miércoles, 9 de mayo de 2018

LAS CONFESIONES DE SAN AGUSTÍN. LIBRO OCTAVO 7.


7. Pero ¿ qué ocurre en el alma para que ésta se alegre más con las cosas encontradas o recobradas, y que ella estima, que si siempre las hubiera tenido consigo? Porque esto mismo testifican las demás cosas y llenas están todas ellas de testimonios que claman: «Así es.» Triunfa victorioso el emperador, y no venciera si no peleara; mas cuanto mayor fue el peligro de la batalla, tanto mayor es el gozo del triunfo. Combate una tempestad a los navegantes y amenaza tragarlos, y todos palidecen ante la muerte que les espera; serénanse el cielo y la mar, y alégranse sobremanera, porque temieron sobremanera. Enferma una persona amiga y su pulso anuncia algo fatal, y todos los que la quieren sana enferman con ella en el alma; sale del peligro, y aunque todavía no camine con las fuerzas de antes, hay ya tal alegría entre ellos como no la hubo antes, cuando andaba sana y fuerte. Aun los mismos deleites de la vida humana, ¿no los sacan los hombres de ciertas molestias, no impensadas y contra voluntad, sino buscadas y queridas? Ni en la comida ni en la bebida hay placer si no precede la molestia del hambre y de la sed. Y los mismos bebedores de vino, ¿no suelen comer antes alguna cosa salada que les cause cierto ardor molesto, el cual, al ser apagado con la bebida, produce deleite? Y cosa tradicional es entre nosotros que las desposadas no sean entregadas inmediatamente a sus esposos, para que no tenga a la que se le da por cosa vil, como marido, por no haberla suspirado largo tiempo Como novio . 

Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.


martes, 8 de mayo de 2018

Que no te pase lo que a Don Pancho

El cuento de hoy...jaajaa a cuidarse...
Que no te pase lo que a Don Pancho:

Resulta que Don Pancho se encontraba bien de salud, hasta que un día su mujer, a instancias de una amiga, le planteó:

-Pancho, ya vas a cumplir 68 años, es tiempo de que te hagas una revisión médica.
-¿Y para qué? si me siento muy bien-

-Por prevención, ahora cuando todavía te sientes joven-,
contestó su esposa.

Así que Pancho fue a consultar al médico, quien con buen criterio, le mandó hacer exámenes y análisis de todo.

A los quince días el doctor le dijo que estaba bastante bien, pero que había algunos valores en los estudios que había que mejorar.

Entonces le recetó Atorvastatina en grageas para el colesterol, Losartán para la hipertensión, Metformina para prevenir la diabetes y Loratadina para la alergia.

Como los medicamentos eran muchos y había que proteger el estómago, le indicó Omeprazol y Diurético para evitar edemas.

Pancho, fue a la farmacia y se gastó en medicamentos una parte importante de su jubilación.

Al tiempo, como no lograba recordar si las pastillas verdes para la alergia, las debía tomar antes o después de las cápsulas para el estómago, y si las amarillas para el corazón, iban durante o al terminar las comidas, volvió al médico...

Éste, luego de hacerle un pequeño fixture con las ingestas, lo notó un poco tenso
y algo contracturado, por lo que le agregó  Alprazolam y Sucedal para dormir.

Don Pancho, en lugar de estar mejor, cada día estaba peor.

Tenía todos los remedios en el aparador de la cocina y casi no salía de su casa, porque no pasaba momento en que no tuviera que tomar alguna pastilla.

Con tan mala suerte que a los pocos días Pancho se resfrió y su mujer lo hizo acostar, pero esta vez, además del té de menta con canela, limón y miel, llamó al médico. 

Éste le dijo que no era nada, pero por prevención le recetó Tabsín cada 12 hrs y Sanigrip con Efedrina. Como empezó con taquicardia, el doctor le agregó Atenolol y un antibiótico, Amoxicilina de 1 gr. cada 12 horas por 10 días. Al cabo le salieron hongos y herpes y entonces le agregó Fluconazol con Zovirax.

Para colmo, Pancho se puso a leer los prospectos de todos los medicamentos que tomaba y así se enteró de las contraindicaciones, las advertencias, las precauciones, las reacciones adversas, los efectos colaterales y las interacciones médicas.

Todo lo que leía eran cosas terribles. No sólo podía morir, sino que además podía tener arritmias ventriculares, úlceras,
sangrado anormal, náuseas, hipertensión, insuficiencia renal, parálisis, cólicos abdominales, alteraciones mentales y una lista larga de más cosas espantosas.

Asustadísimo, Pancho llamó al médico, quien al verlo trató de tranquilizarlo asegurándole que no tenía que hacer caso de esa información que los laboratorios ponen nomás por poner.

-Tranquilo, Don Pancho, -no se alarme- le dijo el médico, mientras le hacía una nueva receta con Rivotril, un antidepresivo, más Sertralina de 100 mgs. Y como le habían empezado a doler las articulaciones le añadió Diclofenaco.

Por ese tiempo, cada vez que Pancho cobraba la jubilación, más de la mitad se le iba a la farmacia.

Tan mal se había puesto, que un día, haciéndole caso a los prospecto de los remedios, se murió.

Al entierro fueron todos, pero el que más lloraba era el farmacéutico.

Aún hoy, su esposa afirma que menos mal que lo mandó al médico a tiempo, porque si no, seguro que se hubiese muerto antes.

Este mensaje está dedicado a todas mis amistades, ya sean médicos o pacientes..

Ah, si Pancho simplemente hubiese seguido comiendo  conejo, pollo sin piel, lechugas,  🥗aceite de oliva, frutas, verduras de todos colores, 🍆🥒🍅sal en grano, nada de azúcar, una COPITA DE VINO TINTO 🍷y caminando 🏃tcuarenta y cinco minutos diarios, aún estaría vivito. *Si tú dices que estás enfermo  ¡te enfermas! Si tú dices que estás bien ¡te sentirás de maravilla!*
Muchas cosas que nos pasan en la vida son sicosomaticas para después hacerse somáticas.
Autor desconocido.

*CIRCULA ESTA HISTORIA PARA QUE A TUS AMIGOS JUBILADOS NO LES PASE LO QUE A DON PANCHO.

La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien hecho.


!Muy buen dia, disfrutalo!


lunes, 7 de mayo de 2018

Perdóname Señor... Facundo Cabral

La familia, mi Señor, ese vía crucis de parientes, esa miseria en cooperativa, 
madre hay una sola, Señor y justo vino a tocarme a mi.

Perdoname Señor, estoy harto de este infierno este mercado mediocre donde todos tienen precio perdoname señor,pero yo me ire contigo por tus montañas,tus mareas y tus ríos. 

Perdoname Señor, pero a veces pienso 
que tienes para mi algo mejor que esto 
perdoname señor,no quiero ser un ciudadano yo quiero ser un hombre como me has creado, perdoname Señor

Las cosas que no se dicen se hacen...


Un sabio dijo...


El chiste de hoy...jaajaa

La patria es una ficción...

!Buen inicio de semana amigos!

sábado, 5 de mayo de 2018

Los grandes corazones se contentancon pequeños detalles

Combinaciones peligrosas...

No te preocupes...

De la cuna a la tumba...

Hasta el más bello cuerpo aburre, cuando la mente está vacía.


La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien hecho


Alimenta tu fe para que tus miedos se mueran de hambre


LAS CONFESIONES DE SAN AGUSTÍN. LIBRO OCTAVO. I,1


LIBRO OCTAVO I,1. ¡Dios mío!, que yo te recuerde en acción de gracias y confiese tus misericordias sobre mí. Que mis huesos se empapen de tu amor y digan: Señor: ¿quién semejante a ti ?. Rompiste mis ataduras; sacrifíquete yo un sacrificio de alabanza. Contaré cómo las rompiste, y todos los que te adoran dirán cuando lo oigan: Bendito sea el Señor, en el cielo y en la tierra, grande y admirable es el nombre suyo. Tus palabras, Señor, se habían pegado a  escogía el partido más fácil, y por esta causa me volvía tardo en las demás cosas y me consumía con agotadores cuidados por verme obligado a reconocer en aquellas cosas que yo no quería padecer algo inherente a la vida conyugal, a la cual entregado me sentía ligado. Había oído de boca de la Verdad que hay eunucos que se han mutilado a sí mismos por el reino de los cielos, bien que añadió que lo haga quien pueda hacerlo . Vanos son ciertamente todos los hombres en quienes no existe la ciencia de Dios, y que por las cosas que se ven, no pudieron hallar al que es. Pero ya había salido de aquella vanidad y 1a había traspasado, y por el testimonio de la creación entera te había hallado a ti, Creador nuestro, y a tu Verbo, Dios en ti y contigo un solo Dios, por quien creaste todas las cosas. Otro género de impíos hay: el de los que, conociendo a Dios, no le glorificaron como a tal o le dieron gracias. También había caído yo en él; mas tu diestra me recibió y me sacó de él y me puso en que pudiera convalecer, porque tú has dicho al hombre: He aquí que la piedad es la sabiduría y No quieras parecer sabio, porque los que se dicen ser sabios son vueltos necios. Ya había hallado yo, finalmente , la margarita preciosa, que debía comprar con la venta de todo. Pero vacilaba.

!Feliz Sábado amigos!

viernes, 4 de mayo de 2018

Te suplico que me ayudes...

El chiste de hoy... jaajaa


La verdadera pregunta no es si existe vida después de la muerte...


No sabemos lo que somos hasta que vemos lo que podemos hacer


No presumas lo que no eres, más vale ser una persona humilde, sincera y transparente que estar lleno de mentiras


EL LIBRO DE JUAN FRANCISCO (Parte 9) Facundo Cabral. Transcripción Juana Macedo

A finales del siglo XIX en Estados Unidos unos cuantos aventureros con el pretexto del progreso de la patria acabaron con los búfalos y con millones de indígenas para abrirle paso al tren, el caballo de hierro que confirmaba la triste victoria del blanco, tan aburrido en su tierra que invadió la de los pieles rojas y detrás del tren los granjeros cubrieron las praderas con el trigo y el algodón que trajo a los negros, que en templos blancos le cantaron a Dios y al místico Mississippi. 

Dicen en Nueva York que cuando un negro esta triste y tiene una guitarra, canta un blus, pero cuando el triste es blanco y tiene una guitarra canta un rocanrol. En el oeste americano, escuché a los espíritus en los profundos cañones de Arizona, los viejos espíritus de los Anasazi, nómadas que se detuvieron dos o tres siglos por ahí, cuando las lluvias hicieron habitable a ese desierto que crucé tantas veces, los Anasazi que levantaron grandes ciudades con el espíritu artístico que siempre enriquece la religión, respetuosas construcciones a la que me acercaron los descendientes de los navajos, a los que misteriosamente, como corresponde llegaron mis canciones, que son casi una continuación de lo que dibujaron en las paredes de las ciudades, que eran templos, esculturas para habitar, los navajos que enterraban los principales con sus mujeres enjoyadas, en medio del desierto que alguna vez fue el fondo del mar y cuando no los bendijeron las lluvias abandonaron sus magníficas ciudades y volvieron a ser nómadas para cazar, porque sin agua no podían cultivar la tierra, pero se cruzaron con los españoles que los diezmaron más con sus pestes que con sus espadas, entonces ya nadie armonizó a la tierra y al cielo en el Fargües. 

Esa mañana estaba todo detenido por la lluvia, los gatos no salían de la casa, ni los pájaros salían de los árboles, solo se escuchaba el desgarrado canto de la lluvia, ese milagro. Los indígenas ya no estaban pero habían dejado bellos sonidos en la trajinada tierra americana. Arizona, Texas, Oklahoma, Ayohua, Manhattan, un cacique que se convirtió en una isla, el punto central del hombre del siglo XX. Y viendo llover, el viejo brujo, un piel roja sobreviviente entre hijos de irlandeses meditó… “El tiempo nos corromperá, entonces ya nada importará, el polvo sobre el mármol, ni la luna roja sobre las rosas amarillas, ya no habrá quién derribe los árboles, ni quien quiera eternizarse en un poema, o en una batalla, que serán la misma cosa, nada, y en ese silencio mutuo, nadie esperará la tarde, descansaran las espadas en el fondo de los mares, ni siquiera en el caracol perdurará la canción que me prodigaron mis abuelos, que se hincaban ante la lluvia.

Mucho más el sur, en México, un descendiente de los Olmecas me dijo: Cuando llegaban las lluvias, nos juntábamos en silencio, pero cuando llegaban antes de lo previsto, corríamos a llenar los aljibes porque anunciaban largas sequías y le echábamos carbones encendidos, para que se murieran las sabandijas del aire. Dentro de las nubes viven los fantasmas, decía mi abuela, criada por tehuelches y cuando duermen, las nubes son blancas y vuelan despacio para no despertarlos, los mesen y los llevan lejos y cuando los fantasmas despiertan, las nubes se vuelven grises y se agazapan en el horizonte y cuando los fantasmas se enfurecen, las nubes se oscurecen, se agrietan y estallan y cuando los fantasmas salen de las nubes estas desaparecen porque las nubes solo son las sombras de los fantasmas, como el cuerpo es solo el vehículo que nos lleva de la cuna a la tumba. 

Al empezar el eclipse contaba mi abuela, los indios preocupados gritaban a los Dioses “Se comen a la luna, se comen a la luna…”, era una locura bulliciosa, una amorosa desesperación, y con la oscuridad aumentaban la furia y el pánico a lo que se sumaban los gallos y los perros, solo el viejo cacique los calmaba cuando les decía: “Las cosas no vienen ni van porque las cosas no se mueven, nosotros vamos a ellas. Entonces con no ir a ninguna parte es suficiente para acabar con las preocupaciones que solo traen rabia y miedo”... (Continua Parte 10)

A ti te falta el dinero...

!Buenos dias amigos!

miércoles, 2 de mayo de 2018

La memoria almacena no lo que has vivido sino las interpretaciones subjetivas de lo que crees haber vivido

!Buenas noches y bellos sueños!

Maestro, tengo un problema con mi hijo...


La felicidad no llega a la puerta; hay que salir a buscarla y pelear por ella.


El chiste de hoy...jaajaa

Acepta los retos con alegría...

Hay disculpas que llegan tan tarde, que ya no encuentran a nadie


Señor tú peleas mis batallas.


El chiste de hoy... jaajaa


!Buenos días amigos!