor del atrio, sus basas, sus estacas y sus cuerdas.

38 Los que acamparán delante del tabernáculo al oriente, delante del tabernáculo de reunión al este, serán Moisés y Aarón y sus hijos, teniendo la guarda del santuario en lugar de los hijos de Israel; y el extraño que se acercare, morirá. 39 Todos los contados de los levitas, que Moisés y Aarón conforme a la palabra de Jehová contaron por sus familias, todos los varones de un mes arriba, fueron veintidós mil.

Rescate de los primogénitos

40 Y Jehová dijo a Moisés: Cuenta todos los primogénitos varones de los hijos de Israel de un mes arriba, y cuéntalos por sus nombres. 41 Y tomarás a los levitas para mí en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de todos los primogénitos de los animales de los hijos de Israel. Yo Jehová. 42 Contó Moisés, como Jehová le mandó, todos los primogénitos de los hijos de Israel. 43 Y todos los primogénitos varones, conforme al número de sus nombres, de un mes arriba, fueron veintidós mil doscientos setenta y tres.

44 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo: 45 Toma los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de sus animales; y los levitas serán míos. Yo Jehová. 46 Y para el rescate de los doscientos setenta y tres de los primogénitos de los hijos de Israel, que exceden a los levitas, 47 tomarás cinco siclos por cabeza; conforme al siclo del santuario los tomarás. El siclo tiene veinte geras. 48 Y darás a Aarón y a sus hijos el dinero del rescate de los que exceden. 49 Tomó, pues, Moisés el dinero del rescate de los que excedían el número de los redimidos por los levitas, 50 y recibió de los primogénitos de los hijos de Israel, en dinero, mil trescientos sesenta y cinco siclos, conforme al siclo del santuario. 51 Y Moisés dio el dinero de los rescates a Aarón y a sus hijos, conforme a la palabra de Jehová, según lo que Jehová había mandado a Moisés.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

ME ESTOY APAGANDO.

ME ESTOY APAGANDO...

Llevo meses triste y nadie se da cuenta, ¿cómo lo van a notar? Si sonrío mucho y siempre de la misma manera.

¿Cómo van a darse cuenta que estoy rota? Si cada día me planto fuerte y camino con firmeza, aunque mis piernas a cada paso flaquea, hace meses que no como lo que quiero pero nadie lo nota, piensan que "estoy haciendo dieta".

La gente va y viene, pasa a mi lado y se para enfrente, pero siguen sin saber que estoy perdida, que mi mundo se detiene, hace mucho que solo quiero dormir en la cama, que brotan lágrimas y más que llanto, parece que se derrama un océano, o tal vez sí sepan, pero no dicen nada, han de pensar que es algo pasajero y yo sé que sí, que por mucho que ésto me esté ahogando tengo fe que todo terminará tarde o temprano.

La tristeza no solo son lágrimas, en mí son sonrisas, la tristeza se disfraza de alegría, estoy llorando sin lágrimas en los ojos, estoy gritando con la boca cerrada, estoy cometiendo el peor de los homicidios, estoy cayéndome al precipicio con anhelo de poder ser salvada, siempre ayudo a los demás, aunque yo esté destrozada.

Hace mucho que me estoy apagando y nadie se da cuenta!!..

martes, 1 de noviembre de 2022

LA SEÑORA EN EL HOTEL DE LUJO.

LA SEÑORA EN EL HOTEL DE LUJO.

Una simpática señora de tercera edad decidió regalarse para su cumpleaños una noche en uno de los hoteles más caros de la ciudad.

La mañana siguiente se acercó a pagar la cuenta, el recepcionista le entregó una factura de... 20.000 €!! 

Ella explotó de ira y exigió saber por qué la cuenta era tan alta. "Es un buen hotel pero las habitaciones no valen 20.000 € por pasar una noche".

El empleado le dijo que  20.000 € era la "tarifa estándar", ella pidió hablar con el gerente.

El gerente apareció y dijo:
-- "El hotel tiene una piscina y un gran centro de conferencias, que están disponibles para su uso.
 "Pero yo no los usé", dijo la señora.
-- "Bueno, ellos están aquí, y usted pudo usarlos", explicó el gerente.

Luego pasó a explicar que ella también podría haber visto uno de los espectáculos internacionales del hotel por lo cual es famoso. "Los mejores artistas internacionales se presentan aquí", dijo el gerente.
"Pero yo no fui a ninguno de esos shows".

-- "Bueno, nosotros los tenemos, y usted los hubiera podido ver", contestó el gerente.
El gerente no se inmutó, por lo que la viejita decidió pagar con un cheque y se lo entregó.

El gerente se sorprendió cuando vio el cheque:
-- "Pero señora,,, este cheque sólo está hecho por 5.000 €."
 ''Eso es correcto. Yo le he descontado 15.000 €  por acostarse conmigo...", respondió la anciana.
-- "¡¡¡Pero no lo hice!!!", exclamó el gerente muy sorprendido.
 "Bueno, pero... yo estaba aquí, y usted podría haberlo hecho...

Un poco de humor, que tengan una deliciosa y fantástica tarde, de les quiere….

Gracias infinitas, por seguirme.

Aprender A Vivir
Sergio Madrid

Muchas veces no se dan cuenta...

Por la misma puerta que salen los miedos, entra la felicidad