miércoles, 1 de octubre de 2014

Su mejor testimonio (Quinta parte)



FACUNDO CABRAL Su mejor Testimonio - Quinta parte. (Transcripción Juana Macedo)

… y cuidado que no les está hablando alguien que sea adicto a la pobreza, porque yo soy Príncipe, soy hijo del único Rey. Es decir, no somos pobres… Esto me lo enseñó un vagabundo y les voy a contar otra cosa que es muy rara y es muy…, por eso los planes de Dios son magníficos, el vagabundo que yo conocí dos meses después que me escapé, también se llamaba Simón ¡fijate tú!, recuerdo perfectamente el día, porque hay gente que dice: que memoria que tengo, cómo se puede acordar el día, recuerdo yo ese día, porque ese día que sucedió esto que les voy a contar yo nací, o sea para la ley yo nací el 22 de Mayo de 1937, es una infamia. Para Dios, es decir, para la vida yo nací el 24 de Febrero de 1954, cuando se supone que tenía 17 años. 

No se nace solo cuando se sale de la madre, se nace cuando uno se da cuenta, hasta que uno no se da cuenta… Hay gente que vive toda una vida y muere sin nacer, hay gente que muere a los 80 años sin haber vivido y sabes, llamarle hermano al que nació en el mismo territorio, vivir es vivir, entender que nacemos para encontrarnos, que nos gustemos o no, somos hermanos, que hay un mundo para respetarlo y dejarlo para el que vendrá, eso es vivir. Vivir a plenitud, en el puro amor, yo le veo a Dios en un gato, no tengo que encerrarme en un monasterio, esas cosas al hombre lo hacen desgraciado porque Dios sabe lo que uno necesita.

Les voy a contar una anécdota, un amigo mío mexicano le regaló medio millón de dólares a la Madre Teresa, porque era la primera vez que iba a la casa que tiene en México y él vio que en la casa no había nada. Y él hizo un cheque de medio millón de dólares, mi amigo tiene mucha lana y se lo dio y la Madre me dio el cheque y me dijo: ¿cuánto es eso? - Le digo: mucho dinero, medio millón de dólares, mucho dinero en cualquier lugar del mundo y ella se lo devolvió y le dijo: "Dame tu mano", (y mi amigo estaba así… (gesto) Y le dijo: "yo no quiero tu dinero, yo quiero tu paz, yo no necesito tu dinero, yo necesito tu paz, cuando estés en paz si te necesito para dársela a nuestros hermanos que están peor que nosotros. No te preocupes por el dinero porque la divina providencia siempre nos da de comer". 

Eran las doce y media del mediodía padre "y además la divina providencia es puntual, sabe que aquí se come a la una", no había nada en la casa, 30 ó 40 personas ahí, a la 1 salimos y cuando yo voy a abrir la puerta, siento que alguien hace fuerza del lado de afuera, habían 3 ó 4 personas que habían llegado en un automóvil con canastas con comida y le dijo la Madre Teresa a mi amigo: “has visto que puntual”.

Salgan mañana a la calle sin un peso y van a ver que van a tener todo lo que necesitan, simplemente esperando y lo van a ver. Así yo pude cruzar la Siberia, la Manchuria, los mares del mundo, lo que se les ocurra, porque no van a creer que todos los países donde uno va, le dan un teatro tan bello como el de Asturia y viene toda la gente 3 días 4 días, no es así, A lugares que yo canto en los templos, en las sinagogas, en las plazas en los mercados, la gente deja su moneda para que uno coma y siga al otro pueblo, hago todos los trabajos posibles. Y 15 días por año, hago un trabajo diferente cada año, que es una experiencia, vuelvo a limpiar zapatos en Montevideo, Buenos Aires, ayudo en la cocina en algún hotel de Ecuador, cualquier oficio, todos los años dos semanas para no olvidarte, porque seguramente vas a volver a esos oficios, es lo más fácil.

Esa noche, como les decía, supe que soy un príncipe y que soy hijo de un rey y cambio todo, obvio. Esa misma noche de la alegría escribí una canción, ni sabía que iba a ser mi oficio este. Escribí una canción de cuna, nunca supe por qué escribí una canción de cuna esa noche y muchos años después, porque vean el cambio, saber que uno es pariente de Isaías, saber que uno es pariente de Salomón, el que sabía que todo tiene su tiempo, caramba ser pariente del Bautista. Escribí una canción de cuna, muchos años después Krishna Murti que fue gran amigo, me dijo: “Ahora entiendo porque escribiste una canción de cuna aquella vez” y por qué fue? porque yo no lo sabía, te la estabas escribiendo a ti mismo, porque estabas naciendo, es decir yo me escribí mi propia canción de cuna. (aplausos)

Esa canción hoy se canta en rumano, en griego, en japonés, por esa canción nos ayudó a que compráramos para nuestras comunidades llegáramos ya a cuarenta mil hectáreas padre y la bendición y me transforme en líder de los campesinos era un pequeño (Em¡liano Zapata… (inentendible) empezamos a tener contacto con mucha gente que yo ni supuse que podía llegar a tener contacto y al tener influencias en la vida y pude contar esto, desde aquella noche hasta hoy lo que he hecho es contar, lo que puede pasar en la vida de un ser humano a partir de la llegada del Señor…ese ha sido, por eso yo nunca me sentí artista, ni me siento, yo siento que soy un testigo, que canto como podría cortar la madera, es lo mismo, no hay ninguna... 

Y a los 22 años pasé por una ciudad que se llama Mar de Plata, era la primera ciudad grande que yo iba siendo otra persona y entre a un hotel como este a pedir trabajo de lo que sea y lo que me dieron fue una guitarra, les había fallado un músico y yo debuté esa noche… (aplausos) o sea, que me la puso en la mano siempre, me dijo ahora vas a ver lo que va a pasar con tu vida, a los tres días un diario publicó: En el Hotel de Hermitage de Mar de Plata todas las noches sucede un milagro, ese era yo. En un lugar donde iban a ver mujeres y a beber alcohol, había a veces hasta más de 1000 personas por día escuchando el Esclesiastés, imagínate, entre whisky y coñac y muchos de ellos fueron salvos y al ratito era muy famoso y ganaba mucho dinero. Empezamos la primera comunidad de niños con mi madre. Ya había empezado humildemente, ya teníamos donde empezar, hoy son setenta y pico de escuelas en total. Nuestras escuelas trabajan las 24 horas, no se cierran jamás porque el niño va a la escuela a la hora que quiere y se va cuando quiere y el maestro está para servirlo, no para darle órdenes, no le da deberes, ni se califica. 

Nuestros niños de 11 años hablan dos lenguas, los niños que tienen 15 años hablan tres lenguas, hay dos en Harvard con Kissinger, estudiando derecho internacional, los dos mayores; hay dos en la Sorbona, tenemos un médico de 23 años, bueno, ahí empezó esta aventura extraordinaria. 

Es por eso, pienso que es tan fácil, hace falta, si nos juntábamos aquí y nos juntáramos afuera igual que aquí todos los días y saliéramos a buscar cada día a quien esté más jodido, el milagro que sucede es extraordinario. Si ahora saliéramos a no dejar ni un niño en la calle, es tan fácil. Es amor nada más, porque mi hermano, no puedo comer tranquilo si está afuera, hermano debo comer tranquilo, es mi compromiso. Matan a un negro en EEUU y me matan a mí es un hermano, matan a un escocés en Irlanda la guerrilla y me matan a mí, si es un hermano mío, siempre me matan y siempre renazco en el que nace, por eso fue fácil, y un día me cansé de todo eso y en el 65 empecé a caminar un año la Isla de Pascua, estudiar el Libro Sagrado, después un año en el Machu Picchu y conocí lo que había quedado de los Incas y después en Mato Groso otro año y “renací realmente y supe quién era y para que estaba”… (Continua…)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario