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lunes, 29 de mayo de 2017

La tecnología te acerca a las personas lejanas, pero mal usada, te aleja de las personas cercanas.


FACUNDO CABRAL - FERROCABRAL - Parte 8 (Transcripción Juana Macedo)


-Perdóname, Señor, pero a veces me canso, a veces me canso de ser un ciudadano.

Me cansa la ciudad, las oficinas, me cansa la familia y la economía.

La familia, mi Señor, ese vía crucis de parientes, esa miseria en cooperativa. 

“Madre hay una sola, Señor y justo vino a tocarme a mí”

Perdóname, Señor, estoy harto de este infierno, este mercado mediocre, donde todos tienen precio.

Perdóname, Señor, pero yo me iré contigo, por tus montañas, tus mares y tus ríos.

Perdóname, Señor, pero a veces pienso que tienes para mí algo mejor que esto.

Perdóname, Señor, no quiero ser un ciudadano, yo quiero ser un hombre, como me has creado. (Aplausos)

Daniel, 3



CADA MAÑANA ES UN MILAGRO QUE ME RECUERDA TU AMOR. GRACIAS SEÑOR.
"Daniel, 3 
1.El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro, de sesenta codos de alta por seis de ancha, y la erigió en el llano de Dura, en la provincia de Babilonia. 
2.El rey Nabucodonosor mandó a los sátrapas, prefectos, gobernadores, consejeros, tesoreros, juristas y jueces y a todas las autoridades provinciales, que se reuniran y asistieran a la dedicación de la estatua erigida por el rey Nabucodonosor. 
3.Se reunieron, pues, los sátrapas, prefectos, gobernadores, consejeros, tesoreros, juristas y jueces y todas las autoridades provinciales para la dedicación de la estatua erigida por el rey Nabucodonosor; todos estaban en pie ante la estatua erigida por el rey Nabucodonosor. 
4.El heraldo pregonó con fuerza: «A vosotros, pueblos, naciones y lenguas, se os hace saber: 
5.En el momento en que oigáis el cuerno, el pífano, la cítara, la sambuca, el salterio, la zampoña y toda clase de música, os postraréis y adoraréis la estatua de oro que ha erigido el rey Nabucodonosor. 
6.Aquél que no se postre y la adore, será inmediatamente arrojado en el horno de fuego ardiente.» 
7.Con tal motivo, en cuanto se oyó sonar el cuerno, el pífano, la cítara, la sambuca, el salterio, la zampoña y toda clase de música, todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron y adoraron la estatua de oro que había erigido el rey Nabucodonosor. 
8.Sin embargo, algunos caldeos se presentaron a denunciar a los judíos. 
9.Tomaron la palabra y dijeron al rey Nabucodonosor: «¡Viva el rey eternamente! 
10.Tú, oh rey, has ordenado que todo hombre, en cuanto oiga sonar el cuerno, el pífano, la cítara, la sambuca, el salterio, la zampoña y toda clase de música, se postre y adore la estatua de oro, 
11.y que aquél que no se postre para adorarla sea arrojado en el horno de fuego ardiente. 
12.Pues hay algunos judíos a quienes has encargado de la administración de la provincia de Babilonia: Sadrak, Mesak y Abed Negó, que no te hacen caso, oh rey; no sirven a tu dios ni adoran la estatua de oro que has erigido.» 
13.Ebrio de cólera, Nabucodonosor mandó llamar a Sadrak, Mesak y Abed Negó, que fueron introducidos ante el rey. 
14.Nabucodonosor tomó la palabra y dijo: «¿Es verdad, Sadrak, Mesak y Abed Negó, que no servís a mis dioses ni adoráis la estatua de oro que yo he erigido? 
15.¿Estáis dispuestos ahora, cuando oigáis sonar el cuerno, el pífano, la cítara, la sambuca, el salterio, la zampoña y toda clase de música, a postraros y adorar la estatua que yo he hecho? Si no la adoráis, seréis inmediatamente arrojados en el horno de fuego ardiente; y ¿qué dios os podrá librar de mis manos?» 
16.Sadrak, Mesak y Abed Negó tomaron la palabra y dijeron al rey Nabucodonosor: «No necesitamos darte una respuesta sobre este particular. 17.Si nuestro Dios, a quien servimos, es capaz de librarnos, nos librará del horno de fuego ardiente y de tu mano, oh rey; 
18.y si no lo hace, has de saber, oh rey, que nosotros no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que has erigido.» 
19.Entonces el rey Nabucodonosor, lleno de cólera y demudada la expresión de su rostro contra Sadrak, Mesak y Abed Negó, dio orden de que se encendiese el horno siete veces más de lo corriente, 
20.y mandó a los hombres más fuertes de su ejército que ataran a Sadrak, Mesak y Abed Negó y los arrojaran al horno de fuego ardiente. 
21.Fueron, pues, atados estos hombres, con sus zaragüelles, túnicas, gorros y vestidos, y arrojados al horno de fuego ardiente. 22.Como la orden del rey era perentoria y el horno estaba excesivamente encendido, la llamarada mató a los hombres que habían llevado allá a Sadrak, Mesak y Abed Negó. 
23.Y los tres hombres, Sadrak, Mesak y Abed Negó, cayeron, atados, en medio del horno de fuego ardiente. 
24.Iban ellos por entre las llamas alabando a Dios y bendiciendo al Señor. 
25.Y Azarías, de pie en medio del fuego, tomó la palabra y oró así: 
26.«Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres, digno de loor, y tu nombre sea glorificado eternamente. 
27.Porque eres justo en todo lo que nos has hecho, todas tus obras son verdad, rectos todos tus caminos, verdad todos tus juicios. 
28.Juicio fiel has hecho en todo lo que sobre nosotros has traído, y sobre la ciudad santa de nuestros padres, Jerusalén. Pues con verdad y justicia has provocado todo esto, por nuestros pecados. 
29.Sí, pecamos, obramos inicuamente alejándonos de ti, sí, mucho en todo pecamos, no dimos oído a tus mandamientos, 
30.no los observamos, no cumplimos lo que se nos mandaba para nuestro bien. 
31.Sí, todo lo que sobre nosotros has traído, todo lo que nos has hecho, con juicio fiel lo has hecho. 
32.Nos has entregado en manos de nuestros enemigos, gentes sin ley, pésimos impíos, en manos de un rey injusto, el más perverso de la tierra toda. 
33.Y hoy no podemos abrir nuestra boca, la vergüenza y el oprobio han alcanzado a los que te sirven y te adoran. 
34.¡Oh, no nos abandones para siempre, - por amor de tu nombre - no repudies tu alianza, 
35.no nos retires tu misericordia, por Abraham tu amado, por Isaac tu siervo, por Israel tu santo, 
36.a quienes tú prometiste multiplicar su linaje como las estrellas del cielo y como la arena de la orilla del mar! 
37.Señor, que somos más pequeños que todas las naciones, que hoy estamos humillados en toda la tierra, por causa de nuestros pecados; 
38.ya no hay, en esta hora, príncipe, profeta ni caudillo, holocausto, sacrificio, oblación ni incienso ni lugar donde ofrecerte las primicias, 
39.y hallar gracia a tus ojos. Mas con alma contrita y espíritu humillado te seamos aceptos, como con holocaustos de carneros y toros, y con millares de corderos pingües; 
40.tal sea hoy nuestro sacrificio ante ti, y te agrade que plenamente te sigamos, porque no hay confusión para los que en ti confian. 
41.Y ahora te seguimos de todo corazón, te tememos y buscamos tu rostro. No nos dejes en la confusión, 
42.trátanos conforme a tu bondad y según la abundancia de tu misericordia. 
43.Líbranos según tus maravillas, y da, Señor, gloria a tu nombre. 
44.Sean confundidos los que a tus siervos hacen daño, queden cubiertos de vergüenza, privados de todo su poder, sea aplastada su fuerza. 
45.Y sepan que tú eres el único Dios y Señor, glorioso por toda la tierra.» 
46.Los siervos del rey que los habían arrojado al horno no cesaban de atizar el fuego con nafta, pez, estopa y sarmientos, 
47.tanto que la llama se elevaba por encima del horno hasta cuarenta y nueve codos, 
48.y al extenderse abrasó a los caldeos que encontró alrededor del horno. 
49.Pero el ángel del Señor bajó al horno junto a Azarías y sus compañeros, empujó fuera del horno la llama de fuego, 
50.y les sopló, en medio del horno, como un frescor de brisa y de rocío, de suerte que el fuego nos los tocó siquiera ni les causó dolor ni molestia. 
51.Entonces los tres, a coro, se pusieron a cantar, glorificando y bendiciendo a Dios dentro del horno, y diciendo: 
52.«Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres, loado, exaltado eternamente. Bendito el santo nombre de tu gloria, loado, exaltado eternamente. 
53.Bendito seas en el templo de tu santa gloria, cantado, enaltecido eternamente. 
54.Bendito seas en el trono de tu reino, cantado, exaltado eternamente. 
55.Bendito tú, que sondas los abismos, que te sientas sobre querubines, loado, exaltado eternamente. 
56.Bendito seas en el firmamento del cielo, cantado, glorificado eternamente. 
57.Obras todas del Señor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
58.Angeles del Señor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
59.Cielos, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
60.Aguas todas que estáis sobre los cielos, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
61.Potencias todas del Señor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
62.Sol y luna, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
63.Astros del cielo, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
64.Lluvia toda y rocío, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
65.Vientos todos, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 66.Fuego y calor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 67.Frío y ardor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
68.Rocíos y escarchas, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
69.Hielos y frío, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
70.Heladas y nieves, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
71.Noches y días, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
72.Luz y tinieblas, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
73.Rayos y nubes, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
74.Bendiga la tierra al Señor, le cante, le exalte eternamente. 
75.Montes y colinas, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
76.Todo lo que germina en la tierra, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
77.Fuentes, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
78.Mares y ríos, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
79.Cetáceos y todo lo que se mueve en las aguas, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
80.Pájaros todos del cielo, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
81.Fieras todas y bestias, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
82.Hijos de los hombres, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
83.Israel, bendice al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
84.Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
85.Siervos del Señor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
86.Espíritus y almas de los justos, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
87.Santos y humildes de corazón, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. 
88.Ananías, Azarías, Misael, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. Porque él nos ha arrancado del infierno, nos ha salvado de la mano del la muerte, nos ha sacado del horno de llama abrasadora, nos ha rescatado de en medio de la llama. 
89.Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia. 
90.Todos los que veneráis al Señor, bendecid al Dios de los de los dioses, cantadle, dadle gracias, porque es eterna su misericordia.» 
91.Entonces el rey Nabucodonosor, estupefacto, se levantó a toda prisa y preguntó a sus consejeros: «¿No hemos echado nosotros al fuego a estos tres hombres atados?» Respondieron ellos: «Indudablemente, oh rey.» 
92.Dijo el rey: «Pero yo estoy viendo cuatro hombres que se pasean libremente por el fuego sin sufrir daño alguno, y el cuarto tiene el aspecto de un hijo de los dioses.» 
93.Y Nabucodonosor se acercó a la boca del horno de fuego ardiente y dijo: «Sadrak, Mesak y Abed Negó, servidores del Dios Altísimo, salid y venid aquí.» Entonces Sadrak, Mesak y Abed Negó salieron de en medio del fuego. 
94.Los sátrapas, prefectos, gobernadores y consejeros del rey se reunieron para ver a estos hombres: el fuego no había tenido ningún poder sobre su cuerpo, los cabellos de su cabeza no estaban chamuscados, sus mantos no se habían alterado, y ni el olor del fuego se les había pegado. 
95.Nabucodonosor exclamó: «Bendito sea el Dios de Sadrak, Mesak y Abed Negó, que ha enviado a su ángel a librar a sus siervos que, confiando en él, quebrantaron la orden del rey y entregaron su cuerpo antes que servir y adorar a ningún otro fuera de su Dios. 
96.Y yo promulgo este edicto: Pueblos, naciones y lenguas, todo aquel que hable ligeramente del Dios de Sadrak, Mesak y Abed Negó, será cortado en pedazos y su casa será reducida a escombros, porque no hay otro dios que pueda salvar de este modo.» 
97.Y el rey hizo prosperar a Sadrak, Mesak y Abed Negó en la provincia de Babilonia. 
98.Nabucodonosor, Rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas de toda la tierra: ¡Sea grande vuestra paz! 
99.Me ha parecido bien daros a conocer las señales y milagros que ha hecho el Dios Altísimo. 
100.¡Que grandes sus prodigios, qué poderosos sus milagros! ¡Reino eterno es su reino, su imperio de generación en generación!"

domingo, 28 de mayo de 2017

Se acercó y me dio la mano...


Nunca hables con extraños por internet, corres el riesgo de que ...


FACUNDO CABRAL - FERROCABRAL - Parte 7 (Transcripción Juana Macedo)


Levanto la voz en Italia y hago silencio en la India.

Porque soy y vivo en el presente, porque estoy hecho de sueños y de flores, de vacío, de vino y de trigo me llaman “el Hombre”. Es cierto que soy polvo, pero polvo sagrado yo, aunque Tú sabes mi Señor que cuando digo: "Yo soy" estoy diciendo "Tú eres", invicto, innombrable.

Altísimo Señor no te preocupes por el pan nuestro de cada día que eso es cosa nuestra, para eso somos hombres. Pero no nos dejes sin el sueño de cada noche porque sin él nada somos, nosotros que tal vez sólo seamos un sueño que Tú sueñas. 

Amado Señor: Padre Nuestro que estás en el surco, sacrificados seres nosotros, así en la tierra como en el agua, el pan nuestro de cada día ablándanos hoy y perdona nuestras deudas así como nosotros, no sé por qué todavía perdonamos a nuestros deudores y déjanos caer en la tentación de terminar con todos ellos. Más líbranos de Camps, Amén. (aplausos)

Oiste mi Señor es un pedido general. ¡En el nombre del fraude, del fisco y los Esclavos Unidos, Okey !

Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida...


Daniel, 2



CUANDO PONEMOS NUESTROS PROBLEMAS EN LAS MANOS DE DIOS, EL PONE SU PAZ EN NUESTROS CORAZONES. 
"Daniel, 2 
1.El año segundo del reinado de Nabucodonosor, Nabucodonosor tuvo sueños, y su espíritu se turbó hasta el punto de no poder dormir. 2.El rey mandó llamar a los magos y adivinos, encantadores y caldeos para que manifestaran al rey sus sueños. Vinieron ellos y se presentaron al rey. 3.El rey les dijo: «He tenido un sueño y mi espíritu se ha turbado por el deseo de comprender este sueño.» 4.Los caldeos respondieron al rey: (Arameo) «¡Viva el rey eternamente! Cuenta el sueño a tus siervos, y nosotros te daremos su interpretación.» 5.Respondió el rey y dijo a los caldeos: «Tened bien presente mi decisión: si no me dais a conocer el sueño y su interpretación, seréis cortados en pedazos y vuestras casas serán reducidas a escombros. 6.Pero si me dais a conocer el sueño y su interpretación, recibiréis de mí regalos, obsequios y grandes honores. Así pues, dadme a conocer el sueño y su interpretación.» 7.Respondieron ellos por segunda vez: «Cuente el rey el sueño a sus siervos, que nosotros le daremos su interpretación.» 8.Pero el rey replicó: «Bien veo que lo que queréis vosotros es ganar tiempo, sabiendo que mi decisión está tomada. 9.Si no me dais a conocer el sueño, una misma será vuestra sentencia. Habéis acordado entre vosotros decirme palabras mentirosas y falsas, mientras cambian los tiempos. Por tanto, indicadme el sueño y sabré que podéis darme su interpretación.» 10.Los caldeos respondieron ante el rey: «No hay nadie en el mundo capaz de descubrir lo que quiere el rey; y por eso mismo ningún rey, por grande y poderoso que sea, pregunta jamás cosa semejante a ningún mago, adivino o caldeo. 11.Lo que el rey pide es difícil, y nadie se lo puede descubrir al rey, excepto los dioses; pero ellos no viven entre los seres de carne.» 12.Entonces el rey se enfureció terriblemente y mandó matar a todos los sabios de Babilonia. 13.Promulgado el decreto de matar a los sabios, se buscó también a Daniel y a sus compañeros para matarlos. 14.Pero Daniel se dirigió con palabras sabias y prudentes a Aryok, jefe de la guardia real, que se disponía a matar a los sabios de Babilonia. 15.Tomó la palabra y dijo a Aryok, oficial del rey: «Por qué ha dado el rey un decreto tan tajante?» Aryok explicó la cosa a Daniel, 16.y Daniel se fue a pedir al rey que se le concediese un plazo para declarar al rey la interpretación. 17.Daniel regresó a su casa e informó del caso a sus compañeros Ananías, Misael y Azarías, 18.invitándoles a implorar la misericordia del Dios del Cielo, acerca de este misterio, a fin de que no se diese muerte a Daniel y a sus compañeros con el resto de los sabios de Babilonia. 19.Entonces el misterio fue revelado a Daniel en una visión nocturna. Y Daniel bendijo al Dios del Cielo. 20.Tomó Daniel la palabra y dijo: «Bendito sea el Nombre de Dios por los siglos de los siglos, pues suyos son el saber y la fuerza. 21.El hace alternar estaciones y tiempos, depone a los reyes, establece a los reyes, da a los sabios sabiduría, y ciencia a los que saben discernir. 22.El revela honduras y secretos, conoce lo que ocultan las tinieblas, y la luz mora junto a él. 23.A ti, Dios de mis padres, doy yo gracias y alabo, porque me has concedido sabiduría y fuerza; y ahora me has dado a conocer lo que te habíamos pedido, la cosa del rey nos has dado a conocer.» 24.Después Daniel se fue donde Aryok, a quien el rey había encomendado la matanza de los sabios de Babilonia. Entró y le dijo: «No mates a los sabios de Babilonia. Llévame a la presencia del rey y yo declararé al rey la interpretación.» 25.Aryok se apresuró a introducir a Daniel ante el rey y le dijo: «He encontrado entre los deportados de Judá un hombre que puede dar a conocer al rey la interpretación.» 26.Tomó el rey la palabra y dijo a Daniel (por sobrenombre Beltsassar): «¿Eres tú capaz de darme a conocer el sueño que he tenido y su interpretación?» 27.Daniel tomó la palabra en presencia del rey y dijo: «El misterio que el rey quiere saber, no hay sabios, adivinos, magos ni astrólogos que lo puedan revelar al rey; 28.pero hay un Dios en el cielo, que revela los misterios y que ha dado a conocer al rey Nabucodonosor lo que sucederá al fin de los días. Tu sueño y las visiones de tu cabeza cuando estabas en tu lecho eran éstos: 29.«Oh rey, los pensamientos que agitaban tu mente en el lecho se referían a lo que ha de suceder en el futuro, y el que revela los misterios te ha dado a conocer lo que sucederá. 30.A mí, sin que yo posea más sabiduría que cualquier otro ser viviente, se me ha revelado este misterio con el solo fin de dar a conocer al rey su interpretación y de que tú conozcas los pensamientos de tu corazón. 31.«Tú, oh rey, has tenido esta visión: una estatua, una enorme estatua, de extraordinario brillo, de aspecto terrible, se levantaba ante ti. 32.La cabeza de esta estatua era de oro puro, su pecho y sus brazos de plata, su vientre y sus lomos de bronce, 33.sus piernas de hierro, sus pies parte de hierro y parte de arcilla. 34.Tú estabas mirando, cuando de pronto una piedra se desprendió, sin intervención de mano alguna, vino a dar a la estatua en sus pies de hierro y arcilla, y los pulverizó. 35.Entonces quedó pulverizado todo a la vez: hierro, arcilla, bronce, plata y oro; quedaron como el tamo de la era en verano, y el viento se lo llevó sin dejar rastro. Y la piedra que había golpeado la estatua se convirtió en un gran monte que llenó toda la tierra. 36.Tal fue el sueño: ahora diremos ante el rey su interpretación. 37.Tú, oh rey, rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha dado reino, fuerza, poder y gloria 38.- los hijos de los hombres, las bestias del campo, los pájaros del cielo, dondequiera que habiten, los ha dejado en tus manos y te ha hecho soberano de ellos -, tú eres la cabeza de oro. 39.Después de ti surgirá otro reino, inferior a ti, y luego un tercer reino, de bronce, que dominará la tierra entera. 40.Y habrá un cuarto reino, duro como el hierro, como el hierro que todo lo pulveriza y machaca: como el hierro qué aplasta, así él pulverizará y aplastará a todos los otros. 41.Y lo que has visto, los pies y los dedos, parte de arcilla de alfarero y parte de hierro, es un reino que estará dividido; tendrá la solidez del hierro, según has visto el hierro mezclado con la masa de arcilla. 42.Los dedos de los pies, parte de hierro y parte de arcilla, es que el reino será en parte fuerte y en parte fragil. 43.Y lo que has visto: el hierro mezclado con la masa de arcilla, es que se mezclarán ellos entre sí por simiente humana, pero no se aglutinarán el uno al otro, de la misma manera que el hierro no se mezcla con la arcilla. 44.En tiempo de estos reyes, el Dios del cielo hará surgir un reino que jamás será destruido, y este reino no pasará a otro pueblo. Pulverizará y aniquilará a todos estos reinos, y él subsistirá eternamente: 45.tal como has visto desprenderse del monte, sin intervención de mano humana, la piedra que redujo a polvo el hierro, el bronce, la arcilla, la plata y el oro. El Dios grande ha dado a conocer al rey lo que ha de suceder. Tal es verdaderamente el sueño, y su interpretación digna de confianza.» 46.Entonces el rey Nabucodonosor cayó rostro en tierra, se postró ante Daniel, y ordenó que se le ofreciera oblación y calmante aroma. 47.El rey tomó la palabra y dijo a Daniel: «Verdaderamente vuestro Dios es el Dios de los dioses y el señor de los reyes, el revelador de los misterios, ya que tú has podido revelar este misterio.» 48.Y el rey confirió a Daniel un alto rango y le dio muchos y magníficos regalos. Le hizo gobernador de toda la provincia de Babilonia y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia. 49.Daniel pidió al rey que encargara de la administración de la provincia de Babilonia a Sadrak, Mesak y Abed Negó, quedando Daniel en la corte del rey."