sábado, 1 de octubre de 2016

La pobreza no es una virtud, salvo que favorezca tu libertad.


Una señora al ver como la Madre Teresa curaba a un leproso se atrevió a decirle que ella no haría aquello por ningún dinero en el mundo. Y la Madre le respondió: “ Ni yo tampoco; esto lo hago por amor.”. Cada vez que yo entraba a la casa de la Madre Teresa, sentía que Dios recién había salido.” 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario