sábado, 16 de enero de 2016

La vida pasa tan deprisa que a veces el alma no tiene tiempo de envejecer


1 comentario:

  1. El alma como está atada al cuerpo, no tiene más remedio que ajustarse a los cambios y al deterioro. Ya que un alma joven, o siempre joven, como su vehículo ha envejecido si no lo cuida y se somete a él, va a acelerar su deterioro, fracturas, roturas, enfermedades.

    ResponderEliminar