miércoles, 17 de junio de 2015

FACUNDO CABRAL 1992 – 4 Transcripción Juana Macedo


FACUNDO CABRAL 1992 – 4
Transcripción Juana Macedo

-Ya que hablaba de los sueños en el segmento anterior, es una expresión muy común y creo que todo el mundo ha escuchado decir: “Este señor si tiene suerte”, que viene en la medida que va cumpliéndose todos sus sueños, es un señor que se supera, se desarrolla y que tiene suerte.

Pero no existe la suerte, la suerte es uno. Freud decía la suerte son los padres, si vos tenes una buena crianza es más que posible que tengas una vida sana. Es más difícil para el que tuvo una mala crianza poder llegar a enderezar su vida y llegar a una felicidad. Entonces la suerte no existe, yo prefiero tener esperanza, la suerte es fortuita, es como el azar, es como el juego. La esperanza es el mejor elemento para que yo lleve adelante mi sueño, uno es lo que quiere ser, lo que debe ser y uno está en donde se merece estar. 

Si yo cantara mejor de lo que canto, estaría ahora en la Scala de Milán, sería Pavarotti, si yo en lugar de cantar pintara y pintará bien o como pinta Botero, hoy estaría en París vendiendo a 500 mil dólares cada tela no? Y tendría otro tipo de relación con la gente, uno trabaja para eso, lo que hablábamos hoy. Pero la suerte no existe es mentira eso. Sí existe un destino, eso es inevitable, a veces se puede olfatear a través de la intuición, porque en la intuición el hombre es sabio. Hay un destino, también hay una cierta libertad que se nos da, Él sabe cuándo nacemos y cuando morimos, digo morimos, yo no creo en la muerte pero dejamos de ser esto que somos, dejas tu cuerpo, tu espíritu es ya otra cosa; pero nadie sabe en qué momento se nace, ni tu madre en que momento quedó fecundada por tu padre y a la vez ellos dos por el Padre, no sabes cuándo naces, puede ser el 13 de Junio, 22 de mayo. Tampoco sabes en que momento vas a morir, ni cómo, puede ser un motociclista distraído que te lleva por delante, se cae la tribuna de una cancha de fútbol, nadie sabe, por eso la vida es maravillosa porque no sabemos hasta cuando estamos acá, por eso hay que vivir cada instante.

Este trayecto de la cuna a la tumba se podría llamar libre albedrío, esa es la libertad que me da. Mira Cabral te dice el Padre vas a ir de aquí hasta aquí, no te voy a decir cuándo porque yo solo decido, tal vez a último momento cuando termina tu aventura humana, pero te doy la chance que tu elijas el camino que quieras, el peor o el mejor, como una buena persona es decir feliz, o como mala persona, es decir eternamente infeliz, ¿queres ir solamente con dinero, o queres ir solamente con alegría, o queres ir con todo junto?. ¿Queres cultivar amigos en el camino o queres ir siendo odiado?, yo elijo, pero voy a llegar donde Él dijo, entonces a este trayecto no se lo puedo dejar a la suerte, porque el azar no existe en la realidad, prefiero caminarlo con esperanza, tratando de confirmar ese sueño que me dicen hace muchos siglos, que estoy hecho a semejanza de un ser excepcional, si es un ser. Pero no a la suerte. Mi madre cantaba una canción que decía: “Yo no quiero la suerte, quiero esperanza ella me basta, es suficiente”

Un día le dije a un buen amigo, buen dibujante, argentino, Carlos Garaycochea dibuja muchas cosas de deportes, a lo mejor ha llegado acá con El Gráfico. Y le digo: ¡Chau Carlos que tengas suerte!, y me dijo: “no me hace falta porque soy inteligente”. En lugar de estar esperando que el azar me premie con algún éxito, porque mejor trajino mi cabeza para ser más inteligente, a lo mejor puedo provocar otras cosas.

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