sábado, 9 de enero de 2016

LA ROCA. REFLEXIÓN




LA ROCA. REFLEXIÓN
Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios. El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran roca frente a la cabaña. Le explicó que debía empujar la piedra con todas sus fuerzas.

El hombre aceptó con agrado.

El hombre hizo lo que el Señor le pidió, día tras día. Por muchos años, desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra con todas sus fuerzas… y ésta no se movía.

Todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano.

Como el hombre empezó a sentirse frustrado, Satanás decidió entrar en el juego trayendo pensamientos a su mente: “Has estado empujando esa roca por mucho tiempo, y no se ha movido”. Le dio al hombre la impresión que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso. Estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión.


Satanás le dijo: “¿Por qué esforzarte todo el día en esta tarea imposible? Solo haz un mínimo esfuerzo y será suficiente”.

El hombre pensó en poner en práctica esto pero antes decidió elevar una oración al Señor y confesarle sus sentimientos: “Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio. He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero aún así, no he podido mover la roca ni un milímetro. ¿Qué pasa? ¿Por qué he fracasado? “.


 El Señor le respondió con compasión: “Querido amigo, cuando te pedí que me sirvieras y tú aceptaste, te dije que tu tarea era empujar contra la roca con todas tus fuerzas, y lo has hecho.

Nunca dije que esperaba que la movieras. Tu tarea era empujar.

Ahora vienes a mi sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero ¿en realidad fracasaste?.

Mírate ahora, tus brazos están fuertes y musculosos, tu espalda fuerte y bronceada, tus manos callosas por la constante presión, tus piernas se han vuelto duras. A pesar de la adversidad has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que las que tuviste alguna vez.

Cierto, no has movido la roca, pero tu misión era ser obediente y empujar para ejercitar tu fe en mi. Eso lo has conseguido.

Ahora, querido amigo, yo moveré la roca”.
Algunas veces, cuando escuchamos la palabra del Señor, tratamos de utilizar nuestro intelecto para descifrar su voluntad, cuando en realidad Dios solo nos pide obediencia y fe en él. Debemos ejercitar nuestra fe, que mueve montañas, pero conscientes que es Dios quien al final logra moverlas.

Cuando todo parezca ir mal… solo EMPUJA!

Cuando estés agotado por el trabajo… solo EMPUJA!

Cuando la gente no se comporte de la manera que te parece que debería… solo EMPUJA!

Cuando no tienes más dinero para pagar tus cuentas… solo EMPUJA!

Cuando la gente simplemente no te comprende… solo EMPUJA!

Cuando te sientas agotado y sin fuerzas… solo EMPUJA!

Ten fe. Dios hará el resto.

GRR

El ego...


Las viejas voces de tu interior, no te dejan oír las nuevas voces que te llegan del exterior, o del presente, que es todo lo que hay. Y solo cuando hay el silencio interior se pueden oír las del exterior, solo en la quietud se puede sentir al eterno movimiento que nos rodea, solo en la quietud comprobarás que la hierba, es decir la vida crece constantemente y tú eres parte de esa evolución aunque no hagas nada, y solo tienes que entregarte para tener conciencia de este hacer sin hacedor, entonces te refrescará la espontaneidad. El ego es el pasado, por eso es viejo y hace que todo te sea pesado. El ego es la memoria de lo que ya no es por eso te priva de la espontaneidad, es decir de la audacia, es decir del niño. El ego te hace sentir la ilusión suicida de que eres algo aparte, es decir, te ciega, te empobrece, te enfría y en ese estado sufres a la soledad en lugar de gozarla. Y en cuanto más sepas estarás más paralizado, no vivirás, solo responderás desde tu conocimiento, es decir mecánicamente y responderás solo al que tienes al frente, no a la vida y solo por la razón, no por la claridad.

Job 16


Job, 16

1.Job respondió diciendo:

2.«¡He oído muchas cosas como éstas!, ¡pesados consoladores son todos ustedes!

3.¿No se acabarán tus palabras vanas? ¿Que necesidad tienes de discutir?

4.Yo también podría hablar como ustedes si estuvieran en mi lugar y yo en el suyo. Podría llenarlos de discursos y movería la cabeza por ustedes,

5.los reanimaría con discursos bonitos hablando con toda libertad.

6.Pero cuando hablo, no se suaviza mi dolor, y si callo, tampoco se aparta de mí.

7.Pues ahora, el envidioso ha agotado mis fuerzas y su bando se apodera de mí.

8.Se levanta contra mí como acusador, mi calumniador me acusa a la cara.

9.Su furor encontró a quien desgarrar y me persigue, rechinando contra mí sus dientes. Los ojos de mis enemigos me rodean como espadas

10.y abren contra mí su boca. Han golpeado mis mejillas, se burlan de mí, todos juntos me acosan.

11.Dios me ha entregado a los injustos y me ha arrojado en manos de los malvados.

12.Yo vivía tranquilo cuando comenzó a sacudirme, me tomó del cuello y me hizo pedazos.

13.Me convirtióen su blanco, por doquier me apuntan sus flechas; traspasa mis entrañas sin piedad y derrama por el suelo mi hiel.

14.Me llena de heridas y se lanza contra mí como un guerrero.

15.Me he puesto un saco como traje, y he hundido mi frente en el polvo.

16.Mi cara está colorada por el llanto y mis párpados, ojerosos.

17.Y eso que en mis manos no hay violencia y mi oración ha sido pura.

18.¡Tierra, no tapes mi sangre y que mi grito llegue a todas partes!

19.Pero tengo en los cielos un testigo, allá arriba tengo un defensor.

20.Mi clamor ante Dios habla por mí, mientras mis lágrimas corren ante él.

21.¡Ojalá pudiera el hombre discutir con Dios lo mismo que lo hace con su prójimo!

22.Son pocos los años que me quedan, y pronto me iré por el camino sin regreso.

viernes, 8 de enero de 2016

EL REY Y LA MENDIGA. REFLEXIÓN


EL REY Y LA MENDIGA. REFLEXIÓN.

Cuentan que había una vez un rey muy apuesto que estaba buscando esposa. Por su palacio pasaron todas las mujeres más hermosas del reino y de otros más lejanos; muchas le ofrecían además de su belleza y encantos, muchas riquezas, pero ninguna lo satisfacía tanto como para convertirse en su reina.
Cierto día, llegó una mendiga al palacio de este rey y con mucha lucha consiguió una audiencia.

"No tengo nada material que ofrecerte, solo puedo darte el gran amor que siento por tí" le dijo al rey: " Sí me permites puedo hacer algo para demostrarte ese amor".
Esto despertó la curiosidad del rey, quién le pidió que dijera que era eso que podía hacer.
" Pasaré 100 días en tu balcón, sin comer ni beber nada, expuesta a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de la noche. Si puedo soportar estos 100 días, entonces me convertiras en tu esposa".

El rey, sorprendido más que conmovido, aceptó el reto. Le dijo: Acepto, si una mujer puede hacer todo esto por mí, es digna de ser mi esposa.
Dicho esto, la mujer comenzó su sacrificio.

Empezaron a pasar los días y la mujer valientemente soportaba las peores tempestades. Muchas veces sentía que desfallecía del hambre y el frío, pero la alentaba imaginarse finalmente al lado de su gran amor.

De vez en cuando el rey asomaba la cara desde la comodidad de su habitación, para verla y le hacia señas de aliento con el pulgar. 

Así fue pasando el tiempo, 20 días, 50 días, la gente del reino estaba feliz pues pensaban: ¡Por fin tendremos reina!...90 días.. y el rey continuaba asomando su cabeza de vez en cuando para ver los progresos de la mujer. "Esta mujer es increible" pensaba para sí mismo, y volvía a darle aliento con señas.

Al fin llego el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse en las afueras del palacio para ver el momento en que aquella mendiga se convertiría en esposa del rey. Fueron contando las horas, a las 12 de la noche de ese día, tendrían reina. 
La pobre mujer estaba muy desmejorada; había enflaquecido mucho y contraido enfermedades. Entonces sucedió. A las 11 de la noche del día 100, la valiente mujer se rindió, y decidio retirarse de aquel palacio. Dio una triste mirada al sorprendido rey, y sin decir una palabra se marchó.

¡La gente estaba conmocionada! Nadie podia entender porque aquella valiente mujer se había rendido faltando solo una hora para ver sus sueños convertidos en realidad. Había soportado tanto!

Al llegar a su casa, su padre se había enterado ya de lo sucedido. Le pregunto: ¿Porqué te rendiste a solo instantes de ser la reina?
Y ante su asombro, ella respondió: Estuve 99 días y 23 horas en su balcón, soportando todo tipo de calamidades y no fue capaz de liberarme de ese sacrificio. Me veia padecer y solo me alentaba a continuar, sin mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento. Esperé todo este tiempo un atisbo de bondad y consideración que nunca llegarón. Entonces entendí: una persona tan egoísta, desconsiderada y ciega, que solo piensa en sí misma, no merece mi amor!

MORALEJA: Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu escencia y hasta rogar...aunque te duela, retirate. Y no tanto porque las cosas se tornen dificiles, sino porque quien no te haga sentir valorado, quien no sea capaz de dar lo mismo que tú, quien no puede establecer el mismo compromiso, la misma entrega...simplemente NO TE MERECE.

Comparte la información y difunde la salud...


Vacíate del pasado y volverás a ser niño...


Vacíate de pasado y volverás a ser un niño, es decir un ser abierto a todo, receptivo y por lo tanto en un constante juego y el niño está liviano porque está libre de recuerdos y experiencias, porque no sabe nada, por eso goza todo, por eso todo lo excita, lo asombra, como el viejo no quiere moverse porque sabe demasiado, porque recuerda demasiado, porque sus experiencias lo encadenan a pre conceptos que lo privan de las novedades. Entonces no hay presente, porque la vida está en el ahora mismo.

Job 15


Job, 15


1.Elifaz de Temán tomó la palabra y dijo:

2.«¿Es esa la respuesta de un sabio, vanos razonamientos?

3.Y se hincha con puro viento defendiéndose con palabras inútiles y con discursos de que no se saca provecho.

4.¡Tú, incluso, destruyes la piedad, y no quieres pensar más a la manera de Dios!

5.La maldad de tu interior te hace hablar, te entrega argumentos contradictorios.

6.Tu propia boca te condena, no yo, tus propios labios te acusan.

7.¿Eres tú el primer hombre que ha nacido? ¿Se te dio a luz antes que las colinas?

8.¿Sabes acaso los secretos de Dios? ¿Eres dueño de toda la sabiduría?

9.¿Qué sabes tú, que nosotros no sepamos? ¿Qué comprendes, que no comprendamos?

10.Con nosotros están los ancianos, y hasta nacidos antes que tu padre.

11.¡Así que no te bastan los consuelos de Dios y las palabras que se te dicen con cariño!

12.¿Por qué te arrebata tu furor y por qué brillan tus ojos,

13.cuando te enojas contra Dios, con palabras que no salen del corazón?

14.¿Qué es el hombre y cómo podría ser puro? ¿Cómo puede ser justo un hombre nacido de mujer?

15.Si Dios no confía ni en sus santos, y hasta los cielos no son puros a sus ojos,

16.¡cuánto menos ese ser abominable y corrompido, el hombre, que bebe la maldad como el agua!

17.Te lo explicaré si me escuchas, te contaré lo que he visto,

18.lo que enseñan los sabios, toda la verdad que aprendieron de sus padres,

19.esos hombres a os que se entregó el país, antes que pasara ningún extranjero.

20.Son un tormento la vida del malvado, los años a los que tiene derecho el violento.

21.Gritos espantosos le resuenan en los oídos. En plena paz sueña con asesinos,

22.desespera salir de las tinieblas y se ve cayendo bajo la espada,

23.tirado en el suelo como pasto de los buitres.

24.Sabe que se acerca el día sin luz, ansiedad y angustia lo vienen a asaltar su mal es peor que si un rey lo atacase.

25.¡Es que alzaba su mano contra Dios y se atrevía a retar al Omnipotente!

26.Corría contra él con la cabeza gacha, protegiéndose con escudo macizo,

27.pues tenía el rostro hundido en su gordura y su cintura cubierta de grasa,

28.habitaba ciudades destruidas, en cuyas casas ya nadie vive simpre en peligro de derrumbarse.

29.Pero no se enriquecerá, su fortuna no durará; la sombra de su follaje no se extenderá sobre la tierra.

30.El fuego quemará sus brotes y el viento barrerá su flor.

31.No te fijes en su talla, sabemos que eso es vanidad.

32.Su renuevo se marchitará antes de tiempo, y su rama no reverdecerá;

33.como la viña dejará caer sus racimos malos, dejará caer como el olivo su flor.

34.Porque la raza del impío es estéril, y el fuego quema la tienda del soborno.

35.Quien concibe el mal da a luz la desgracia, en su propio vientre madura la decepción.»

jueves, 7 de enero de 2016

Si con todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco


Propósito No, 1 para el 2016

PALABRAS QUE DUELEN. REFLEXIÓN


PALABRAS QUE DUELEN

"No te van a querer ni los perros", era la frase que ella siempre usaba para retar a sus hijos cuando se portaban mal. Primero, venía el pellizcón, y después, como de remate, esta frase punzante, aguda. Seguramente, si le preguntan, ella los educó con amor. Y en nombre del amor, dijo frases como estas...

"¿Quién quiere otro choripán?", preguntó Carlos en el cumple de su hija. Ella estaba festejando sus 19 y él se había ofrecido de asador. "¿Quién quiere otro choripán?", insistió. "Vos no, mi amor, que estás muy gorda", fue la frase que disparó delante de todos sus amigos. Ella se puso roja de vergüenza, un nudo enorme le cerró la garganta y no comió más. Se levantó despacio y la soledad de su cuarto adolescente fue el mejor refugio hasta la madrugada del día siguiente. El padre murió preguntándose qué hizo mal esa noche.

"Vamos, no seas mariquita", le dijo su profesor de natación cuando él –que en ese momento tenía 6 años– pidió una toalla al salir de la pileta porque tenía frío. Y todos sus amigos empezaron a reírse. "Mariquita, mariquita", le gritaron. Y el profesor, lejos de hacerlos callar, los alentó. Nunca más volvió a nadar. (Y nunca, en 34 años de vida, apoyó sus labios en los labios de una mujer.)

"Sos un elefante dentro de la clase", le dijo su profesora de Dibujo el primer día del primer año del secundario. Ella venía de un primario impecable, donde Dibujo era su materia preferida. Y era, para hacer honor a la verdad, una joven promesa. Ese año, se llevó Dibujo a diciembre. Volvió a dibujar 28 años después, cuando –terapia mediante– descubrió cuánto la había inmovilizado esa frase.

El Perito Moreno fue el lugar elegido para festejar sus 10 años de casados. Caminata por el glaciar, todos los turistas en hilera para no resbalarse. Ella iba delante; él, detrás. "Tu culo me tapa todo el sol", fue la frase que eligió él para hacer un chiste. Y no entendió por qué esa noche ella se encerró en el baño a llorar.

Son frases que no te matan, pero te marcan para toda la vida. Frases de mierda. No importa cuántas horas de terapia le dediques a deshacerlas, ellas están ahí... rondando, para reaparecer sin previo aviso. Son frases que, cuando las contás, te parece que estás exagerando, que no pudieron ser así, que quizá las recordás mal... Entonces descubrís la crudeza de esas palabras.

Lo bueno es que un día, porque ese día –créanme– finalmente llega, te sacas uno por uno todos los puñales que te clavaron en el cuerpo y en el alma, te haces un sana, sana, colita de rana y descubrís que no fueron dichas con odio, que los responsables de escupirnos tamañas frases son seres que cargan, a su vez, con otras frases. Y entonces llega el perdón. Y perdonamos. Más adelante –bastante más adelante– viene la compasión. Es ahí cuando volvemos a sentirnos felices, con ganas de caminar sobre el Perito Moreno más allá del tamaño de nuestro culo, de nadar y gritar: "Tengo frío, tráeme una toalla", de hacer una lista con toda la gente que te quiere. Porque no solamente te quieren los perros...

Tratemos de pensar antes de hablar... ya que las PALABRAS QUE DUELEN tardan muchos años en salir del corazón del otro, y hasta a veces no salen... No perdamos tiempo con los que queremos, porque perdonar lleva mucho tiempo... PENSEMOS ANTES DE HABLAR... TRATEMOS DE NO HERIR EL CORAZÓN DE LOS QUE MAS AMAMOS...
"PALABRAS DE AMOR, ALEGRAN EL CORAZÓN"...

(Desconozco autor…)

Qué valor tiene que ames a quién te ama? El Padre espera que ames a quién no te ama.


Job 14


Job, 14

1.El hombre nacido de mujer tiene corta vida y llena de problemas.

2.Como la flor, brota y se marchita, y pasa como sombra, sin detenerse.

3.¿Y sobre un ser así pones tú los ojos y lo citas a juicio frente a ti?

4.¿Quién podrá sacar lo puro de lo impuro? ¡Nadie!

5.Sabiendo que sus días están contados, que de ti depende el número de sus meses, y tú le has puesto un límite que no se puede pasar,

6.aparta de él tu mirada y déjalo hasta que termine su trabajo diario como un jornalero.

7.El árbol tiene una esperanza: pues, si es cortado, aún pueden salirle renuevos, que seguirán brotando.

8.Aunque sus raíces se hayan envejecido en la tierra, y su tronco muera en el suelo,

9.al contacto del agua rebrota y echa ramaje como una planta nueva.

10.Pero el hombre que muere, queda inerte. Cuando un hombre expira, ¿dónde está?

11.Las aguas del mar podrán desaparecer o los ríos podrán agotarse y secarse;

12.el hombre, en cambio, no se levantará. Se gastarán los cielos antes que despierte, nunca saldrán los hombres de su sueño. (14a) Si pudiera un hombre revivir,

13.quisiera que me escondieras en el lugar de los muertos y me ocultaras allí hasta que cese tu ira, fijando una fecha en que vuelvas a acordarte de mí!

14.allí, mientras dure mi servicio, esperaría la hora del relevo.

15.Me llamarías y te respondería; reclamarías la obra de tus manos.

16.Acabado el tiempo en que contabas mis pasos, no mirarías ya más mis pecados;

17.mi delito quedaría sellado en un saco y mi pecado blanqueado.

18.Pero no; cae el monte y la roca se cambia de lugar,

19.las aguas desgastan las piedras y las lluvias se llevan la tierra, -asimismo le quitas al hombre su esperanza.

20.Lo derribas, se acabó, se fue, lo desfiguras y lo mandas al diablo.

21.Si son honrados sus hijos, él no lo sabe; si son despreciados, él no se da cuenta.

22.Sólo puede afligirse por su propia carne y lamentarse por su alma.»

28.Se deshace como leña carcomida, como vestido que se come la polilla.

miércoles, 6 de enero de 2016

Inteligente es aquel que sabe dónde quiere ir...

Historia de los Tres Reyes Magos del Oriente

Pon un título para esa imagen


El viejo sastre. Reflexión


"El Viejo Sastre"


Un anciano que había perdido a su esposa y vivía solo. Había trabajado duramente como sastre toda su vida, pero los infortunios lo habían dejado en bancarrota, y ahora estaba tan agotado que ya no podía trabajar.

Las manos le temblaban y no podía enhebrar una aguja, y la visión se le había enturbiado demasiado para hacer una costura recta.

Tenía tres hijos varones, pero los tres habían crecido y se habían casado, y estaban tan ocupados con su propia vida que sólo tenían tiempo para cenar con su padre una vez por semana. El anciano estaba cada vez más débil, y los hijos lo visitaban cada vez menos:

- No quieren estar conmigo ahora; se decía... 
- Tienen miedo de que yo me convierta en una carga.
Se pasó una noche en vela pensando qué sería de él y al fin trazó un plan.

A la mañana siguiente, fue a ver a su amigo el carpintero y le pidió que le fabricara un cofre grande. Luego fue a ver a su amigo el cerrajero y le pidió que le diera un cerrojo viejo. Por último, fue a ver a su amigo el vidriero y le pidió todos los fragmentos de vidrio roto que tuviera.

El anciano llevó el cofre a su casa, lo llenó hasta el tope de vidrios rotos, le echó llave y lo puso bajo la mesa de la cocina.

Cuando sus hijos fueron a cenar, lo tocaron con los pies, y mirando bajo la mesa preguntaron:
- ¿Qué hay en ese cofre?
El anciano respondió:
- ¡OH nada! Sólo algunas cosas que he ahorrado.

Sus hijos lo empujaron y vieron que era muy pesado. Lo patearon y oyeron un tintineo. Debe estar lleno con el oro que ahorró a lo largo de los años susurraron. Deliberaron y decidieron turnarse para vivir con el viejo, y así custodiar el "tesoro".

La primera semana el hijo menor se mudó a la casa del padre, lo cuidó y le cocinó.
A la semana siguiente, lo reemplazó el segundo hijo, y la semana siguiente acudió el hijo mayor. Así siguieron por un tiempo.

Al fin el anciano padre enfermó y falleció. Los hijos le hicieron un bonito funeral, pues creían que una fortuna los aguardaba bajo la mesa de la cocina, y podían costearse un gasto grande con el viejo.

Cuando terminó la ceremonia, buscaron en toda la casa hasta encontrar la llave, y abrieron el cofre. Por cierto, lo encontraron lleno de vidrios rotos.

- ¡Qué triquiñuela tan infame! exclamó el hijo mayor ¡Qué crueldad para con sus hijos! 
- ¿Pero, qué podía hacer? - preguntó tristemente el segundo hijo
- Seamos francos. De no haber sido por el cofre, lo habríamos descuidado hasta el final de sus días. Estoy avergonzado de mí mismo -sollozó el hijo menor -. Obligamos a nuestro padre a rebajarse al engaño, porque no observamos el mandamiento que él nos enseñó cuando éramos pequeños.

El hijo mayor muy enojado, volcó el cofre para asegurarse de que no hubiera ningún objeto valioso oculto entre los vidrios, y los desparramó en el suelo hasta vaciar el cofre.

Los tres hermanos miraron silenciosamente dentro y leyeron una inscripción que el padre les había dejado en el fondo:

"Honra Siempre a Tu Madre y a Tu Padre, Ellos Te Lo Dieron Todo y Esperan Solo Eso De Ti"... ¡Los amo Mucho!

Las personas envidiosas y chismosas son como los grillos...


De qué huyes? si lo que llevas dentro, se seguirá a donde vayas


LA LEYENDA DEL CUARTO REY MAGO.




LA LEYENDA DEL CUARTO REY MAGO

Hay una leyenda que, sin ser parte de la Revelación, nos enseña lo que Dios espera de nosotros:

Se cuenta que había un cuarto Rey Mago( ARTABÁN), que también vio brillar la estrella sobre Belén y decidió seguirla. Como regalo pensaba ofrecerle al Niño un cofre lleno de perlas preciosas. Sin embargo, en su camino se fue encontrando con diversas personitas que iban solicitando de su ayuda.

Este Rey Mago las atendía con alegría y diligencia, e iba dejándoles una perla a cada uno. Pero eso fue retrasando su llegada y vaciando su cofre. Encontró muchos pobres, enfermos, encarcelados y miserables y no podía dejarlos desatendidos. Se quedaba con ellos el tiempo necesario para aliviarles sus penas y luego procedía su marcha, que nuevamente era interrumpida por otro desvalido.

Sucedió que cuando por fin llegó a Belén, ya no estaban los otros Magos y el Niño había huido con sus padres hacia Egipto, pues el Rey Herodes quería matarlo. El Rey Mago siguió buscándolo, ya sin la estrella que antes lo guiaba.

Buscó y buscó y buscó… y dicen que estuvo más de treinta años recorriendo la tierra, buscando al Niño y ayudando a los necesitados. Hasta que un día llegó a Jerusalén justo en el momento que la multitud enfurecida pedía la muerte de un pobre hombre. Mirándolo, reconoció en sus ojos algo familiar. Entre el dolor, la sangre y el sufrimiento, podía ver en sus ojos el brillo de la estrella. Aquel miserable que estaba siendo ajusticiado era el Niño que por tanto tiempo había buscado!!

La tristeza llenó su corazón, ya viejo y cansado por el tiempo. Aunque aún guardaba una perla en su bolsa, ya era demasiado tarde para ofrecérsela al Niño que ahora, convertido en hombre, colgaba de una Cruz. Había fallado en su misión... 

Y sin tener a dónde más ir, se quedó en Jerusalén para esperar que llegara su muerte.

Apenas habían pasado tres días cuando una luz aún más brillante que la de la estrella, llenó su habitación. ¡Era el Resucitado que venía a su encuentro! 

El Rey Mago, cayendo de rodillas ante Él, tomó la perla que le quedaba y extendió su mano mientras hacía una reverencia. Jesús le tomó tiernamente y le dijo:

“Tú no fracasaste. Al contrario, me encontraste durante toda tu vida. Yo estaba desnudo, y me vestiste. Yo tuve hambre y me diste de comer. Tuve sed y me diste de beber. Estuve preso, y me visitaste. Pues yo estaba en todos los pobres que atendiste en tu camino. 

¡Muchas gracias por tantos regalos de amor, ahora estarás conmigo para siempre, pues el Cielo es tu recompensa!

Ninguna cosa distrajo la libertad de mi vida...


Increíble que los animales sean infinitamente más fieles y agradecidos que las personas


Job 13


Job, 13

1.Sí, todo esto lo han visto mis ojos, y mis oídos lo han escuchado y entendido.

2.Todo lo que ustedes saben, yo también lo sé, en nada me aventajan ustedes.

3.Pero yo quisiera hablarle al Todopoderoso y echárselo en cara a Dios.

4.Ustedes tal vez no son más que charlatanes, y me traen remedios ilusorios.

5.¡Quién pudiera obligarlos a guardar silencio!, eso sería el único acto sabio de ustedes.

6.Oigan, por favor, mis críticas y fíjense en la defensa que pronuncian mis labios.

7.¿Acaso quieren defender a Dios con argumentos falsos y justificarlo con mentiras?

8.¿Así van ustedes a ponerse de su parte y a hacer su defensa?

9.¿No podría ocurrir que los examinase primero y no les fuera tan bien? El no es un hombre;

10.los castigaría a ustedes severamente si favorecieran a alguien en secreto.

11.¿Ya no temen ustedes su Majestad ni les asusta el terror que inspira?

12.Los refranes de ustedes no son más que polvo, las murallas de ustedes son muros de barro.

13.¡Cállense, ahora voy a hablar yo, y que me pase cualquier cosa!

14.Voy a jugarme el todo por el todo y pongo mi vida en la balanza.

15.No importa que me quite la vida quiero defender en su presencia mi punto de vista.

16.A lo mejor esto me salva, pues ningún impío comparecería ante él.

17.¡Oigan bien lo que les digo, pongan atención a mis explicaciones!

18.Voy a ordenar mis argumentos porque estoy seguro que tengo la razón.

19.Ai alguien quiere contradecirme, no me queda más que callarme.

20.Concédeme solamente dos cosas y no me esconderé m´s al verte:

21.saca tu mano que tienes puesta sobre mí y no me asustes más con tu terror.

22.En seguida, exprésate y yo responderé, o mejor, yo hablaré y tú me rectificarás.

23.¿Cuántas faltas y pecados tengo? ¿Cuál ha sido mi transgresión o mi ofensa?

24.¿Por qué me vuelves la cara y me tratas como a un enemigo tuyo?

25.¿Quieres asustar a una hoja que arrastra el viento o perseguir a una paja seca

26.tú, que dictas contra mí amargas sentencias y que me achacas los pecados de la juventud,

27.que colocas cadenas en mis pies o que vigilas todos mis pasos observando las huellas de mis pies?

martes, 5 de enero de 2016

Quieres conocer realmente a una persona? fíjate como te trata cuando ya no te necesita




!Si quieres volar, tienes que renunciar a las cosas que te pesan!



LA CESTA DE LA VIDA. REFLEXIÓN



LA CESTA DE LA VIDA. REFLEXIÓN.

Querido Dios, ¿Cómo estás?

Te escribo para saludarte y para pedirte unos productos para la cesta de mi vida, pues los básicos con que me enviaste al mundo, se me han ido agotando a lo largo de estos años.

Por ejemplo, la paciencia se me acabó por completo, igual que la prudencia y la tolerancia.

Ya me quedan poquitas esperanzas y el frasquito de fe, está casi vacío. La imaginación también está escaseando.

También debes saber que hay cosas de la cesta que ya no necesito, como la dependencia y esa facilidad para tener "berrinches", que tantas molestias y problemas me han ocasionado.

Así que quisiera pedirte nuevos productos. Para empezar me gustaría que rellenaras los frascos de paciencia y tolerancia hasta el tope, y mándame por favor el curso intensivo "Cómo ser más prudente" , volúmenes 1, 2 y 3. ¡Ah! No olvides el tomo especial sobre la lealtad.

Envíame varias bolsas grandes de madurez que tanta falta me hace. También quisiera un saco de sonrisas, de esas que alegran el día a cualquiera.

Te pido que me mandes dos piedras grandes y pesadas para atarlas a mis pies y tenerlos siempre sobre la tierra.

Si tienes por ahí guardada una brújula para orientarme y tomar el camino correcto, te lo agradecería.

Regálame imaginación otra vez; pero no demasiada, porque debo confesar que en ocasiones tomé grandes cantidades y me pasé del límite.

Nuevas ilusiones y una triple ración de fe y esperanza también me vendrían fenomenal para seguir adelante.

Te pido una paleta de colores para pintar mi vida cuando la vea gris. Me sería muy útil un cubo de basura para tirar todo lo que me hace daño.

Por favor mándame un bote de "Betadine" y una cajita de tiritas para sanar mi corazón, porque ha tropezado bastante y tiene muchos raspones.

Te pido unos discos duros, porque tengo el cerebro lleno de información y necesito espacio para guardar más.

Te pido zanahorias para tener buena vista y no dejar pasar las oportunidades por no verlas.

Necesito un reloj grande, muy grande, para que cada vez que lo vea me acuerde de que el tiempo no se detiene, sino que corre y no debo desperdiciarlo.

Podrías mandarme muchísima fuerza y seguridad en mí mismo. Sé que voy a necesitarlas para soportar tiempos difíciles y para levantarme cuando caiga. También quisiera un bote de pastillas de las que hacen que crezca la fuerza de voluntad y el empeño, para que me vaya bien en la vida y te pido unas tres o cuatro toneladas de "ganas de vivir", para cumplir mis sueños.

Necesito una pluma con mucha tinta, para escribir todos mis logros y mis fracasos, para no olvidarlos y poder compartirlos.

Del amor no te hablo, porque si me concedes todos estos ingredientes, tendré lo necesario para verlo en cada uno de mis actos.

Pero más que nada, te pido que me des mucha vida para lograr todo lo que tengo en mente y para que el día que me vaya contigo, tenga mucho que llevarte y veas que no desperdicié el tiempo aquí en la Tierra.

Gracias por lo que me puedas dar y te agradezco el doble todo lo que me mandaste la primera vez.

!HAY QUE SER FELIZ!


Job 12



Job, 12

1.Job tomó la palabra y dijo:

2.«¡Todos deben pensar como ustedes y con ustedes morirá la sabiduría!

3.Pero yo no tengo menos experiencia: ¿quién no sabe todo lo que han dicho?

4.Pero he pasado a ser objeto de risa para mi amigo, yo que clamo a Dios y no me responde. ¡Motivo de risa es el hombre intachable!

5.«Desprecio al desdichado», así juzga el satisfecho; «un golpe más a quien vacila».

6.Los salteadores viven tranquilos en sus casas, pueden provocar a Dios con toda seguridad, se lo han echado al bolsillo.

7.¿Quieres preguntárselo a las bestias? te instruirán. Pregúntaselo a las aves del cielo, te lo dirán.

8.Los que se arrastran por el suelo te lo enseñarán. y los peces del mar te darán los detalles.

9.¿Quién no sabe entre las criaturas que todo esto lo hizo la mano de Dios?

10.El, que tiene en su mano el soplo de todo viviente y el espíritu de todo ser humano.

11.Al oyente le corresponde criticar, igual que al paladar saborear lo que come.

12.¿No se halla entre ancianos la sabiduría y la inteligencia donde hay muchos años?

13.En él están la sabiduría y el poder, a él pertenecen el consejo y la inteligencia.

14.Si él destruye, nadie puede reconstruir; el prisionero que él tiene no será liberado.

15.Si retiene las aguas, viene la sequía;

15.si las deja correr, inundan la tierra.

16.Son suyas la fuerza y la prudencia, él sab quien se equivoca y quién lo hace errar.

17.A los ministros los hace andar descalzos, y vuelve locos a los gobernantes.

18.El desabrocha el cinturón de los reyes,y pone en sus cderas el taparrabo del cautivo.

19.Hace andar descalzos a los sacerdotes y derriba a los poderosos.

20.Deja callados a los consejeros probados y priva del recto juicio a los ancianos.

21.Extiende el desprecio sobre los nobles y a los fuertes se les caen sus armas.

22.Saca de la oscuridad lo que estaba oculto y saca a la luz lo que estaba en la sombra.

23.Engrandece a las naciones o las destruye, ensancha a los pueblos o los suprime,

24.desanima a los jefes del país, y los hace vagar por desiertos sin caminos;

25.caminan a tientas en tinieblas y se tambalean como un ebrio.

SIEMPRE TOMANDO PRECAUCIÓN...


lunes, 4 de enero de 2016

10 Reglas de oro del matrimonio. Reflexión


10 REGLAS DE ORO DEL MATRIMONIO.


1. Nunca se enfaden los dos al mismo tiempo.Para lograrlo es necesario ser prudente, y saber, con fortaleza, reprimir la ira que se levanta en nuestro interior.

2. Nunca se griten el uno al otro a menos que la casa esté en llamas. Hay que tener templanza y moderación de las pasiones.


3. Si uno de los dos tienen que vencer en una discusión, deja que el otro sea el ganador. En el fondo de esta actitud hay amor del bueno, que prefiere ceder para obtener la paz. La aparente «derrota» se convierte en una gran victoria sobre sí mismo.

4. Si tienes que criticar, hazlo con amor. Lealtad: decir las cosas serenamente, sencillamente, y sobre todo pensando en el otro, en su bien. ¡Es preciso ser fuerte, prudente y recto para actuar de esta manera!

5. Nunca se echen en cara los errores del pasado. Debe llegar tu amor para con los defectos y las debilidades del otro. Amarle de verdad, incluso con sus defectos.

6. Sé obstinado con cualquiera antes que con el otro. Tenemos que preocuparnos antes de los más cercanos a nosotros.

7. Nunca se vayan a dormir con un desacuerdo sin resolver. Claridad en las relaciones. Humildad para reconocer la parte de culpa propia. Olvido de los rencores y los enfados. Confianza en el otro.

8. Por lo menos una vez al día trata de decirle algo bondadoso o un cumplido agradable al otro. Esto suena algo así como detalles pequeños en el cariño, cordialidad y galantería.

9. Cuando hayas hecho algo equivocado, prepárate para admitirlo y pedir perdón.

Sinceridad y sencillez, porque no es mejor quien no se equivoca nunca.

10. Dos no pelean si uno no quiere, y el que está equivocado es el que más habla. Lógicamente, el que está más sereno es el que mejor puede ceder. Las cosas se ven mejor con cierta distancia. Sentido común, amor a la paz.


El paraíso no es un lugar, en un estado de conciencia


Hay suficiente en el mundo para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no para satisfacer su codicia


No hay que llorar por lo que se fue...


!Bienaventurado aquél que sabe que compartir un dolor es dividirlo y compartir una alegría es multiplicarla!


Job 11


Job, 11

1.Sofar de Naamat tomó la palabra y dijo:

2.Al hablador, ¿no se le contestará? Por hablar mucho, ¿tendrás tú la razón?

3.Tu palabrería, ¿hará guardar silencio a los demás? ¿Acaso te burlarás sin que nadie responda?

4.Tú has dicho: «Es pura mi conducta y soy irreprochable a los ojos de Dios.

5.¡Ojalá hablara Dios, ojalá te viniera a contestar

6.y te revelara los secretos de la Sabiduría, que desconciertan a los más entendidos!; Comprenderías que él te pide cuenta de tu falta.

7.¿Pretendes sondear lo profundo de Dios, elevarte hasta la perfección del Omnipotente?

8.Es más alta que los cielos, ¿qué harás? Más profunda que el infierno, ¿cómo la conocerás?

9.Su amplitud es más extensa que la tierra, y más ancha que el mar.

10.Si él quiere pasar, si cierra el paso, ssi toma algo, ¿quién se lo impedirá?

11.Porque él reconoció a los que son falsos, ¡vió el pecado, lo entendió!

12.Así el insensato se hace cuerdo como se amansa el pollino salvaje.

13.Pon la mano, pues, en tu corazón y tiende tus manos hacia él,

14.aleja la maldad que hay en tus manos y no dejes que la injusticia habite en tus tiendas,

15.entonces levantarás tu frente limpia, te sentirás firme y sin temor.

16.Se te olvidarán tus penas y su recuerdo será como de aguas que pasaron.

17.La vida será para ti más resplendeciente que el medodía., en que los rincones mismos son todavía mañanas.

18.Vivirás seguro, lleno de esperanza, serás protegido y te acostarás tranquilo.

19.Cuando te acuestes, no te molestarán y muchos te vendrán a adular.

20.En cambiose nublará la vista de los malvados, y no tendrán posibilidad alguna de escapar; su única esperanza es la muerte.»

sábado, 2 de enero de 2016

Job 10


1. Mi alma está hastiada de la vida, por lo que daré libre curso a mi queja, hablaré de mi amargura.
2. Quiero decirle a Dios: No me condenes; dime por qué me has demandado.
3. ¿Acaso te conviene mostrarte duro, despreciar la obra de tus manos y justificar las teorías de los malvados?
4. ¿Tienes tú ojos humanos? ¿Ves como un hombre?
5. ¿Son tus días como los del hombre, o pasan tus años como los de un mortal,
6. para que andes rebuscando mi falta, indagando mi pecado?
7. Sabes muy bien que yo no soy culpable y que nadie puede librarme de tu mano.
8. Tus manos me han modelado, me han formado, y luego, enojado, ¿me quieres destruir?
9. Acuérdate que me amasaste como el barro ¿y ahora me harás volver al polvo?
10. ¿No me derramaste como leche y me hiciste cuajar como el queso?
11. De piel y de carne me cubriste y de huesos y nervios me tejiste,
12. hiciste en mí una obra de vida y de gracia, tus atenciones han mantenido mi aliento.
13. Pero veo que tenías secretas intenciones y sé lo que pensabas:
14. querías ver si yo pecaría, si pecaba, no dejarme pasar nada.
15. Si soy culpable, ¡desgraciado de mí!, y si soy inocente, no me animo a levantar la cabeza; estoy saciado de vergüenza, embriagado de aflicción.
16. Estoy agotado, pero como un león me persigues, quieres demostrar tu superioridad;
17. redoblas tus asaltos y tu furor se reanima, y lanzas de nuevo tus ataques en mi contra.
18. ¿Por qué me sacaste del seno materno? Habría muerto y ningún ojo me habría visto.
19. Sería como si no hubiese existido nunca y me habrían llevado del vientre materno al sepulcro.

20. Puesto que son pocos los días que me quedan apártate de mí, que goce un poco de alegría,
21. antes de que me vaya, para no volver más, a la región de tinieblas y de sombra,
22. tierra donde todo se confunde de noche, y la misma claridad está hecha de tinieblas.»