"HAY UNA SOLA RELIGIÓN, EL AMOR. HAY UN SOLO DIOS Y ESTÁ EN TODAS PARTES"
lunes, 17 de febrero de 2020
EL POPUL VUH. Libro Sagrado Maya (36)
Segunda Parte. Capitulo XIV.
En seguida dijeron sus nombres y se ensalzaron a sí mismos ante todos los de Xibalbá.En seguida dijeron sus nombres y se ensalzaron a sí mismos ante todos los de Xibalbá.
En seguida dijeron sus nombres y se ensalzaron a sí mismos ante todos los de Xibalbá.En seguida dijeron sus nombres y se ensalzaron a sí mismos ante todos los de Xibalbá.
-Oíd nuestros nombres. Os diremos también los nombres de nuestros padres. Nosotros somos Ixhunahpú e Ixbalanqué, éstos son nuestros nombre. 41) Y nuestros padres son aquéllos que matasteis y que se llamaban Hun-Hunahpú y Vucub-Hunahpú. Nosotros, los que aquí veis, somos, pues, los vengadores de los dolores y sufrimientos de nuestros padres. Por eso nosotros sufrimos todos los males que les hicisteis. En consecuencia, os acabaremos a todos vosotros, os daremos muerte y ninguno escapará, les dijeron.
Al instante cayeron de rodillas, todos los de Xibalbá.
-¡Tened misericordia de nosotros, Hunahpú e Ixbalanqué! Es cierto que pecamos contra vuestros padres que decís y que están enterrados en Pucbal-Chah, dijeron.
-Está bien. Ésta es nuestra sentencia, la que os vamos a comunicar. Oídla todos vosotros los de Xibalbá:
-Puesto que ya no existe vuestro gran poder ni vuestra estirpe, y tampoco merecéis misericordia, será rebajada la condición de vuestra sangre. No será para vosotros el juego de pelota.42) Solamente os ocuparéis de hacer cacharros, apastes43) y piedras de moler maíz. Sólo los hijos de las malezas y del desierto hablarán con vosotros. Los hijos esclarecidos, los vasallos civilizados no os pertenecerán y se alejarán de vuestra presencia. Los pecadores, los malos, los tristes, los desventurados, los que se entregan al vicio, ésos son los que os acogerán. Ya no os apoderaréis repentinamente de los hombres, y tened presente la humildad de vuestra sangre. Así les dijeron a todos los de Xibalbá.
De esta manera comenzó su destrucción y comenzaron sus lamentos. No era mucho su poder antiguamente. Sólo les gustaba hacer el mal a los hombres en aquel tiempo. En verdad no tenían antaño la condición de dioses. Además, sus caras horribles causaban espanto. Eran los Enemigos, los Buhos.44) Incitaban al mal, al pecado y a la discordia.
Eran también falsos de corazón, negros y blancos a la vez, 45) envidiosos y tiranos, según contaban. Además, se pintaban y untaban la cara.
Así, fue, pues, la pérdida de su grandeza y la decadencia de su imperio.
Y esto fue lo que hicieron Hunahpú e Ixbalanqué.
Mientras tanto la abuela lloraba y se lamentaba frente a las cañas que ellos habían dejado sembradas. Las cañas retoñaron, luego se secaron cuando los quemaron en la hoguera; después retoñaron otra vez. Entonces la abuela encendió el fuego y quemó copal ante las cañas en memoria de sus nietos. Y el corazón de su abuela se llenó de alegría cuando por segunda vez retoñaron las cañas. Entonces fueron adoradas por la abuela y ésta las llamó el Centro de la Casa, Nicah (el centro) se llamaron.
Cañas vivas en la tierra llana Cazam Ah Chatam Uleul fue su nombre. Y fueron llamadas el centro de la Casa y el Centro, porque en medio de su casa sembraron ellos las cañas. Y se llamó Tierra Allanada, Cañas Vivas en la Tierra Llana, a las cañas que sembraron. Y también las llamó Cañas Vivas porque retoñaron. Este nombre les fue dado por lxmucané a las que dejaron sembradas Hunahpú e lxbalanqué para que fueran recordados por su abuela.
Ahora bien, sus padres, los que murieron antiguamente, fueron Hun-Hunahpú y Vucub-Hunahpú. Ellos vieron también las caras de sus padres allá en Xibalbá y sus padres hablaron con sus descendientes, los que vencieron a los de Xibalbá.
Y he aquí cómo fueron honrados sus padres por ellos. Honraron a Vucub-Hunahpú; fueron a honrarlo al Sacrificadero del juego de pelota. Y asimismo quisieron hacerle la cara. Buscaron allí todo su ser, la boca, la nariz, los ojos. Encontraron su cuerpo, pero muy poco pudieron hacer. No pronunció su nombre el Hunahpú. Ni pudo decirlo su boca.
Y he aquí cómo ensalzaron la memoria de sus padres, a quienes habían dejado y dejaron allá en el Sacrificadero del juego de pelota: "Vosotros seréis invocados", les dijeron sus hijos, cuando se fortaleció su corazón. "Seréis los primeros en levantaros y seréis adorados los primeros por los hijos esclarecidos, por los vasallos civilizados. Vuestros nombres no se perderán. ¡Así será!", dijeron a sus padres y se consoló su corazón. "Nosotros somos los vengadores de vuestra muerte, de las penas y dolores que os causaron."
Así fue su despedida, cuando ya habían vencido a todos los de Xibalbá.
Luego subieron en medio de la luz y al instante se elevaron al cielo. Al uno le tocó el sol y al otro la luna. Entonces se iluminó la bóveda del cielo y la faz de la tierra. Y ellos moran en el cielo.
Entonces subieron también los cuatrocientos muchachos a quienes mató Zipacná, y así se volvieron compañeros de aquéllos y se convirtieron en estrellas del cielo.
Notas de Adrián Recinos:
41~ Xhunahpu, Xbalanque en el original. La X inicial denota el diminutivo en quiché. En este lugar sirve para establecer la relación de padre a hijo entre Hun-Hunahpú e Ixhunahpú.
42~ Recuérdese que el juego de la pelota estaba reservado a la gente principal.
43~ Vasijas grandes de barro de ancha boca, así llamadas en Guatemala.
44~ Ah-Tza, los de la guerra. Ah-Tucur, los buhos. Como indica Brasseur, puede haber relación entre estos nombres y los itzaes, tribu maya que habita al norte de Guatemala en la región llamada Petén-Itzá, y los pobladores de Tucurú, pueblo de la Verapaz. Es probable que los quichés y cakchiqueles emigraran desde el norte, huyendo de la tiranía de aquellos pueblos y con el propósito de vivir en libertad en tierras nuevas.
45~ Con aspecto de negros y de blancos, doble apariencia, símbolo de su falsía: de dos caras.
domingo, 16 de febrero de 2020
EL POPUL VUH. Libro Sagrado Maya (35)
Segunda Parte. Capitulo XIII.Al quinto día volvieron a aparecer y fueron vistos en el agua por la gente.
Tenían ambos la apariencia de hombres-peces 36) cuando los vieron los de Xibalbá, después de buscarlos por todo el río.
Y al día siguiente se presentaron dos pobres, de rostro avejentado y aspecto miserable, vestidos de harapos, y cuya apariencia no los recomendaba. Así fueron vistos por los de Xibalbá.
Y era poca cosa lo que hacían. Solamente se ocupaban en bailar el baile del Puhuy (lechuza o chotacabra), el baile del Cux (comadreja) y el del Iboy (armadillo), y bailaban también el Ixtzu1 (ciempiés) y el Chitic (el que anda sobre zancos).37)
Además, obraban muchos prodigios. Quemaban las casas como si de veras ardieran y al punto las volvían a su estado anterior. Muchos de los de Xibalbá los contemplaban con admiración.
Luego se despedazaban a sí mismos; se mataban el uno al otro; tendíase como muerto el primero a quien habían matado, y al instante lo resucitaba el otro. Los de Xibalbá miraban con asombro todo lo que hacían, y ellos lo ejecutaban como el principio de su triunfo sobre los de Xibalbá.
Llegó en seguida la noticia de sus bailes a oídos de los Señores Hun-Camé y Vucub-Camé. Al oírla exclamaron: -¿Quiénes son esos dos huérfanos? ¿Realmente os causan tanto placer?
-Ciertamente son muy hermosos sus bailes y todo lo que hacen, contestó el que había llevado la noticia a los Señores.
Contentos de oír esto, enviaron entonces a sus mensajeros a que los llamaran con halagos. -Que vengan acá, que vengan para que veamos lo que hacen, que los admiremos y nos maravillen. Esto dicen los Señores." Así les diréis a ellos, les fue dicho a los mensajeros.
Llegaron éstos en seguida ante los bailarines y les comunicaron la orden de los Señores.
-No queremos, contestaron, porque francamente nos da vergüenza. ¿Cómo no nos ha de dar vergüenza presentarnos en la casa de los Señores con nuestra mala catadura, nuestros ojos tan grandes y nuestra pobre apariencia? ¿No estáis viendo que no somos más que unos [pobres] bailarines? ¿Qué les diremos a nuestros compañeros de pobreza que han venido con nosotros y desean ver nuestros bailes y divertirse con ellos? ¿Por ventura podríamos hacer lo mismo con los Señores? Así, pues, no queremos ir, mensajeros, dijeron Hunahpú e Ixbalanqué.
Con el rostro abrumado de contrariedad y de pena se fueron al fin; pero por algún tiempo no querían caminar y los mensajeros tuvieron que pegarles varias veces en la cara cuando se dirigían a la residencia de los Señores.
Llegaron, pues, ante los Señores, con aire encogido e inclinando la frente; llegaron prosternándose, haciendo reverencias y humillándose.38) Se veían extenuados, andrajosos, y su aspecto era realmente de vagabundos cuando llegaron.
Preguntáronles en seguida por su patria y por su pueblo; preguntáronles también por su madre y su padre.
-¿De dónde venís?, les dijeron.
-No lo sabemos, señor No conocemos la cara de nuestra madre ni la de nuestro padre: éramos pequeños cuando murieron, contestaron, y no dijeron una palabra más.
-Está bien. Ahora haced [vuestros juegos] para que os admiremos. ¿Qué deseáis? Os daremos vuestra recompensa, les dijeron.
-No queremos nada; pero verdaderamente tenemos mucho miedo, le dijeron al Señor.
-No os aflijáis, no tengáis miedo. ¡Bailad! Y haced primero la parte en que os matáis; quemad mi casa, haced todo lo que sabéis. Nosotros os admiraremos, pues eso lo que desean nuestros corazones. Y para que os vayáis después, pobres gentes, os daremos vuestra recompensa, les dijeron.
Entonces dieron principio a sus cantos y a sus bailes. Todos los de Xibalbá llegaron y se juntaron para verlos. Luego representaron el baile del Cux, bailaron el Puhuy y bailaron el Iboy.
Y les dijo el Señor: -Despedazad a mi perro y que sea resucitado por vosotros, les dijo.
-Está bien, contestaron, y despedazaron al perro. En seguida lo resucitaron. Verdaderamente lleno de alegría estaba el perro cuando fue resucitado, y movía la cola cuando lo revivieron.
El Señor les dijo entonces: -¡Quemad ahora mi casa! Así les dijo. Al momento quemaron la casa del Señor, y aunque estaban juntos todos los Señores dentro de la casa, no se quemaron. Pronto volvió a quedar buena y ni un instante estuvo perdida la casa de Hun-Camé.
Maravilláronse todos los Señores y asimismo sus bailes les causaban mucho placer.
Luego les fue dicho por el Señor: -Matad ahora a un hombre, sacrificadlo, pero que no muera, dijeron.
-Muy bien, contestaron. Y cogiendo a un hombre, lo sacrificaron en seguida, y levantando en alto el corazón de este hombre, lo suspendieron a la vista de los Señores.
Maravilláronse de nuevo Hun-Carné y Vucub-Camé. Un instante después fue resucitado el hombre por ellos [por los muchachos] y su corazón se alegró grandemente cuando fue resucitado.
Los Señores estaban asombrados, -¡Sacrificaos ahora a vosotros mismos, que lo veamos nosotros! ¡Nuestros corazones desean verdaderamente vuestros bailes!, dijeron los Señores.
-Muy bien, Señor, contestaron. Y a continuación se sacrificaron. Hunahpú fue sacrificado por lxbalanqué; uno por uno fueron cercenados sus brazos y sus piernas, fue separada su cabeza y llevada a distancia, su corazón arrancado del pecho y arrojado sobre la hierba. Todos los Señores de Xibalbá estaban fascinados. Miraban con admiración, y sólo uno estaba bailando, que era Ixbalanqué.
-¡Levántate!, dijo éste, y al punto volvió a la vida. Alegráronse mucho [los jóvenes] y los Señores se alegraron también. En verdad, lo que hacían alegraba el corazón de Hun-Camé y Vucub-Camé y éstos sentían como si ellos mismos estuvieran bailando.39)
Sus corazones se llenaron en seguida de deseo y ansiedad por los bailes de Hunahpú e Ixbalanqué. Dieron entonces sus órdenes Hun-Camé y Vucub-Camé.
-¡Haced lo mismo con nosotros! ¡Sacrificadnos!, dijeron. ¡Despedazadnos uno por uno!, les dijeron Hun-Camé y Vucub-Camé a Hunahpú e Ixbalanqué.
-Está bien; después resucitaréis. ¿Acaso no nos habéis traído para que os divirtamos a vosotros, los Señores, y a vuestros hijos y vasallos?, les dijeron a los Señores.
Y he aquí que primero sacrificaron al que era su jefe y Señor, el llamado Hun-Camé, rey de Xibalbá.
Y muerto Hun-Camé, se apoderaron de Vucub-Camé. Y no los resucitaron.
Los de Xibalbá se pusieron en fuga luego que vieron a los Señores muertos y sacrificados. En un instante fueron sacrificados los dos. Y esto se hizo para castigarlos. Rápidamente fue muerto el Señor Principal. Y no lo resucitaron.
Y un Señor se humilló entonces, presentándose ante los bailarines. No lo habían descubierto, ni lo habían encontrado. -¡Tened piedad de mí!, dijo cuando se dio a conocer.
Huyeron todos los hijos y vasallos de Xibalbá a un gran barranco, y se metieron todos en un hondo precipicio. Allí estaban amontonados cuando llegaron innumerables hormigas que los descubrieron y los desalojaron del barranco. De esta manera los sacaron al camino y cuando llegaron se prosternaron y se entregaron todos, se humillaron y llegaron afligidos.
Así fueron vencidos los Señores de Xibalbá. Sólo por un prodigio y por su transformación pudieron hacerlo. 40)
Notas de Adrián Recinos:
36~ Literalmente hombre pez. El autor juega indudablemente con estas palabras para dar a entender que los héroes de la historia eran hijos de las aguas.
37~ En el baile del Ixtzul los bailarines llevaban máscaras pequeñas y colas de guacamaya en el colodrillo, según Barela. Landa dice que en las fiestas de Año Nuevo, cuando éste caía en el día Muluc, los mayas de Yucatán bailaban un baile de zancos muy altos.
38~ Hay aquí una repetición del mismo concepto expresado en una serie de verbos sinónimos.
39~ Estos engaños, que recuerdan los actos de sugestión de los fakires de la India, eran bien conocidos de los indios mayas de México. Sahagún, describiendo las costumbres de los huastecas, tribu mexicana relacionada con los mayas de Yucatán, refiere que cuando volvieron a Panutla, o Pánuco, “evaron consigo los cantares que usaban cuando bailaban y todos los aderezos que usaban en la danza o areyto. Los mismos eran amigos de hacer embaimentos, con los cuales engañaban a las gentes, dándoles a entender ser verdadero lo que es falso, como es hacer creer que se quemaban las casas, cuando no había tal; que hacían aparecer una fuente con peces, y no había nada, sino ilusión de los ojos: que se mataban a sí mismos haciendo tajadas y pedazos sus carnes, y otras cosas que eran aparentes y no verdaderas...”
40~ Se refiere naturalmente a la metamorfosis de Hunahpú e Ixbalanqué en los dos muchachos pobres que engañaron trágicamente a los Señores de Xibalbá valiéndose de sus artes de magia.
sábado, 15 de febrero de 2020
EL POPUL VUH. Libro Sagrado Maya (34)
Segunda Parte. Capitulo XII.He aquí la memoria de la muerte de Hunahpú e Ixbalanqué. Ahora contaremos la manera como murieron.
Habiendo sido prevenidos de todos los sufrimientos que les querían imponer, no murieron de los tormentos de Xibalbá, ni fueron vencidos por todos los animales feroces que había en Xibalbá.
Mandaron llamar después a dos adivinos que eran como profetas; llamábanse Xulú y Pacam y eran sabios, y les dijeron:
-Se os preguntará por los Señores de Xibalbá acerca de nuestra muerte, que están concertando y preparando por el hecho de que no hemos muerto, ni nos han podido vencer, ni hemos perecido en sus tormentos, ni nos han atacado los animales. Tenemos el presentimiento en nuestro corazón de que usarán la hoguera para darnos muerte. Todos los de Xibalbá se han reunido, pero la verdad es que no moriremos. He aquí, pues, nuestras instrucciones sobre lo que debéis decir:
-Si os vinieren a consultar acerca de nuestra muerte y que seamos sacrificados, ¿qué diréis entonces vosotros, Xulú y Pacam? Si os dijeren: "¿No será bueno arrojar sus huesos en el barranco?" "¡No conviene -diréis- porque resucitarán después!" Si os dijeren: "¿No será bueno que los colguemos de los árboles?", contestaréis: "De ninguna manera conviene, porque entonces también les volveréis a ver las caras". Y cuando por tercera vez os digan: "¿Será bueno que arrojemos sus huesos al río?"; si así os fuere dicho por ellos: "Así conviene que mueran -diréis-; luego conviene moler sus huesos en la piedra, como se muele la harina de maíz; que cada uno sea molido [por separado]; en seguida arrojadlos al río, allí donde brota la fuente, para que se vayan por todos los cerros pequeños y grandes." Así les responderéis cuando pongáis en práctica el plan que os hemos aconsejado, dijeron Hunahpú e Ixbalanqué. Y cuando se despidieron de ellos, ya tenían conocimiento de su muerte. Hicieron entonces una gran hoguera, una especie de horno hicieron los de Xibalbá y lo llenaron de ramas gruesas.
Luego llegaron los mensajeros que habían de acompañarlos, los mensajeros de Hun-Camé y de Vucub-Camé.
-“¡Que vengan! Id a buscar a los muchachos, id allá para que sepan que los vamos a quemar." Esto dijeron los Señores, ¡oh muchachos!, exclamaron los mensajeros.
-Está bien, contestaron. Y poniéndose rápidamente en camino, llegaron junto a la hoguera. Allí quisieron obligarlos a divertirse con ellos.
-¡Tomemos nuestra chicha y volemos cuatro veces cada uno (encima de la hoguera), muchachos!, les fue dicho por Hun-Camé.
-No tratéis de engañarnos, contestaron. ¿Acaso no tenemos conocimiento de nuestra muerte, ¡oh Señores!, y de que eso es lo que aquí nos espera? Y juntándose frente a frente, extendieron ambos los brazos, se inclinaron hacia el suelo y se precipitaron en la hoguera, y así murieron los dos juntos.
Todos los de Xibalbá se llenaron de alegría y dando muchas voces y silbidos, exclamaban: -¡Ahora sí los hemos vencidos! ¡Por fin se han entregado!
En seguida llamaron a Xulú y Pacam, a quienes [los muchachos] habían dejado advertidos, y les preguntaron qué debían hacer con sus huesos, tal como ellos les habían pronosticado. Los de Xibalbá molieron entonces sus huesos y fueron a arrojarlos al río. Pero éstos no fueron muy lejos, pues asentándose al punto en el fondo del agua, se convirtieron en hermosos muchachos. Y cuando de nuevo se manifestaron, tenían en verdad sus mismas caras.35)
Notas de Adrián Recinos:
35) ~ Es decir, las de Hunahpú Ixbalanqué.
viernes, 14 de febrero de 2020
miércoles, 12 de febrero de 2020
HAY QUE BUSCARSE UN AMANTE. DEPRESIÓN
HAY QUE BUSCARSE UN AMANTE
Excelente
Muchas personas vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o las más diversas enfermedades en todo el cuerpo.
Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están *verdaderamente desesperanzadas.*
Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:
*"Depresión"* y la infaltable receta del antidepresivo de turno.
Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente *necesitan, ES UN AMANTE.*
Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional me despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Y también están las que escandalizadas se van y no vuelven nunca más.
A las que deciden quedarse y a las que no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición:
*Amante es: "Lo que nos apasiona." Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir.*
Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. *Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.*
*A veces a nuestro amante lo encontramos en una pareja, pero también solemos hallarlo en la literatura, en la música, en el cine, en la fotografía, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, en viajar o en el obsesivo placer de un simple pasatiempo...*
En fin, *es "alguien" o "algo" que nos pone de "novios con la vida" y nos aparta del triste destino de durar.*
Y que es durar?
*Durar es tener miedo a vivir.* Es dedicarse a espiar cómo viven los demás, es tomarse la presión arterial todos los días, es deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las risas, es observar con decepción cada nueva arruga, *es cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.*
*Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy todo el día,* esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.
Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, *conviértete también TÚ en un amante y un protagonista de la vida.*
*Piensa que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte nunca se olvidó de nadie.*
*Lo trágico, es no animarse a vivir;* mientras tanto y sin dudar, búscate un amante...
*"Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".*
*JORGE BUCAY*
martes, 11 de febrero de 2020
lunes, 10 de febrero de 2020
EL POPUL VUH. Libro Sagrado Maya (33)
Segunda Parte. Capitulo XI.En seguida llamó lxbalanqué a todos los animales, al pisote, al jabalí, a todos los animales pequeños y grandes, durante la noche, y a la madrugada les preguntó cuál era su comida.
En seguida llamó lxbalanqué a todos los animales, al pisote, al jabalí, a todos los animales pequeños y grandes, durante la noche, y a la madrugada les preguntó cuál era su comida.
-¿Cuál es la comida de cada uno de vosotros? pues yo os he llamado para que escojáis vuestra comida, les dijo lxbalanqué.
-Muy bien, contestaron. Y en seguida se fueron a tomar cada uno lo suyo, y se marcharon todos juntos. Unos fueron a tomar las cosas podridas; otros fueron a coger hierbas; otros fueron a recoger piedras. Otros fueron a recoger tierra. Variadas eran las comidas de los animales pequeños y de los animales grandes.
Detrás de ellos se había quedado la tortuga, la cual llegó contoneándose a tomar su comida. Y llegando al extremo del cuerpo tomó la forma de la cabeza de Hunahpú, y al instante le fueron labrados los ojos.
Muchos sabios vinieron entonces del cielo. El Corazón del Cielo, Huracán, vinieron a cernerse sobre la Casa de los Murciélagos.
Y no fue fácil acabar de hacerle la cara, pero salió muy buena; la cabellera también tenía una hermosa apariencia, y asimismo pudo hablar.
Pero como ya quería amanecer y el horizonte se teñía de rojo. -. ¡oscurece de nuevo, viejo!, le fue dicho al zopilote.
-Está bien, contestó el viejo, y al instante oscureció el viejo.34)"Ya oscureció el zopilote", dice ahora la gente.
Y así, durante la frescura del amanecer, comenzó su existencia.
-¿Estará bien?, dijeron. ¿Saldrá parecido a Hunahpú?
-Está muy bien, contestaron. Y efectivamente, parecía de hueso la cabeza, se había transformado en una cabeza verdadera.
Luego hablaron entre sí y se pusieron de acuerdo:
-No juegues tú a la pelota; haz únicamente como que juegas yo sólo lo haré todo, le dijo Ixbalanqué.
En seguida le dio sus órdenes a un conejo:
-Anda a colocarte sobre el juego de pelota, quédate allí entre el encinal, le fue dicho al conejo cuando se le dieron estas instrucciones durante la noche.
En seguida amaneció y los dos muchachos estaban buenos y sanos. Luego bajaron a jugar a la pelota. La cabeza de Hunahpú estaba colgada sobre el juego de pelota.
-¡Hemos triunfado! ¡Habéis labrado vuestra propia ruina; ¡os habéis entregado! les decían. De esta manera provocaban a Hunahpú.
-Pégale a la cabeza con la pelota, le decían. Pero no lo molestaban con esto, él no se daba por entendido.
Luego arrojaron la pelota los Señores de Xibalba. Ixbalanqué le salió al encuentro; la pelota iba derecho al anillo, pero se detuvo, rebotando, pasó rápidamente por encima del juego de pelota y de un salto se dirigió hasta el encinal.
El conejo salió al instante y se fue saltando; y los de Xibalba corrían persiguiéndolo. Iban haciendo ruido y gritando tras el conejo. Acabaron por irse todos los de Xibalba.
En seguida se apoderó Ixbalanqué de la cabeza de Hunahpú; se llevó de nuevo la tortuga y fue a colocarla sobre el juego de pelota. Y aquella cabeza era verdaderamente la cabeza de Hunahpú y los dos muchachos se pusieron muy contentos.
Fueron, pues, los de Xibalba a buscar la pelota y habiéndola encontrado entre las encinas, los llamaron, diciendo:
-Venid acá. Aquí está la pelota, nosotros la encontramos, dijeron, y la tenían colgando.
Cuando regresaron los de Xibalba exclamaron. -¿Qué es lo que vemos?
Luego comenzaron nuevamente a jugar. Tantos iguales hicieron por ambas partes.
En seguida lxbalanqué le lanzó una piedra a la tortuga; ésta se vino al suelo y cayó en el patio del juego de pelota hecha mil pedazos como pepitas, delante de los Señores.
-¿Quién de vosotros irá a buscarla? ¿Dónde está el que irá a traerla? dijeron los de Xibalba.
Y así fueron vencidos los señores de Xibalba por Hunahpú e Ixbalanqué. Grandes trabajos pasaron éstos, pero no murieron, a pesar de todo lo que les hicieron.
Notas de Adrián Recinos:
34~ Los quichés llaman al zopilote macho mama cuch, o sea zopilote viejo. La identidad del animal que aquí se menciona carece, sin embargo, de importancia. Los antiguos indios se servían de los objetos y seres naturales para representar las ideas y cosas inmateriales, por el parecido de sus nombres. En el presente caso trataban, sin duda, de representar la idea de la oscuridad que precede inmediatamente al amanecer, a la cual llamaban vuch.
domingo, 9 de febrero de 2020
sábado, 8 de febrero de 2020
viernes, 7 de febrero de 2020
jueves, 6 de febrero de 2020
miércoles, 5 de febrero de 2020
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