Google+ Badge

domingo, 19 de octubre de 2014

Facundo Cabral entrevista de Jaime Bayly -2- (Transcripción Juana Macedo)


Facundo Cabral entrevista de Jaime Bayly -2- (Transcripción Juana Macedo)
  

-Cuéntanos por favor eso, ¿literalmente naciste en la calle?

Sí mi padre se fue, un día se dio cuenta que había otra mujer en el mundo.

-¿Nunca lo conociste?

Sí, claro, lo odié mucho, profundamente, perdí mi infancia y casi toda mi adolescencia odiando a mi padre, era tanto el peso que no podía vivir.

-¿Lo llegaste a perdonar?

Por supuesto, somos amigos, pasó esa etapa violenta, murieron cuatro hermanos, fue muy duro, eso ya lo he contado en la televisión, no vale la pena reiterar, fue durísimo.

Sin embargo, me cruzo con un brillante tipo. Primero un jesuita que me enseña a leer y escribir que me salvó la vida, porque me metió en lo que hoy es mi santuario, la biblioteca.

-¿A qué edad te enseñaron a leer y escribir?

Catorce

-¿Ya estabas en la cárcel o habías salido de ella?

Estaba en pleito constante porque yo era un tipo muy pleitero, bebedor y de mucha bronca y le echaba la culpa a todo el mundo de lo que mi padre se había ido. Después entendí que la gente viene y se va, a todo el mundo le pasa.

Pasaron muchos años Jaime tenía cuarenta y seis años, mi madre, cuando tenía cuarenta y seis años salgo de cantar en un teatro en Mar de Plata y ahí está y era la foto que yo vi siempre, mi madre guardaba una foto, como te estoy viendo ahora de frente, casi esa foto de pasaporte, era igual, como que yo te veo dentro de muchos años, igual pero con el pelo blanco, hasta los mismos anteojos, estaba ahí y me dijo soy tu padre.

¿Hacía cuanto tiempo que no lo veías?

No yo no lo había visto nunca, estaba ahí cuando yo salgo del teatro, la gente que estaba esperando en el hall del teatro, en medio de toda la gente fue.

Mi vida ha sido siempre increíblemente pública, yo lo vi, me olvide de la India, me olvidé del BUDISMO ZEN, me olvidé del viejo Lao Tse, me olvidé de Rousseau, volvió el odio de aquel momento, fijate que cosa increíble, en algún punto estaba. Pero cuando yo iba hacia él con esa bronca, porque no tenía ni que decirme, yo lo vi, me acordé de las palabras de mi madre, que me había dicho alguna vez, una cosa tan maravillosa, me dijo:

“Vos caminas mucho, te vas a encontrar con tu padre, no cometas el error de juzgar a ese hombre, porque por ese hombre estas en este bendito mundo, o sea que le debes la mitad del Ganges, la mitad del Nilo, la mitad de la obra de Chabuca, la mitad de Atahualpa Yupanqui, la mitad de todo.

Primero no te olvides de eso, segundo ese hombre que vas a tener en frente es el hombre que más amo, que más ama y que más amará tu madre, porque murió amándolo, nunca habló mal de él, en ese trayecto, 10 ó 15 minutos, porque yo siempre tuve mala vista, donde yo lo pude ver, recordé todo su discurso, nos pegamos un abrazo y sentí un gran alivio. Es extraordinario Jaime, porque le dije: Me alegra mucho conocerte, me alegra más comprobar que me quedé sin enemigos, era el último enemigo que me quedaba.

Y empecé en una etapa como si hubiese pasado de los montes Himalayas a la iluminación, porque fue una gran tranquilidad, eso fue hace… yo tenía 46 hoy tengo 60, hace 14 años, en el 83.

¿Cuál es la técnica más eficaz para liberarse de los rencores que muchos guardamos?

Vivir el presente, si uno se distrae del presente, se enferma, se llena de remordimientos, de rencor.

¡Que hermosa que era mi mujer, la que se cayó con mi hija en el avión! ¡qué hermosa que era mi niña, no he visto una niña como esa! ¡Mi padre que se fue, mi madre sola de pueblo en pueblo comiendo lo que sea, como fuere! 

No se puede, si estoy atento, yo estoy aquí ahora, si me preguntaras cual es el mejor lugar del mundo te digo, no solamente Miami, este lugar porque Dios me puso aquí, estoy atento a esto, no estoy pensando que en la tarde estuve con un gran amigo que adoro Paul, creativo, aventurero en el mejor sentido de la palabra, audaz, siempre está armonizando cosas. Ni estoy pensando que mañana por la mañana vuelo a Buenos Aires a ver por ejemplo a mi ahijado de 5 años que adoro. No estoy acá, esa es la única razón para sacarse de encima los rencores y remordimientos porque la vida te propone cosas constantemente.

Entonces mientras me distraigo pensando en lo que fue, me pierdo lo que estoy haciendo. (continúa 3...)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario